Gente pequeña, haciendo cosas pequeñas,… grandes cambios

Hoy ha sido un día de relax. Un día en el que nos hemos relajado, hemos ido a dar una vuelta, hemos estado de tumbing-sofa… y por supuesto, vuelta a la toma de contacto con las redes… y conmigo misma.acción

He estado quitando las hojas secas a uno de nuestros bambus. Las hojas secas se estaban apoderando de él y a modo de revelación he sentido el impulso de quitárselas. No quería que las hojas secas le convencieran de que estaba muerto, de que no tenía posibilidad de seguir siendo verde y hermoso. De la misma forma que las personas necesitamos alejarnos de la negatividad para que las cosas buenas empiecen a tomar color y forma a nuestro alrededor.

Y en cuestión de segundos me ha venido a la cabeza un vídeo que he visto en facebook y he compartido segundos después. Es éste:

Si lo veis … son cosas pequeñas, detalles del día a día que pueden inspirar y animarnos a todos nosotr@s a ayudarnos l@s un@s a l@s otr@s…. a fin de cuentas eso depende de cada un@ y cuesta lo mismo!! Quizás hay gente que siga pensando que no merece la pena… quizás … yo espero que no, nos rodean un montón de oportunidades de provocar una sonrisa y de porqué no contagiar de entusiasmo a nuestro alrededor y seguir siendo ejemplo.

La verdad es que hace poco fue la gran recogida de Banco de Alimentos y anima saber que la campaña fuera tan bien. Son noticias que te llenan de esperanza y te hacen sentir parte de un avance, de un pequeño cambio. El problema es que luego salen noticias de irregularidades, ves las noticias y no paras de ver ejemplos de corrupción sin consecuencias, porque por mucho que terminen yendo a la cárcel (que eso está por ver) no se devuelve el dinero defraudado / robado… y eso, sinceramente, hace que desconfíes.confianza-partners-300x224

Y es una pena, porque la sociedad nos ha robado o nos está queriendo robar algo que es fundamental para el desarrollo no sólo económico, sino social, emocional, etc que es la confianza.

¿Y eso como se recupera? entiendo que no dejándonos caer. Entiendo que perseverando, entiendo que continuando dando ejemplo de que sí se puede. De que no hay que perder la esperanza en la raza humana, de que siguen existiendo personas que hacen creer que todo es posible y que podemos cambiar. Ahora, no esperemos que el mundo se cambia solo. El cambio empieza por uno mismo. El cambio empieza por el ejemplo de cada uno de nosotros, por empezar a hacer las cosas de forma diferente y seguir influenciando en nuestro entorno por que las cosas cambien. No sólo en el ámbito político. Hemos de empezar por nuestros valores. No vale el “y tu más”. No vale que cuando alguien salga con un delito por la tele, pensemos que esa persona tendría que estar impune porque hay otro que cometió otro delito más grave y sigue indemne. Quizás hay que plantear el cambio de leyes, el replanteo de condenas,… no sé. Sólo sé que no es posible que éramos uno de los países más prometedores de Europa y que hoy los talentos se fugan, ya no invertimos en I+D+i y que parece que todo el mundo es corrupto a su nivel (desde engañar en el peso de las frutas del supermercado, declaración de hacienda, …).

Por el momento, me conformo con seguir tratando de influenciar de forma positiva. Por seguir mentalizando de que el cambio es posible. En mi círculo de influencia están personas y por ende empresas… pero yo misma trato/ trataré  de ser ejemplo.

¿Y tú?

Cómo alimentar a tu niño interior… y no morir en el intento

Parece ser que aquella fiesta final de curso que vinimos en llamar Proyecto #A1000Manos nos dejó más cansados de lo que esperábamos.

Lo que en principio era un parón de los meses de verano se convirtió en meses de sequía, de dejar de colaborar con uno de nuestros grandes amigos del 2.0 y del 1.0 Iñaki González, autor del blog Sobrevivirrhhé.

Pero recientemente coincidíamos en Barcelona y fue inevitable. La ilusión, las ganas, las ideas de crear juntos volvieron… y aquí estamos de vuelta con nuestros Guest Blogging.

