Por qué lo llaman “final” cuando quieren decir…

Último mes del año y nueva colaboración con nuestra compañero de fatigas, líneas y desvelos… Iñaki González, autor del blog Sobrevivirrhé

Iñaki, cuéntanos… ¿porqué el título y la foto?IMG-20141031-WA0006

En esta ocasión, y parafraseando el título de aquella película española (pelín cutre, por cierto) de “por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo”, queremos reflexionar sobre finales que parecen comienzos, comienzos que no dejan de ser muertes anunciadas, y/o viceversa.

Porque a veces un final no es más que el primer paso de algo bueno, que no tiene por qué ser peor que lo anterior. Es más, en determinadas ocasiones, debemos cerrar una puerta antes de abrir la siguiente, oh wait, que esto lo dijo Fernando Alonso al dejar Ferrari y fichar por McLaren-Honda (aunque a fecha de publicación de este post posiblemente no se haya hecho oficial todavía el secreto peor guardado de la historia de la Fórmula1, jajajaja…)

Ya me he dispersado, es lo que tiene la múltiple personalidad. Retomo, Rut, no me riñas.

Se acaba el año, pronto todos estaremos haciendo nuestros propósitos para el nuevo año que ya llega (aunque nosotros eso lo dejamos para la entrada del primer martes de enero). Y antes de abrir nuevas puertas, nuevos proyectos, nuevas ilusiones, tal vez sea conveniente cerrar todos aquellos proyectos que hemos empezado en 2014, los que finalizaron con gran éxito (por aquello de no vivir de los éxitos pasados), los que se quedaron por el camino (cerrar heridas para que dejen de doler), y los que se quedaron en eso, en meros deseos y nunca supimos o pudimos llevarlos a la práctica.

Soltar lastre para poder remontar el vuelo de nuevo… y diciembre es el mes ideal para hacer balance.

¿Qué me dices Rut?

La verdad, es que es una buena reflexión, a veces es necesaria una pequeña muerte para que exista una vida ¿Acaso no muere la oruga para convertirse en mariposa? ¿o el espermatozoide para dar lugar al embrión? … en realidad todos los finales son un comienzo de algo, quizás otra cosa, quizás de una variación, quizás de un nuevo estado… y para empezar renovad@, es importante lo que dices Iñaki, es importante “cerrar” lo antiguo, cerrar lo viejo para permitirnos empezar con todas las energías y poder disfrutar del cambio.

El ser humano en general lleva mal el cambio, el salir de la zona de confort y enfrentarte a lo novedoso, a lo desconocido, en ocasiones aterra y hace que no te entregues del todo y que pongas tu foco en lo anterior. Lamentablemente cuando esto pasa corremos el riesgo de darnos cuenta de que se nos ha pasado la oportunidad de disfrutar por estar mirando hacia atrás… y hasta que no lo pasamos de largo no lo apreciamos.

Deberíamos hacer un balance no sólo para ver los proyectos que acaban y los que empezaran, sino también para apreciar el camino recorrido, para valorar lo que hemos aprendido, qué personas nuevas han entrado en nuestra vida, quiénes siguen estando ahí y quienes han vuelto a nuestro lado sin darnos cuenta… A fin de cuentas la vida es la suma de los momentos ¿no?

Un esquema que nos puede venir fantástico para hacer este balance, es hacernos una tabla tal que así:

Situación / Proyecto / Actividad Qué voy a empezar a hacer Qué voy a cambiar y/o hacer diferente Qué voy a dejar de hacer Valoración personal ¿Para cuándo? ¿Qué plazo me doy?
 
 

Los proyectos son algo más que un todo o nada, son algo más que un resumen, hay proyectos que no desaparecen… sólo cambian. Y viene bien concretarlo y darle temporalidad para que si han estado “en la estantería” colocarlos en el sitio que les corresponda.

Cuando tomamos conciencia de nuestros proyectos, de nuestros aprendizajes y del camino recorrido nos hacemos responsables del avance y tomamos control de la dirección hacia la cual queremos dirigir nuestro destino. Lo importante es que no nos rindamos, porque a nuestro alrededor hay personas que están a nuestro lado… e incluso nosotr@s mism@s cuando somos conscientes de lo que hemos andado… seguimos hasta la meta.

Y como es el último mes del año… y ya se sabe que nos pone en un estado de romanticismo tremendo… en lugar de un cuento, me gustaría compartir un poema de Mario Benedetti. Para eso, para que no nos rindamos

No te rindas, aún estás a tiempo

De alcanzar y comenzar de nuevo,

Aceptar tus sombras,

Enterrar tus miedos,

Liberar el lastre,

Retomar el vuelo.

