Volvemos en mode superhero

Casi un año sin escribir, casi un año… ahora lo pienso y me parece una eternidad… pero hay momentos en la vida en los que hay que priorizar y este año pasado necesitaba poner foco.

He vuelto, con ganas de escribir cosas nuevas, pero conservando mi idea original de compartir algo que sirva a la gente que lee este blog.

Muchas gracias a los que lo leéis, muchas gracias a los que me habéis mandado mensajes para que volviera a escribir y muchas gracias también a todas mis amistades que habéis estado a mi lado.

No ha sido un año fácil, 2017 tiene buenas perspectivas. Yo por mi parte, he respirado hondo y me he puesto es postura de superhéroe… porque quiero y voy a hacer que este año 2017 sea como quiero que sea, inolvidable.foto-superheroe

Y diréis ¿postura superhéroe? pues sí, porque se ha demostrado a través de un estudio hecho por Amy Cuddy, psicóloga social de la Universidad de Harvard, que la postura corporal, en concreto la de superhéroe, aumenta la testosterona y baja el cortisol, aumentando por tanto nuestra autoconfianza y capacidad para asumir riesgos.

Ya hemos hablado alguna vez de lo importante del pensamiento positivo, si además viene acompañado de la postura corporal adecuada… lo tenemos todo ¿no creéis? o al menos tenemos los ingredientes para gestionar una situación difícil con la mejor actitud y probabilidad de éxito.

Aquí tenéis un par de vídeos, uno de la misma Amy y otro de la serie “Grey’s Anatomy”, en ambos  tenéis ejemplos de lo que quiero decir.

Yo ya me voy poniendo la capa,.. os espero

Por qué lo llaman “final” cuando quieren decir…

Último mes del año y nueva colaboración con nuestra compañero de fatigas, líneas y desvelos… Iñaki González, autor del blog Sobrevivirrhé

Iñaki, cuéntanos… ¿porqué el título y la foto?IMG-20141031-WA0006

En esta ocasión, y parafraseando el título de aquella película española (pelín cutre, por cierto) de “por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo”, queremos reflexionar sobre finales que parecen comienzos, comienzos que no dejan de ser muertes anunciadas, y/o viceversa.

Porque a veces un final no es más que el primer paso de algo bueno, que no tiene por qué ser peor que lo anterior. Es más, en determinadas ocasiones, debemos cerrar una puerta antes de abrir la siguiente, oh wait, que esto lo dijo Fernando Alonso al dejar Ferrari y fichar por McLaren-Honda (aunque a fecha de publicación de este post posiblemente no se haya hecho oficial todavía el secreto peor guardado de la historia de la Fórmula1, jajajaja…)

Ya me he dispersado, es lo que tiene la múltiple personalidad. Retomo, Rut, no me riñas.

Se acaba el año, pronto todos estaremos haciendo nuestros propósitos para el nuevo año que ya llega (aunque nosotros eso lo dejamos para la entrada del primer martes de enero). Y antes de abrir nuevas puertas, nuevos proyectos, nuevas ilusiones, tal vez sea conveniente cerrar todos aquellos proyectos que hemos empezado en 2014, los que finalizaron con gran éxito (por aquello de no vivir de los éxitos pasados), los que se quedaron por el camino (cerrar heridas para que dejen de doler), y los que se quedaron en eso, en meros deseos y nunca supimos o pudimos llevarlos a la práctica.

Soltar lastre para poder remontar el vuelo de nuevo… y diciembre es el mes ideal para hacer balance.

¿Qué me dices Rut?

La verdad, es que es una buena reflexión, a veces es necesaria una pequeña muerte para que exista una vida ¿Acaso no muere la oruga para convertirse en mariposa? ¿o el espermatozoide para dar lugar al embrión? … en realidad todos los finales son un comienzo de algo, quizás otra cosa, quizás de una variación, quizás de un nuevo estado… y para empezar renovad@, es importante lo que dices Iñaki, es importante “cerrar” lo antiguo, cerrar lo viejo para permitirnos empezar con todas las energías y poder disfrutar del cambio.

El ser humano en general lleva mal el cambio, el salir de la zona de confort y enfrentarte a lo novedoso, a lo desconocido, en ocasiones aterra y hace que no te entregues del todo y que pongas tu foco en lo anterior. Lamentablemente cuando esto pasa corremos el riesgo de darnos cuenta de que se nos ha pasado la oportunidad de disfrutar por estar mirando hacia atrás… y hasta que no lo pasamos de largo no lo apreciamos.

