¿Qué haces tú para mejorar el clima laboral?

¿Qué es el clima? mejor dicho ¿qué es el clima laboral?, podríamos definir el clima laboral como el conjunto de percepciones de los emplead@s de una organización con respecto a su nivel de satisfacción tanto en generMejora clima laboralal como en los numerosos matices que rodean un puesto de trabajo.

Y en muchas ocasiones, cuando hago selección y hago la pregunta típica: ¿Qué necesitarías que tuviera un trabajo para que estuvieras a gusto?…

Mucha gente me responde: “un buen ambiente de trabajo”

Es algo que necesitamos, que buscamos y que es importante… ahora bien ¿nos hemos planteado alguna vez qué hacemos nosotros para que exista un buen clima laboral / ambiente de trabajo a mi alrededor?

Está claro que hay una serie de circunstancias que me rodean y que aunque no dependen de mí directamente sí que hacen que me pueda sentir mejor o peor en un trabajo (tema de descansos, entorno como el mobiliario, luz natural, beneficios sociales, vacaciones, recursos / herramientas, etc…) pero también hay una parte importante que depende de mí.

El ejemplo para mí drástico de esta situación (y perdonarme porque no es mi intención herir sensibilidades) es Viktor Frankl (“El hombre en búsqueda de sentido”), médico psiquiatra judío que fue prisionero en Auschwitz (entre otros campos de concentración) y allí pudo ser consciente de cuánto es de necesario tener un sentido, una misión, algo que esperar en esta vida para sobrevivir y tener esperanza. La cuestión, y a lo que quiero hacer referencia, es que otra de las cosas que descubrió fue:

“Las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir cómo responder a esas circunstancias”:

S. Covey ya lo nombraba también en más de una ocasión, de hecho es el primero de los 7 Hábitos: Ser Proactivo. Es importante tomar decisiones, ser consciente de mis elecciones y también así podré actuar en consecuencia.

Volviendo a nuestro entorno y a nuestro día a día ¿cómo somos? ¿somos personas que nos estamos quejando continuamente de lo que no tenemos o no podemos hacer? o ¿somos personas que vemos las posibilidades y elegimos cómo afrontamos la adversidad?

Tener en cuenta que cuanto más hablamos de lo negativo que nos rodea, más importancia toma en nuestro subconsciente, más peso le damos y más tiempo va a ocupar en nuestra mente.

¡Ojo! no quiero decir que seamos “pasotas” y dejemos de luchar por nuestras condiciones laborales… lo que quiero es que seamos conscientes de que en función de las verbalizaciones que hacemos hacia afuera provocamos emociones, sentimientos, y … estamos formando parte del clima / ambiente que queremos.. ¿o no?

“Comienza tu día con una sonrisa y verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo”

Mafalda

Hoy en @ondamujer hemos hablado de esto precisamente.. ¿te apetece escuchar algo más sobre el tema? Escucha el programa aquí Onda-Mujer

18/365 Dilema del tiempo

Hoy he estado trabajando sobre la gestión del tiempo con un grupo de directivos y al final, da igual el tipo de trabajo que se realice, da igual que seas un ejecutivo, un operario, un administrativo o un consultor… el estrés existe, la falta de asertividad, todos tenemos ladrones del tiempo y vemos en el fondo ventajas para seguir gestionándonos mal nuestro tiempo.
S. Covey fue un pionero en integrar la gestión del tiempo con el resto de habilidades, no sólo en el saber decir que no, delegar, etc sino para realmente gestionar tu tiempo has de integrarlo dentro del conjunto de los 7 hábitos que identificó que compartían las personas altamente efectivas (Efectividad = Eficacia y eficiencia sostenibles a través del tiempo). 
Esta semana ha fallecido S. Covey a sus 79 años, no llegó a cumplir los 80 años que nos planteaba en sus cursos, libros y conferencias para ayudarnos a visualizar nuestra misión en la vida… espero que esté donde esté, se encuentre satisfecho de su legado.
Hablando de gestión del tiempo y de Covey, me gustaría compartir una anécdota que él solía contar en sus conferencias y que seguro que la habéis escuchado / leído en alguna ocasión. Dice así:
“Un experto estaba dando una conferencia a un grupo de profesionales. Para dejar en claro un punto, utilizó un ejemplo que los profesionales jamás olvidaron. Parado frente al auditorio de gente muy exitosa dijo: Quisiera hacerles un pequeño examen… De abajo de la mesa sacó un jarro de vidrio, de boca ancha y lo puso sobre la mesa frente a él.