 

No te rindas que la vida es eso,

Continuar el viaje,

Perseguir tus sueños,

Destrabar el tiempo,

Correr los escombros,

Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,

Aunque el frío queme,

Aunque el miedo muerda,

Aunque el sol se esconda,

Y se calle el viento,

Aún hay fuego en tu alma

Aún hay vida en tus sueños.

 

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo

Porque lo has querido y porque te quiero

Porque existe el vino y el amor, es cierto.

Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,

Quitar los cerrojos,

Abandonar las murallas que te protegieron,

Vivir la vida y aceptar el reto,

Recuperar la risa,

Ensayar un canto,

Bajar la guardia y extender las manos

Desplegar las alas

E intentar de nuevo,

Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,

Aunque el frío queme,

Aunque el miedo muerda,

Aunque el sol se ponga y se calle el viento,

Aún hay fuego en tu alma,

Aún hay vida en tus sueños

 

Porque cada día es un comienzo nuevo,

Porque esta es la hora y el mejor momento.

Porque no estás solo, porque yo te quiero.


 ¿Y ahora? ¿Cómo nos vamos a plantear este nuevo comienzo? ¿Qué esperamos de 2015?

Fracasar es la oportunidad de comenzar de nuevo, con más inteligencia.

Henry Ford

Volvamos a empezar… que suene de fondo Michel Bubblé. ¿Qué te parece Iñaki?

Cómo alimentar a tu niño interior… y no morir en el intento

Parece ser que aquella fiesta final de curso que vinimos en llamar Proyecto #A1000Manos nos dejó más cansados de lo que esperábamos.

Lo que en principio era un parón de los meses de verano se convirtió en meses de sequía, de dejar de colaborar con uno de nuestros grandes amigos del 2.0 y del 1.0 Iñaki González, autor del blog Sobrevivirrhhé.

Pero recientemente coincidíamos en Barcelona y fue inevitable. La ilusión, las ganas, las ideas de crear juntos volvieron… y aquí estamos de vuelta con nuestros Guest Blogging.

Iñaki, ¿me das la “intro”?IMG-20141031-WA0002

Claro Rut, además volvemos a la esencia original, volveremos a publicar todos los primeros martes de mes a las 22:00, y es que lamentablemente, ya no está nuestra querida Olga Navarro y sus #teku20 para contraprogramarnos, jejeje…

La foto que da pie a nuestra colaboración del mes de noviembre no podía ser más esclarecedora: cómo alimentar a tu niño interior… sin morir en el intento. Bueno, esto último lo añadimos nosotros, porque como todo en esta vida, si no tenemos cuidado y cierto auto-control, las consecuencias pueden ser irreversibles.

Porque volver a ser como un niño, pensar como un niño, interactuar como un niño con la vida, nos permitirá crecer y desarrollarnos como persona, pero no sólo eso, sino que también nos permitirá aumentar nuestras capacidades en nuestros entornos laborales.

Aventurarnos con lo desconocido (quién dijo miedo), generar momentos de recreación (no todo va a ser trabajar), acercarnos al dibujo y cultivar nuestra imaginación (que se lo digan a la reina de los sketchnotes, nuestra querida Mónica López) y liberar nuestra curiosidad (atrevernos a preguntarnos el por qué de las cosas y no dar nada por hecho).

Todas estas cuestiones harán que crezca nuestro niño interior, y de su mano, nuestra vida será mucho más mejor, más plena, más satisfactoria… y como dice el único punto del dibujo que todavía no he comentado, nos hará sonreír hoy, al menos una vez más que ayer, pero una menos que mañana.

¿Qué me dices Rut?

Pues sí Iñaki, totalmente, … la ventaja de la infancia es que de una forma “limpia” y sin filtros nos hace ver la “verdad”, lo posible, las posibilidades, la ilusión… lo malo en ocasiones de ser adultos es que el saber todo lo que sabemos nos condiciona a la hora de ver los límites, tanto los reales como los que suponemos… y eso sin querer… nos condiciona.

En ocasiones viene bien incluso juntarnos a aquellas personas que hacen que la ilusión surja… como nos ha pasado un poco a nosotros, ¿no? Estoy segura de que más de un@ se hubiera rendido y hubiera dejado los post #a4manos por quizás dejadez, por pensar que ya se pasó el momento, por un montón de excusas… quizás. Y nosotr@s, como si fuéramos esos niñ@s de los que hablamos decidimos re-ilusionarnos, decidimos seguir ilusionando o por lo menos compartir nuestros pensamientos esperando que sirvan a tod@ aquél/lla que lea estas líneas en cualquiera de los dos blogs J

Personalmente me gustaría compartir un relato de Eloy Moreno, un escritor y amigo que con sus novelas consigue hacernos sentir, reflexionar, imaginar… La historia se titula “El sol vendrá a desayunar” y dice así:

-¿Mañana vendrá a desayunar? -me preguntó mientras yo conducía.