Deberíamos hacer un balance no sólo para ver los proyectos que acaban y los que empezaran, sino también para apreciar el camino recorrido, para valorar lo que hemos aprendido, qué personas nuevas han entrado en nuestra vida, quiénes siguen estando ahí y quienes han vuelto a nuestro lado sin darnos cuenta… A fin de cuentas la vida es la suma de los momentos ¿no?

Un esquema que nos puede venir fantástico para hacer este balance, es hacernos una tabla tal que así:

Situación / Proyecto / Actividad Qué voy a empezar a hacer Qué voy a cambiar y/o hacer diferente Qué voy a dejar de hacer Valoración personal ¿Para cuándo? ¿Qué plazo me doy?
 
 

Los proyectos son algo más que un todo o nada, son algo más que un resumen, hay proyectos que no desaparecen… sólo cambian. Y viene bien concretarlo y darle temporalidad para que si han estado “en la estantería” colocarlos en el sitio que les corresponda.

Cuando tomamos conciencia de nuestros proyectos, de nuestros aprendizajes y del camino recorrido nos hacemos responsables del avance y tomamos control de la dirección hacia la cual queremos dirigir nuestro destino. Lo importante es que no nos rindamos, porque a nuestro alrededor hay personas que están a nuestro lado… e incluso nosotr@s mism@s cuando somos conscientes de lo que hemos andado… seguimos hasta la meta.

Y como es el último mes del año… y ya se sabe que nos pone en un estado de romanticismo tremendo… en lugar de un cuento, me gustaría compartir un poema de Mario Benedetti. Para eso, para que no nos rindamos

No te rindas, aún estás a tiempo

De alcanzar y comenzar de nuevo,

Aceptar tus sombras,

Enterrar tus miedos,

Liberar el lastre,

Retomar el vuelo.

 

No te rindas que la vida es eso,

Continuar el viaje,

Perseguir tus sueños,

Destrabar el tiempo,

Correr los escombros,

Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,

Aunque el frío queme,

Aunque el miedo muerda,

Aunque el sol se esconda,

Y se calle el viento,

Aún hay fuego en tu alma

Aún hay vida en tus sueños.

 

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo

Porque lo has querido y porque te quiero

Porque existe el vino y el amor, es cierto.

Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,

Quitar los cerrojos,

Abandonar las murallas que te protegieron,

Vivir la vida y aceptar el reto,

Recuperar la risa,

Ensayar un canto,

Bajar la guardia y extender las manos

Desplegar las alas

E intentar de nuevo,

Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,

Aunque el frío queme,

Aunque el miedo muerda,

Aunque el sol se ponga y se calle el viento,

Aún hay fuego en tu alma,

Aún hay vida en tus sueños

 

Porque cada día es un comienzo nuevo,

Porque esta es la hora y el mejor momento.

Porque no estás solo, porque yo te quiero.


 ¿Y ahora? ¿Cómo nos vamos a plantear este nuevo comienzo? ¿Qué esperamos de 2015?

Fracasar es la oportunidad de comenzar de nuevo, con más inteligencia.

Henry Ford

Volvamos a empezar… que suene de fondo Michel Bubblé. ¿Qué te parece Iñaki?

Ayer, hoy, mañana… y siempre

IMG-20140102-WA0017Bueno, en principio este post tenía que haber salido el miércoles… osea… AYER, pero HOY (y como estos días últimamente) ha sido un día ajetreado y hace que MAÑANA (HOY para ti cuando lo leas…) se publique para que Iñaki pueda aportarnos su visión.

¿Qué es HOY, MAÑANA y/o AYER? Desde luego es la suma de momentos que hacen que nuestros recuerdos se ordenen en nuestra memoria, porque siempre habrá un AYER, un MAÑANA y un HOY… pero no siempre somos conscientes de cuánto estamos viviendo el HOY… ¿verdad?

“A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto,

 y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.”

Oscar Wilde

El martes en el blog de Iñaki compartí el cuento de EL BUSCADOR, que aparece en el libro de Cuentos para Pensar de Jorge Bucay.

Dice así:

“Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador

Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco esa alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.

Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

– No ningún familiar – dijo el buscador – ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.

El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.” 

La cuestión es que normalmente nos programamos con mayor frecuencia para recordar más los momentos negativos que los positivos y eso hace que si esta leyenda fuera real, la suma del tiempo en que disfrutamos intensamente… sería bastante breve.

Igual que nos programamos de forma negativa, podemos programarnos en sentido contrario y cada día, por la noche recordarnos 2-3 cosas positivas para acabar el día, e incluso recordar aquello que hemos disfrutado para que a través de la visualización podamos disfrutar el doble.

No sé si habéis visto la película “Cuestión de tiempo” (si no lo habéis hecho os lo recomiendo) va de una familia en la que los hombres pueden viajar en el tiempo. Una de las lecciones del padre al hijo es precisamente vivir cada día dos veces. La primera, la de “verdad” la que se puede dejar llevar e improvisar… la segunda…para darse cuenta de los momentos perdidos y recuperar la verdadera esencia de cada día. Hasta los más pequeños momentos y aparentes sin importancia… pueden tener un impacto positivo, no sólo en HOY… sino que lo recordaremos MAÑANA y se convertirá en un AYER memorable.

Y tú Iñaki… ¿qué opinas?

Guau, tener una máquina del tiempo de esas sería maravilloso… la de cosas que podríamos hacer, la de momento desperdiciados que podríamos saborear de verdad, la de instantes mágicos que no nos paramos a saborear porque vivimos inmersos en esta ciclogénesis explosiva que ríete tú de las olas que se están llevando nuestras costas.

Pero como es imposible disponer de dicha máquina, tendremos que ser nosotros los que nos esforcemos en disfrutar los momentos del HOY, para que nunca tengamos que arrepentirnos del AYER y hacernos mejores personas en el MAÑANA.

Seamos capaces de disfrutar de cada victoria (y de aprender de cada derrota) con tiempo suficiente para analizar los elementos positivos y negativos que nos han llevado a esas situaciones, celebremos con nuestros compañeros esos pequeños éxitos del día a día, del HOY, porque si estamos esperando a celebrar la gran victoria de MAÑANA, tal vez, para cuando llegue, no haya merecido la pena siquiera la batalla.

Y si Rut me permite la confianza, os dejo que vayáis pensando en estas nuestras cosas con este vídeo músical: AYER, de La Habitación Roja.

Ten valor a equivocarte y… ACTÚA!

Bueno, ya ha pasado un año de lo que fue un iniciativa en un principio puntual… nunca nos imaginamos que un mosquito africano iba a dar tanto de sí y ya estamos a Diciembre. Un mes ideal para hacer balance, quizás no sólo de este blog… y quizás sí un poco de todo.

Es primer martes de mes y último mes del 2013, por lo que este post con Iñaki González, Técnico de RRHH en el Hospital de Calahorra, CTO de @Osenseis, Orientador laboral en http://mediempleo.com  y ahora Tutor Gestión Sanitaria IMF… (a fin de año nuestro Iñaki ha crecido a nivel profesional y creo que es un momento estupendo de resaltarlo). Además de autor del blog http://sobrevivirrhhe.com/ .

Iñaki, creo que toca hacer balance ¿no?Foto_No te equivoques

Pues eso, primer martes de diciembre y toca hacer balance. Este es el post nº 12 de nuestras colaboraciones con Rut, 12 veces ya desde aquel 22 de enero en el que nos picó a todos un curioso mosquito africano que nos enseñó que todos tenemos algo que decir, todos tenemos algo que aportar, 12 meses abriendo en esta casa una ventanita al coaching de la mejor manera que sabemos hacerlo: de una forma amena, divertida… tal como somos, jajajaja…

Y queremos terminar el año de la misma manera que lo empezamos… diciéndote que no te quedes parado, que nadie te diga lo que puedes hacer y lo que no puedes hacer, que nadie te impida sacar a volar ese mosquito que llevamos dentro. Pero cuando decimos nadie nos referimos a nadie en absoluto, ni tan siquiera tú, no seas tú el que te cortas las alas por miedo a equivocarte, porque como dice la imagen que hoy nos inspira…

“NO SE EQUIVOCA EL HOMBRE QUE ENSAYA

DISTINTOS CAMINOS PARA ALCANZAR SUS METAS,

SE EQUIVOCA AQUEL QUE POR TEMOR A EQUIVOCARSE

NO ACTÚA

Porque si hay algo que podemos perdonar es que la gente se equivoque, pero no que no te vamos a perdonar es que no aprendas de tus errores, verdad Rut?

