283/365. Terror en el Supermercado… horror en el ultramarinos

Predía de fiesta… y como siempre y en mi barrio (supongo que como en todos los barrios), el supermercado de turno se llena de gente.
Gente que necesita llenar las neveras, o gente que aprovecha para marcharse a algún sitio (deduzco que aunque yo no tengo puente, hay gente que sí :P) y por tanto recopila alimentos varios para llevarse.
En esos momentos en los que los pasillos se llenan de gente, carritos y cestas es difícil la circulación. En ocasiones creo que vendría muy bien aplicar las normas de circulación e incluso señalización visual de carreteras en los supermercados cuando están llenos….
Y después momento de llegar a pagar, filas interminables en las que parece que te vas a quedar una eternidad o te parece que el tiempo se para por segundos….
El caso es que durante este “impass” es fácil perder los nervios y acordarse de la familia de más de uno…
Yo no hago más que repetirme: “soy un junco” como si fuera un mantra para que no me afecte y poder llegar a casa sin energía negativa….
Porque como me enseñaron en una clase de física: “la energía ni se crea ni se destruye, se transforma”… por lo que no quiero que se transforme en algo que no quiero… ¿no creéis?

274/365 El triángulo de las Bermudas emocional

Una de las cosas más importantes para ser más inteligentes a nivel emocional, es tener claro el triángulo H.O.S., que representa el Hecho, la Opinión y el Sentimiento que cada persona experimenta de cada situación.
Frente a cada situación o experiencia que vivimos, hay para cada persona 3 elementos que nos afectan, estos son:
– El hecho.- como la descripción objetiva de lo sucedido, visto y/o vivido, como si fuéramos un observador que relatara la escena tal cual la está viendo sin aportar ninguna inferencia y/o suposición.
– La opinión.- la interpretación del hecho, es decir, lo que pensamos acerca de lo que nos ha sucedido, hemos visto y/o hemos vivido y que es nuestra visión subjetiva del hecho.
– El sentimiento.- la emoción que viene generada por la interpretación del hecho y que hace que tanto la opinión como el sentimiento estén vinculados pues según la opinión podemos aumentar la intensidad de la emoción asociada.
Lo más difícil es separar el hecho de la opinión, y tendemos a utilizar nuestra opinión como si fuera un hecho utilizándolo para conversar, relacionarnos e incluso para argumentar en un conflicto.
En el momento en el que utilizamos nuestra opinión para interaccionar con nuestro entorno (sobre todo si no indicamos previamente que es nuestra opinión la que aportamos) nos ponemos en posición de jueces, por encima de nuestro interlocutor, por lo que automáticamente nuestro interlocutor va a ponerse en guardia, reaccionando o bien en la defensa o bien en el ataque al comentario que realicemos.
Hay que aprender a describir los hechos, porque es en lo que seguro vamos a estar de acuerdo dos personas y desligamos la situación a la emoción, evitando la mayor parte de los conflictos.
¿Y a vosotr@s qué tal se os da diferenciar el hecho de la opinión? ¿lo ponemos en práctica?

166/365. Como perros y gatos

Como perros y gatos by rutroncal

Como perros y gatos, a photo by rutroncal on Flickr.

Siempre me han hecho gracia estos sujetapuertas desde que los compramos… son de acero y ni qué decir tiene que cumplen con su cometido soberanamente bien.
Como perros y gatos tiene además otro significado para mí, y es que perros y gatos siempre han estado uno contra otro, pero el hecho de ser “sujetapuertas”… puede hacer que se mantengan la puerta el uno al otro también, no? por lo que si existe una puerta abierta, existe la posibilidad del acuerdo.
En los conflictos o en las discusiones, deberíamos tener claro ambas partes el objetivo final, que sería el llegar a un acuerdo, ¿no?
De cada situación, encontramos que cada persona tiene 3 elementos: los hechos, sus opiniones (sus interpretaciones de los hechos) y las emociones (generadas de la situación).
En un conflicto en lo único que podemos estar de acuerdo sería en los hechos, pues es la descripción objetiva de lo que ha ocurrido, sin meter interpretaciones, suposiciones, sentimientos o percepciones por el medio; sin embargo, en la gran mayoría de las ocasiones, solemos comenzar las discusiones utilizando nuestra opinión, es decir, nuestra interpretación de lo que ha pasado como si fuera un hecho. Evidentemente eso genera sentimientos contrariados y no se hace fácil el acuerdo.
Marshall Rosenberg aplicó sus conocimientos en la creación de un modelo de Comunicación No Violenta para la resolución de conflictos, planteando un esquema que resolvía el triángulo que condicionaba nuestro comportamiento en una discusión y por tanto el resultado.
Planteó que el siguiente esquema que cada uno debería adaptar a su lenguaje para poderlo adoptar como propio.
1.- Observo que ____________ ( el objetivo es describir el hecho, qué se ha visto, o cuál ha sido la cadena de acontecimientos sin interpretación ninguna)
2.- Me siento _______________ (tendemos a poner sentimientos o intenciones en otras personas y de lo único que podemos hablar es de cómo nos podemos sentir nosotros, ojo con aquellas emociones que sean utilizadas como chantaje emocional… tenemos que ser asertiv@s)
3.- Necesito que _______________ (a veces en las discusiones invertimos mucho tiempo con el ojo en el pasado y no en la búsqueda de soluciones, tenemos que decir qué es lo que necesitamos que es lo que ha motivado la falta de encuentro y/o acuerdo)
4.- ¿Podrías/serías capaz de _____________? (en las discusiones a veces no logramos un acuerdo, porque nos dedicamos a “contar cada uno nuestro libro” sin tener un compromiso mutuo o por parte de la otra persona implicada, hemos de cerrar con un acuerdo ganar-ganar, algo que nos enriquezca a ambas partes)
Siguiendo este modelo, estamos siendo asertivos, tratando de ser objetivos y seguramente cuando ante una discusión nos planteemos previamente este esquema relativizaremos la situación y estaremos con una actitud más receptiva.
¿Os animais a probarlo?
Os incluyo un vídeo de M. Rosenberg

http://www.youtube.com/get_player