¿Qué haces tú para mejorar el clima laboral?

¿Qué es el clima? mejor dicho ¿qué es el clima laboral?, podríamos definir el clima laboral como el conjunto de percepciones de los emplead@s de una organización con respecto a su nivel de satisfacción tanto en generMejora clima laboralal como en los numerosos matices que rodean un puesto de trabajo.

Y en muchas ocasiones, cuando hago selección y hago la pregunta típica: ¿Qué necesitarías que tuviera un trabajo para que estuvieras a gusto?…

Mucha gente me responde: “un buen ambiente de trabajo”

Es algo que necesitamos, que buscamos y que es importante… ahora bien ¿nos hemos planteado alguna vez qué hacemos nosotros para que exista un buen clima laboral / ambiente de trabajo a mi alrededor?

Está claro que hay una serie de circunstancias que me rodean y que aunque no dependen de mí directamente sí que hacen que me pueda sentir mejor o peor en un trabajo (tema de descansos, entorno como el mobiliario, luz natural, beneficios sociales, vacaciones, recursos / herramientas, etc…) pero también hay una parte importante que depende de mí.

El ejemplo para mí drástico de esta situación (y perdonarme porque no es mi intención herir sensibilidades) es Viktor Frankl (“El hombre en búsqueda de sentido”), médico psiquiatra judío que fue prisionero en Auschwitz (entre otros campos de concentración) y allí pudo ser consciente de cuánto es de necesario tener un sentido, una misión, algo que esperar en esta vida para sobrevivir y tener esperanza. La cuestión, y a lo que quiero hacer referencia, es que otra de las cosas que descubrió fue:

“Las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir cómo responder a esas circunstancias”:

S. Covey ya lo nombraba también en más de una ocasión, de hecho es el primero de los 7 Hábitos: Ser Proactivo. Es importante tomar decisiones, ser consciente de mis elecciones y también así podré actuar en consecuencia.

Volviendo a nuestro entorno y a nuestro día a día ¿cómo somos? ¿somos personas que nos estamos quejando continuamente de lo que no tenemos o no podemos hacer? o ¿somos personas que vemos las posibilidades y elegimos cómo afrontamos la adversidad?

Tener en cuenta que cuanto más hablamos de lo negativo que nos rodea, más importancia toma en nuestro subconsciente, más peso le damos y más tiempo va a ocupar en nuestra mente.

¡Ojo! no quiero decir que seamos “pasotas” y dejemos de luchar por nuestras condiciones laborales… lo que quiero es que seamos conscientes de que en función de las verbalizaciones que hacemos hacia afuera provocamos emociones, sentimientos, y … estamos formando parte del clima / ambiente que queremos.. ¿o no?

“Comienza tu día con una sonrisa y verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo”

Mafalda

Hoy en @ondamujer hemos hablado de esto precisamente.. ¿te apetece escuchar algo más sobre el tema? Escucha el programa aquí Onda-Mujer

Pensamientos positivos, por favor!!

Estoy harta de que la gente se centre en lo negativo de las situaciones, de las personas, escucha-tu-cuerpode las cosas… estoy harta de oir comentarios sobre lo que no tenemos o lo que nos falta, como si no tuvieramos razones para sentirnos a gusto, satisfechos o simplemente contentos en el día a día por el simple hecho de tener dificultades.

Mi abuelo cuando nos oía protestar cuando éramos pequeños, tenía una frase clave: “teníais que pasar una guerra y veríais lo que es pasar hambre y lo que es lo importante…”

Claro! no es cuestión de que pasemos una guerra. Ojalá no tengamos que hacerlo nunca… pero no dejaba de tener su parte de razón. Entramos en muchas ocasiones en unas tonterías… y no nos damos cuenta de que lo que es verdaderamente importante, como nuestra familia, amigos, los que tenemos trabajo, los que además nos gusta lo que hacemos… incluso las cosas más del día a día que tenemos a nuestro alcance y no valoramos… como tener acceso a todo tipo de información gracias a internet, conectados a quien queramos gracias a los móviles a golpe de llamada, sms y/o whatsapp, tomar un café y “arreglar” el mundo de vez en cuando, quedar con es@ amig@ que hace tiempo que no veías para compartir una cerveza, ir al cine y alucinar en 3D aunque luego te duela la cabeza, volver a escuchar ese CD o esa canción que te mueve el corazón o los pies, echarte una siesta en el sofá o quedarte dormid@ por el calorcito de una manta mientras ves una película, ese beso en la mejilla de agradecimiento que te pilla de sorpresa, ver dormir a tu pareja porque tú te has despertado antes, pasear a tu mascota mientras te despiertas por el frío de la mañana, descubrir una nota a modo de post-it animándote para tener un buen día, sorprenderte de la cantidad de hojas caídas en el suelo porque todavía es otoño, dar/ recibir ese abrazo reconfortante tras un día estresante, quedarte en “bavia” mientras las luces de un árbol de Navidad parpadean de forma sincronizada, alegrarte por haberte puesto la bufanda y ver el vaho que se genera cuando respiras, sorprenderte deseado comprar postales de Navidad a pesar de haber enviado todos los Christmas a través del correo electrónico,…

Todos los día stienen cosas malas y cosas buenas. Yo hoy comparto con vosotros/as muchos momentos que me encanta y muchos de ellos los he vivido hoy mismo o a lo largo de la última semana. Decido quedarme con ellos.

