Parte de mi…

IMG_7693Luna, lunita, bombón, trufita, culogordo, gordita, pelón, paticas, ratita, pelón, peluche, bolita, trasto, trufi, chiquitina, pelusón, gordi, bonita, bolita, monino, ewok, …. por todos estos nombres y seguro que por alguno más que ahora no caigo, llamo, he llamado y seguiré llamando a mi bombón peludo, a mi compañera más inseparable y a un miembro importante de mi familia.

Esta mañana he visto “Siempre a tu lado (Hachiko)”, película de Richard Gere que reconozco que tenía pendiente hacía tiempo y que me habían hablado muy bien por el valor sentimental que tiene y porque es una historia real.

imagesBueno, creo que hacía tiempo que no lloraba tanto en una película. Desde luego, si os gustan los animales y encima se tiene un corazón sensiblero…. coged un paquete de clínex o una caja directamente porque es una de las películas que tocan el alma.

La historia es simple: un profesor se “encuentra” un cachorro en la estación de tren un día como otro cualquiera que vuelve de viaje. A pesar de que él no quería quedarse con él, pensando también en que alguien lo estará buscando, se cogen tanto cariño y como parece que nadie lo busca, lo adoptan. Lamentablemente, a los pocos años, el profesor muere y la historia continua… Hachiko (que es así como se llama el perro), va todos los días a la estación a esperar a su dueño como solía hacer… confiando en que un día regrese. Le espera hasta su muerte, 10 años después. La historia es tierna, conmovedora y te muestra cómo la lealtad de un animal es superior a cualquier otra cosa.

Cuando tienes un animal, esto lo sabes, lo sientes cada día y sinceramente aunque es una responsabilidad, no lo cambiaría por nada.

Soy consciente de que por ley de vida mi perra no durará para siempre. Este año cumplió 11 años. Yo le he hecho prometer que no se puede morir hasta que no desarrollen bien lo de la clonación, pero soy consciente de que esta conversación está sólo en mi mente.

No sé lo que durará. No sé lo que nos quedará por vivir. Sólo sé que caIMG_8393da día que me despierto y veo sus ojitos dándome los “buenos días” se escapa una sonrisa de mis labios y el día comienza mejor. Que cuando llego a casa me cuenta su día con mil y un sonidos y ruidicos. Que le encanta comer manzana, jamón serrano y atún. Que sus palabras mágicas son “calle”, “premio” y “jamón”. Que le encanta sentarse, tumbarse, dormir… entre los dos. Que cuando es su hora
de jugar te trae un juguete y se pone como loca para que se lo tires y pueda perseguirlo. Que cuando estás triste o te encuentras mal, ella lo sabe y se tumba a tu lado poniendo su cabecita sobre tu pierna o tu brazo. Que le gusta el césped a rabiar y cuando ve una explanada verde es feliz saltando como un conejico. Que no le gusta la lluvia, ni mojarse…. odia cuando le pongo y le quito el chubasquero; es capaz de no salir a la calle si llueve mucho. Que le gusta estar donde estés y que toda la familia esté junta. No le gusta mi maleta. Le pierde comer, es capaz de gruñirte y darte besicos al mismo tiempo cuando hablamos de comida. No le gusta que los niñ@s corran y armen jaleo (les ladra para que se callen), aunque también le gusta jugar al “pilla-pilla”. Es una “mascachapas” cuando quiere y una “cobardica” cuando se asusta. Puede estar durmiendo un día entero. Adora que la llevemos a dar una vuelta con nosotros. Le encanta subir al coche y sacar la cabeza por la ventanilla; le entusiasma sentir la velocidad del viento. No soporta que la peine y le encanta que la toques (salvo las paticas). Cuando vamos solas en el coche … si yo canto, ella canta. Le chiflan los aplausos, ella ladra para unirse y además son su refuerzo positivo, le encanta que la felicites cuando algo hace bien y que le aplaudas. Si hace algo mal, te lo dice y se autocastiga, aunque a veces se rebota. Le encanta saludar y que le digan cosas…

Llegó a mi vida en forma de regalo y ojalá llegue un día a ser la persona que ella cree que soy.

Soy consciente de que es un perro, pero su alma es más pura y me me ha enseñado más cosas que muchas personas.

Espero que dure muchos años más…. pero… hoy he visto esa película y he querido regalarle este recuerdo. Más bien, autoregalarme este recuerdo.

