Parte de mi…

IMG_7693Luna, lunita, bombón, trufita, culogordo, gordita, pelón, paticas, ratita, pelón, peluche, bolita, trasto, trufi, chiquitina, pelusón, gordi, bonita, bolita, monino, ewok, …. por todos estos nombres y seguro que por alguno más que ahora no caigo, llamo, he llamado y seguiré llamando a mi bombón peludo, a mi compañera más inseparable y a un miembro importante de mi familia.

Esta mañana he visto “Siempre a tu lado (Hachiko)”, película de Richard Gere que reconozco que tenía pendiente hacía tiempo y que me habían hablado muy bien por el valor sentimental que tiene y porque es una historia real.

imagesBueno, creo que hacía tiempo que no lloraba tanto en una película. Desde luego, si os gustan los animales y encima se tiene un corazón sensiblero…. coged un paquete de clínex o una caja directamente porque es una de las películas que tocan el alma.

La historia es simple: un profesor se “encuentra” un cachorro en la estación de tren un día como otro cualquiera que vuelve de viaje. A pesar de que él no quería quedarse con él, pensando también en que alguien lo estará buscando, se cogen tanto cariño y como parece que nadie lo busca, lo adoptan. Lamentablemente, a los pocos años, el profesor muere y la historia continua… Hachiko (que es así como se llama el perro), va todos los días a la estación a esperar a su dueño como solía hacer… confiando en que un día regrese. Le espera hasta su muerte, 10 años después. La historia es tierna, conmovedora y te muestra cómo la lealtad de un animal es superior a cualquier otra cosa.

Cuando tienes un animal, esto lo sabes, lo sientes cada día y sinceramente aunque es una responsabilidad, no lo cambiaría por nada.

Soy consciente de que por ley de vida mi perra no durará para siempre. Este año cumplió 11 años. Yo le he hecho prometer que no se puede morir hasta que no desarrollen bien lo de la clonación, pero soy consciente de que esta conversación está sólo en mi mente.

No sé lo que durará. No sé lo que nos quedará por vivir. Sólo sé que caIMG_8393da día que me despierto y veo sus ojitos dándome los “buenos días” se escapa una sonrisa de mis labios y el día comienza mejor. Que cuando llego a casa me cuenta su día con mil y un sonidos y ruidicos. Que le encanta comer manzana, jamón serrano y atún. Que sus palabras mágicas son “calle”, “premio” y “jamón”. Que le encanta sentarse, tumbarse, dormir… entre los dos. Que cuando es su hora
de jugar te trae un juguete y se pone como loca para que se lo tires y pueda perseguirlo. Que cuando estás triste o te encuentras mal, ella lo sabe y se tumba a tu lado poniendo su cabecita sobre tu pierna o tu brazo. Que le gusta el césped a rabiar y cuando ve una explanada verde es feliz saltando como un conejico. Que no le gusta la lluvia, ni mojarse…. odia cuando le pongo y le quito el chubasquero; es capaz de no salir a la calle si llueve mucho. Que le gusta estar donde estés y que toda la familia esté junta. No le gusta mi maleta. Le pierde comer, es capaz de gruñirte y darte besicos al mismo tiempo cuando hablamos de comida. No le gusta que los niñ@s corran y armen jaleo (les ladra para que se callen), aunque también le gusta jugar al “pilla-pilla”. Es una “mascachapas” cuando quiere y una “cobardica” cuando se asusta. Puede estar durmiendo un día entero. Adora que la llevemos a dar una vuelta con nosotros. Le encanta subir al coche y sacar la cabeza por la ventanilla; le entusiasma sentir la velocidad del viento. No soporta que la peine y le encanta que la toques (salvo las paticas). Cuando vamos solas en el coche … si yo canto, ella canta. Le chiflan los aplausos, ella ladra para unirse y además son su refuerzo positivo, le encanta que la felicites cuando algo hace bien y que le aplaudas. Si hace algo mal, te lo dice y se autocastiga, aunque a veces se rebota. Le encanta saludar y que le digan cosas…

Llegó a mi vida en forma de regalo y ojalá llegue un día a ser la persona que ella cree que soy.

Soy consciente de que es un perro, pero su alma es más pura y me me ha enseñado más cosas que muchas personas.

Espero que dure muchos años más…. pero… hoy he visto esa película y he querido regalarle este recuerdo. Más bien, autoregalarme este recuerdo.