Los que tengáis dudas… aquí va una receta… sino es prescripción médica… es consejo de amig@ 🙂

recepta

Felices Fiestas y que tengais felices y bonitos días

Tropezar no es malo…

tropezarNueva propuesta de nuestra coaching de cabecera, la última antes de las vacaciones, porque sí, nos vamos de vacaciones, es justo y necesario… pero eso ya os lo iré contando estos días que hoy tenemos invitada y no hay que ser descortés.

Dicen que el hombre (barra) mujer es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y tres si son pequeñas, pero de ahí a cogerle cariño a ésta pues no sé yo si es para tanto.

Tropezar no es malo, si del tropezón sacamos una buena enseñanza, o como leía estos días por ahí (redes sociales varias, perdón si no cito la fuente):

“Unas veces se gana y otras se aprende”

Y digo yo, ¿no será que hay gente que, cariños a parte, necesita tener una piedra con la que tropezarse? O peor aún, ¿no será que hay gente que necesita tener siempre una piedra a mano con la que justificar sus tropiezos sin tener que asumir sus errores y aprender de los mismos?

Y yo me lo pregunto… y nuestra querida Rut Roncal seguro que tiene alguna respuesta.

¿Respuestas? Muchas…

Yo creo que todos necesitamos piedras de vez en cuando. Sobre todo cuando estás aprendiendo. Es difícil que te des cuenta de todo lo bien que puedes hacer algo si antes no te has equivocado un par de veces. Lo fácil a la primera hace que dejemos de prestar atención a los detalles, por lo que la próxima vez que lo intentemos es posible que no nos salga tan bien como nos salió la primera vez… necesitamos equivocarnos.

Lo cual no significa que necesitemos de ir acompañados de la piedra a todas partes…  Además de que por otro lado si yo comienzo un proyecto / un tema pensando en que me voy a caer, no me estoy dando cuenta de que estoy generando el entorno más adecuado para que eso ocurra. Este concepto se llama “profecía autocumplida y realmente condiciona nuestros resultados en función de lo que esté pensando (cuando los demás depositan expectativas en nosotros/as también están condicionando un resultado, a esto se le conoce como efecto Pygmalion).

Es la base del pensamiento positivo. Si tú quieres, puedes. No tienes más que ser consciente de los mensajes que de forma automática te están dictando a ti mismo/a para que te des cuenta de en qué medida estás condicionando tu resultado. Pongamos un ejemplo: si yo salgo por la calle con unos patines, estoy aprendiendo y por tanto no los domino del todo y no hago más que decirme a mí mismo/a “me voy a caer”, “ya verás, como me caigo”, “seguro que pillo una piedra y me tropiezo y me doy de bruces”… estoy concentrando toda mi atención en la caída, por lo que seguramente me vaya a caer de un momento a otro. ¿Quiere decir que si me concentro en no caerme, no lo haré? Quizás no, pero ten por seguro que tendrás menos probabilidades de hacerlo.

cuentoSi esto lo aplicamos al mundo laboral también pasa. Cuántas veces nos habrá pasado que centrados en esa nueva actividad, o debido a ese determinado cliente, o quizás porque no hemos dormido bien… me centro en todo lo mal que puedo resolver el día… sin querer queriendo estoy comprando muchos números en encontrarme con que mi mayor temor se convierte en realidad.

La cuestión es que como no empecemos a ser conscientes, estos temores pueden convertirse en “etiquetas” y lo peor es que daremos por hecho que “somos así” y la intención de cambio quedará difuminada porque asumiremos que no hay manera de cambiarlo.

¿Y ahora bien? ¿Con qué mensajes os queréis quedar? ¿Queréis quedaros con la piedra o sólo el tiempo justo para aprender? Ya lo dice un proverbio ruso: “Caerse está permitido, levantarse es obligatorio” o como dice Paulo Coelho “Solo triunfa en el mundo quien se levanta y busca a las circunstancias, creándolas si no las encuentra”.