No hay nada más valioso que estar agradecid@ por todo lo que tenemos. Yo me considero muy afortunada.

Para terminar me gustaría acabar con un cuento. Se llama “Las puertas del cielo” y es de Paulo Coelho. Dice así:

Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados. Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos andan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición…).

La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos. En una curva del camino vieron un magnífico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro. El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló, con él, el siguiente diálogo:

– “Buenos días.”
– “Buenos días”, respondió el guardián.
– “¿Cómo se llama este lugar tan bonito?”
– “Esto es el Cielo.”
– “¡Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos!”
– “Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera. Y el guardián señaló la fuente.”
– “Pero mi caballo y mi perro también tienen sed…”
– “Lo siento mucho”, dijo el guardián, “pero aquí no se permite la entrada a los animales.”

El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo. Dio las gracias al guardián y siguió adelante.

Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles. A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.

– “Buenos días”, dijo el caminante.

El hombre respondió con un gesto de la cabeza.

– “Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo.”
– “Hay una fuente entre aquellas rocas”, dijo el hombre, indicando el lugar. “Podéis beber tanta agua como queráis.”
El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed. El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.
– “Podéis volver siempre que queráis”, le respondió éste.
– “A propósito ¿cómo se llama este lugar?”, preguntó el hombre.
– “El Cielo.”
– “¿El Cielo? ¡Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!”
– “Aquello no era el Cielo. Era el Infierno”, contestó el guardián.

El caminante quedó perplejo.

– “¡Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡Esta información falsa debe provocar grandes confusiones!”, advirtió el caminante.

– “¡De ninguna manera!”, increpó el hombre. “En realidad, nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos.”

Sin más… os deseo unos felices recuerdos 🙂

¿Clientes agorafóbicos???

shopping-online-2
Los que me conocen saben que compro mucho por internet, es verdad que el hecho de estar viajando o tener horarios a veces incompatibles con el de las tiendas hace que prefiera comprar online y una vez que te acostumbras… adquieres a veces mejores ofertas, no hay aglomeraciones en rebajas y comprar desde casa es muy cómodo…
Después de mi experiencia, quisiera compartir una reflexión personal, y es que creo que no estamos del todo preparados para la revolución on-line o para la venta on-line más concretamente.
¿Por qué? ¿Por qué compramos por internet en primer lugar? ¿algunas empresas se han preocupado por analizar a sus clientes y a porqué deciden comprar a través de internet?
 
Me da la sensación de que algunas compañías que venden por internet contratan servicios de transporte para clientes agorafóbicos ¿por qué?, porque cuando vas a recibir un paquete, las compañías de transporte y que al final son la imagen de la empresa online no se ajustan a las necesidades del cliente. Lo primero que tienes que tener presente es que ¡TIENES QUE ESTAR EN CASA!, por tanto, si estas empresas de venta on-line no se h dan cuenta de este “pequeño” detalle, me da la sensación de que tienen en mente un cliente que compra por internet porque no quiere salir de casa. No porque viaje, no porque compagine vida profesional y personal aprovechando tiempos muertos, no porque trate de economizar tiempos de desplazamiento y optimizar su tiempo productivo,… no , parece que no están pensando en ese tipo de cliente.
Si no queremos dar ese tipo de imagen a nuestros clientes cuando nos dedicamos a la venta online, hemos de procurar que dentro de nuestros procesos estén definidos también los objetivos de calidad con respecto a este servicio, además también podemos seleccionar a proveedores que nos ofrezcan servicios que comulguen con nuestros valores y que estén alineados a la imagen que queremos dar para que la satisfacción del cliente sea total ¿no os parece?.
En cualquier caso, aprovecho para presentaros mi compañero Óscar Gracia, especialista en Experiencia del cliente y que seguro que tiene una opinión al respecto ¿verdad?. ¿¿Leemos su blog y vemos la respuesta???
Veremos la respuesta en Chispas de Excelencia… un blog para leer, para reir, para reflexionar… pero también para aprender sobre calidad, clientes, EFQM, procesos… y mundo maño ¿os lo apuntáis?.

Ten valor a equivocarte y… ACTÚA!

Bueno, ya ha pasado un año de lo que fue un iniciativa en un principio puntual… nunca nos imaginamos que un mosquito africano iba a dar tanto de sí y ya estamos a Diciembre. Un mes ideal para hacer balance, quizás no sólo de este blog… y quizás sí un poco de todo.

