163/365. Servicio de 10 en @FlashFlashVlc

FlashFlash valencia by rutroncal

FlashFlash valencia, a photo by rutroncal on Flickr.

Después de todo el fin de semana enganchada con el examen para la certificación de Coach, hoy, tras enviar el examen, hemos decidido irnos a comer por ahí… el sitio elegido ha sido Flash Flash Valencia (Roger de Lauria, 24).
Y ¿por qué es mi entrada de hoy? porque sinceramente hacía tiempo que no venía un servicio al cliente tan excelente.
No sólo la comida estaba riquísima, sino que el servicio de camareros era de 10.
Educación, atención, amabilidad, profesionalidad, detalle, … son algunos de los adjetivos que podrían aplicarse al servicio.
Nos han sentado, informado, asesorado y estado pendientes de nosotros en todo momento, pero sin ser “excesivamente” educados. En el lugar adecuado y momentos oportunos, estaban presentes.
Sonrisas por doquier, y “gracias” y “por favor” acompañando a casi cada frase.
El detalle: en el momento de pago con tarjeta, como era con pin, el camarero se ha dado la vuelta y se ha esperado hasta que ha calculado que habíamos terminado de poner el número. Al terminar, nos han abierto la puerta y nos han acompañado con una sonrisa y deseándonos un feliz Domingo.
¿Qué más se puede pedir?
Yo lo recomiendo, no sólo por todo lo anterior.
Además tienen cuenta de twitter, están en facebook y ponen promociones en foursquare.
Otro dato? Los domingos tienen servicio gratuito de juegos infantiles para los niñ@s.

157/365. Excelencia interpersonal, ¿qué significa?

Terminando de preparar la documentación de mañana… y haciendo tiempo para partir hacia Albacete.

Hace tiempo ya preparé un post en el que comentaba algunos de los contenidos del curso que voy a impartir esta semana…

Como ya comenté en su momento, ser excelente a nivel interpersonal, conlleva tener en cuenta muchas cosas, no sólo el que te sepas comunicar, sino también saber con quién tienes que hacerlo.

En muchas ocasiones no nos damos cuenta de la cantidad de tiempo que invertimos en relacionarnos con gente que no sólo no nos sirven de cara a nuestros objetivos a nivel profesional, sino que además, tampoco nos damos cuenta de la importancia de separar las afinidades personales de lo meramente profesional. Es decir, estamos con quien nos dan apoyo, consuelo, conversación, etc… y si no nos caen bien procuramos no relacionarnos con ell@s, aún a pesar de ser necesaria esa relación a nivel profesional, encontrándonos después con problemas de comunicación interdepartamental, duplicidad de tareas, falta de definición de responsabilidades, etc…

Los tres pilares de la excelencia interpersonal según Cegos, serían:

– Construir su red estratégica de relaciones

– Potenciar sus cualidades personales

y – Desarrollar relaciones eficaces

Efectivamente, para ello, necesitamos identificar nuestros objetivos del puesto de trabajo, así como los actores involucrados, realizar una labor de autoconocimiento sobre nuestros valores / creencias, confianza en uno mismo y comportamientos / actitudes, puesto que nos afecta a la hora de interactuar con nuestro entorno, y por supuesto tener en mente una actitud genuina para comunicarse de forma fluida y abierta, pensar en el ganar – ganar y ser capaces de ver el conflicto como una oportunidad.

Una frase que me parece reveladora para este contenido es que: “No son las diferencias entre las personas lo que crea los problemas de relación; todos somos distintos. Los problemas surgen cuando una persona es inflexible y se aferra a cierta postura”.

¿Nos hemos parado a analizar nuestra red? ¿Sabemos con quién nos tenemos que relacionar? ¿Nos afectan nuestras emociones a la hora de relacionarnos?

La excelencia interpersonal, cada día que pasa, un deber como trabajadores y como personas

Cuántas veces habremos oído frases como: “es un excelente profesional”, “es una excelente persona” o incluso “es un excelente amig@”…


Una de las cuestiones a abordar antes de tratar un término tan sujeto a interpretaciones, es ¿qué es ser Excelente?, depende a quien tomemos como punto de partida y en función de los niveles de exigencia, propios e impuestos, podemos hablar de términos muy diferentes.


La RAE define el término Excelencia como: “1.- Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación”


En las empresas podemos hablar de trabajadores excelentes, ¿pero realmente tenemos claro qué es lo que significa? ¿Qué repercusión tiene a nivel competencial? Hablar de términos que sugieren un valor máximo de competencia puede llevar connotaciones diferentes en función del entorno.


Hoy por hoy, trabajar en una organización no sólo significa cumplir tus objetivos y tener un buen desempeño, sino relacionarnos y trabajar con gente; de hecho, ya estamos cada vez más mentalizados: trabajamos con clientes internos para clientes externos y que todos interactuamos, ya que los procesos son transversales y somos parte de una gran red.


S. Covey estudió los rasgos del carácter que presentaban las personas que tenían éxito y de ahí logró definir los “7 Hábitos de las personas altamente efectivas” como objetivo de desarrollo.


Para calificarnos como excelentes, a nivel interpersonal, hemos de marcarnos como principal objetivo identicar las claves para conocer, formar y afianzar una red de relaciones adecuada a nuestros objetivos profesionales y las habilidades necesarias para ello.


Asertividad, comunicación, la conciencia autocrítica,… conceptos que hasta el momento se han trabajado desde el desarrollo personal, hemos de plantearnos desde el punto de vista requerido para la excelencia en el desempeño de cualquier puesto.


Además elemento complementario para calificarnos como excelentes, hemos de tener en cuenta la influencia como capacidad de negociación, siempre partiendo desde la cooperación (no en el sentido negativo de la manipulación)


Todo esto supone un ejercicio de autoconocimiento, no sólo de los objetivos profesionales, sino también de nuestra posición dentro de la organización. Hemos de conocer no sólo cuál es nuestra misión, nuestros objetivos y quién/nes de nuestra organización y fuera de ella participan en este complejo proceso.


Partiendo de ese punto, necesitamos capacidad de autocrítica para analizar consecuencias y asumir retos, ser asertivos y firmes en nuestras relaciones y decisiones, teniendo claros nuestros objetivos. Lo importante es la creación de relaciones establecidas con la base de la confianza, de la cooperación, del ganar – ganar.


La clave es la comunicación, aprender a comunicarnos con un objetivo y como ese objetivo puede ser retroalimentado por todos los que puedan participar en un proceso organizativo y / o proyecto.