Para terminar me encantaría compartir con vosotros/as 2 vídeos. El primero de ellos es una niña de 3 años que nos enseña a su manera Qué es Pensar en positivo… ¿nos atrevemos a imitarla?

https://www.youtube.com/watch?v=SQIVslZIMXI

El segundo, es un vídeo de 7:30 min que nos invita a revisar nuestros paradigmas y a identificar que las piedras nuevas o el superar las que hemos asumido como propias, suponen salir de nuestra zona de confort.

https://www.youtube.com/watch?v=RSUykLfEmVE

¿Recordáis la película “Atrapado en el tiempo”? ¿Queréis estar atrapados por vuestras respectivas piedras?

https://www.youtube.com/watch?v=czRQbUk2Gzs

 

Autores:

Iñaki González (@goroji)                                                                 Rut Roncal (@rutroncal)

Técnico Gestión RRHH de FHC                                                                Gerente en Cegos

Autor del blog: SobreviviRRHHé!                     Autora del blog: La verdad absoluta no existe

Los valores que tiramos…

Como todos los meses de Mayo y Junio ha sido un non-stop de impartir formación y eso ha hecho que haya estado un poco menos 2.0…

Como siempre me gusta reflexionar tras las formaciones de lo que veo, oigo, siento… tanto de los participantes como de mi misma. Creo que la vida es un continuo aprendizaje y el relacionarnos con personas, hace que exponencialmente podamos aprender el doble…

La cuestión, ya escribí hace tiempo sobre un ejercicio de valores que suelo hacer y que genera alto impacto, tanto para darnos cuenta de cuáles son nuestras prioridades en la vida, la frecuencia que hace que no satisfacemos o cuidamos un determinado valor, así como quizás identificar qué valores están siendo “atacados” por algunas personas y/o el entorno que nos rodea.

Los valores que tiramos

La cuestión, es que para priorizar, normalmente uso en clase un ejercicio de visualización de un crucero en el que nuestros valores son nuestro equipaje. Tras unos minutos nos encontramos que hemos vivido una situación crítica en la que para salvarnos tenemos que tirar primero un valor y después otro.

Es decir, comenzamos el ejercicio con 5 valores como equipaje (los más significativos y rigen nuestra forma de entender la vida) y nos tenemos que quedar con los 3 principales.

Esos 2 valores que tiramos no significa que no sean valores nuestros, sino que ante situaciones de estrés, que nos sobrepasan en el día a día o por circunstancias especiales los “tiramos a la basura”.

Lo curioso es, que (estoy tentada de hacer un estudio….) los valores que solemos tirar son los mismos y/o parecidos; la humildad, generosidad, el respeto, la libertad,… los tiramos, y es posible que los tiremos de manera más o menos consciente. El tema está en detectar cuando tiramos valores sin darnos cuenta y entonces es tarde cuando empezamos a ser conscientes de que los estamos tirando. Por ejemplo, cuando tiramos la salud, la familia, los amigos….

Evidentemente somos personas y aunque tratemos de ser íntegros, a lo largo de nuestra vida vivimos situaciones que nos hacen “tirar valores” a la basura y por ese motivo no quiere decir que seamos peores personas o que seamos “menos nosotros mismos”, significa que somos humanos.

La cuestión que nos debemos hacer o nos debemos replantear es cuando es muy frecuente que un determinado valor esté en la basura… es entonces cuando nos debemos preguntar ¿porqué?, y lo que es más importante, ¿para qué me servía ese valor? igual nos damos cuenta que habéis cambiado o que incluso … es un valor impuesto…

Da mucho que pensar ¿no? ¿qué opinais?

Tú puedes… depende de tí

Comenzamos con 4 palabras en inglés, 4 acrónimos en realidad… IMAGE, SPARK, SHINE y SERVE.

“Look at the mirror, and see your image, you could see all that i see. You have a shining spark, and you have a purpose, you must to serve it. It’s your duty. It’s your key.” (mi libre enmarcación de los acrónimos).

Seguro que más de uno/a se ha leído o ha oido hablar del libro “El monje que vendió su ferrari”. Bueno, pues su autor Robin Sharma escribió otro título,“El líder que no tenía cargo” un libro muy interesante que trata de cómo aprender de tu pasado, de cómo ser capaz de transmitir con el sólo hecho de disfrutar tu trabajo y cómo convertirte en una inspiración de tu entorno.

Según mi punto de vista es mucho más potente y revelador (el anterior me recuerda bastante al libro de los “7 hábitos de las personas altamente efectivas de S. Covey pero en versión novelada).

El libro nos hace reflexionar sobre 4 principios:

“No hace falta tener un cargo para ser líder”.

– “Las épocas turbulentas crean grandes líderes”.

“Cuanto más profundas sean tus relaciones más fuerte será tu liderazgo”.

– “Para ser un gran líder, primero hay que ser una gran persona”.

Además, los acrónimos revelan mucho más de lo que parece.

I-nnovación, M-aestría, A-utenticidad, G-ran Valor, É-tica, aspectos necesarios para un líder, ser innovador, buscar la mejora contínua, hacer tu trabajo lo mejor posible, ser auténtico/a, honesto/a y demostrar valor para superar las dificultades y perseverar, además de ser íntegro/a… esto como ejemplo de lo que significa cada acrónimo.