No hay nada más valioso que estar agradecid@ por todo lo que tenemos. Yo me considero muy afortunada.

Para terminar me gustaría acabar con un cuento. Se llama “Las puertas del cielo” y es de Paulo Coelho. Dice así:

Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados. Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos andan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición…).

La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos. En una curva del camino vieron un magnífico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro. El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló, con él, el siguiente diálogo:

– “Buenos días.”
– “Buenos días”, respondió el guardián.
– “¿Cómo se llama este lugar tan bonito?”
– “Esto es el Cielo.”
– “¡Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos!”
– “Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera. Y el guardián señaló la fuente.”
– “Pero mi caballo y mi perro también tienen sed…”
– “Lo siento mucho”, dijo el guardián, “pero aquí no se permite la entrada a los animales.”

El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo. Dio las gracias al guardián y siguió adelante.

Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles. A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.

– “Buenos días”, dijo el caminante.

El hombre respondió con un gesto de la cabeza.

– “Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo.”
– “Hay una fuente entre aquellas rocas”, dijo el hombre, indicando el lugar. “Podéis beber tanta agua como queráis.”
El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed. El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.
– “Podéis volver siempre que queráis”, le respondió éste.
– “A propósito ¿cómo se llama este lugar?”, preguntó el hombre.
– “El Cielo.”
– “¿El Cielo? ¡Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!”
– “Aquello no era el Cielo. Era el Infierno”, contestó el guardián.

El caminante quedó perplejo.

– “¡Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡Esta información falsa debe provocar grandes confusiones!”, advirtió el caminante.

– “¡De ninguna manera!”, increpó el hombre. “En realidad, nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos.”

Sin más… os deseo unos felices recuerdos 🙂

Felicidad a 1000 manos

Otro mes, otro primer martes y cómo no, aquí está nuestra entrada con Iñaki #a4manos… sólo que esta vez será #a1000manos. ¿Y porqué? porque nos gustan los retos, nos gusta compartir y nos gusta ilusionarnos cada día un poquico más ¿Y a vosotr@s no?

happy-each-dayEn esta ocasión la imagen es igual de potente que todos los meses (claro! según nuestro criterio… jejeje) y al mismo tiempo… sencilla

“Haz a una persona feliz cada día, incluso a ti mism@”

Porque no hay que olvidarse de los demás y porque no hay que olvidarse de un@ mism@. Fácil de escribir o de decir,… un poco más complicado hacerlo realidad.

El otro día leía en un blog que estamos en la era de los reproches, que estamos tan acostumbrados a reprocharnos las cosas que no hacemos tanto a nivel personal como profesional, que cuando recibimos un cumplido o manifestamos nuestros sentimientos … lo que viene a continuación es alguna de las siguientes preguntas: ¿te pasa algo? / ¿quieres algo? / ¿qué has hecho? / ¿estás bien?…

¡¡Cambiemos!! decidamos cambiar. Decidamos hacernos felices, activar/nos las neuronas espejo y sonreír al mundo para que la gente sonría a su vez.

Ese era el objetivo cuando comenzamos el proyecto de #a4manos (que a lo tonto llevamos año y medio…), hacer un poco más felices y / o enseñar a ver el lado positivo de la vida. Lo dicho, todo un reto.

Hace tiempo que conozco esta frase de Confucio:

 “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”. 

Yo lo reconozco, tengo un trabajo que no es que me guste… es que me apasiona. Me encanta ver cómo las personas son un poco más positivas cuando saben cómo serlo. Disfruto cuando tengo oportunidad de crecer con la gente y disfrutar de lo maravillosa que es la vida. ¿Significa eso que no seamos conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor? ¿significa que no tenga presentes las desgracias o los entornos hostiles? No, lo que significa es que prefiero quedarme en mi círculo de influencia, en lo que depende de mí. Focalizarme en lo que puedo hacer y sobre todo en lo que siento que contribuyo. ¿Es fácil? pues hay días que no, hay días en los que te levantas como un cielo nublado y sientes que la oscuridad te está llamando (es lo que tiene el lado oscuro de la fuerza…) … y entonces… decides ponerte música y sonreír… y mirar a tu alrededor … y darte cuenta de cómo una sonrisa se convierte en otra sonrisa de un/a desconocido/a … y entonces piensas que es posible. Que los momentos malos existen pero la felicidad ¿qué es? ¿un estado? ¿o una suma de momentos felices? tenemos momentos felices a lo largo del día, la cuestión está en recordarlos y hacerlos recordar. No irnos a dormir sin recordar una o dos cosas que nos han gustado a lo largo del día. Sencillo ¿no?