Pues sí Iñaki, la verdad, es que en muchas ocasiones (por no decir todas) los primeros que condicionamos a que las cosas nos salgal mal (o bien) somos nosotros. Y si no creemos en que vamos a ser capaces de hacer algo… no lo seremos. Creer es poder, pero creer no significa que otros crean (que desde luego ayuda), los primeros que tenemos que creer somos nosotros.

Hay una frase que utiliza Yoda en Star Wars que precisamente reencarna todo esto: “Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes” (en inglés la traducción sería Hazlo o no, no hay intentos que para mí tiene algo más de impacto).

La cuestión es que Yoda le quiere transmitir esto precisamente a Luke, que para ser un Jedi tienes que creer, tienes que ser responsable de tus decisiones y entre éstas está el hacer o no las cosas. Cuando estamos intentando, al mismo tiempo estamos dudando y posiblemente no estemos dedicando el 100% de nuestra atención, esfuerzos, energía, … porque es como si preveyeramos que nos vamos a equivocar y nos vamos a caer; estamos en el “por si acaso”. Ese “por si acaso” nos viene bien en ocasiones, pero en otras nos está condicionando a que nos equivoquemos.

Una forma de ir adquiriendo mayor confianza y mayor seguridad en nuestro “plan” es visualizarlo. Tener en cuenta (ya lo hemos comentado alguna vez en mi blog) que nuestro cerebro no diferencia lo vivido de lo imaginado y que toda visualización para él  supone un entrenamiento. La cuestión es precisamente en tener un plan de entrenamiento progresivo, en el que en las visualizaciones podamos ir “gestionando” las posibles interferencias a nuestro plan, en el que en contexto controlado (para eso es nuestra imaginación) podamos ir mágicamente a la adquisición de los recursos que necesitemos en cada momento y valorar si necesitamos formación, seguridad, confianza, …u otro tipo de recursos para que los planes nos salgan bien.

No sé si recordais el “Equipo A”, pero una de las claves de que los planes les salieran bien… era que creían que les iban a salir bien y para mí… eso supone casi el 50% del éxito, el otro 50% es la preparación y si nos queremos sentir como Hannibal al final de cada capítulo… hay que creer y prepararse.plan-social-media

Y como a nosotros nos gusta hacer lo que os proponemos… nos queremos preparar para el año que viene, para eso queremos pediros vuestro “feedback” o vuestra opinión. Iñaki, por fa, coméntales qué queremos 🙂

Estupendo Rut, bueno tras nuestro particular 12 meses-12 causas, queremos poner la pelota sobre tu tejado. Si quieres que en 2014 volvamos a dedicar los primeros martes de mes al coaching con estos post colaborativos a 4 manos, no tienes más que decírnoslo.

Sólo pedimos 10 comentarios en este post pidiéndonos que continuemos y el motivo por el que quieres que lo hagamos. Queremos saber qué te aportan estas entradas, y como no tenemos miedo a equivocarnos, queremos que nos digas cómo podríamos mejorar.

Queremos que 2014 sea especial, como nosotros y como todos los que participais en este proyecto (leyendolo, difundiéndolo, recomendándolo…) ¿nos ayudais a preparar nuestro plan?

 

Reproches… dardos envenenados de “amor”

A lo largo de la vida nos vamos encontrando con diferentes personas, con las que establecemos diferentes lazos en cuanto a tipo e intensidad (personal, familiar, social, laboral, etc)Corazon Roto_800

Evidentemente, los lazos (en cuanto a número e intensidad), van cambiando; hay personas que en su día jugaron un papel importante en nuestras vidas y hoy no están y por el contrario, hay personas que se han vuelto más cercanas… ¿Qué hace cambiar las relaciones? podríamos estar de acuerdo en que la confianza, comunicación y respeto… serían parte fundamental de esos lazos.