Iñaki, ¿me das la “intro”?IMG-20141031-WA0002

Claro Rut, además volvemos a la esencia original, volveremos a publicar todos los primeros martes de mes a las 22:00, y es que lamentablemente, ya no está nuestra querida Olga Navarro y sus #teku20 para contraprogramarnos, jejeje…

La foto que da pie a nuestra colaboración del mes de noviembre no podía ser más esclarecedora: cómo alimentar a tu niño interior… sin morir en el intento. Bueno, esto último lo añadimos nosotros, porque como todo en esta vida, si no tenemos cuidado y cierto auto-control, las consecuencias pueden ser irreversibles.

Porque volver a ser como un niño, pensar como un niño, interactuar como un niño con la vida, nos permitirá crecer y desarrollarnos como persona, pero no sólo eso, sino que también nos permitirá aumentar nuestras capacidades en nuestros entornos laborales.

Aventurarnos con lo desconocido (quién dijo miedo), generar momentos de recreación (no todo va a ser trabajar), acercarnos al dibujo y cultivar nuestra imaginación (que se lo digan a la reina de los sketchnotes, nuestra querida Mónica López) y liberar nuestra curiosidad (atrevernos a preguntarnos el por qué de las cosas y no dar nada por hecho).

Todas estas cuestiones harán que crezca nuestro niño interior, y de su mano, nuestra vida será mucho más mejor, más plena, más satisfactoria… y como dice el único punto del dibujo que todavía no he comentado, nos hará sonreír hoy, al menos una vez más que ayer, pero una menos que mañana.

¿Qué me dices Rut?

Pues sí Iñaki, totalmente, … la ventaja de la infancia es que de una forma “limpia” y sin filtros nos hace ver la “verdad”, lo posible, las posibilidades, la ilusión… lo malo en ocasiones de ser adultos es que el saber todo lo que sabemos nos condiciona a la hora de ver los límites, tanto los reales como los que suponemos… y eso sin querer… nos condiciona.

En ocasiones viene bien incluso juntarnos a aquellas personas que hacen que la ilusión surja… como nos ha pasado un poco a nosotros, ¿no? Estoy segura de que más de un@ se hubiera rendido y hubiera dejado los post #a4manos por quizás dejadez, por pensar que ya se pasó el momento, por un montón de excusas… quizás. Y nosotr@s, como si fuéramos esos niñ@s de los que hablamos decidimos re-ilusionarnos, decidimos seguir ilusionando o por lo menos compartir nuestros pensamientos esperando que sirvan a tod@ aquél/lla que lea estas líneas en cualquiera de los dos blogs J

Personalmente me gustaría compartir un relato de Eloy Moreno, un escritor y amigo que con sus novelas consigue hacernos sentir, reflexionar, imaginar… La historia se titula “El sol vendrá a desayunar” y dice así:

-¿Mañana vendrá a desayunar? -me preguntó mientras yo conducía.

-¿Quién? -le contesté.

-El sol -me respondió mirando a través de la ventanilla.

-Ah… bueno, no sé… ¿y cómo bajará? -le seguí el juego.

-Pues con una cuerda -dijo sin inmutarse.

-Ah, ¿y cómo desayunará? No tiene brazos.

-Pues yo se lo daré.

-Ah, vale, pero… y después, ¿cómo volverá otra vez al cielo?

-Yo lo empujaré hacia arriba -volvió a contestar.

-Ya, pero el sol pesa mucho y tú eres muy pequeña…

Observé por el retrovisor cómo fruncía el ceño.

Pero a los pocos segundos, por la alegría de sus ojos,

supe que acababa de encontrar la respuesta.

-¡Pues que se suba en una colchoneta! -me dijo

mientras gesticulaba con sus pequeñas manos.

Y fue justo en ese momento cuando me di cuenta de que,

en aquel coche, íbamos una niña y un adulto.

No porque yo fuera conduciendo

y ella detrás, sentada en su sillita, sonriendo,

sino porque sólo uno de los dos era el que,

con cada ilusión, solucionaba un problema.

La idea es que seamos capaces de volver a ver lo que nos rodea con los ojos de la infancia, sin los filtros / etiquetas y con la ilusión de pensar en descubrir, investigar, resolver… con la energía suficiente para no rendirnos y ser conscientes de todos los colores que forman el supuesto “gris”.

Así que… ¿qué tal si nos levantamos de la silla y nos ponemos a bailar un poco como si no hubiera un mañana y dejando que los pies empiecen a mover el resto del cuerpo?

Pon el volumen y deja que Mika nos llene de Lollipops 🙂

Aquí estamos Iñaki y yo en ese encuentro de Barcelona que ha hecho que volvamos al #A4manos

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¿Y ahora que hacemos con nuestros sueños?