-¿Quién? -le contesté.

-El sol -me respondió mirando a través de la ventanilla.

-Ah… bueno, no sé… ¿y cómo bajará? -le seguí el juego.

-Pues con una cuerda -dijo sin inmutarse.

-Ah, ¿y cómo desayunará? No tiene brazos.

-Pues yo se lo daré.

-Ah, vale, pero… y después, ¿cómo volverá otra vez al cielo?

-Yo lo empujaré hacia arriba -volvió a contestar.

-Ya, pero el sol pesa mucho y tú eres muy pequeña…

Observé por el retrovisor cómo fruncía el ceño.

Pero a los pocos segundos, por la alegría de sus ojos,

supe que acababa de encontrar la respuesta.

-¡Pues que se suba en una colchoneta! -me dijo

mientras gesticulaba con sus pequeñas manos.

Y fue justo en ese momento cuando me di cuenta de que,

en aquel coche, íbamos una niña y un adulto.

No porque yo fuera conduciendo

y ella detrás, sentada en su sillita, sonriendo,

sino porque sólo uno de los dos era el que,

con cada ilusión, solucionaba un problema.

La idea es que seamos capaces de volver a ver lo que nos rodea con los ojos de la infancia, sin los filtros / etiquetas y con la ilusión de pensar en descubrir, investigar, resolver… con la energía suficiente para no rendirnos y ser conscientes de todos los colores que forman el supuesto “gris”.

Así que… ¿qué tal si nos levantamos de la silla y nos ponemos a bailar un poco como si no hubiera un mañana y dejando que los pies empiecen a mover el resto del cuerpo?

Pon el volumen y deja que Mika nos llene de Lollipops 🙂

Aquí estamos Iñaki y yo en ese encuentro de Barcelona que ha hecho que volvamos al #A4manos

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¿Clientes agorafóbicos???

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Los que me conocen saben que compro mucho por internet, es verdad que el hecho de estar viajando o tener horarios a veces incompatibles con el de las tiendas hace que prefiera comprar online y una vez que te acostumbras… adquieres a veces mejores ofertas, no hay aglomeraciones en rebajas y comprar desde casa es muy cómodo…
Después de mi experiencia, quisiera compartir una reflexión personal, y es que creo que no estamos del todo preparados para la revolución on-line o para la venta on-line más concretamente.
¿Por qué? ¿Por qué compramos por internet en primer lugar? ¿algunas empresas se han preocupado por analizar a sus clientes y a porqué deciden comprar a través de internet?
 
Me da la sensación de que algunas compañías que venden por internet contratan servicios de transporte para clientes agorafóbicos ¿por qué?, porque cuando vas a recibir un paquete, las compañías de transporte y que al final son la imagen de la empresa online no se ajustan a las necesidades del cliente. Lo primero que tienes que tener presente es que ¡TIENES QUE ESTAR EN CASA!, por tanto, si estas empresas de venta on-line no se h dan cuenta de este “pequeño” detalle, me da la sensación de que tienen en mente un cliente que compra por internet porque no quiere salir de casa. No porque viaje, no porque compagine vida profesional y personal aprovechando tiempos muertos, no porque trate de economizar tiempos de desplazamiento y optimizar su tiempo productivo,… no , parece que no están pensando en ese tipo de cliente.
Si no queremos dar ese tipo de imagen a nuestros clientes cuando nos dedicamos a la venta online, hemos de procurar que dentro de nuestros procesos estén definidos también los objetivos de calidad con respecto a este servicio, además también podemos seleccionar a proveedores que nos ofrezcan servicios que comulguen con nuestros valores y que estén alineados a la imagen que queremos dar para que la satisfacción del cliente sea total ¿no os parece?.
En cualquier caso, aprovecho para presentaros mi compañero Óscar Gracia, especialista en Experiencia del cliente y que seguro que tiene una opinión al respecto ¿verdad?. ¿¿Leemos su blog y vemos la respuesta???
Veremos la respuesta en Chispas de Excelencia… un blog para leer, para reir, para reflexionar… pero también para aprender sobre calidad, clientes, EFQM, procesos… y mundo maño ¿os lo apuntáis?.