Pero…Cuántas veces habremos recibido una llamada de alguien después de hace mucho tiempo y lo primero que hemos respondido es: Hombre!! ya era hora!! Cuánto tiempo sin saber de tí!!!; no sé qué pensaréis, pero independientemente del tono… estas frases por mucho que estén acompañadas de cierta alegría por dicha llamada… no dejan de reflejar cierto reproche. Si queremos reflejar esa alegría… ¿porqué no contestamos así?: Hola!!!! ¿Cómo estás? ¡Qué alegría saber de tí!. 

Sólo nos damos cuenta de la diferencia entre una respuesta y otra cuando somos nosotr@s quienes realizamos esa llamada y recibimos esa contestación. En el caso de la primera y acto seguido nos estamos justificando por no haber llamado antes.

¿Porqué nos sentimos culpables? El teléfono funciona en ambos sentidos ¿no? y tendemos a agradecer menos de lo que solemos reprochar. Lo que sí es que si hacemos una llamada y recibimos un reproche… dudo mucho de que tengamos ganas de volver a marcar ese número salvo que sea casi por obligación.

Es curioso darnos cuenta del lenguaje que utilizamos en el día a día, no solemos ser conscientes de la negatividad con la que cargamos nuestros mensajes.

Cuando nos damos cuenta de esto y comenzamos a elegir nuestras palabras utilizando un lenguaje positivo nos convertimos en actores movilizadores, elementos de acción por encima de elementos de estancamiento y/o generadores de culpabilidad así como también nos convertimos en mejores comunicadores.

Fijaros con algo muy sencillo. Si a un niñ@ le decimos qué es lo que no queremos que haga o lo que está haciendo mal… no le estamos diciendo lo que verdaderamente queremos ni lo que queremos realmente que cambie, por lo que si las circunstancias se repiten, repetirá la misma conducta porque no sabe realmente cómo se debe de comportar.

Normalmente utilizamos lenguaje genérico y lamentablemente ese tiempo de lenguaje se queda en la superficie. Los mensajes “pórtate bien”, “tienes que ser buen@” realmente ¿qué significan? porque seguro que si preguntamos… tenemos diferente interpretación entre unos y otros.

La cuestión es que en los adultos pasa exactamente lo mismo, fijaros en cómo nos dirigimos con compañer@s, colaboradores/as, jefes/as,… que cuando queremos dejar las cosas “claras” solemos dar tantas explicaciones que la esencia de nuestro mensaje se pierde y por tanto puede ser malinterpretado con facilidad.

Qué consejos podemos seguir:

  • Utilizar lenguaje positivo
  • Peticiones concretas de acción
  • Evitar los reproches en cualquiera de los casos
  • Expresar más las emociones positivas

Aquí tenéis alguno más

Yo me lo propongo cada día ¿y tú?7 pasos para la felicidad

Que no te la den con queso

Bueno, bueno.. en esta ocasión despedimos Septiembre y rápidamente damos la bienvenida a Octubre y encima tenemos la suerte de que lo celebramos con un post #a4manos con nuestro queridisimo Iñaki.

postureo colaborativoLos primeros martes de mes tenemos como de costumbre nuestro post colaborativo con Iñaki González , Técnico de RRHH en Fundación Hospital de Calahorra y autor del blog Sobrevivirrhhé

Iñaki, ¿qué significa post colaborativo?

Con post colaborativo queremos decir eso, que colaboramos, que un poquito yo, un poquito tú, mira a ver estas fotos que te mando, pues esta sí, o esta no…

Y es que en esto del “Internet de las Cosas” se lleva mucho lo de colaborar, que en menos que canta un gallo ya te han abierto un gdoc para que aportes… pero también hay, y debemos saber detectarlo a tiempo, gente que parece que sí pero no, gente que te dice “yo te ayudo” pero ya puedes esperarles con los brazos cruzados que no hay tu tía… lo que vamos a llamar #postureo colaborativo.

Pero no sólo en el “Internet de las Cosas”, que en el mundo real, en ese día a día de nuestra ajetreada vida laboral también nos podemos encontrar con este tipo de situaciones.

Lo bueno del caso es que hay auténticos profesionales del actuar como si estuvieran tratando de ayudarte, que hasta te sabe mal luego el no agradecerles el “no” haberte ayudado y terminan saliendo en la lista autores, colaboradores, etc. etc.