S-inceridad, P-riorizar, la A-dversidad crea oportunidad, R-esponder y no reaccionar, K-udos

S-aber percibir, H-acer ejercicio, I-nspiración, N-utrir los lazos familiares, E-levar tu estilo de vida

S-er servicial, E-scuchar, R-elacionarse, V-alorar la diversión, E-stimar y cuidar

De hecho, el libro está lleno de acrónimos… todo para que logremos ser LSC (líder sin cargo) y seamos PUMM (primer, único, más y mejor).

El libro es el recorrido de un bibliotecario, que acompañado de un amigo de su fallecido padre visita 4 maestros que comparten con él sus enseñanzas como si de pequeños “yoda” se tratara. Maestros diferentes a lo que nos podemos imaginar como un “gran líder” como directivo/a de una compañía. Sus maestros son una camarera de hotel, un vendedor de una tienda de deportes, un jardinero y un masajista….

Lo interesante es que cada uno de los apartados del libro tiene ejercicios y recomendaciones para que hagamos mientras acompañamos a Blake, nuestro bibliotecario.

Me encanta también como acaba, con las 7 claves fundamentales del liderazgo personal:

1) Aprendizaje.- lee libros que te inspiren, que te fortalezcan y refuercen la idea de lo que quieres ser y hacia dónde quieres llegar.

2) Afirmaciones.- Importante el lenguaje y el pensamiento positivo, es una de las mejores maneras de hacer frente a nuestras creencias limitadoras: Repetir afirmaciones positivas sobre lo que queremos ser y los logros que queremos alcanzar.

3) Visualización.- Es una de las técnicas más potentes de entrenamiento a nuestro cerebro. Nuestra mente no diferencia entre lo vivido y lo imaginado y el hecho de que visualicemos nuestro éxito no sólo nos sirve de preparación sino además nos hace que cada visualización nos convenza cada vez más de que somos capaces de lograrlo.

4) El diario.- Un método para organizar nuestros pensamientos y hacer que se hagan más claros en nuestra mente es escribirlos. Escribir es profundizar sobre lo que nos preocupa y hace que podamos trabajar mucho mejor sobre las “grandes ideas” que cruzan nuestra mente a lo largo del día. Lleva una libreta que te sirva para apuntar tus pensamientos, te ayudará a concentrar tus esfuerzos.

5) Fijación de objetivos.- Ya lo decía Séneca “No hay viento favorable para el que no sabe donde navega”. Tus objetivos son fundamentales, y es importante que de la visualización de tu meta final seas capaz de ir ligando objetivo tras objetivo desde el lugar donde partes para asegurarte el éxito. Sin objetivos no podemos avanzar.

6) Ejercicio.- El ejercicio físico nos hace sentirnos mejor con nuestro cuerpo. Con el estrés nos movemos menos, vamos a un ritmo acelerado y si vamos con el coche a todas partes tratamos de aparcar en la puerta evitando hacer ejercicio. Debemos andar, hacer ejercicio y acostumbrar a nuestro cuerpo al movimiento.

7) Nutrición.- Seguro que hemos oido la frase de “somos lo que comemos”… igual es algo exagerado, pero no. Debemos de cuidar nuestra alimentación. En función de lo que comamos tendremos más o menos energía, se reflejará en nuestra capacidad de concentración, vitalidad e incluso se verá en nuestro aspecto físico. Si comemos bien nos sentiremos bien y seremos más productivos/as en todas las áreas de nuestra vida.

Recordemos

“La forma más común de renunciar a nuestro poder es creer que no lo tenemos” Alice Walker.

“Es la creencia en lo heróico lo que crea al héroe”. Benjamin Disrae.

¿Y ahora? ¿te ves como un LSC?

Qué Horroroscopo, Dios mío que horroroscopo…

Creamos en el horóscopo, o no, es difícil que a lo largo de nuestra vida no haya habido algún momento en el que hayamos leido atentamente nuestro horóscopo, el de nuestros/as amigoshoróscopo/as, etc.

El caso es que en los momentos de nuestra vida en los que sentimos que tenemos menor control o tenemos mayor incertidumbre sobre lo que va a pasar, mucha gente recurre a aquello que creemos que pensamos que nos da el apoyo / soporte / seguridad que nos falta. Como cuando contamos algo a un amigo/a y lo único que queremos es que nos diga “todo va a ir bien”, como si fuera una predicción exacta de lo que será el futuro más cercano.