Felicidad a 1000 manos

Otro mes, otro primer martes y cómo no, aquí está nuestra entrada con Iñaki #a4manos… sólo que esta vez será #a1000manos. ¿Y porqué? porque nos gustan los retos, nos gusta compartir y nos gusta ilusionarnos cada día un poquico más ¿Y a vosotr@s no?

happy-each-dayEn esta ocasión la imagen es igual de potente que todos los meses (claro! según nuestro criterio… jejeje) y al mismo tiempo… sencilla

“Haz a una persona feliz cada día, incluso a ti mism@”

Porque no hay que olvidarse de los demás y porque no hay que olvidarse de un@ mism@. Fácil de escribir o de decir,… un poco más complicado hacerlo realidad.

El otro día leía en un blog que estamos en la era de los reproches, que estamos tan acostumbrados a reprocharnos las cosas que no hacemos tanto a nivel personal como profesional, que cuando recibimos un cumplido o manifestamos nuestros sentimientos … lo que viene a continuación es alguna de las siguientes preguntas: ¿te pasa algo? / ¿quieres algo? / ¿qué has hecho? / ¿estás bien?…

¡¡Cambiemos!! decidamos cambiar. Decidamos hacernos felices, activar/nos las neuronas espejo y sonreír al mundo para que la gente sonría a su vez.

Ese era el objetivo cuando comenzamos el proyecto de #a4manos (que a lo tonto llevamos año y medio…), hacer un poco más felices y / o enseñar a ver el lado positivo de la vida. Lo dicho, todo un reto.

Hace tiempo que conozco esta frase de Confucio:

 “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”. 

Yo lo reconozco, tengo un trabajo que no es que me guste… es que me apasiona. Me encanta ver cómo las personas son un poco más positivas cuando saben cómo serlo. Disfruto cuando tengo oportunidad de crecer con la gente y disfrutar de lo maravillosa que es la vida. ¿Significa eso que no seamos conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor? ¿significa que no tenga presentes las desgracias o los entornos hostiles? No, lo que significa es que prefiero quedarme en mi círculo de influencia, en lo que depende de mí. Focalizarme en lo que puedo hacer y sobre todo en lo que siento que contribuyo. ¿Es fácil? pues hay días que no, hay días en los que te levantas como un cielo nublado y sientes que la oscuridad te está llamando (es lo que tiene el lado oscuro de la fuerza…) … y entonces… decides ponerte música y sonreír… y mirar a tu alrededor … y darte cuenta de cómo una sonrisa se convierte en otra sonrisa de un/a desconocido/a … y entonces piensas que es posible. Que los momentos malos existen pero la felicidad ¿qué es? ¿un estado? ¿o una suma de momentos felices? tenemos momentos felices a lo largo del día, la cuestión está en recordarlos y hacerlos recordar. No irnos a dormir sin recordar una o dos cosas que nos han gustado a lo largo del día. Sencillo ¿no?

Para finalizar me gustaría acabar con dos canciones. Una es de mi infancia “My favourite things” de “Sonrisas y lágrimas” en la que nos recuerda que cuando las cosas no nos vayan bien, recordemos nuestras cosas favoritas para que nos parezcan menos malas, es una canción que sobre todo… atrae el “buen rollo” y nos recuerda desde la inocencia de la infancia… que todo es posible.

Y la otra… hace poco vi la película de “Frozen”, reconozco que sin grandes expectativas… pero ante la perseverancia de Laura,… la vimos. Y me gustó. Mucho (diría que es de las mejores de Disney incluso…). Esta canción se la dedico a ella, porque sé que le va a hacer feliz y porque si ella es feliz… yo también. Para que todos “soltemos” nuestro talento y seamos felices haciendo felices a los que más queremos y/o a los que nos rodean.

¿Y ahora? ¿cómo te sientes? 🙂

No-ni-Ná

Bueno, otro mes más y otra vez con el “reto” conjunto con Iñaki González, nuestro estupendo amigo y compañero del blog sobrevivirrhhé.

img-20140426-wa0014Personalmente cuando elegimos la imagen… me encantó, es una frase con la que me identifico y es más, la suelo decir a menudo: “No ni ná”… yo cariñosamente lo llamo activar mi “gen maño”, es decir, el no hay nada que me dé más energía (o cabezonería según a quién le preguntes…) que el entorno, o algo o alguien me diga que no es posible. Evidentemente, no es cuestión de ponerse cabezón por ponerse… sino que si el objetivo que tienes en mente es lo suficientemente importante y el PARA QUÉ es significativo… nos debemos de preguntar “¿porqué no?” e ir a por todas.

Ir a por todas, ¿qué significa?, realmente significa poner toda la carne en el asador, estar convencid@s de que podemos y que nuestro esfuerzo va a merecer la pena. Ya la he mencionado en alguna ocasión (casualmente, en otro #a4manos con @goroji), es una frase de Yoda que me encanta y representa lo que quiero decir: “Hazlo o no lo hagas. No hay intentos”. Y es que si lo “intentamos”… ¿estamos poniendo realmente todo el esfuerzo, toda la energía? quizás sí… quizás no. Nos lo tendremos que preguntar y ser verdaderamente honest@s con nosotr@s mism@s.