Para finalizar me gustaría acabar con dos canciones. Una es de mi infancia “My favourite things” de “Sonrisas y lágrimas” en la que nos recuerda que cuando las cosas no nos vayan bien, recordemos nuestras cosas favoritas para que nos parezcan menos malas, es una canción que sobre todo… atrae el “buen rollo” y nos recuerda desde la inocencia de la infancia… que todo es posible.

Y la otra… hace poco vi la película de “Frozen”, reconozco que sin grandes expectativas… pero ante la perseverancia de Laura,… la vimos. Y me gustó. Mucho (diría que es de las mejores de Disney incluso…). Esta canción se la dedico a ella, porque sé que le va a hacer feliz y porque si ella es feliz… yo también. Para que todos “soltemos” nuestro talento y seamos felices haciendo felices a los que más queremos y/o a los que nos rodean.

¿Y ahora? ¿cómo te sientes? 🙂

Reproches… dardos envenenados de “amor”

A lo largo de la vida nos vamos encontrando con diferentes personas, con las que establecemos diferentes lazos en cuanto a tipo e intensidad (personal, familiar, social, laboral, etc)Corazon Roto_800

Evidentemente, los lazos (en cuanto a número e intensidad), van cambiando; hay personas que en su día jugaron un papel importante en nuestras vidas y hoy no están y por el contrario, hay personas que se han vuelto más cercanas… ¿Qué hace cambiar las relaciones? podríamos estar de acuerdo en que la confianza, comunicación y respeto… serían parte fundamental de esos lazos.

Pero…Cuántas veces habremos recibido una llamada de alguien después de hace mucho tiempo y lo primero que hemos respondido es: Hombre!! ya era hora!! Cuánto tiempo sin saber de tí!!!; no sé qué pensaréis, pero independientemente del tono… estas frases por mucho que estén acompañadas de cierta alegría por dicha llamada… no dejan de reflejar cierto reproche. Si queremos reflejar esa alegría… ¿porqué no contestamos así?: Hola!!!! ¿Cómo estás? ¡Qué alegría saber de tí!. 

Sólo nos damos cuenta de la diferencia entre una respuesta y otra cuando somos nosotr@s quienes realizamos esa llamada y recibimos esa contestación. En el caso de la primera y acto seguido nos estamos justificando por no haber llamado antes.

¿Porqué nos sentimos culpables? El teléfono funciona en ambos sentidos ¿no? y tendemos a agradecer menos de lo que solemos reprochar. Lo que sí es que si hacemos una llamada y recibimos un reproche… dudo mucho de que tengamos ganas de volver a marcar ese número salvo que sea casi por obligación.

Es curioso darnos cuenta del lenguaje que utilizamos en el día a día, no solemos ser conscientes de la negatividad con la que cargamos nuestros mensajes.

Cuando nos damos cuenta de esto y comenzamos a elegir nuestras palabras utilizando un lenguaje positivo nos convertimos en actores movilizadores, elementos de acción por encima de elementos de estancamiento y/o generadores de culpabilidad así como también nos convertimos en mejores comunicadores.

Fijaros con algo muy sencillo. Si a un niñ@ le decimos qué es lo que no queremos que haga o lo que está haciendo mal… no le estamos diciendo lo que verdaderamente queremos ni lo que queremos realmente que cambie, por lo que si las circunstancias se repiten, repetirá la misma conducta porque no sabe realmente cómo se debe de comportar.

Normalmente utilizamos lenguaje genérico y lamentablemente ese tiempo de lenguaje se queda en la superficie. Los mensajes “pórtate bien”, “tienes que ser buen@” realmente ¿qué significan? porque seguro que si preguntamos… tenemos diferente interpretación entre unos y otros.

La cuestión es que en los adultos pasa exactamente lo mismo, fijaros en cómo nos dirigimos con compañer@s, colaboradores/as, jefes/as,… que cuando queremos dejar las cosas “claras” solemos dar tantas explicaciones que la esencia de nuestro mensaje se pierde y por tanto puede ser malinterpretado con facilidad.