Luego sacó una docena de rocas del tamaño de un puño y empezó a colocarlas una por una en el jarro. Cuando el jarro estaba lleno hasta el tope y no podía colocar más piedras preguntó al auditorio: ¿Está lleno este jarro?.

Todos los asistentes dijeron SI. Entonces dijo: ¿Están seguros?, y sacó de abajo de la mesa un balde de piedras pequeñas. Echó un poco de piedras en el jarro y lo movió haciendo que las piedras pequeñas se acomoden en el espacio vacío entre las grandes. Cuando hubo hecho esto preguntó una vez más… ¿Está lleno este jarro?. Esta vez el auditorio ya suponía lo que vendría y uno de los asistentes dijo en voz alta “probablemente no”. Muy bien, contestó el expositor. Sacó de debajo de la mesa un balde lleno de arena y empezó a echarlo en el jarro. La arena se acomodó en el espacio entre las piedras grandes y las pequeñas.

Una vez más preguntó al grupo: ¿Está lleno el jarro?. Esta vez varias personas respondieron a coro: NO!. Una vez más el expositor dijo: Muy Bien!, luego sacó una jarra llena de agua y echó agua al jarro hasta llenarlo. Cuando terminó, miro al auditorio y preguntó: ¿Cuál creen que es la enseñanza de esta pequeña demostración?.

Uno de los espectadores levantó la mano y dijo: la enseñanza es que no importa qué tan lleno esté tu horario, si de verdad lo intentas, siempre podrás incluir más cosas…. No, replicó el expositor, esa no es la enseñanza.

La verdad que esta demostración nos enseña que: Si no pones las piedras grandes primero, no podrás ponerlas en ningún otro momento. ¿Cuáles son las piedras grandes en tu vida?

Recuerda poner esas piedras grandes primero o no encontraros un lugar para ellas. Tómate el tiempo para clarificar cuales son tus prioridades y revisa como usas tu tiempo para que no se te quede ninguna afuera, o lo que es peor, que tengas que sacar una piedra grande para poder meter arena”.
Y vosotr@s ¿tenéis identificadas vuestras grandes rocas? ¿les dedicáis todo el tiempo que necesitáis?

1/365 comienzo el proyecto con un mensaje de plan de vida

Seguro que más de uno y más de dos a lo largo de su vida ha escuchado la frase de “es la crisis de los 30, de los 40, de los 50…” 
En realidad dicha crisis no existe, no hay una edad en la que tu dni malvado programe que padezcas la crisis de turno.
¿Qué es lo que decide que tengamos una crisis a los 25, 37 o 52 años? que de pronto decidamos reflexionar acerca de lo que esperamos en la vida y de pronto nos demos cuenta de que el camino hacia el cual queríamos dirigir nuestra vida está muy apartado de donde estamos en realidad (como cuando dejas el coche en un parking y cuando vas a buscarlo no lo encuentras donde “se supone que debería estar”,…. evidentemente si nos tensiona y genera ansiedad el “momento parking” imaginaros cuando es aplicado a nuestra vida).
Para reflexionar y evitar esta situación, hay varios ejercicios que podemos hacer:
– Pensar, visualizar y escribir mi “misión”, es decir, tratar de imaginarme mi futuro y dónde me gustaría estar en 10 años.
– Visualizar mi 90 cumpleaños y reflexionar sobre quién/nes me gustaría que estuvieran en la fiesta y qué es lo que me gustaría que dijeran de mí.
– Visualizar mi entierro y pensar en cómo me gustaría que me recordaran.
En cualquiera de los tres planteamientos he de pensar qué es lo que estoy haciendo HOY para que ese MAÑANA se haga realidad.
El de la fotografía es @dagmar96hours. Él ha sido valiente. Ha decidido hacer lo que siempre le hubiera gustado hacer para no tener “la famosa crisis”. 
¿Y vosotr@s? ¿Qué os habéis planteado al respecto?