En ocasiones somos nosotr@s los que representamos el papel que en la imagen aparece como VIDA. Nosotr@s somos los/as que creamos nuestros obstáculos y los que ponemos piedras en el camino antes de saber qué dirección tomar.

¿Qué podemos hacer? Evidentemente tener claro qué es lo que queremos. Hacernos la pregunta de ¿cuánto de importante es para mí esto? ¿de 0 a 10 cuánto voy a poner para lograrlo?… e identificar esos mensajes que a modo de pensamientos automáticos nos están “boicoteando”. Viene muy bien escribirlos, sin juzgarlos, sin pensarlos demasiado, y cuando los tengamos escritos. Reléelos y entonces relativiza y valora. Seguramente muchos de ellos no tienen sentido, otros nos preparan y otros en realidad son totalmente contrarios. Pero sólo nos permitiremos esa objetividad cuando podamos tomar distancia y podamos coger carrerilla. Quizás no sólo le digamos a la vida “NO-NI-Ná” sino que podemos crear nuestro propio gritico de “guerra” a lo “Gerónimo” de las películas.

Yo me atrevo, Iñaki se atreve ¿y tú?

A fin de cuentas… lo que no nos mata… nos hace más fuertes. Verdad Iñaki??? 🙂

Ponte las “gafas” de la positividad

El martes nuestro queridísimo Iñaki González en su blog sobreviviRRHHé nos comenzó contando su visión de “Cómo transformar un mal día en algo positivo” y hoy toca desde “La verdad absoluta no existe” elaborar nuestra réplica ¿verdad, Iñaki? y es que ya comentamos en su momento lo malo que es “encariñarse con la piedra” y pensar que todo lo que hacemos nos va a salir igual de mal.

La cuestión es que en ocasiones nos ha pasado que un sólo momento del día es lo que ha condicionado que el resto del día sea visto como algo “horroroso” ¿porqué nos pasa esto?, porque sin querer queriendo hemos “programado” nuestro cerebro a centrar toda su atención y sus recursos a ese

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suceso que acabamos de vivir y que nos ha generado ese malestar.

La solución no es ignorar eso que nos ha pasado, sino saber relativizarlo y darle la importancia que se merece. Hoy en día se llama “resiliencia” (aunque realmente es un término asociado a la resistencia de los materiales…) y hace referencia a nuestra capacidad de resistir y reaccionar con la misma fuerza positiva para contrarrestar el suceso estresante; es decir, en lugar de preguntarme: “¿porqué a mi?” “siempre me pasa igual” “nunca aprenderé”, etc paso a decirme: “¿qué podría haber hecho diferente?””¿qué he aprendido para que no me vuelva a pasar?” “¿qué ha ido bien?”, etc.

Cuando focalizamos nuestra atención en lo que podemos hacer, en lo que depende directamente de nosotros y en la acción… automáticamente nuestro estado de ánimo comienza a hacer un pequeño cambio sintiéndonos mejor porque podemos hacer algo y estamos en camino de ello.

Recientemente ha sido el día de la felicidad y el otro día coincidiendo con @clarabenedicto en twitter me hizo descubrir un fantástico ejercicio que nos puede ayudar a redescubrir las cosas positivas que tienen nuestro día a día y evitar que nos focalicemos en lo negativo y compartir “momentos de felicidad”. El proyecto se llama 100 happy days y trata justamente de eso, de compartir durante 100 días nuestros momentos de felicidad. Yo acabo de apuntarme… ¿os apuntáis? Iñaki… a ti ¿qué te parece?

Hoy es día 3… y este número siempre me han parecido unas gafas giradas.. ¿y si son las gafas del positivismo? ¿y si hoy comenzamos a ver nuestra vida desde un lado más feliz? ¿y si sacamos el/ la niño/a que llevamos dentro?

A child can teach an adult three things:

– to be happy for no reason

– to always be curious

– to fight tirelessly for something

Paulo Coelho

¿Bailamos para celebrarlo?

Tuiteame, mi yo real vs mi yo 2.0

Otro comienzo de mes y otra propuesta diferente, en esta ocasión @goroji nos dio la intro en su blog ayer y continuamos en La verdad absoluta no existe con el tema que abrimos.tuitearme

Ayer Iñaki nos dio unas claves muy recomendables para seguir en las redes y creo que debemos de tenerlas en cuenta a “pies juntillas”, pero alguna vez os habéis preguntado ¿quién queréis ser en las redes? ¿sabéis acaso contestar quién sois en la vida real?

