¿Sentirme triste/ con rabia tiene sentido?

Cuando nos ponemos a identificar emociones, la sorpresa es que muchas de ellas aparentemente son negativas. Y digo aparentemente, porque todas las emociones en su origen tienen una misión adaptativa. Para empezar, nos dan una información sobre nosotr@s mism@s que es importante tener en cuenta, nos están dando datos, referentes, llamando la atención sobre algo / alguien que nos ha o nos está afectando de alguna manera.emociones

Lo inteligente a nivel emocional, es gestionar la emoción, calibrar su significado y entonces actuar en consecuencia. Más que nada porque si no lo hacemos así probablemente no gestionaremos de forma adecuada esa emoción, se quedará “encapsulada” y saldrá en el momento menos oportuno en la situación o con la persona menos adecuada.

En principio con las emociones pasa como con los colores, y es que hay unas emociones básicas y unas emociones complejas que están compuestas por la combinación de una o más emociones básicas. Hay autores que hablan de 5 a 8 emociones básicas. Quizás las fundamentales sean: alegría, amor, ira, miedo y tristeza y todas ellas tienen una misión adaptativa que quizás nos debería hacer reflexionar acerca de la funcionalidad de las emociones (sobre todo de aquellas que pensamos que tienen un origen negativo).

Por ejemplo, ¿quién iba a pensar que la misión de la tristeza es que nos ayuda a asimilar las pérdidas que sufrimos para poder establecer y apreciar nuevos vínculos? y por ejemplo una emoción compleja como la culpa nos indica si hemos cometido un error y nos permite hacer enmiendas… o la rabia… que nos da una carga extra de energía para sentirnos fuertes y poner límites….

¿Qué hace que una emoción sea buena o mala? la gestión y adecuación de la misma, ni más ni menos. Si no aprendemos a identificar y a gestionar nuestras emociones, probablemente las “cruzaremos” y entonces sentiremos rabia cuando debíamos de estar tristes y nuestra expresión de la emoción estará equivocada, por lo que pagaremos nuestra tristeza con quien menos debe y de la forma que no toca, pudiendo no resolver esa situación de la forma más adaptativa.

Para invitaros a reflexionar detenidamente sobre esto, me gustaría compartir un cuento del libro de Cuentos para pensar de Jorge Bucay. Se titula la tristeza y la furia y dice así:

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta…
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas…
Había una vez…

Un estanque maravilloso.

Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente…

Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas, las dos, entraron al estanque.

La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún salió del agua…Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró…Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza…Y así vestida de tristeza, la furia se fue.Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.En la orilla encontró que su ropa ya no estaba.Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad… está escondida la tristeza.

Para acabar… una canción de One Republic para que podamos sentir de nuevo (“Feel Again”)

¿Lo notais??? ¿que sentimos?

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334/365 Sorpresas en la carretera

Saliendo hacia cuenca, de noche, 4 personas en un coche y con la oscuridad y una carretera nacional como enlace hacia tu destino.
De pronto, tienes hambre y ya es tarde para “seleccionar” en medio de la carretera en dónde parar.
Eliges una vía de servicio que indica que hay un restaurante, recorres unos cuantos kilómetros y no ves más que árboles abordando el arcén de la calzada sin ningún sitio aparente donde poder cenar…
De pronto,… ves una luz en el camino. Una casita poco aparente con un par de coches en la entrada… ¿la sorpresa? es un restaurante poco usual que te recibe con esta carta. Una carta, que comienza como su propio nombre indica con una misiva para todo aquel paladar que decida probar sus guisos.
Una experiencia inolvidable que además de la buena compañía se acompaña de una buena mesa.

Por lo menos fue una sorpresa positiva… y la carretera no nos llevó al Overlook del resplandor… ¿no?

330/365 Colorea tus sueños

Coloreando... by rutroncal
Coloreando…, a photo by rutroncal on Flickr.

En ocasiones el ajetreo de nuestros trabajos, las preocupaciones del día a día, la dinámica de nuestra vida en general no nos da (mejor dicho, no nos damos…) tiempo para reflexionar y ser conscientes de algunas cuestiones importantes tanto a nivel intra como interpersonal.
Un ejercicio que hacemos en formación de habilidades y que permite al asistente ser consciente tanto de sus fortalezas como de sus limitaciones pero que además le permite también ser consciente de su progreso a lo largo de la vida es el siguiente: relajar- visualizar- proyectar.
Lo primero es poner una música de fondo relajante, que permita al asistente poco a poco ir bajando su nivel de tensión. Les pedimos que cierren los ojos, se pongan cómod@s en su asiento, que sean conscientes de cómo sus pies están apoyados en el suelo, su espalda y piernas están recostadas en la silla y como su respiración va siendo cada vez más profunda.
Tras tres respiraciones profundas invitamos a la reflexión, pongamos que estamos trabajando sobre inteligencia emocional, entonces les pediríamos que se centraran en su pasado, en las emociones que recuerde, qué emociones le gustaba experimentar y cuáles le ocasionaban más temor, o culpabilidad,… que emociones se fomentaban en su familia, qué le generaban sus amistades, autoridades, jefes, … en su familia, amigos, estudios, trabajo….
Qué emociones hoy por hoy le identifican y cuáles le cuesta más gestionar,… 
Tras unos minutos de reflexión y visualización, se le deja al asistente que pueda proyectar lo que ha visto a través de un dibujo global, una secuencia, palabras o un texto…
Cuando acaba el ejercicio es más fácil identificar tus nuevos retos… ¿lo quieres probar?