¿Fracaso? no, paro para tomar carrerilla…

Hace poco puse este vídeo en twitter sobre el fracaso, y me hizo pensar en cómo en ocasiones los errores no sólo nos frenan en determinados momentos sino que en ocasiones hacen que no nos sintamos capaces de hacer determinadas cosas. 
Gracias a este vídeo y gracias al ejemplo de personajes más que conocidos nos podemos ver de alguna manera reflejados en sus historias.
Normalmente el mes de Enero es un mes de reflexión, un mes en el que nos marcamos nuestros objetivos para el nuevo año que comienza y que es posible que nos detengamos en analizar nuestros “errores” y/o fracasos del año anterior… 
Esto nos ha de servir para centrarnos no en lo que no podemos hacer, sino en lo que sí es posible, en lo que sí está en nuestras manos y en lo que desde luego podemos mejorar… sólo así encontraremos la motivación para superarnos y hacer que se cumplan nuestros objetivos.
Posiblemente a nuestro alrededor nos encontremos con gente que confíe en nosotros y nos apoye (algunos de forma no especialmente realista) y gente que hará lo contrario… no nos etiquetemos,… escuchemos a nuestro alrededor pero confiemos también en nuestro instinto… en nuestra intuición.
A continuación me gustaría compartir con vosotr@s un cuento de Leonardo Boff que hace una adaptación de la fábula del Águila y la Gallina. Dice así:
Era una vez un campesino que fue al bosque cercano a atrapar algún pájaro con el fin de tenerlo cautivo en su casa. Consiguió atrapar un aguilucho. Lo colocó en el gallinero junto a las gallinas. Creció como una gallina.
Después de cinco años, ese hombre recibió en su casa la visita de un naturalista. Al pasar por el jardín, dice el naturalista: “Ese pájaro que está ahí, no es una gallina. Es un águila.”
“De hecho”, dijo el hombre. “Es un águila. Pero yo la crié como gallina. Ya no es un águila. Es una gallina como las otras.
“No, respondió el naturalista”. Ella es y será siempre un águila. Pues tiene el corazón de un águila. Este corazón la hará un día volar a las alturas”.
“No, insistió el campesino. Ya se volvió gallina y jamás volará como águila”.
Entonces, decidieron, hacer una prueba. El naturalista tomó al águila, la elevó muy alto y, desafiándola, dijo: “Ya que de hecho eres un águila, ya que tú perteneces al cielo y no a la tierra, entonces, abre tusa alas y vuela!”
El águila se quedó, fija sobre el brazo extendido del naturalista. Miraba distraídamente a su alrededor. Vio a las gallinas allá abajo, comiendo granos. Y saltó junto a ellas.
El campesino comentó. “Yo lo dije, ella se transformo en una simple gallina”.
“No”, insistió de nuevo el naturalista, “Es un águila”. Y un águila, siempre será un águila. Vamos a experimentar nuevamente mañana.
Al día siguiente, al naturalista subió con el águila al techo de la casa. Le susurró: “Águila, ya que tú eres un águila, abre tus alas y vuela!”.
Pero cuando el águila vio allá abajo a las gallinas picoteando el suelo, saltó y fue a parar junto a ellas.
El campesino sonrió y volvió a la carga: “Ya le había dicho, se volvió gallina”.
“No”, respondió firmemente el naturalista. “Es águila y poseerá siempre un corazón de águila. Vamos a experimentar por última vez. Mañana la haré volar”.
Al día siguiente, el naturalista y el campesino se levantaron muy temprano. Tomaron el águila, la llevaron hasta lo alto de una montaña. El sol estaba saliendo y doraba los picos de las montañas.
El naturalista levantó el águila hacia lo alto y le ordenó: “Águila, ya que tú eres un águila, ya que tu perteneces al cielo y no a la tierra, abre tus alas y vuela”.
El águila miró alrededor. Temblaba, como si experimentara su nueva vida, pero no voló. Entonces, el naturalista la agarró firmemente en dirección al sol, de suerte que sus ojos se pudiesen llenar de claridad y conseguir las dimensiones del vasto horizonte.
Fue cuando ella abrió sus potentes alas. Se erguió soberana sobre sí misma. Y comenzó a volar a volar hacia lo alto y a volar cada vez más a las alturas. Voló. Y nunca más volvió.
Estamos hechos de un montón de posibilidades, pero hubo personas que nos hicieron pensar como gallinas. Y aun pensamos que efectivamente somos gallinas. Pero somos águilas.
Por eso, hermanos y hermanas, abran las alas y vuelen. Vuelen como las águilas. Jamás se contenten con los granos que les arrojen a los pies para picotearlos.”
¿Y vosotr@s? ¿os habéis mirado al espejo? ¿Y qué habéis visto, un águila o una gallina?