Desde mi punto de vista esto es importante. Igual que comentaba Iñaki sobre la importancia de diferenciar los temas de conversación en función de los canales (Facebook, Linkedin, Twitter…) hemos de pensar en quiénes somos y en quienes queremos ser en el 2.0. ¿porqué? Porque estar en el 2.0. supone pasar en algún momento en el 1.0 (así de hecho nos conocimos Iñaki y yo!! J ) y personalmente hemos de demostrar coherencia entre un yo y el otro.

La cuestión es que además de tener claro el objetivo del PORQUÉ y PARA QUÉ estamos en las redes, debemos de pensar en que los canales son distintos y que las herramientas que utilizamos en el 1.0. para las relaciones no todas nos van a servir en el 2.0.

En muchas ocasiones nos encontramos personas que las reglas de la vida real las aplican al mundo virtual y se llevan desengaños o bien se exponen y son criticados.

Lo que sí es verdad es que indistintamente de hablar del 1.0. o del 2.0. lo que sí funciona es la coherencia, naturalidad y sinceridad… a partir de ahí deberíamos ser nosotros mismos, conocer las características de los diferentes medios y canales y comenzar a interactuar.

Cada uno deberíamos seguir a nuestro ritmo, no por el hecho de que ahora esté de moda el twitter tengo que abrirme una cuenta. Para estar en twitter has de querer estar y aprender poquico a poquico y a nuestro ritmo. Trata de ser tu mism@ y si te gusta seguro que eres capaz de aportar tu valor diferencial, tu punto diferente y generar eso que se llama “marca personal” (simplifincándolo muy mucho, claro!!)

¿Te atreves con el reto y formar parte de esta cadena de “locos”?

http://www.youtube.com/watch?v=gGAiW5dOnKo

¿nos tuiteamos? 🙂

Ayer, hoy, mañana… y siempre

IMG-20140102-WA0017Bueno, en principio este post tenía que haber salido el miércoles… osea… AYER, pero HOY (y como estos días últimamente) ha sido un día ajetreado y hace que MAÑANA (HOY para ti cuando lo leas…) se publique para que Iñaki pueda aportarnos su visión.

¿Qué es HOY, MAÑANA y/o AYER? Desde luego es la suma de momentos que hacen que nuestros recuerdos se ordenen en nuestra memoria, porque siempre habrá un AYER, un MAÑANA y un HOY… pero no siempre somos conscientes de cuánto estamos viviendo el HOY… ¿verdad?

“A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto,

 y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.”

Oscar Wilde

El martes en el blog de Iñaki compartí el cuento de EL BUSCADOR, que aparece en el libro de Cuentos para Pensar de Jorge Bucay.

Dice así:

“Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador

Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco esa alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.

Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

– No ningún familiar – dijo el buscador – ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.

El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.” 

La cuestión es que normalmente nos programamos con mayor frecuencia para recordar más los momentos negativos que los positivos y eso hace que si esta leyenda fuera real, la suma del tiempo en que disfrutamos intensamente… sería bastante breve.

Igual que nos programamos de forma negativa, podemos programarnos en sentido contrario y cada día, por la noche recordarnos 2-3 cosas positivas para acabar el día, e incluso recordar aquello que hemos disfrutado para que a través de la visualización podamos disfrutar el doble.

No sé si habéis visto la película “Cuestión de tiempo” (si no lo habéis hecho os lo recomiendo) va de una familia en la que los hombres pueden viajar en el tiempo. Una de las lecciones del padre al hijo es precisamente vivir cada día dos veces. La primera, la de “verdad” la que se puede dejar llevar e improvisar… la segunda…para darse cuenta de los momentos perdidos y recuperar la verdadera esencia de cada día. Hasta los más pequeños momentos y aparentes sin importancia… pueden tener un impacto positivo, no sólo en HOY… sino que lo recordaremos MAÑANA y se convertirá en un AYER memorable.

Y tú Iñaki… ¿qué opinas?

Guau, tener una máquina del tiempo de esas sería maravilloso… la de cosas que podríamos hacer, la de momento desperdiciados que podríamos saborear de verdad, la de instantes mágicos que no nos paramos a saborear porque vivimos inmersos en esta ciclogénesis explosiva que ríete tú de las olas que se están llevando nuestras costas.

Pero como es imposible disponer de dicha máquina, tendremos que ser nosotros los que nos esforcemos en disfrutar los momentos del HOY, para que nunca tengamos que arrepentirnos del AYER y hacernos mejores personas en el MAÑANA.