Esta semana me he terminado de leer el libro: “Postdata: Te quiero” (Cecelia Ahern), ya había visto la película y como siempre, a pesar de que la peli me gustó, el libro es mucho mejor, el título puede dar la impresión de ser un libro ñoño y romanticón, pero nada de eso, es un libro que trata cuestiones como el duelo, el amor, la amistad, el humor,… y que durante toda la lectura estás navegando en un mar de risas y lágrimas. La cuestión (y el porqué de esta entrada) es que hay un trocito del libro en el que la protagonista (que trabaja para una revista) recibe la invitación a una reunión de “Astrología”, comenzando la misma de la siguiente manera:

Holly soltó el maletín sintiéndose estúpida y siguió a Alice hasta la sala de juntas, donde el resto del personal aguardaba sentado.
-Atención todos, ésta es la primera reunión de astrología a la que acude Holly, así que demoslé la bienvenida -anunció Alice.
Holly tomó asiento mientras los demás aplaudían en broma la incorporación de un nuevo miembro a la mesa. Chris se dirigió a Holly:
-Holly, sólo quiero que sepas que no tengo absolutamente nada que ver con esta tontería y me disculpo de antemano porque te veas envuelta en ella. -Corta el rollo, Chris.
Tracey hizo un ademán a su jefe y, provista de un bloc de notas y un bolígrafo, se sentó a la cabecera de la mesa.
-Muy bien, ¿quién quiere empezar este mes? -Empecemos por Holly erijo Alice con generosidad. Holly miró alrededor, desconcertada.
-Pero Holly no tiene idea de lo que estamos haciendo. -Veamos, ¿cuál es tu signo del zodiaco?
-Tauro -contestó Holly.
Todos se deshicieron en exclamaciones y Chris apoyó la cabeza en las manos fingiendo que no se divertía.
-Fantástico -dijo Tracey muy contenta-. Nunca habíamos tenido un Tauro hasta ahora. Bien, ¿estás casada o sales con alguien o vives sola?
Holly se sonrojó al ver que Brian le guiñaba el ojo y que Chris le sonreía alentadoramente. Su jefe era el único de la mesa que sabía lo de Gerry. De pronto reparó en que era la primera vez que tenía que responder a aquella pregunta desde que Gerry había muerto y se sintió un tanto insegura.
-Bueno… no, en realidad no salgo con nadie, pero…
-Perfecto -dijo Tracey, comenzando a escribir-. Este mes Tauro deberá buscar a alguien alto, moreno y guapo y… -Se encogió de hombros y levantó la vista-. ¿Alguna idea?
-Porque tendrá un gran impacto sobre su futuro -terció Alice.
Brian volvió a guiñarle el ojo. Obviamente le divertía que él también fuese alto y moreno, y obviamente estaba ciego si creía que era guapo. Holly se estremeció y desvió la mirada.
-Bien, la cuestión profesional es fácil -prosiguió Tracey-. Tauro estará ocupada y satisfecha con la cantidad de trabajo que se le avecina. El día de la suerte será… -Lo pensó un momento-. Un martes, y, el color de la suerte… el azul -decidió tras fijarse en el color de la blusa de Holly-. ¿Quién es el siguiente?
-Espera un momento -interrumpió Holly-. ¿Esto es mi horóscopo para el próximo mes? -preguntó impresionada. Todos los presentes se echaron a reir.

La cuestión es que este trocito y lo que continúa me hizo reir bastante, porque a pesar de saber de dónde salían los comentarios del Horóscopo, aún trataban algunos personajes del libro dar explicación a las “predicciones” en el mes.

Y es curiosa la llamada también “la ley de la atracción” que tanto ha dado que hablar el libro de “El Secreto” (es lo que también se llama en psicología como la “Profecía autocumplida”), pudiendo resumir a la misma en Te conviertes en lo que piensas, por lo que hemos de saber que en cierta manera podemos ser responsables de nuestro futuro. Lógicamente nuestro pensamiento y nuestro convencimiento sobre lo que va a pasar puede ser influenciado por el horóscopo, por las creencias positivas o negativas de cómo va a ser mi día, etc.

Esto ocurre también con los amuletos, el pensar que para ir a una entrevista / reunión hemos de ir vestidos con una determinada camisa / color, el seguir ciertos pasos a modo de ritual antes de salir de casa… todo está en nuestra cabeza, chinito de la suertesomos nosotros los que nos dictamos el camino hacia una percepción de éxito o fracaso (no hemos de recordar que no existen los terminos absolutos ¿verdad?). Incluso las modas nos condicionan para esto, ¿recordais los chinitos de la suerte?