Qué consejos podemos seguir:

  • Utilizar lenguaje positivo
  • Peticiones concretas de acción
  • Evitar los reproches en cualquiera de los casos
  • Expresar más las emociones positivas

Aquí tenéis alguno más

Yo me lo propongo cada día ¿y tú?7 pasos para la felicidad

Zipi y Zape y el Club de la Canica

Este fin de semana fue el pre-estreno en el Festival de San Sebastián de la película de Zipi y Zape, y como ya puse en el twitter y facebook, es motivo de orgullo para mí por que uno de los guionistas es mi hermano.teaser-trailer-de-zipi-y-zape-y-el-club-de-la-canica-original

La verdad es que la película me gustó, no es por que sea amor de hermana (a lo mejor un poco sí), pero me pareció una película entretenida, que me recordó al cine de los 80 como los maravillosos Goonies, pero con un toque de actualidad a lo Matilda y/o Harry Potter. La cuestión es que cuando acabó, pequeños y grandes salían encantados y de un aforo de aproximadamente 8.000 personas (no sé cuántos cabían en el Velódromo de San Sebastián) la gente se rió y aplaudió a rabiar, así que… eso sí son datos un poco más objetivos ¿no?

En mi familia el cine siempre ha estado presente. A mi abuelo paterno le encantaba filmar todos los momentos familiares y tenemos de recuerdo un montón de películas, eso sí, mudas y no mudas de cada vez que sacaba la cámara.

Después nos grabó con una cámara de vídeo BETA que después heredó mi padre y que él utilizó para grabar cumpleaños, comuniones, etc … a modo de legado. Parecía todo un director de cine cada vez que sacaba el foco, el trípode y esa cámara que abultaba casi más que él.

De pequeños y no tan pequeños siempre nos hemos encargado de coleccionar cine; aprendimos a grabar sin anuncios y a tener clasificadas (por favoritas y menos favoritas) nuestras películas. Hemos pasado de la era de la película como tal, a Beta, VHS, DVD y ahora Dvix , Bluerray, … y más.

Películas, series, bandas sonoras…. nos han acompañado toda nuestra vida y desde entonces mi hermano siempre ha sido un apasionado del mundo del cine. De toda la vida sólo le he visto aprenderse 2 cosas, el libro del Real Zaragoza, y todas las novedades que salían en el cine de actualidad de manos del Fotogramas y otras revistas de cine (bueno, y el famoso discurso de Gladiator que no tiene ningún desperdicio)

Pocos apostaban porque se dedicara a este mundo, de hecho, se “entretuvo” en un par de carreras como estadística y periodismo… hasta que hizo lo que estaba convencido que le llevaría a su futuro, un módulo de producción de cine. Desde entonces no ha parado.

Su constancia, empeño y creatividad le han llevado a lograr lo que ha conseguido hasta el momento. No ha sido fácil. No es un mundo de grandes oportunidades, la suerte la tienes que buscar. Comenzó en Antena Aragón (entre otras) y allí tuvo uno de sus primeros programas con Jorge (su “pareja de hecho” en este mundillo), la “Noche más tonta” le llevó a las primeras baldosas de ese camino que por el momento no tiene fin.

Mi hermano es la personificación de “quien la sigue la consigue”. A lo largo de esta vida hemos tenido nuestras diferencias (para eso somos hermanos, ¿no?), pero una cosa está clara: estoy muy orgullosa de él y espero, de todo corazón, que esto no sea más que una baldosa del camino de baldosas amarillas, que espero que no deje hasta llegar a su Ciudad Esmeralda o … a donde él quiera. Porque él puede llegar a donde quiera, y adonde haga falta iré yo a aplaudirle.

Por cierto,… Zipi y Zape se estrena en toda España el 4 de Octubre ¿te lo vas a perder?

360/365 Dormir entre algodones

Dormir entre algodones by rutroncal
Dormir entre algodones, a photo by rutroncal on Flickr.

Estas fechas nos sirven para los reencuentros, para darnos cuenta de los seres queridos que tenemos a nuestro alrededor y que no siempre son como nosotros…
El ser diferentes hace que nos enriquezcamos unos de otros y que sepamos valorar y apreciar otros puntos de vista… a fin de cuentas… si todo el mundo fuera como nosotros, las preguntas de los demás no nos harían pensar… tan sólo nos darían la razón y no podríamos avanzar.
Con respecto a esto que comento… un cuento. No he encontrado el autor, se titula: La Amistad. Dice así:
“Érase una vez tres inseparables amigos muy diferentes pero que a pesar de ello siempre estaban juntos en las buenas y en las malas.