Es primer martes de mes y último mes del 2013, por lo que este post con Iñaki González, Técnico de RRHH en el Hospital de Calahorra, CTO de @Osenseis, Orientador laboral en http://mediempleo.com  y ahora Tutor Gestión Sanitaria IMF… (a fin de año nuestro Iñaki ha crecido a nivel profesional y creo que es un momento estupendo de resaltarlo). Además de autor del blog http://sobrevivirrhhe.com/ .

Iñaki, creo que toca hacer balance ¿no?Foto_No te equivoques

Pues eso, primer martes de diciembre y toca hacer balance. Este es el post nº 12 de nuestras colaboraciones con Rut, 12 veces ya desde aquel 22 de enero en el que nos picó a todos un curioso mosquito africano que nos enseñó que todos tenemos algo que decir, todos tenemos algo que aportar, 12 meses abriendo en esta casa una ventanita al coaching de la mejor manera que sabemos hacerlo: de una forma amena, divertida… tal como somos, jajajaja…

Y queremos terminar el año de la misma manera que lo empezamos… diciéndote que no te quedes parado, que nadie te diga lo que puedes hacer y lo que no puedes hacer, que nadie te impida sacar a volar ese mosquito que llevamos dentro. Pero cuando decimos nadie nos referimos a nadie en absoluto, ni tan siquiera tú, no seas tú el que te cortas las alas por miedo a equivocarte, porque como dice la imagen que hoy nos inspira…

“NO SE EQUIVOCA EL HOMBRE QUE ENSAYA

DISTINTOS CAMINOS PARA ALCANZAR SUS METAS,

SE EQUIVOCA AQUEL QUE POR TEMOR A EQUIVOCARSE

NO ACTÚA

Porque si hay algo que podemos perdonar es que la gente se equivoque, pero no que no te vamos a perdonar es que no aprendas de tus errores, verdad Rut?

Pues sí Iñaki, la verdad, es que en muchas ocasiones (por no decir todas) los primeros que condicionamos a que las cosas nos salgal mal (o bien) somos nosotros. Y si no creemos en que vamos a ser capaces de hacer algo… no lo seremos. Creer es poder, pero creer no significa que otros crean (que desde luego ayuda), los primeros que tenemos que creer somos nosotros.

Hay una frase que utiliza Yoda en Star Wars que precisamente reencarna todo esto: “Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes” (en inglés la traducción sería Hazlo o no, no hay intentos que para mí tiene algo más de impacto).

La cuestión es que Yoda le quiere transmitir esto precisamente a Luke, que para ser un Jedi tienes que creer, tienes que ser responsable de tus decisiones y entre éstas está el hacer o no las cosas. Cuando estamos intentando, al mismo tiempo estamos dudando y posiblemente no estemos dedicando el 100% de nuestra atención, esfuerzos, energía, … porque es como si preveyeramos que nos vamos a equivocar y nos vamos a caer; estamos en el “por si acaso”. Ese “por si acaso” nos viene bien en ocasiones, pero en otras nos está condicionando a que nos equivoquemos.

Una forma de ir adquiriendo mayor confianza y mayor seguridad en nuestro “plan” es visualizarlo. Tener en cuenta (ya lo hemos comentado alguna vez en mi blog) que nuestro cerebro no diferencia lo vivido de lo imaginado y que toda visualización para él  supone un entrenamiento. La cuestión es precisamente en tener un plan de entrenamiento progresivo, en el que en las visualizaciones podamos ir “gestionando” las posibles interferencias a nuestro plan, en el que en contexto controlado (para eso es nuestra imaginación) podamos ir mágicamente a la adquisición de los recursos que necesitemos en cada momento y valorar si necesitamos formación, seguridad, confianza, …u otro tipo de recursos para que los planes nos salgan bien.

No sé si recordais el “Equipo A”, pero una de las claves de que los planes les salieran bien… era que creían que les iban a salir bien y para mí… eso supone casi el 50% del éxito, el otro 50% es la preparación y si nos queremos sentir como Hannibal al final de cada capítulo… hay que creer y prepararse.plan-social-media

Y como a nosotros nos gusta hacer lo que os proponemos… nos queremos preparar para el año que viene, para eso queremos pediros vuestro “feedback” o vuestra opinión. Iñaki, por fa, coméntales qué queremos 🙂

Estupendo Rut, bueno tras nuestro particular 12 meses-12 causas, queremos poner la pelota sobre tu tejado. Si quieres que en 2014 volvamos a dedicar los primeros martes de mes al coaching con estos post colaborativos a 4 manos, no tienes más que decírnoslo.