196/365 Las emociones se regalan…

Viernes tarde de claroscuros by rutroncal

El Viernes es un día de cierre, un día en el que podemos mezclar luces y sombras. Luces por el fin de semana que nos espera y sombras quizás por los días que hemos pasado a lo largo de la semana… o quizás al revés… cada uno conoce sus luces y sombras.
Lo que sí que está claro es que en muchas ocasiones esas sombras son emociones que nos “regalan” personas que nos encontramos… nosotros hemos de decidir cómo nos van a afectar, en función de si aceptamos ese regalo o no, como dice este cuento de autor desconocido.
El maestro y el alumno

“Al terminar la clase, ese día de verano, mientras el maestro organizaba unos documentos encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y en
forma desafiante le dijo:

– “Profesor, lo que más me alegra de haber terminado sus clases es que no tendré que escuchar más sus tonterías y podré descansar de verle esa cara aburrida”

El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado.

El profesor miró al alumno por un instante y en forma muy tranquila le preguntó:

– “¿Cuando alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?”

El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.

– “¡Por supuesto que no!”, contestó de nuevo en tono despectivo el muchacho.

– “Bueno”, prosiguió el profesor. “Cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.”

– “No entiendo a qué se refiere”, dijo el alumno confundido.

– “Muy sencillo”, replicó el profesor. “Tú me estás ofreciendo rabia y desprecio, y, si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo. Y yo, mi amigo, en verdad prefiero obsequiarme mi propia serenidad.”

– “Muchacho”, concluyó el profesor en tono gentil, “tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa. Yo no puedo controlar lo que tú llevas en tu corazón, pero de mí sí depende lo que yo cargo en el mío.””

176/365. El calor, ese maldito compañero del verano

Tiene calor... by rutroncal

Tiene calor…, a photo by rutroncal on Flickr.

Animales y personas padecemos en verano las consecuencias de las elevadas temperaturas y/o humedad de nuestras respectivas ciudades de residencia…
Lo que debemos de tener en cuenta es que el calor, no sólo nos afecta físicamente, sino que también afecta a nuestro estado de ánimo, por lo que la pregunta que nos hemos de hacer es ¿estamos preparados para el calor que se avecina?
Físicamente podemos seguir las recomendaciones que la Cruz Roja nos proporciona para diferentes situaciones del día a día, pero además, hemos de ser conscientes también de que el calor también nos afecta anímicamente.
El calor hace que nos sintamos por regla general más apátic@s, con menos ganas de hacer cosas, es posible también que ese calor nos provoque cambios de humor pudiendo estar más irascibles e incluso afectar a nuestro apetito…
Es importante generar hábitos saludables, en los que incluyamos actividades que nos hagan salir de la apatía y encontrar tiempo para hacer cosas que nos estimulen; asimismo, es importante la regulación del sueño y de la dieta (puesto que son dos aspectos que también infieren en nuestro estado de ánimo).
Es posible que el calor no nos deje dormir bien, por lo que procuraremos dormir con una ventana abierta o con algo de aire fresco preferiblemente, sino, el aire acondicionado a una temperatura recomendada de 24,5 +/- 1º en verano para que el cambio no sea demasiado brusco. Con respecto a la dieta, procuremos comer fruta más que helados y preferiblemente agua fresca en lugar de fría (la fruta nos proporcionará vitaminas y si bebemos bebidas excesivamente frías tendremos más calor antes).
Igual que a los animales, los hábitos regulan nuestro estado de ánimo y por tanto, si éstos son saludables, estamos aumentando nuestra tolerancia al estrés, pero esto tiene que completarse con algo más: hemos de aprovechar el tiempo libre y realizar actividades que nos hagan salir de la apatía.
Piensa qué vas a hacer este verano, en qué te gustaría emplear tu tiempo libre (poco o mucho) y hazlo. Tu salud mental y tu entorno te lo agradecerán…

78/365. Momentos de la infancia

Petardos en la calle, originalmente cargada por rutroncal.

Viendo a este niño, me recuerda todos los momentos que se quedan en nuestra memoria cuando somos niños y que de mayores nos gustaría recuperar porque no los vivimos con suficiente intensidad.
Cuantas más emociones se ven implicadas en lo que vivimos, más intenso se hace su recuerdo y más nos permite disfrutar del mismo…. así como podemos aprender y analizar lo que hemos vivido para ser capaces de identificar todos los elementos que participaron…
Con esta reflexión… también encontramos un cuento: El árbol que perdió su infancia.
Pinto era un pino de Oregón que, desde pequeño, soñaba con ser grande. Su especie llegaba a alcanzar los sesenta metros. Le habían dicho que la vista desde las grandes alturas era maravillosa. Sus amigos le mostraban distintas bellezas naturales, pequeñas plantas, flores, insectos, grandes animales y hasta personas, pero no les prestaba atención; iba creciendo y siempre sucedía lo mismo, lo único que le interesaba era lograr una gran altura. Al llegar a la estatura deseada, confirmó que el panorama desde tan alto era espectacular. En las conversaciones con sus amigos, escuchaba cosas muy extrañas para él, hablaban de chicos jugando a la pelota, de perros que corrían, de abejas que se posaban sobre las flores, y cantidades de comentarios sobre seres que no llegaba a distinguir desde allá arriba. Pero ya no pudo bajar para conocerlos, se los había perdido mientras esperaba llegar bien alto.
El futuro es para soñar; el presente, para disfrutar.
Y vosotr@s ¿qué opinais?