Uno de ellos, blanco como la nieve, suave, delicado, ocurrente, solícito y amable con todos: el Sr. Algodón, aunque a veces un poco distraído y dormilón. No así su amiga, áspera, fuerte, emprendedora y trabajadora: la Sra. Madera y el tercer amigo, tostado, pequeño, muy extravagante y exquisito, por su aroma y sabor, aunque para llegar a ello muchas veces se amargaba sin razón: el Sr. Café.

Los tres se ayudaban mutuamente y compartían lindos momentos, la madera trabajadora mostraba con su ejemplo al algodón a ser menos dormilón; el café culto y perfeccionista en los pequeños detalles les mostraba a sus amigos como ser precisos, minuciosos y oportunos, por último el algodón con su paciencia y buen humor ayudaba a sus amigos a mantener la calma en los problemas, sobre todo cuando el café se ponía tan pero tan furioso, hasta al rojo vivo, y la madera tan pero tan áspera y dura como una piedra.

Sin embargo, en un día como hoy, donde todo parecía ir bien, de repente, al algodón se le ocurrió tomar el sol, y broncearse con sus rayos dorados.

Se decía:

– Vaya si que hace calor en el campo, ¡voy a ponerme bronceador y a lo mejor me pongo tostadito como el café, una siesta tomaré y luego vamos a ver que resultados obtendré!.

Y así fue, que el Sr. Algodón se echó a descansar, una, dos, tres, cuatro, cinco, seis laaaaargas horas desde el mediodía hasta el atardecer.

Cuando ya eran las seis de la tarde, el Sr. Sol como de costumbre se fue a jugar a las escondidas con el viento inquieto y bailarín, que a pesar de ser tan veloz nunca lo encuentra, no obstante en este juego, todo el campo junto al viento empieza a bailar y a mover el esqueleto: las hojas de los árboles, los pajaritos cantores, las nubes y el riachuelo.

Todos en movimiento están, menos el Sr. Algodón que aún dormido sin darse cuenta de lo sucedido, sueña que los rayos del sol lo vuelven tostadito como el café, el viento le susurraba en sus oídos levantándolo hasta las nubes del campo:

-Sigue soñando Sr.Algodón, hasta lo más alto -.

Cuando el Sr. Algodón despertó, pensó que se había convertido en una nube del hermoso cielo, pero cuando el viento dejó de soplar y todo llegó a su calma, cayó rápidamente desde lo más alto dándose volantines en el aire hasta el caudaloso río.

Muy asustado y todo mojado suplicando por su vida gritó con fuerza:

¡AUXILIO., SOCORRO, sáquenme de aquí no se nadar!.- mientras el río lo iba paseando sin rumbo fijo.

Sus amigos El Sr. Café y la Sra. Madera, que habían regresado de su jornada de trabajo, al no ver al Sr. Algodón, armaron una discusión, la Madera estaba muy áspera con el Café y él se encontraba muy amargo; al estar tan ofuscados se dieron cuenta que solo el Sr. Algodón, lograba mantener la calma en los problemas, así que la Sra. Madera fue en su búsqueda, mientras que el Sr. Café rojo de furia, esperó en el lugar hasta que se le pase la amargura.

El Algodón estaba hecho un manojo, a punto de hundirse en las aguas del riachuelo, cuando de pronto la Sra. Madera, escuchó sus gritos de auxilio, se lanzó al agua, y nadó hasta llegar donde él estaba. Lo colocó encima de su lomo, y algodón temblando de susto y frío, le dijo:

– GRRAACCCIASSS AMIIIIGGGAAAA, si no fuera por TIIII ya estaría hundido.

Madera áspera respondió: –

– Eso te pasa seguro por dormilón y ocurrente, pero vamos ya pasó, hemos estado muy preocupados por ti, Café esta esperando impaciente.


Algodón, fue escurriendo su blanca y esponjosa tez, mientras que madera lo iba cargando en su lomo hasta el medio del Bosque donde el Sr. Café más calmado dejaba entrever su fino aroma y exclamando decía:

– ¡Hay amigo porque te has perdido, estuve rojo de furia por que no aparecías!

– ¡Lo siento mucho amigos, yo solo quería broncearme un poquito y estar algo tostadito como Tu Cafecito, pero no funcionó mi experimento, a pesar de estar horas y horas tomando sol. – dijo algodón.

