El Pulpo Paul y la profecía autocumplida


Bueno, bueno, bueno… después de la embriaguez de algunos, del aprovechamiento televisivo de otros y de las reflexiones sobre el liderazgo y el trabajo en equipo realizado por la selección en el mundial, se me ocurre que se puede analizar cómo ha afectado el pulpo Paul en el resultado sino de la selección, seguro que sí de la afición.

Siempre que comienza una competición deportiva en la cual interviene algún equipo / jugador español… en un primer momento puede haber un momento de subida, de entusiasmo colectivo apostando por un buen resultado, pero a la mínima de un error… (dícese de un partido contra Suiza, por ejemplo) volvemos al…. “otro año igual”, “no llegaremos ni a cuartos”, etc… seguro que los jugadores están más que acostumbrados a lidiar con estos malos augurios o la baja confianza por parte de la afición en estos momentos (o por lo menos deberían).

Este año, creo que la selección ha tenido la ayuda moral del pulpo Paul, no porque a ellos les afectara directamente a su motivación, pero sí que a la afición con más o menos sorna y cachondeo, le daba garantías de éxito, que a su vez proyectaban en la ilusión y motivación del equipo, estando seguros de su resultado.

Esto quizás hace plantear que tanto pulpo por aquí y tanto pulpo por allá, haya tenido un efecto colateral, que es actuar como una profecía autocumplida…. concepto que tal y como dice el Teorema de Thomas:If men define situations as real, they are real in their consequences”, es decir, si una situación es definida como real, esa situación tiene efectos reales.

Queramos o no el pulpo ha colaborado, sino en la selección, seguro que en la afición,… y por ende… en el resultado… ¿o no?¿y ahora que? ¿nos lo comemos?