Seamos capaces de disfrutar de cada victoria (y de aprender de cada derrota) con tiempo suficiente para analizar los elementos positivos y negativos que nos han llevado a esas situaciones, celebremos con nuestros compañeros esos pequeños éxitos del día a día, del HOY, porque si estamos esperando a celebrar la gran victoria de MAÑANA, tal vez, para cuando llegue, no haya merecido la pena siquiera la batalla.

Y si Rut me permite la confianza, os dejo que vayáis pensando en estas nuestras cosas con este vídeo músical: AYER, de La Habitación Roja.

¿Y ahora que hacemos con nuestros sueños?

Año 2014… ayer volvimos a acometer nuestro  proyecto  especial #a4manos con mi gran amigo Iñaki González pero… hemos querido darle un toque diferente y… aún más práctico de tal manera que a partir de ahora el primer martes de cada mes os propondremos un tema de reflexión y el día siguiente compartiremos una práctica o un juego o una lectura o …. Ya se nos ocurrirán más cosas … 🙂 así que nos juntamos de nuevo SobreviviRRHHé! y La Verdad Absoluta No Existe para ofreceros lo mejor de nuestras intenciones y corazones… a ver que tal sale.

Comenzábamos ayer con una frase que nos inspiraba que a pesar de la edad eso no tenía que ser límite para crear sueños. ¿te acuerdas? Sino… por favor pásate antes por el post de los Nuevos Retos para el 2014 y … no te olvides de volver! 🙂

La cuestión es que como decía Paulo Coelho

La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante

Y ¿de qué están hechos nuestros sueños? ¿Qué ingredientes necesitan? ¿cómo podría ser la receta?

Nuestros sueños, deberían tener un vasito de ilusión, una cucharada de pasión, unas migas de cordura, una pizca de riesgo, unos gramos de dificultad y mezclar todos los ingredientes en el bol de la acción y dejarlo cocer en el horno de la experiencia.

la foto

Ayer proponíamos los 4 pasos para que nuestros sueños abandonaran las nubes … ¿qué os parece que Iñaki comparta un sueño y sus pasos para que veáis cómo lo podemos aplicar? ¿qué te parece Iñaki? ¿te animas?

¿Truco o trato? Quién me mandará a mí meterme en estos líos, jajaja…

¿A qué huelen las nubes? ¿De qué están hechos los sueños? ¿Qué ingredientes necesitan?

Creo que voy a llamar al crío este de Logroño que lo ha petado en MasterChefJunior a ver si tiene la receta de los sueños y me hace uno rico-rico, jajaja…

Y aunque los sueños, sueños son (que diría aquel) mi receta ideal creo que debería llevar mucho de realismo, mucho de planificación, mucho de sacrificio y, por supuesto, mucho de ilusión, porque la ilusión será la salsa que hará que podamos seguir soñando cuando todo se tuerce… porqué sí, querido lector, al final siempre se tuerce… pero debemos ser constantes y demostrar tenacidad para volver a enderezar el rumbo, y la suficiente mano izquierda para si no enderezarlo, al menos, sí saber modificar las coordenadas necesarias para llegar a buen puerto.

Pero véis, ya me he liado, será que no me gusta cocinar. Parece ser que para mí los sueños, más que un guiso, son un viaje, una aventura… y como tal, hay que atreverse a vivirla. El destino, la suerte, o el karma (o en lo que quieras que creas) hará que llegues o no, pero lo importante será lo que vayas recogiendo en el camino.

NOTA: Mi sueño… otro día os lo cuento, lo prometo!

Bueno, la propuesta está echada, de sueños va la cosa.. quizás será cuestión de entrenar los sueños lúcidos para visualizar nuestros propósitos y hacerlos realidad ¿qué os parece contar con Iker Jiménez para que nos lo explique? 🙂

http://www.ivoox.com/control-mental-suenos-lucidos-16-01-2011-3-audios-mp3_rf_495041_1.html

http://www.ivoox.com/control-mental-suenos-lucidos-16-01-2011-3_md_495041_1.mp3″ Ir a descargar

Ten valor a equivocarte y… ACTÚA!

Bueno, ya ha pasado un año de lo que fue un iniciativa en un principio puntual… nunca nos imaginamos que un mosquito africano iba a dar tanto de sí y ya estamos a Diciembre. Un mes ideal para hacer balance, quizás no sólo de este blog… y quizás sí un poco de todo.

Es primer martes de mes y último mes del 2013, por lo que este post con Iñaki González, Técnico de RRHH en el Hospital de Calahorra, CTO de @Osenseis, Orientador laboral en http://mediempleo.com  y ahora Tutor Gestión Sanitaria IMF… (a fin de año nuestro Iñaki ha crecido a nivel profesional y creo que es un momento estupendo de resaltarlo). Además de autor del blog http://sobrevivirrhhe.com/ .