-Ay Algodón pero como se te ocurre semejante idea, ¡tú eres blanco y blanco serás!- dijo áspera la madera.

-Lo sé, lo sé, – dijo avergonzado Algodón.

-No tienes nada que cambiar, te queremos tal como estás – le dijo café.

Y madera añadió:

-Somos diferentes y eso nos mantiene unidos en todo momento.

-Si tienen razón -dijo Algodón. Ustedes saben lo mucho que vale nuestra amistad, que estaremos siempre juntos, aún a pesar de los problemas.

Fue tan emotivo el encuentro que la Sra. Madera empezó a lagrimear y crujir de emoción, el pequeño Café dejó caer su suave aceite y deleitó con su inigualable fragancia. Y los tres el Sr. Algodón, la Sra. Madera y el Sr. Café más amigos que nunca se abrazaron fuertemente y compartieron un grato momento juntos.”

Y a vosotr@s ¿quién/nes os rodean?

354/365 El regalo de amigo invisible

El regalo de amigo invisible by rutroncal
El año pasado fue un reto… mi compañero y buen amigo Jota, que hay que decir que siempre ha sido contrario al amigo invisible, me lanzó el reto de que para que el amigo invisible estuviera bien debía de ser algo más trabajado, como “hecho a mano” o con la dificultad de hacer un regalo con un presupuesto de 1 €.
Casualmente este año me tocó Jota en el sorteo del amigo invisible, por lo que sí o sí tenía que ser algo original en los términos que hablaba antes.
Jota de vez en cuando nos canta la canción de Bob Esponja,… por lo que fué fácil elegir el objetivo.
¿El resultado? el de la fotografía…
Me ha dicho que no se separa de él y que incluso sus hijas le han pedido permiso para dormir con el muñequico de fieltro…
¿Qué os parece? porque a mi la sonrisa de Jota me han merecido las horas de costura…

334/365 Sorpresas en la carretera

Saliendo hacia cuenca, de noche, 4 personas en un coche y con la oscuridad y una carretera nacional como enlace hacia tu destino.
De pronto, tienes hambre y ya es tarde para “seleccionar” en medio de la carretera en dónde parar.
Eliges una vía de servicio que indica que hay un restaurante, recorres unos cuantos kilómetros y no ves más que árboles abordando el arcén de la calzada sin ningún sitio aparente donde poder cenar…
De pronto,… ves una luz en el camino. Una casita poco aparente con un par de coches en la entrada… ¿la sorpresa? es un restaurante poco usual que te recibe con esta carta. Una carta, que comienza como su propio nombre indica con una misiva para todo aquel paladar que decida probar sus guisos.
Una experiencia inolvidable que además de la buena compañía se acompaña de una buena mesa.

Por lo menos fue una sorpresa positiva… y la carretera no nos llevó al Overlook del resplandor… ¿no?

311/365 Pintxos en pamplona

Pintxos en pamplona by rutroncal
Pintxos en pamplona, a photo by rutroncal on Flickr.

Una de las mejores cosas que tiene internet, es que a través de twitter puedes conocer gente interesante con la que compartes intereses y motivaciones y te ayuda a mantener cerca a tus amigos 1.0 que por circunstancias geográficas viven lejos de tí a diario…
Lo maravilloso de la amistad es enriquecerte de diferentes puntos de vista, experiencias, cualidades, etc.
El miércoles tuve la oportunidad de compartir una tarde estupenda junto a mi @goroji y conocer personalmente a mi “primo” @Erronkari y a @aguitarte, con los que pude compartir una tarde de risas, conversación interesante,… y al final lluvia.
Para reflejar lo que nos aporta la amistad y lo que a veces nos perdemos cuando sólo nos fijamos en nuestra perspectiva, tenemos el siguiente cuento… “Cuento de la amistad”,… para que tengamos en cuenta la potencia que tiene si todos vamos hacia el mismo camino y aportamos nuestro color…
Un día, todos los colores del mundo empezaron a discutir entre ellos, ya que cada uno pretendía ser el mejor, el más importante, el más bello, el más útil, el favorito de todos.

El verde afirmó: “Soy el más esencial, es innegable. Represento la vida y la esperanza. He sido escogido como la hierba, los árboles y las hojas. Sin mí, los animales morirían. Mirad el campo y veréis que soy el que más presente está.”