Seamos nuestros propios chinitos de la suerte y busquemos el éxito dentro de nosotros, a fin de cuentas:

Todo lo que llega a tu vida tú lo atraes a ella, es atraído hacia tu vida en virtud de las imágenes que mantienes en tu mente. Pensamiento = Atracción. El Secreto

Negociar, negociar, negociar,…

Estamos en continua negociación desde que nacemos hasta que morimos, con nosotr@s mism@s y con nuestro entorno (padres, familia, pareja, amigos, compañeros, jefes, clientes, etc.).
Pero ¿sabemos negociar?, o mejor dicho, ¿sabemos negociar bien?, aunque en realidad, ¿qué significa “bien” en una negociación?
Cuando explico la negociación en los cursos normalmente planteo a los asistentes que si nos preparamos una negociación desde una perspectiva de “única en el tiempo”, es una mala negociación. No sabemos cuántas veces vamos a tener que negociar con nuestro interlocutor, y lo que es mejor aún, si somos consecuentes con esto, seremos conscientes de las consecuencias generadas en esa negociación.
Es verdad, que lo ideal en una negociación es tener el mismo nivel de poder para podernos permitir sin pensar mucho una negociación ganar – ganar. Está claro que es la opción que genera mayor beneficio para ambas partes, pero ¿qué ocurre cuando esta situación de poder esta en un lado de la balanza y éste no es el nuestro?.
Un compañero @andresmartinm ha escrito un libro al respecto y del que yo creo que se pueden sacar varias buenas prácticas, o como explica él, podemos tener una “hoja de ruta” que nos puede ser útil en este camino de la negociación.
Para ubicaros, Andrés nos plantea una negociación con el diablo y la primera hoja de ruta a tener en cuenta es la siguiente:
1. Mantener la comunicación “mientras pueda hablar puedo mejorar mi posición”.
2. Despertar el interés en la otra parte.
3. Buscar la tercera alternativa: ni lo tuyo ni lo mío, algo distinto que mejore nuestras posiciones.
4. Requisitos de la tercera alternativa: que sume, que le divierta, que tenga la certeza que no le perjudicará y que sienta que ejerce el poder.
Porque la principal cuestión en una negociación en situación de inferioridad de poder, es que la “otra parte” no ve interés en negociar con nosotros. 
Además, Andrés resalta una serie de competencias que desde la política de buenas prácticas deberíamos perfeccionar / desarrollar. Éstas son:
– Planificación y estrategia
– Gestión de la información
– Persuasión
– Autocontrol emocional
– Perseverancia
– Creatividad 
– Resistencia a la adversidad
– Empatía
La cuestión es que en nuestras respectivas empresas / trabajos/ vidas estamos acostumbrados a negociar desde una perspectiva ganar – perder o si pensamos en una política ganar – ganar no vamos al máximo beneficio (sinergia), sino que nos conformamos en una política de mínimos.
La tentación del diablo es grande pero ¿nos atrevemos a auditar nuestras negociaciones y mejorar nuestras competencias para no quedarnos en el infierno?
Si queréis saber más del libro… aquí tenéis una entrevista
y en el blog de “Mejores prácticas de RRHH” seguimos hablando de negociación…

18/365 Dilema del tiempo

Hoy he estado trabajando sobre la gestión del tiempo con un grupo de directivos y al final, da igual el tipo de trabajo que se realice, da igual que seas un ejecutivo, un operario, un administrativo o un consultor… el estrés existe, la falta de asertividad, todos tenemos ladrones del tiempo y vemos en el fondo ventajas para seguir gestionándonos mal nuestro tiempo.
S. Covey fue un pionero en integrar la gestión del tiempo con el resto de habilidades, no sólo en el saber decir que no, delegar, etc sino para realmente gestionar tu tiempo has de integrarlo dentro del conjunto de los 7 hábitos que identificó que compartían las personas altamente efectivas (Efectividad = Eficacia y eficiencia sostenibles a través del tiempo). 
Esta semana ha fallecido S. Covey a sus 79 años, no llegó a cumplir los 80 años que nos planteaba en sus cursos, libros y conferencias para ayudarnos a visualizar nuestra misión en la vida… espero que esté donde esté, se encuentre satisfecho de su legado.
Hablando de gestión del tiempo y de Covey, me gustaría compartir una anécdota que él solía contar en sus conferencias y que seguro que la habéis escuchado / leído en alguna ocasión. Dice así:
“Un experto estaba dando una conferencia a un grupo de profesionales. Para dejar en claro un punto, utilizó un ejemplo que los profesionales jamás olvidaron. Parado frente al auditorio de gente muy exitosa dijo: Quisiera hacerles un pequeño examen… De abajo de la mesa sacó un jarro de vidrio, de boca ancha y lo puso sobre la mesa frente a él.

Luego sacó una docena de rocas del tamaño de un puño y empezó a colocarlas una por una en el jarro. Cuando el jarro estaba lleno hasta el tope y no podía colocar más piedras preguntó al auditorio: ¿Está lleno este jarro?.

Todos los asistentes dijeron SI. Entonces dijo: ¿Están seguros?, y sacó de abajo de la mesa un balde de piedras pequeñas. Echó un poco de piedras en el jarro y lo movió haciendo que las piedras pequeñas se acomoden en el espacio vacío entre las grandes. Cuando hubo hecho esto preguntó una vez más… ¿Está lleno este jarro?. Esta vez el auditorio ya suponía lo que vendría y uno de los asistentes dijo en voz alta “probablemente no”. Muy bien, contestó el expositor. Sacó de debajo de la mesa un balde lleno de arena y empezó a echarlo en el jarro. La arena se acomodó en el espacio entre las piedras grandes y las pequeñas.