346/365 Y el Norte esta en…

Y el Norte esta en... by rutroncal
Y el Norte esta en…, a photo by rutroncal on Flickr.

El miércoles por la tarde tuvimos evento en la UPV; junto con Avant-ime convocamos una tarde dedicada a la productividad vista bajo el paraguas de Covey.
El ejercicio que veis en la foto, es un ejercicio muy gráfico de todo lo que significa productividad personal y es que sin un norte, sin un objetivo todo movimiento puede ser tanto válido como inútil, pues no determina hacia dónde nos vamos a dirigir.
La cuestión es que en ocasiones creemos que el objetivo está claro, bien sea dado por nuestra empresa/ organización, por que nos lo hayamos marcado nosotros,… y pensamos que es algo objetivo (valga la redundancia,…) que es algo que incluso lo ven todos de la misma manera…
Sin embargo, la cuestión, es que no sólo es importante el objetivo, sino lo que interpretamos cómo objetivo tanto nosotros, como los que supuestamente tienen que participar hacia su consecución… que en ocasiones pensamos que son cosas obvias y sin embargo las interpretaciones son muy dispares…
Covey nos plantea la productividad personal a través de 5 elecciones críticas:
1. ACTUAR EN LO IMPORTANTE. NO REACCIONAR ANTE LO URGENTE
2. IR A POR LO EXTRAORDINARIO. NO CONFORMARSE CON LO CORRIENTE
3. PLANIFICAR LAS GRANDES ROCAS. NO ORDENAR LAS PEQUEÑAS PIEDRAS
4. GESTIONAR LA TECNOLOGÍA. QUE NO TE GESTIONE ELLA
5. ALIMENTAR SU ENERGÍA. NO QUEMARSE
Para que podáis formar parte de lo que ocurrió esa tarde, el Storify de la jornada
Y si queréis saber más del curso

325/365 Cambio de paradigma

Agua caliente vs agua fría by rutroncal
Agua caliente vs agua fría, a photo by rutroncal on Flickr.

Covey en su libro de los 7 hábitos plantea lo siguiente: Se entiende por paradigma la percepción que tenemos de la realidad, el modelo o concepto que tenemos de determinadas situaciones ó casos. Esta percepción hace que ante determinadas situaciones reaccionemos de una manera determinada. Muchas de ellas nos han sido inculcadas desde niños, tanto por la familia como por la educación tradicional y por nuestro medio. Pero están realmente basados en valores y principios auténticos, realmente creemos en estos principios y representan nuestros más profundos valores.
Viendo la fotografía podemos pensar que el agua caliente es la fotografía superior, sin embargo esto no es así. 
No os podeis imaginar el “diálogo de besugos” que tuve con la de recepción ante mi ignorancia y falta de comprensión al ver que no salía agua caliente de ninguna de las maneras y eso es porque según mi paradigma era “imposible” que el agua caliente saliera de donde se supone que debía de salir agua fría…
Como se suele decir… “para aprender perder…” (estuve casi dos días pensando que no podría ducharme) y como para casi cualquier cosa la clave es: observar, escuchar y hablar… cosa que al final hice y salí de mi paradigma.

324/365 Quien dijo miedo?

El AW139 by rutroncal
El AW139, a photo by rutroncal on Flickr.

Esta semana he tenido oportunidad de dar formación a un grupo de instructores de una entidad colaboradora de salvamento marítimo.
Tuve la oportunidad de ser invitada a observar/participar en un entrenamiento de misión SAR y desde el briefing ser parte del procedimiento.
Para mí, fue la demostración de la definición de confianza según Covey, para que ésta se dé, ha de ir acompañada de dos variables: competencia y actitud (lo que Covey denomina como carácter).
Según Covey nuestra decisión respecto de si debemos confiar o no en alguien, empieza con nuestra evaluación de 4 núcleos de credibilidad:
•Propósito/Intento: el deseo intrínseco de hacer algo
•Integridad: la voluntad consciente de hacer el esfuerzo para lograr el propósito/intento
•Capacidades: habilidades o capacidades potenciales
•Resultados: los resultados finales demostrados
La evaluación del “carácter” de una persona se basa en los dos primeros núcleos: evaluaciones de la intención y la integridad.
La competencia tiene que ver con los otros dos núcleos de credibilidad de Covey, es una combinación de habilidades o capacidades potenciales (conocimientos, talento, experiencia, etc) y los resultados demostrados (el rendimiento o resultado). Es importante la diferencia entre estos dos porque no se puede suponer que las habilidades y el conocimiento se traducen en resultados. Sólo porque alguien puede, no quiere decir que lo hará.
Lo que pude experimentar fue precisamente la combinación de ambos, de la competencia de un equipo de profesionales que sabían lo que hacían y seguían estrictamente un procedimiento de forma coordinada y la actitud, tanto en su relación para conmigo como entre ellos.
La lástima fue que un fallo eléctrico hizo que nuestro vuelo fuera de 11 minutos y no pudiera ver la misión en su totalidad, lo cual no hizo que no fuera testigo de su profesionalidad.
A todos ellos, muchas gracias!!