El azul tomó la palabra: “Tú sólo piensas en la tierra, pero olvidas el cielo y el océano. Es el agua la base de la vida. Y el cielo nos da el espacio, la paz y la serenidad. Sin mí, ninguno de vosotros seríais nada.”

El amarillo se rió ante esas palabras: “Que gracia que me hacéis los dos. Yo aporto la risa, la alegría y el calor al mundo. La prueba es que el sol es amarillo, al igual que la luna y las estrellas. Cada vez que miráis un girasol, el os demuestra que yo soy la vida. Sin mí, no habría ningún placer en esta tierra.”

La naranja elevó su voz entre el tumulto: “Soy el color de la salud y de la fuerza. Tal vez me ven menos a menudo que a vosotros, pero soy útil para las necesidades de la vida humana. Transporto las vitaminas más importantes. Pensad en las zanahorias, en las calabazas, en las naranjas, en los mangos, en las papayas,… No estoy presente todo el tiempo, pero cuando coloreo el cielo en los amaneceres o atardeceres, mi belleza es tal que se fija ya en vosotros, sólo en mí.”

El rojo que se había mantenido al margen hasta ese momento, tomó la palabra alto y fuerte: “Yo soy el jefe de todos los colores, porque soy la sangre, la energía de la vida. Soy el color del peligro y de la valentía. Siempre estoy dispuesto a pelearme por una causa. Sin mí, la tierra estaría tan vacía como la luna. Soy el color de la pasión y del amor, de la Rosa roja, de la Poinsetia y de las Amapolas.”



El púrpura se levantó y habló dignamente: “Yo soy el color de la realeza y del poder. Los reyes, los jefes y los obispos siempre me escogieron porque soy el signo de la autoridad y de la sabiduría. La gente no me interroga: me escuchan y obedecen.”

Finalmente, el índigo tomó la palabra, con mucha más calma que los demás, pero con la misma determinación: “Pensad en mí. Soy el color del silencio. Quizás no me hayáis visto, pero sin mí seríais insignificantes. Represento el pensamiento y la reflexión, la sombra del crepúsculo y las profundidades del agua. Me necesitáis para el equilibrio, el contraste y la paz interior.”

Y así los colores continuaron jactándose, convencidos cada uno de ellos de su propia superioridad. Su disputa se hizo cada vez más fuerte. Pero de repente, un relámpago apareció en el cielo y el trueno gruñó. La lluvia comenzó a caer fuerte. Inquietos, los colores se acercaron unos a otros para sentirse seguros.

Y en medio del clamor, la lluvia tomó la palabra: “¡Idiotas! ¡No dejáis de discutir y cada uno intenta mandar sobre los demás! ¿¡No sabéis que cada uno de vosotros existís por una razón especial, única y diferente? ¡¡Juntad vuestras manos y venid conmigo!!” Los colores obedecieron y unieron sus manos.

Y la lluvia prosiguió: “De ahora en adelante, cuando llueva, cada uno de vosotros atravesará el cielo para formar un gran arco de colores y demostrar que podéis vivir juntos en armonía. El arco iris es un signo de esperanza para la vida. Y cada vez que la lluvia lave el mundo, un arco iris aparecerá en el cielo, para recordar al mundo que debemos amarnos los unos a los otros. “
¿Y tú? ¿has encontrado el color que eres? ¿También tratas de crear un arco-iris con el resto de tus amig@s?
¿Cómo interpretas tú esta lectura?

No he encontrado el autor, pero el cuento lo encontrareis aquí

307/365 Una boda especial

Bueno, el viernes noche estuvimos de boda… un evento especial porque compartíamos un día importante con un buen amigo que se casaba en este día lluvioso.
La boda era entre un friki (comics y superhéroes) y una fan de Harry Potter…
Joni y yo tuvimos ocasión de leer en el acto (boda civil), donde hicimos una “traducción” de la lectura de San Pablo a los Corintios, pero desde el punto de vista del novio… ahí va:

Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres, y de los superhéroes, si no tengo amor, soy como Darth Vader en el Día del Padre, o como Lex Luthor en el Día de la Amistad.

Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, si no tengo superpoderes, no soy un Xman. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta… ¡Claro, el amor es como un superpoder, es como una vida extra en un videojuego! Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice superhéroe, dejé a un lado las cosas de niño. ¡Y encontré la respuesta en los comics! En pocas palabras, a partir de ahora existen tres cosas: super-banquete, super-baile y súper-diversión… Pero la más grande de todas, la que las une a todas, es el amor.