Sólo pedimos 10 comentarios en este post pidiéndonos que continuemos y el motivo por el que quieres que lo hagamos. Queremos saber qué te aportan estas entradas, y como no tenemos miedo a equivocarnos, queremos que nos digas cómo podríamos mejorar.

Queremos que 2014 sea especial, como nosotros y como todos los que participais en este proyecto (leyendolo, difundiéndolo, recomendándolo…) ¿nos ayudais a preparar nuestro plan?

 

Los consejos son gratis… ¿o no?

Aconsejar, dar nuestra opinión, esperar que otr@s nos hagan caso… son conductas muy del día a día.consejo

Es una costumbre más que diaria el hecho de dar consejos; es algo que nos nace de forma automática, en la mayoría de las ocasiones sin preguntar si les parece bien a nuestro interlocutor que le demos nuestra opinión. En menos que “canta un gallo” ya está saliendo de nuestras gargantas el famoso “yo que tú”…

La cuestión es que aunque el hecho de dar opiniones/ consejos es algo frecuente no lo es tanto el respetar la toma de decisiones del “otr@”, sobre todo cuando no nos hace caso y posiblemente la “conversación” podría derivar en un

  • “no creo que haga lo que me dices…”
  • “la próxima vez no me pidas mi opinión…”
  • “pero si no te la he pedido…”
  • “pues si me lo cuentas… es porque quieres saber lo que opino ¿no?”….

vender-barato-vender-caroPues no, no tiene porqué; en ocasiones sólo necesitamos que alguien nos escuche, nos sirva de reflejo y nos ayude a liberarnos de nuestros pensamientos.

Si nos encontramos en esta situación no da la impresión que los consejos sean gratuitos, ¿no?

Y aunque pensemos que deberían darse cuenta de que están invadiendo nuestra intimidad o simplemente que no están respetando que nuestra propia opinión sea diferente, por muy taxativa que se ponga la persona que da su consejo… no nos leemos mutuamente el pensamiento.

La clave está en resaltar de forma firme que entendemos que sea su opinión, y que nosotros/as opinamos de forma distinta. Resaltar que agradecemos la intención de ayuda, y pedimos que se respete nuestra forma de ver las cosas igual que respetamos y valoramos la opinión / consejo que nos dan.

A veces tan sólo necesitamos que nos escuchen, no tanto que nos den consejos. Hablar en ocasiones ayuda a ordenarnos las ideas y a ser conscientes de lo que verdaderamente es importante o clave para nosotros/as. Aunque hay algunas diferencias de género en la forma de escuchar, lo que sí es cierto, es que solemos escuchar de la forma en la que me gusta/ necesito que me escuchen, por lo que también podemos hacer que esta reflexión nos sirva como propósito de un ejercicio de empatía y saber cómo necesitan /les gusta a la gente de mi entorno que les escuche.

¿Qué os parece como ejercicio? ¿nos escuchamos más?

Podemos salir de cualquier pozo…

Casi todos (por no decir todos) tenemos un pozo en el que hemos estado en alguna ocasión, en el que hemos caído y en el que hemos visto la oscuridad que nos rodeaba siendo casi inconscientes de la luz que podía haber en el cielo o en lo alto del pozo.
Hemos podido vivir circunstancias en las que o bien porque dudamos de nosotr@s mism@s, o bien de nuestro entorno, nos hicieron sentir la sensación de que era imposible salir de ahí. O incluso estamos ahora en una situación similar…
Me gustaría compartir con vosotro/as una historia (no he logrado encontrar el autor) en la que para mí emula esa primera sensación, pero con una moraleja; y es que de prácticamente todas las situaciones que pasamos podemos sacar algo positivo, ahora bien, nosotros decidimos elegir si nos dejamos enterrar en nuestros pensamientos de autofrustración o elegimos tirar “la tierra” al suelo, sacar provecho de ese aprendizaje y seguir caminando.
La historia dice así:
“Un campesino que luchaba con muchas dificultades, poseía algunos caballos para que lo ayudasen en los trabajos de su hacienda.
Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los caballos había caído en un viejo pozo. El pozo era muy profundo y sería extremadamente difícil sacar el caballo de allí.