Año 2014… ayer volvimos a acometer nuestro  proyecto  especial #a4manos con mi gran amigo Iñaki González pero… hemos querido darle un toque diferente y… aún más práctico de tal manera que a partir de ahora el primer martes de cada mes os propondremos un tema de reflexión y el día siguiente compartiremos una práctica o un juego o una lectura o …. Ya se nos ocurrirán más cosas … 🙂 así que nos juntamos de nuevo SobreviviRRHHé! y La Verdad Absoluta No Existe para ofreceros lo mejor de nuestras intenciones y corazones… a ver que tal sale.

Comenzábamos ayer con una frase que nos inspiraba que a pesar de la edad eso no tenía que ser límite para crear sueños. ¿te acuerdas? Sino… por favor pásate antes por el post de los Nuevos Retos para el 2014 y … no te olvides de volver! 🙂

La cuestión es que como decía Paulo Coelho

La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante

Y ¿de qué están hechos nuestros sueños? ¿Qué ingredientes necesitan? ¿cómo podría ser la receta?

Nuestros sueños, deberían tener un vasito de ilusión, una cucharada de pasión, unas migas de cordura, una pizca de riesgo, unos gramos de dificultad y mezclar todos los ingredientes en el bol de la acción y dejarlo cocer en el horno de la experiencia.

la foto

Ayer proponíamos los 4 pasos para que nuestros sueños abandonaran las nubes … ¿qué os parece que Iñaki comparta un sueño y sus pasos para que veáis cómo lo podemos aplicar? ¿qué te parece Iñaki? ¿te animas?

¿Truco o trato? Quién me mandará a mí meterme en estos líos, jajaja…

¿A qué huelen las nubes? ¿De qué están hechos los sueños? ¿Qué ingredientes necesitan?

Creo que voy a llamar al crío este de Logroño que lo ha petado en MasterChefJunior a ver si tiene la receta de los sueños y me hace uno rico-rico, jajaja…

Y aunque los sueños, sueños son (que diría aquel) mi receta ideal creo que debería llevar mucho de realismo, mucho de planificación, mucho de sacrificio y, por supuesto, mucho de ilusión, porque la ilusión será la salsa que hará que podamos seguir soñando cuando todo se tuerce… porqué sí, querido lector, al final siempre se tuerce… pero debemos ser constantes y demostrar tenacidad para volver a enderezar el rumbo, y la suficiente mano izquierda para si no enderezarlo, al menos, sí saber modificar las coordenadas necesarias para llegar a buen puerto.

Pero véis, ya me he liado, será que no me gusta cocinar. Parece ser que para mí los sueños, más que un guiso, son un viaje, una aventura… y como tal, hay que atreverse a vivirla. El destino, la suerte, o el karma (o en lo que quieras que creas) hará que llegues o no, pero lo importante será lo que vayas recogiendo en el camino.

NOTA: Mi sueño… otro día os lo cuento, lo prometo!

Bueno, la propuesta está echada, de sueños va la cosa.. quizás será cuestión de entrenar los sueños lúcidos para visualizar nuestros propósitos y hacerlos realidad ¿qué os parece contar con Iker Jiménez para que nos lo explique? 🙂

http://www.ivoox.com/control-mental-suenos-lucidos-16-01-2011-3-audios-mp3_rf_495041_1.html

http://www.ivoox.com/control-mental-suenos-lucidos-16-01-2011-3_md_495041_1.mp3″ Ir a descargar

Tropezar no es malo…

tropezarNueva propuesta de nuestra coaching de cabecera, la última antes de las vacaciones, porque sí, nos vamos de vacaciones, es justo y necesario… pero eso ya os lo iré contando estos días que hoy tenemos invitada y no hay que ser descortés.

Dicen que el hombre (barra) mujer es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y tres si son pequeñas, pero de ahí a cogerle cariño a ésta pues no sé yo si es para tanto.

Tropezar no es malo, si del tropezón sacamos una buena enseñanza, o como leía estos días por ahí (redes sociales varias, perdón si no cito la fuente):

“Unas veces se gana y otras se aprende”

Y digo yo, ¿no será que hay gente que, cariños a parte, necesita tener una piedra con la que tropezarse? O peor aún, ¿no será que hay gente que necesita tener siempre una piedra a mano con la que justificar sus tropiezos sin tener que asumir sus errores y aprender de los mismos?