Seguro que nuestra coach de referencia nos puede dar unas claves para evitar este tipo de situaciones…

Gracias Iñaki!! Pues sí, me encanta la definición de @goroji de #postureo colaborativo para todas aquellas personas o situaciones que simulan una ayuda… y con el pie que Iñaki ha hecho, lógicamente lo primero que me viene a la cabeza son aquellos ejemplos en los que seguro que tenemos delante un/a manipulador/a, o un “falso/a asertivo/a”

¿En qué normalmente se diferencian? En que una persona que “posturea”, normalmente no te dice lo que piensa hasta que no te ha “sonsacado” sutilmente lo que tu opinas en primer lugar (así puede decir / opinar/ argumentar lo que más le convenga), que normalmente sus peticiones no son peticiones sino sugerencias indirectas o preguntas sin determinar responsabilidades en primera persona, para que te tomes tú mismo/a la responsabilidad directamente, y no suelen utilizar las frases en positivo y de afirmación (yo creo, yo pienso, a mí me gusta…) sino de sugerencia velada o con preguntas indirectas (¿no crees que es lo mejor?, supongo que todo el mundo piensa lo mismo, yo que tú… etc)

Pero mi intención no sólo es reflexionar sobre los “falsos/as asertivos/as” o “postureos colaborativos” que nos encontramos, sino que aprendamos también a dirigirnos positivamente hacia los demás para que no caigamos en la manipulación inconsciente (más socialmente aceptada / usada de lo habitual).

Mi consejo es que empleemos las frases en primera persona, utilizar lenguaje en positivo y verbos de acción (no pensar en lo que no se puede, sino en lo que se puede hacer), y sobretodo dejar nuestras intenciones de forma transparente en cualquier situación.

La cuestión es no pensar en que la mayor parte de la gente nos va a engañar, sino todo lo contrario; porque si pensamos así, no nos estamos dando cuenta de que estamos interaccionando con nuestro entorno de forma que finalmente seamos engañados o casi víctimas de… y no sabremos nunca si esa fue su primera intención o nosotros creamos el espacio adecuado para que ese engaño se diera.

Para que exista confianza… lo primero es confiar.

Para lograr algo, lo primero es creer firmemente en que sí podemos.

Sobre todo si podemos contar unos con otros de forma sincera.

¿verdad Iñaki? 🙂

 

Zipi y Zape y el Club de la Canica

Este fin de semana fue el pre-estreno en el Festival de San Sebastián de la película de Zipi y Zape, y como ya puse en el twitter y facebook, es motivo de orgullo para mí por que uno de los guionistas es mi hermano.teaser-trailer-de-zipi-y-zape-y-el-club-de-la-canica-original

La verdad es que la película me gustó, no es por que sea amor de hermana (a lo mejor un poco sí), pero me pareció una película entretenida, que me recordó al cine de los 80 como los maravillosos Goonies, pero con un toque de actualidad a lo Matilda y/o Harry Potter. La cuestión es que cuando acabó, pequeños y grandes salían encantados y de un aforo de aproximadamente 8.000 personas (no sé cuántos cabían en el Velódromo de San Sebastián) la gente se rió y aplaudió a rabiar, así que… eso sí son datos un poco más objetivos ¿no?

En mi familia el cine siempre ha estado presente. A mi abuelo paterno le encantaba filmar todos los momentos familiares y tenemos de recuerdo un montón de películas, eso sí, mudas y no mudas de cada vez que sacaba la cámara.

Después nos grabó con una cámara de vídeo BETA que después heredó mi padre y que él utilizó para grabar cumpleaños, comuniones, etc … a modo de legado. Parecía todo un director de cine cada vez que sacaba el foco, el trípode y esa cámara que abultaba casi más que él.

De pequeños y no tan pequeños siempre nos hemos encargado de coleccionar cine; aprendimos a grabar sin anuncios y a tener clasificadas (por favoritas y menos favoritas) nuestras películas. Hemos pasado de la era de la película como tal, a Beta, VHS, DVD y ahora Dvix , Bluerray, … y más.

Películas, series, bandas sonoras…. nos han acompañado toda nuestra vida y desde entonces mi hermano siempre ha sido un apasionado del mundo del cine. De toda la vida sólo le he visto aprenderse 2 cosas, el libro del Real Zaragoza, y todas las novedades que salían en el cine de actualidad de manos del Fotogramas y otras revistas de cine (bueno, y el famoso discurso de Gladiator que no tiene ningún desperdicio)

Pocos apostaban porque se dedicara a este mundo, de hecho, se “entretuvo” en un par de carreras como estadística y periodismo… hasta que hizo lo que estaba convencido que le llevaría a su futuro, un módulo de producción de cine. Desde entonces no ha parado.