El campesino fue rápidamente hasta el lugar del accidente y revisó la situación, para ver que el animal no estuviese lastimado y/o herido.
Pero por la dificultad y el alto precio para sacarlo del fondo del pozo, creyó que no valía la pena invertir en la maniobra, tomó entonces la difícil decisión. 
Determinó que el capataz sacrificase al animal tirando tierra en el pozo hasta enterrarlo.
Y así se hizo. Los empleados, dirigidos por el capataz, comenzaron a lanzar tierra adentro del pozo para cubrir al caballo…

Pero, a medida que la tierra caía en el animal, éste la sacudía y se iba acumulando en el fondo posibilitando al caballo para ir subiendo,…
Los hombres se dieron cuenta que el caballo no se dejaba enterrar sino al contrario, estaba subiendo hasta que finalmente logró salir”.

Cuando yo acabé la lectura de este cuento, me pregunté a mi misma, en una situación en la que me vea así, ¿qué quiero ser? ¿la tierra de la autofrustración y autocomplacencia, el capataz que tira la toalla, los empleados que podrían representar a nuestro entorno, en ocasiones de falta de confianza y/o falta de apoyo o el caballo que no quiere rendirse y aprovecha el lado positivo de la tierra (en esa tierra también hay amig@s, tenemos recursos, tenemos experiencias, …) ? 
Decido ser caballo, aunque sea pesado, cansado y haya gente que no confíe, elijo mantenerme en el “yo puedo.
¿Y vosotros? ¿qué opinais? ¿que elegís ser?
Además, me gustaría compartir una poesía de Mario Benedetti que creo que terminará de inspirarnos a todos.
¡¡Feliz fin de semana!!

268/365

Time of travel by rutroncal
Time of travel, a photo by rutroncal on Flickr.

Vuelta a los viajes, a montar la maleta, a los hoteles, a preguntar por la wifi, los desayunos buffet, ….
En ocasiones tengo la sensación de cuando vienen estos ciclos de vivir una combinación entre “El día de la marmota” y “Up in the air”, jajajaja, aunque siempre procuro terminar los días pensando en todo lo que dan estos viajes para seguir aprendiendo y descubriendo de la gente y de mi misma….
No se puede decir que dos viajes son iguales… ¿verdad?

130/365. No te detengas

Hoy he tenido la suerte de encontrar un poema que me parece revelador de un estado de ánimo, de un estilo de encarar la vida y de una propuesta firme por que cada día encontremos algo positivo a lo que agarrarnos y por lo que seguir yendo hacia adelante. Como siempre, me gustaría compartirlo y animaros que al igual que yo lo he hecho, dediquéis un par de minutos de reflexión tras su lectura.

NO TE DETENGAS
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …
Versión de: Leandro Wolfson (atribuido a Walt Whitman)

¿Tenemos en cuenta los valores que se transmiten a nuestros hijos a través de los cuentos?


Vuelvo a hablar de las creencias,… y es que como ya sabemos, esas creencias se configuran en nuestra cabeza a lo largo de la infancia, conforme nos vamos enfrentando al mundo y vamos interpretándolo para que se nos haga más lógico nuestro entorno y nuestra conducta.

Hemos de pensar en cuando éramos niños … ¿qué es lo que nos sirvió para imaginarnos nuestro futuro? ¿dónde estaban nuestras metas? y por tanto, ¿dónde las herramientas que necesitábamos hasta llegar a ellas? Además de por supuesto nuestra familia, amig@s, escuela, etc… los cuentos y/o dibujos que nos acompañaban hacían que tuviéramos sueños que pensábamos que nos iban a acompañar “de mayores”.

Pero hay algo más en los cuentos y en los dibujos que vemos, … están configurando algo más que nuestros sueños… son la base de nuestros valores y por ende… están como materia prima de nuestras creencias más tempranas.

Valores como la amistad, la familia, la responsabilidad, el esfuerzo, la perseverancia, la paciencia, …. se iban consolidando en nuestras mentes y corazones construyendo las creencias que hoy por hoy nos acompañan. Os adjunto un link que me ha parecido muy interesante para analizar los cuentos de toda la vida.

Mi reflexión en la siguiente: si teniendo en cuenta esos cuentos que cultivan y siembran valores que son tan importantes, pero que al mismo tiempo generan creencias de nosotros mismos, de los demás y de nuestro entorno que ya hemos sido conscientes que hemos de “suavizar” por la gran exigencia que en muchos casos nos demandamos de nosotros mismos….. ¿Qué están leyendo nuestros hijos hoy? ¿Qué valores se están instalando en los dibujos que hoy ven en la Televisión?