182/365. Soledad como terapia

Soledad como terapia by rutroncal

Soledad como terapia, a photo by rutroncal on Flickr.

Pensando en el post para @RafaelTimer y buscando inspiración… encontré tres frases que creo que pueden servir como punto de partida:
La soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir cosas es evidente. Carmen Martín Gaite

La soledad es muy hermosa… cuando se tiene alguien a quien decírselo. Gustavo Adolfo Bécquer

¿Por qué, en general, se rehuye la soledad? Porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos. Carlo Dossi

Cuando la gente oye la palabra “soledad”, en seguida su cara transmite que es un concepto que le produce pena, angustia, …
Está claro que los seres humanos somos seres sociales, eso creo que podemos afirmarlo tod@s, sin embargo yo os invito a que os hagáis la siguiente pregunta: ¿estar siempre acompañados es bueno?
Creo que es interesante distinguir la soledad, del ser solitario y de la soledad obligada a la soledad buscada… hay momentos en nuestro día a día en los que necesitamos estar sol@s con nosotr@s mism@s, es la única manera en la que podamos encontrar un espacio para reflexionar, para pensar, para plantearnos metas, … para contactar con nuestro yo más interno.
Como dice la frase de Carlo Dossi, poca es la gente que se encuentra a gusto consigo mism@, y esto es sumamente necesario para prepararnos a tener mejores relaciones con los demás. No podemos tener relaciones basadas en la confianza, en la honestidad, en la comunicación… sino tenemos previamente estos valores con nosotros mismos.
Para mí, la soledad, puede ser terapéutica, por que nos permite conocernos, aceptarnos, amarnos, resetear,… estar a gusto con nosotr@s mism@s en realidad.
S. Covey en su libro de los 7 hábitos ya lo plantea desde el punto de partida de las habilidades. No puedes lograr la victoria pública (el éxito en tus relaciones interpersonales) sin haber logrado la victoria privada que en este caso se consigue con proactividad, teniendo un fin en mente y poniendo primero lo primero, éstos son los hábitos que la componen, pero sin embargo, sin la reflexión, sin los momentos de soledad necesarios,… no podremos conseguirlos…
Evidentemente, por muy positiva que trate de ser, la soledad también puede ser negativa. Más que la soledad, el sentirnos solos. Esa sensación de angustia, cercana a la depresión, que hace que nos sintamos abandonados aunque estemos rodeados de un montón de gente.
Como todo en esta vida, la clave está en el equilibrio. Conocernos, aceptarnos y respetarnos,… estar a gusto con nosotr@s mism@s nos permite identificar qué es lo que queremos en esta vida, nos permite conocer nuestros valores y de ésta manera también, saber valorar y tratar de rodearnos de gente con la que nos podamos identificar. Nuestra red social también es importante, porque cuando no tenemos ganas de levantarnos, de sonreir o de conectar con el mundo… el mundo puede ayudarnos a reconectar gracias a las personas que nos rodean y son nuestr@s amig@s, familiares, etc…
Gracias @RafaelTimer por esta petición,… espero que te guste… y espero tus comentarios 😀
Feliz noche de Viernes.

178/365. Arbol de aprendizaje

Arbol de aprendizaje by rutroncal

Arbol de aprendizaje, a photo by rutroncal on Flickr.