Su constancia, empeño y creatividad le han llevado a lograr lo que ha conseguido hasta el momento. No ha sido fácil. No es un mundo de grandes oportunidades, la suerte la tienes que buscar. Comenzó en Antena Aragón (entre otras) y allí tuvo uno de sus primeros programas con Jorge (su “pareja de hecho” en este mundillo), la “Noche más tonta” le llevó a las primeras baldosas de ese camino que por el momento no tiene fin.

Mi hermano es la personificación de “quien la sigue la consigue”. A lo largo de esta vida hemos tenido nuestras diferencias (para eso somos hermanos, ¿no?), pero una cosa está clara: estoy muy orgullosa de él y espero, de todo corazón, que esto no sea más que una baldosa del camino de baldosas amarillas, que espero que no deje hasta llegar a su Ciudad Esmeralda o … a donde él quiera. Porque él puede llegar a donde quiera, y adonde haga falta iré yo a aplaudirle.

Por cierto,… Zipi y Zape se estrena en toda España el 4 de Octubre ¿te lo vas a perder?

Los valores que tiramos…

Como todos los meses de Mayo y Junio ha sido un non-stop de impartir formación y eso ha hecho que haya estado un poco menos 2.0…

Como siempre me gusta reflexionar tras las formaciones de lo que veo, oigo, siento… tanto de los participantes como de mi misma. Creo que la vida es un continuo aprendizaje y el relacionarnos con personas, hace que exponencialmente podamos aprender el doble…

La cuestión, ya escribí hace tiempo sobre un ejercicio de valores que suelo hacer y que genera alto impacto, tanto para darnos cuenta de cuáles son nuestras prioridades en la vida, la frecuencia que hace que no satisfacemos o cuidamos un determinado valor, así como quizás identificar qué valores están siendo “atacados” por algunas personas y/o el entorno que nos rodea.

Los valores que tiramos

La cuestión, es que para priorizar, normalmente uso en clase un ejercicio de visualización de un crucero en el que nuestros valores son nuestro equipaje. Tras unos minutos nos encontramos que hemos vivido una situación crítica en la que para salvarnos tenemos que tirar primero un valor y después otro.

Es decir, comenzamos el ejercicio con 5 valores como equipaje (los más significativos y rigen nuestra forma de entender la vida) y nos tenemos que quedar con los 3 principales.

Esos 2 valores que tiramos no significa que no sean valores nuestros, sino que ante situaciones de estrés, que nos sobrepasan en el día a día o por circunstancias especiales los “tiramos a la basura”.

Lo curioso es, que (estoy tentada de hacer un estudio….) los valores que solemos tirar son los mismos y/o parecidos; la humildad, generosidad, el respeto, la libertad,… los tiramos, y es posible que los tiremos de manera más o menos consciente. El tema está en detectar cuando tiramos valores sin darnos cuenta y entonces es tarde cuando empezamos a ser conscientes de que los estamos tirando. Por ejemplo, cuando tiramos la salud, la familia, los amigos….

Evidentemente somos personas y aunque tratemos de ser íntegros, a lo largo de nuestra vida vivimos situaciones que nos hacen “tirar valores” a la basura y por ese motivo no quiere decir que seamos peores personas o que seamos “menos nosotros mismos”, significa que somos humanos.

La cuestión que nos debemos hacer o nos debemos replantear es cuando es muy frecuente que un determinado valor esté en la basura… es entonces cuando nos debemos preguntar ¿porqué?, y lo que es más importante, ¿para qué me servía ese valor? igual nos damos cuenta que habéis cambiado o que incluso … es un valor impuesto…

Da mucho que pensar ¿no? ¿qué opinais?

¿Y tú?¿qué llevas en la mochila?