Fue genial, y sobre todo fue aún más fantástico el compartirlo… de fondo y dedicado a la novia… la BSO  de Harry Potter

279/365. El circulo de la alegría

En ocasiones a veces la gente se pregunta si las amistades a través del 2.0 son tan reales como las del 1.0… supongo que es porque no se han dado la oportunidad de conocer a alguien más allá de la pantalla de un ordenador y piensan (tal vez) que el protegerse a través de un nick o de un avatar es eso, poner una barrera a conocer realmente a la persona que hay detrás.
Personalmente la vida 2.0, en redes, me ha acercado a muchísima gente que están en muchos casos mucho más cerca que muchos conocidos del 1.0.
Quisiera dedicar este cuento de Paulo Coelho, El círculo de la alegría a todos los que gracias a sus “tuits”, comentarios en el muro, mensajitos de whatsap o heytell alegran y transmiten alegría por donde pasan…. los que están en mi vida… mis amig@s del 2.0 y del 1.0 también va para ellos este cuento.
Cuenta Bruno Ferrero que cierto día un campesino golpeó con fuerza la puerta de un convento. Cuando el hermano portero abrió, él le extendió un magnífico racimo de uvas.
-Querido hermano portero, estas son las más bonitas producidas por mi viñedo. Y vengo aquí para regalarlas.
-¡Gracias! Las llevaré inmediatamente al abad, que se alegrará con este ofrecimiento.
-¡No! Yo las he traído para ti.
-¿Para mí?-. El hermano se sonrojó porque consideraba que no merecía tan bello presente de la naturaleza.
-¡Sí! – insistió el campesino. – Porque siempre que golpeé esta puerta tú me abriste. Cuando necesité ayuda porque la sequía había destruido mi cosecha, tú me dabas todos los días un pedazo de pan y un vaso de vino. Yo quiero que este racimo de uvas te traiga un poco del amor del sol, de la belleza de la lluvia y del milagro de Dios, que lo hizo nacer tan hermoso.
El hermano portero colocó el racimo frente a él y pasó la mañana entera admirándolo: era realmente precioso y por eso resolvió entregar el regalo al Abad, que siempre lo había estimulado con palabras de sabiduría.
El Abad se puso muy contento con las uvas, pero se acordó de que había en el convento un hermano enfermo y pensó:
“Le daré el racimo. Quizá puede aportar alguna alegría a su vida”.
Y así lo hizo. Pero las uvas no permanecieron mucho tiempo en la habitación del hermano enfermo, porque éste reflexionó:
“El hermano cocinero ha cuidado de mí durante tanto tiempo, alimentándome con lo mejor que tenía. Estoy seguro de que se alegrará con esto”.
Cuando el hermano cocinero apareció a la hora del almuerzo, trayendo su comida, él le entregó las uvas.
-Son para ti- dijo el hermano enfermo. – Como siempre estás en contacto con los productos que la naturaleza nos ofrece, sabrás qué hacer con esta obra de Dios.
El hermano cocinero quedó deslumbrado con la belleza del racimo, e hizo que su ayudante observase la perfección de las uvas. Tan perfectas – pensó él – que nadie mejor que el hermano sacristán para apreciarlas; como él era el responsable de la custodia del Santísimo Sacramento, y muchos monasterios lo consideraban un hombre santo, sería capaz de valorar mejor aquella maravilla de la naturaleza.
El sacristán, a su vez, obsequió las uvas al novicio más joven, para que éste pudiera entender que la obra de Dios está en los menores detalles de la Creación. Cuando el novicio las recibió, su corazón se inundó de la Gloria del Señor, porque nunca había visto un racimo tan lindo. En ese momento se acordó de la primera vez que había llegado al monasterio y de la persona que le había abierto la puerta: había sido ese gesto el que le había permitido estar hoy en aquella comunidad de personas que sabían valorar los milagros.
Así, poco antes de caer la noche, llevó el racimo de uvas al hermano portero.
Come y aprovecha – le dijo. Porque pasas la mayor parte del tiempo aquí solo y estas uvas te harán muy feliz.
El hermano portero comprendió que aquel presente le había sido realmente destinado, saboreó cada una de las uvas de aquel racimo y durmió feliz.
De esta manera, quedó cerrado el círculo: el círculo de felicidad y alegría que siempre se extiende en torno a las personas generosas.
Y vosotros ¿cuán generosos sois con los que os rodean?