Iñaki, creo que toca hacer balance ¿no?Foto_No te equivoques

Pues eso, primer martes de diciembre y toca hacer balance. Este es el post nº 12 de nuestras colaboraciones con Rut, 12 veces ya desde aquel 22 de enero en el que nos picó a todos un curioso mosquito africano que nos enseñó que todos tenemos algo que decir, todos tenemos algo que aportar, 12 meses abriendo en esta casa una ventanita al coaching de la mejor manera que sabemos hacerlo: de una forma amena, divertida… tal como somos, jajajaja…

Y queremos terminar el año de la misma manera que lo empezamos… diciéndote que no te quedes parado, que nadie te diga lo que puedes hacer y lo que no puedes hacer, que nadie te impida sacar a volar ese mosquito que llevamos dentro. Pero cuando decimos nadie nos referimos a nadie en absoluto, ni tan siquiera tú, no seas tú el que te cortas las alas por miedo a equivocarte, porque como dice la imagen que hoy nos inspira…

“NO SE EQUIVOCA EL HOMBRE QUE ENSAYA

DISTINTOS CAMINOS PARA ALCANZAR SUS METAS,

SE EQUIVOCA AQUEL QUE POR TEMOR A EQUIVOCARSE

NO ACTÚA

Porque si hay algo que podemos perdonar es que la gente se equivoque, pero no que no te vamos a perdonar es que no aprendas de tus errores, verdad Rut?

Pues sí Iñaki, la verdad, es que en muchas ocasiones (por no decir todas) los primeros que condicionamos a que las cosas nos salgal mal (o bien) somos nosotros. Y si no creemos en que vamos a ser capaces de hacer algo… no lo seremos. Creer es poder, pero creer no significa que otros crean (que desde luego ayuda), los primeros que tenemos que creer somos nosotros.

Hay una frase que utiliza Yoda en Star Wars que precisamente reencarna todo esto: “Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes” (en inglés la traducción sería Hazlo o no, no hay intentos que para mí tiene algo más de impacto).

La cuestión es que Yoda le quiere transmitir esto precisamente a Luke, que para ser un Jedi tienes que creer, tienes que ser responsable de tus decisiones y entre éstas está el hacer o no las cosas. Cuando estamos intentando, al mismo tiempo estamos dudando y posiblemente no estemos dedicando el 100% de nuestra atención, esfuerzos, energía, … porque es como si preveyeramos que nos vamos a equivocar y nos vamos a caer; estamos en el “por si acaso”. Ese “por si acaso” nos viene bien en ocasiones, pero en otras nos está condicionando a que nos equivoquemos.

Una forma de ir adquiriendo mayor confianza y mayor seguridad en nuestro “plan” es visualizarlo. Tener en cuenta (ya lo hemos comentado alguna vez en mi blog) que nuestro cerebro no diferencia lo vivido de lo imaginado y que toda visualización para él  supone un entrenamiento. La cuestión es precisamente en tener un plan de entrenamiento progresivo, en el que en las visualizaciones podamos ir “gestionando” las posibles interferencias a nuestro plan, en el que en contexto controlado (para eso es nuestra imaginación) podamos ir mágicamente a la adquisición de los recursos que necesitemos en cada momento y valorar si necesitamos formación, seguridad, confianza, …u otro tipo de recursos para que los planes nos salgan bien.

No sé si recordais el “Equipo A”, pero una de las claves de que los planes les salieran bien… era que creían que les iban a salir bien y para mí… eso supone casi el 50% del éxito, el otro 50% es la preparación y si nos queremos sentir como Hannibal al final de cada capítulo… hay que creer y prepararse.plan-social-media

Y como a nosotros nos gusta hacer lo que os proponemos… nos queremos preparar para el año que viene, para eso queremos pediros vuestro “feedback” o vuestra opinión. Iñaki, por fa, coméntales qué queremos 🙂

Estupendo Rut, bueno tras nuestro particular 12 meses-12 causas, queremos poner la pelota sobre tu tejado. Si quieres que en 2014 volvamos a dedicar los primeros martes de mes al coaching con estos post colaborativos a 4 manos, no tienes más que decírnoslo.

Sólo pedimos 10 comentarios en este post pidiéndonos que continuemos y el motivo por el que quieres que lo hagamos. Queremos saber qué te aportan estas entradas, y como no tenemos miedo a equivocarnos, queremos que nos digas cómo podríamos mejorar.

Queremos que 2014 sea especial, como nosotros y como todos los que participais en este proyecto (leyendolo, difundiéndolo, recomendándolo…) ¿nos ayudais a preparar nuestro plan?