Este post está dedicado a mis conversadores de twitter de esta semana: @BlancaUsoz @lailaelqadi @Mialterego5 @inesbajo @carlosvg @Bebra_enf @Esthersuarez72 @RafaelTimermans
Con ellos llegó el motivo de este post y es que entre varios desvaríos de conversaciones entró en juego una mochila, que por cierto todavía no me ha quedado claro de qué la llenaban cada uno de ellos pero que a mí me recordó a la película “Up in the air”.
up-in-the-air-clooney
Hasta ver la película, reconozco que la analogía de la mochila la he utilizado varias veces en formación, unas siendo el símbolo del aprendizaje que llevas acumulado y que tras un curso conservas porque te ha impactado, porque lo vas a poner en práctica o por que te ha parecido interesante… y cuando hablas de inteligencia emocional, el símil en muchas ocasiones es en cuanto a la cantidad de cosas de las que te haces responsable (por exceso normalmente).
La cuestión es que en “Up in the air”, tratan la mochila como las cosas/personas que nos anclan en el sitio del “ahora” y que es posible que nos impidan avanzar o imaginarnos un futuro diferente. Y también puede ser, ¿no?
A continuación en lugar de un cuento, me gustaría compartir parte del guión que hace mención el discurso de George Clooney (Ryan Bingham) con la “famosa mochila”
A SPOTLIGHT reveals RYAN BINGHAM standing at a PODIUM.
He unzips a BACKPACK and sets it down beside him.
RYAN
How much does your life weigh?
Ryan pauses to let us consider this.
Imagine for a second that you’re
carrying a backpack… I want you
to feel the straps on your
shoulders… You feel them?
(gives us a beat)
Now, I want you to pack it with
all the stuff you have in your life.
Start with the little things. The
stuff in drawers and on shelves.
The collectables and knick-knacks.
Feel the weight as it adds up. Now,
start adding the larger stuff. Your
clothes, table top appliances,
lamps, linens, your TV. That
backpack should be getting pretty
heavy at this point – Go Bigger.
Your couch, your bed, your kitchen
table. Stuff it all in… Your car,
get it in there… Your home,
whether you have a studio apartment
or a two story house, I want you to
stuff it into that backpack.
Now try to walk.
Kinda hard, isn’t it? This is what
we do to ourselves on a daily
basis. We weigh ourselves down
until we can’t even move. And make
no mistake –
Moving is living
Now, I’m going to set your backpack
on fire. What do you want to take
out of it? Photos? Photos are for
people who can’t remember. Drink
some gingko and let the photos
burn. In fact let everything burn
and imagine waking up tomorrow with
nothing.
(a beat of emphasis)
It’s kind of exhilarating isn’t it?
That is how I approach every day
La cuestión es ¿qué significa la mochila para cada uno de nosotros/as? ¿la vemos como un agente de experiencia / conocimientos / avance? o ¿la vemos como un elemento de estancamiento? Ahora nos toca definir a nosotros qué llevamos en la mochila y para qué lo queremos usar ¿no?

No voy a dejar que nadie me diga que no puedo

La motivación humana ha sido estudiada por muchos psicólogos, quizás los más conocidos sean Maslow y Herzberg, y cuando mencionamos motivación tenemos casi la necesidad de nombrarlos como referencia.resignación

La cuestión es que además de los factores de motivación que identificaron ellos en sus respectivos estudios, hay una cuestión que según mi opinión deberíamos añadir y es la percepción de éxito / avance / resultado.

Muchas veces en coaching indicamos que los objetivos se diferencian de los deseos por el grado de esfuerzo que vamos a poner y por el convencimiento de que lo vamos a lograr.

En ocasiones el camino es largo, aparecen las dudas y es necesario un análisis de lo recorrido para saborear el avance y consolidar mentalmente lo logrado hasta el momento. Nada es un fracaso total, porque hasta el fracaso es un logro ya que supone un aprendizaje.

La indefensión aprendida es algo curioso, ya que podemos frustrar de una manera rapidísima y sencilla.

Me gustaría compartir con vosotros/as este vídeo. Como vereis es un tanto antiguo pero evidencia lo sencillo que es desmotivar / frustrar y todo es cuestión de percepción.

Desde mi humilde punto de vista, la clave sería que analicemos la situación, recojamos los datos, busquemos otros valores de referencia y sobre todo no nos rindamos.

¿No os da la sensación de que la sociedad / política nos está generando “indefensión aprendida”? ¿Qué opinais al respecto?

Para terminar os dejo un trocito de la película “En búsqueda de la felicidad”.