Para empezar, deberíamos preguntarles a ellos y escuchar cuáles son sus creencias y valores en construcción. ¿Cómo? estar atentos a los cuentos que os cuentan o a las historias que se inventan… son las primeras pistas de la personalidad que se encuentra en “Fase de Construcción”. Eso sí, aunque veáis que hay algún concepto extraño o elemento “a corregir”… esperaros al final del cuento, porque igual es de los que acaban bien.


78/365. Momentos de la infancia

Petardos en la calle, originalmente cargada por rutroncal.

Viendo a este niño, me recuerda todos los momentos que se quedan en nuestra memoria cuando somos niños y que de mayores nos gustaría recuperar porque no los vivimos con suficiente intensidad.
Cuantas más emociones se ven implicadas en lo que vivimos, más intenso se hace su recuerdo y más nos permite disfrutar del mismo…. así como podemos aprender y analizar lo que hemos vivido para ser capaces de identificar todos los elementos que participaron…
Con esta reflexión… también encontramos un cuento: El árbol que perdió su infancia.
Pinto era un pino de Oregón que, desde pequeño, soñaba con ser grande. Su especie llegaba a alcanzar los sesenta metros. Le habían dicho que la vista desde las grandes alturas era maravillosa. Sus amigos le mostraban distintas bellezas naturales, pequeñas plantas, flores, insectos, grandes animales y hasta personas, pero no les prestaba atención; iba creciendo y siempre sucedía lo mismo, lo único que le interesaba era lograr una gran altura. Al llegar a la estatura deseada, confirmó que el panorama desde tan alto era espectacular. En las conversaciones con sus amigos, escuchaba cosas muy extrañas para él, hablaban de chicos jugando a la pelota, de perros que corrían, de abejas que se posaban sobre las flores, y cantidades de comentarios sobre seres que no llegaba a distinguir desde allá arriba. Pero ya no pudo bajar para conocerlos, se los había perdido mientras esperaba llegar bien alto.
El futuro es para soñar; el presente, para disfrutar.
Y vosotr@s ¿qué opinais?

El arte de enseñar


Cuando te dedicas a dar formación, uno de los principales objetivos que se ha de proponer el formador es precisamente ser un facilitador, un promotor del crecimiento y/o desarrollo, un impulsor… (a fin de cuentas en muchas organizaciones se utiliza la formación como herramienta de motivación), pero más allá de que el curso salga bien, los asistentes participen, se cubran los objetivos formativos… hemos de procurar “plantar semillas”.

Es difícil cambiar viejos hábitos en actitudes y/o comportamientos si no acompañamos esta formación o esta intención de cambio de un plan de acción; lamentablemente, éste no es suficiente, necesitas el compromiso y la inquietud personal por lograr ese cambio. En realidad, necesitas: Introspección, Voluntad y Compromiso.

Introspección para conocerte y saber dónde están tus puntos fuertes y puntos débiles, Voluntad para querer cambiar y Compromiso para mantener el esfuerzo y llevar a cabo tu plan de acción personal.

Los cambios actitudinales y/o comportamentales pueden venir inspirados por personas que pueden ser figuras de transición, por formación, por conocer nuevas formas de hacer las cosas y / o cambiar nuestros paradigmas, pero nadie puede obligarnos a cambiar, nadie lo va a hacer por nosotros, así que depende de nosotros marcarnos el nuevo horizonte o sinfín de nuestro éxito. Somos nosotros mismos los motores de nuestro desarrollo.

Por eso, para finalizar los cursos me gusta la siguiente reflexión de Unamuno:

«…Mi empeño es, ha sido y será que los que me lean piensen y mediten en las cosas fundamentales, y no ha sido nunca el de darles pensamientos hechos. Yo he buscado siempre agitar y, a lo sumo, sugerir más que instruir. No vendo pan, sino levadura».

Espero haber podido ser esa semilla… sé que sí, a fin de cuentas… “Un viaje de mil millas, comienza sólo con un paso…” y a veces, sólo el hecho de que se reflexione y se de uno cuenta que hay más opciones posibles y que no hay soluciones únicas (cuando se habla de relaciones interpersonales y/o habilidades…) es el principio para el cambio del paradigma y la necesidad de cambiar.