Y yo me lo pregunto… y nuestra querida Rut Roncal seguro que tiene alguna respuesta.

¿Respuestas? Muchas…

Yo creo que todos necesitamos piedras de vez en cuando. Sobre todo cuando estás aprendiendo. Es difícil que te des cuenta de todo lo bien que puedes hacer algo si antes no te has equivocado un par de veces. Lo fácil a la primera hace que dejemos de prestar atención a los detalles, por lo que la próxima vez que lo intentemos es posible que no nos salga tan bien como nos salió la primera vez… necesitamos equivocarnos.

Lo cual no significa que necesitemos de ir acompañados de la piedra a todas partes…  Además de que por otro lado si yo comienzo un proyecto / un tema pensando en que me voy a caer, no me estoy dando cuenta de que estoy generando el entorno más adecuado para que eso ocurra. Este concepto se llama “profecía autocumplida y realmente condiciona nuestros resultados en función de lo que esté pensando (cuando los demás depositan expectativas en nosotros/as también están condicionando un resultado, a esto se le conoce como efecto Pygmalion).

Es la base del pensamiento positivo. Si tú quieres, puedes. No tienes más que ser consciente de los mensajes que de forma automática te están dictando a ti mismo/a para que te des cuenta de en qué medida estás condicionando tu resultado. Pongamos un ejemplo: si yo salgo por la calle con unos patines, estoy aprendiendo y por tanto no los domino del todo y no hago más que decirme a mí mismo/a “me voy a caer”, “ya verás, como me caigo”, “seguro que pillo una piedra y me tropiezo y me doy de bruces”… estoy concentrando toda mi atención en la caída, por lo que seguramente me vaya a caer de un momento a otro. ¿Quiere decir que si me concentro en no caerme, no lo haré? Quizás no, pero ten por seguro que tendrás menos probabilidades de hacerlo.

cuentoSi esto lo aplicamos al mundo laboral también pasa. Cuántas veces nos habrá pasado que centrados en esa nueva actividad, o debido a ese determinado cliente, o quizás porque no hemos dormido bien… me centro en todo lo mal que puedo resolver el día… sin querer queriendo estoy comprando muchos números en encontrarme con que mi mayor temor se convierte en realidad.

La cuestión es que como no empecemos a ser conscientes, estos temores pueden convertirse en “etiquetas” y lo peor es que daremos por hecho que “somos así” y la intención de cambio quedará difuminada porque asumiremos que no hay manera de cambiarlo.

¿Y ahora bien? ¿Con qué mensajes os queréis quedar? ¿Queréis quedaros con la piedra o sólo el tiempo justo para aprender? Ya lo dice un proverbio ruso: “Caerse está permitido, levantarse es obligatorio” o como dice Paulo Coelho “Solo triunfa en el mundo quien se levanta y busca a las circunstancias, creándolas si no las encuentra”.

Para terminar me encantaría compartir con vosotros/as 2 vídeos. El primero de ellos es una niña de 3 años que nos enseña a su manera Qué es Pensar en positivo… ¿nos atrevemos a imitarla?

https://www.youtube.com/watch?v=SQIVslZIMXI

El segundo, es un vídeo de 7:30 min que nos invita a revisar nuestros paradigmas y a identificar que las piedras nuevas o el superar las que hemos asumido como propias, suponen salir de nuestra zona de confort.

https://www.youtube.com/watch?v=RSUykLfEmVE

¿Recordáis la película “Atrapado en el tiempo”? ¿Queréis estar atrapados por vuestras respectivas piedras?

https://www.youtube.com/watch?v=czRQbUk2Gzs

 

Autores:

Iñaki González (@goroji)                                                                 Rut Roncal (@rutroncal)

Técnico Gestión RRHH de FHC                                                                Gerente en Cegos

Autor del blog: SobreviviRRHHé!                     Autora del blog: La verdad absoluta no existe

130/365. No te detengas

Hoy he tenido la suerte de encontrar un poema que me parece revelador de un estado de ánimo, de un estilo de encarar la vida y de una propuesta firme por que cada día encontremos algo positivo a lo que agarrarnos y por lo que seguir yendo hacia adelante. Como siempre, me gustaría compartirlo y animaros que al igual que yo lo he hecho, dediquéis un par de minutos de reflexión tras su lectura.

NO TE DETENGAS
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …
Versión de: Leandro Wolfson (atribuido a Walt Whitman)