Una vez más preguntó al grupo: ¿Está lleno el jarro?. Esta vez varias personas respondieron a coro: NO!. Una vez más el expositor dijo: Muy Bien!, luego sacó una jarra llena de agua y echó agua al jarro hasta llenarlo. Cuando terminó, miro al auditorio y preguntó: ¿Cuál creen que es la enseñanza de esta pequeña demostración?.

Uno de los espectadores levantó la mano y dijo: la enseñanza es que no importa qué tan lleno esté tu horario, si de verdad lo intentas, siempre podrás incluir más cosas…. No, replicó el expositor, esa no es la enseñanza.

La verdad que esta demostración nos enseña que: Si no pones las piedras grandes primero, no podrás ponerlas en ningún otro momento. ¿Cuáles son las piedras grandes en tu vida?

Recuerda poner esas piedras grandes primero o no encontraros un lugar para ellas. Tómate el tiempo para clarificar cuales son tus prioridades y revisa como usas tu tiempo para que no se te quede ninguna afuera, o lo que es peor, que tengas que sacar una piedra grande para poder meter arena”.
Y vosotr@s ¿tenéis identificadas vuestras grandes rocas? ¿les dedicáis todo el tiempo que necesitáis?

1/365 comienzo el proyecto con un mensaje de plan de vida

Seguro que más de uno y más de dos a lo largo de su vida ha escuchado la frase de “es la crisis de los 30, de los 40, de los 50…” 
En realidad dicha crisis no existe, no hay una edad en la que tu dni malvado programe que padezcas la crisis de turno.
¿Qué es lo que decide que tengamos una crisis a los 25, 37 o 52 años? que de pronto decidamos reflexionar acerca de lo que esperamos en la vida y de pronto nos demos cuenta de que el camino hacia el cual queríamos dirigir nuestra vida está muy apartado de donde estamos en realidad (como cuando dejas el coche en un parking y cuando vas a buscarlo no lo encuentras donde “se supone que debería estar”,…. evidentemente si nos tensiona y genera ansiedad el “momento parking” imaginaros cuando es aplicado a nuestra vida).
Para reflexionar y evitar esta situación, hay varios ejercicios que podemos hacer:
– Pensar, visualizar y escribir mi “misión”, es decir, tratar de imaginarme mi futuro y dónde me gustaría estar en 10 años.
– Visualizar mi 90 cumpleaños y reflexionar sobre quién/nes me gustaría que estuvieran en la fiesta y qué es lo que me gustaría que dijeran de mí.
– Visualizar mi entierro y pensar en cómo me gustaría que me recordaran.
En cualquiera de los tres planteamientos he de pensar qué es lo que estoy haciendo HOY para que ese MAÑANA se haga realidad.
El de la fotografía es @dagmar96hours. Él ha sido valiente. Ha decidido hacer lo que siempre le hubiera gustado hacer para no tener “la famosa crisis”. 
¿Y vosotr@s? ¿Qué os habéis planteado al respecto?