Esta es una técnica que utilizamos en los cursos cuando duran más de una jornada, sirve para resumir y reubicar los conceptos, pero al mismo tiempo les abre la mente a los participantes.
Hemos de ser conscientes de que nuestro cerebro de los 900 datos/sg que percibe, sólo procesamos de 4 – 9, datos procesados de forma condicionada por nuestras motivaciones, intereses, preocupaciones, etc…, es decir, pasan por un filtro importante.
Por lo que cuando asistimos a un curso de formación (o a una reunión, una entrevista, una charla, …) o nos juntamos con alguien y mantenemos una conversación, nos acordamos después de aquello que ha pasado y superado ese filtro.
Es enriquecedor comenzar una siguiente sesión recordando lo visto anteriormente, pero que no sea el formador/a quien haga ese resumen, sino los propios participantes.
Les podemos invitar a reflexionar con unas preguntas:
– ¿Qué te gustó más?
– ¿Qué recuerdas?
– ¿Qué te sorprendió?
– …
Y con la ayuda de unos post-it o tarjetas, podemos hacer que todos aporten esas respuestas que han escrito y compartirlas con los demás… Serán las hojas de nuestro árbol de aprendizaje.
Entre todos recordarán el 90% (o más) de lo que se vió el día anterior, de una manera dinámica, amena y enriquecedora.
Asimismo, podemos utilizar este mismo principio con nuestros colaborador@s, jefes, compañer@s, pareja, amig@s, hij@s, etc… puesto que he de tener presente que “Mi mapa no es el territorio” y que todos tenemos parte del mapa de la realidad y por tanto, recuerdos diferentes de una misma situación.
Compartir es vivir…

174/365. Covey, Tea Cegos y la velocidad de la confianza

El “ipat” de @manyez, a photo by rutroncal on Flickr.

Aprovechando la foto del “ipat” de @manyez, que tuvimos la oportunidad de coincidir en la conferencia que impartió mi compi y amigo Jonathan en la Universidad Politécnica de la Innovación sobre “El factor confianza” de S. Covey, adjunto el post que resume la jornada que viene estupendamente al caso.
POST SOBRE LA JORNADA:
No hay vehículo más rápido en las empresas que la confianza
Ésta es una de las principales y primeras conclusiones que nacieron de la conferencia “Fundamentos de la velocidad de la confianza” que impartió Jonathan Mohadeb de Tea Cegos para la Cátedra Bancaja de Jóvenes Emprendedores y el Observatorio de Inserción Laboral de la Universidad de Alicante el pasado 12 de mayo.
¿Es importante que confíen en nosotros? ¿Cómo hacemos para que las personas confíen en nosotros? fueron los retos que Mohadeb lanzó al grupo de estudiantes, emprendedores y empresarios reunidos para trabajar la velocidad de la confianza: No siempre rápida para crearla, pero casi siempre rápida para perderla.
A medida que avanzó la conferencia, se establecieron diferentes líneas de trabajo para asegurar el factor confianza: La confianza es considerada una habilidad soft y es críticamente hard, se puede y debe medir, afecta a los resultados, descarta opciones. Si disminuye la confianza, se reduce la velocidad de las relaciones, gestiones, intercambios y sobre todo, aumenta el coste. En positivo, si aumenta la confianza con las personas, con los proyectos, con las empresas, aumenta la velocidad y disminuye el coste.
Los asistentes también tuvieron la oportunidad de trabajar en grupos la confianza abordando diferentes talleres y preguntas clave ¿En quién confías? ¿A quién confiarías tu PIN? ¿A quién para dejar a tus hijos? ¿Quién confía en ti? ¿Confiar es confiar en todo y para todo?
Por último la conferencia pudo asentar metodológicamente la velocidad de la confianza. La confianza nace del carácter (cercanía, humildad, transparencia…) y la competencia (rigor, capacidad, …) La confianza se crea rápidamente a través de la competencia (rigor) y se destruye rápidamente con el carácter (estilo).Importante síntesis. La confianza es cuantificable, medible, observable, luego “trabajable”
Pronto el auditorio inició las conclusiones. “Si no confías en nadie no pasará nada, pero si confías pasarán muchas cosas. Si no confías no podrás hacer nada que no puedas hacer tú solo.” La evolución en los años es clave a la pregunta ¿Los empleados confían en sus jefes?. En 1996 el 51%, En 2007 un 16%. En 2011 ¿? A la cuestión “En las empresas “no nos perjudicamos unos a otros” sólo es respaldada por un 37%, quizá la confianza es más necesaria de lo que aparenta. Trabajando la confianza con las organizaciones se demuestra que es rentable que el beneficio supera en creces a los posibles engaños.