Carpe diem, disfruta cada momento

Están cerca las vacaciones, estamos pendientes incluso del fin de semana o cuando hay previsión de que hayan cambios todos esperamos que pase el tiempo rápido y/o que llegue ya el momento que esperamos para hacer algo.
Acabo de terminar de leerme el libro “El Monje que vendió su Ferrari” de Robin Sharma, un libro que además de recordarme a “Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas” de S. Covey tiene una lectura amena y dinámica de enseñanzas que nos pueden ser provechosas tanto a nivel personal como profesional.
En este libro, cuando casi estaba a punto de acabarlo, me encontré con este maravilloso cuento que me gustaría compartir con vosotr@s. El cuento se llama “Pedro y el hilo mágico” y dice así:
“Pedro era un niño muy vivaracho. Todos le querían: su familia, sus maestros y sus amigos. Pero tenía una debilidad.
– ¿Cuál?
– Era incapaz de vivir el momento. No había aprendido a disfrutar el proceso de la vida. Cuando estaba en el colegio, soñaba con estar jugando fuera. Cuando estaba jugando soñaba con las vacaciones de verano. Pedro estaba todo el día soñando, sin tomarse el tiempo de saborear los momentos especiales de su vida cotidiana. Una mañana, Pedro estaba caminando por un bosque cercano a su casa. Al rato, decidió sentarse a descansar en un trecho de hierba y al final se quedó dormido. Tras unos minutos de sueño profundo, oyó a alguien gritar su nombre con voz aguda. Al abrir los ojos, se sorprendió de ver una mujer de pie a su lado. Debía de tener unos cien años y sus cabellos blancos como la nueve caían sobre su espalda como una apelmazada manta de lana. En la arrugada mano de la mujer había una pequeña pelota mágica con un agujero en su centro, y del agujero colgaba un largo hilo de oro.
– La anciana le dijo: “Pedro, éste es el hilo de tu vida. Si tiras un poco de él, una hora pasará en cuestión de segundos. Y si tiras con todas tus fuerzas, pasarán meses e incluso años en cuestión de días.” 
– Pedro estaba muy excitado por este descubrimiento “¿Podría quedarme la pelota?”, Preguntó. La anciana se la entregó.
– Al día siguiente en clase. Pedro se sentía inquieto y aburrido. De pronto recordó su nuevo juguete. Al tirar un poco del hilo dorado, se encontró en su casa jugando en el jardín. Consciente del poder del hilo mágico, se cansó enseguida de ser un colegial y quiso ser adolescente, pensando en la excitación que esa fase de su vida podría traer consigo. Así que tiró una vez más del hilo dorado.
– De pronto, ya era un adolescente y tenía una bonita amiga llamada Elisa. Pero Pedro no estaba contento. No había aprendido a disfrutar el presente y a explorar las maravillas de cada etapa de su vida. Así que sacó la pelota y volvió a tirar del hilo, y muchos años pasaron en un instante. Ahora se vio transformado en un hombre adulto. Elisa era su esposa y Pedro estaba rodeado de hijos. Pero Pedro reparó en otra cosa. Su pelo, antes negro como el carbón, había empezado a encanecer. Y su madre, a la que tanto quería, se había vuelto vieja y frágil. Pero él seguía sin poder vivir el momento. De modo que, una vez más, tiró del hilo mágico y esperó que se produjeran cambios.
– Pedro comprobó que ahora tenía noventa años. Su mata de pelo negro se había vuelto blanca y su bella esposa, vieja también, había muerto unos años atrás. Sus hijos se habían hecho mayores y habían iniciado vidas propias lejos de casa. Por primera vez en su vida, Pedro comprendió que no había sabido disfrutar de las maravillas de la vida. Nunca había ido a pescar con sus hijos ni paseado con Elisa a la luz de la luna. Nunca había plantado un huerto ni leído aquellos hermosos libros que a su madre le encantaba leer. En cambio, había pasado por la vida a toda prisa, sin pararse a ver todo lo bueno que había en el camino.
– Pedro se puso muy triste y decidió ir al bosque donde solía pasear de muchacho para aclarar sus ideas y templar su espíritu. Al adentrarse en el bosque, advirtió que los arbolitos de su niñez se habían convertido en robles imponentes. El bosque mismo era ahora un paraíso natural. Se tumbó en un trecho de hierba y se durmió profundamente. Al cabo de un minuto, oyó una voz que le llamaba. Alzó los ojos y vio que se trataba nada menos que de la anciana que muchos años atrás le había regalado el hilo mágico. “¿has disfrutado de mi regalo?”, preguntó ella. Pedro no vació al responder: “Al principio fue divertido, pero ahora odio esa pelota. La vida me ha pasado sin que me enterase, sin poder disfrutarla. Claro que habría habido momentos tristes y momentos estupendos, pero no he tenido oportunidad de experimentar ninguno de los dos. Me siento vacío por dentro. Me he perdido el don de la vida”. – “Eres un desagradecido, pero igualmente te concederé un último deseo”, dijo la anciana. Pedro pensó unos instantes y luego respondió: “Quisiera volver a ser un niño y vivir otra vez la vida”. Dicho esto se quedó otra vez dormido.
– Pedro volvió a oír una voz que le llamaba y abrió los ojos, ¿Quién podría ser ahora?, se preguntó. Cuál no sería su sorpresa cuando vio a su madre de pie a su lado. Tenía un aspecto juvenil, saludable y radiante. Pedro comprendió que la extraña mujer del bosque le había concedido el deseo de volver a su niñez. “Date prisa, Pedro. Duermes demasiado. Tus sueños te harán llegar tarde a la escuela si no te levantas inmediatamente” le reprendió su madre. Ni que decir tiene que Pedro saltó de la cama al momento y empezó a vivir la vida tal como había esperado. Conoció muchos momentos buenos, muchas alegrías y muchos triunfos, pero todo empezó cuando tomó la decisión de no sacrificar el presente por el futuro y empezó a vivir el ahora.”

A mi este cuento me ha hecho recordar que cuando tenemos mucho trabajo y/o muchas preocupaciones  y/o algo esperamos ansiosamente, nos impide disfrutar el presente. Si yo estoy pensando en el mañana, me dificulta ver lo que tengo delante. 
Algo parecido fue el famoso “Carpe diem” de “El club de los poetas muertos”, ¿verdad?
Yo a pesar de los cambios que me esperan (cambio de ciudad, de compañeros, de casa….) y a pesar de que el camino es aún largo, voy a disfrutar de cada baldosa.
¿Y vosotr@s?