Volvemos en mode superhero

Casi un año sin escribir, casi un año… ahora lo pienso y me parece una eternidad… pero hay momentos en la vida en los que hay que priorizar y este año pasado necesitaba poner foco.

He vuelto, con ganas de escribir cosas nuevas, pero conservando mi idea original de compartir algo que sirva a la gente que lee este blog.

Muchas gracias a los que lo leéis, muchas gracias a los que me habéis mandado mensajes para que volviera a escribir y muchas gracias también a todas mis amistades que habéis estado a mi lado.

No ha sido un año fácil, 2017 tiene buenas perspectivas. Yo por mi parte, he respirado hondo y me he puesto es postura de superhéroe… porque quiero y voy a hacer que este año 2017 sea como quiero que sea, inolvidable.foto-superheroe

Y diréis ¿postura superhéroe? pues sí, porque se ha demostrado a través de un estudio hecho por Amy Cuddy, psicóloga social de la Universidad de Harvard, que la postura corporal, en concreto la de superhéroe, aumenta la testosterona y baja el cortisol, aumentando por tanto nuestra autoconfianza y capacidad para asumir riesgos.

Ya hemos hablado alguna vez de lo importante del pensamiento positivo, si además viene acompañado de la postura corporal adecuada… lo tenemos todo ¿no creéis? o al menos tenemos los ingredientes para gestionar una situación difícil con la mejor actitud y probabilidad de éxito.

Aquí tenéis un par de vídeos, uno de la misma Amy y otro de la serie “Grey’s Anatomy”, en ambos  tenéis ejemplos de lo que quiero decir.

Yo ya me voy poniendo la capa,.. os espero

182/365. Soledad como terapia

Soledad como terapia by rutroncal

Soledad como terapia, a photo by rutroncal on Flickr.

Pensando en el post para @RafaelTimer y buscando inspiración… encontré tres frases que creo que pueden servir como punto de partida:
La soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir cosas es evidente. Carmen Martín Gaite

La soledad es muy hermosa… cuando se tiene alguien a quien decírselo. Gustavo Adolfo Bécquer

¿Por qué, en general, se rehuye la soledad? Porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos. Carlo Dossi

Cuando la gente oye la palabra “soledad”, en seguida su cara transmite que es un concepto que le produce pena, angustia, …
Está claro que los seres humanos somos seres sociales, eso creo que podemos afirmarlo tod@s, sin embargo yo os invito a que os hagáis la siguiente pregunta: ¿estar siempre acompañados es bueno?
Creo que es interesante distinguir la soledad, del ser solitario y de la soledad obligada a la soledad buscada… hay momentos en nuestro día a día en los que necesitamos estar sol@s con nosotr@s mism@s, es la única manera en la que podamos encontrar un espacio para reflexionar, para pensar, para plantearnos metas, … para contactar con nuestro yo más interno.
Como dice la frase de Carlo Dossi, poca es la gente que se encuentra a gusto consigo mism@, y esto es sumamente necesario para prepararnos a tener mejores relaciones con los demás. No podemos tener relaciones basadas en la confianza, en la honestidad, en la comunicación… sino tenemos previamente estos valores con nosotros mismos.
Para mí, la soledad, puede ser terapéutica, por que nos permite conocernos, aceptarnos, amarnos, resetear,… estar a gusto con nosotr@s mism@s en realidad.
S. Covey en su libro de los 7 hábitos ya lo plantea desde el punto de partida de las habilidades. No puedes lograr la victoria pública (el éxito en tus relaciones interpersonales) sin haber logrado la victoria privada que en este caso se consigue con proactividad, teniendo un fin en mente y poniendo primero lo primero, éstos son los hábitos que la componen, pero sin embargo, sin la reflexión, sin los momentos de soledad necesarios,… no podremos conseguirlos…
Evidentemente, por muy positiva que trate de ser, la soledad también puede ser negativa. Más que la soledad, el sentirnos solos. Esa sensación de angustia, cercana a la depresión, que hace que nos sintamos abandonados aunque estemos rodeados de un montón de gente.
Como todo en esta vida, la clave está en el equilibrio. Conocernos, aceptarnos y respetarnos,… estar a gusto con nosotr@s mism@s nos permite identificar qué es lo que queremos en esta vida, nos permite conocer nuestros valores y de ésta manera también, saber valorar y tratar de rodearnos de gente con la que nos podamos identificar. Nuestra red social también es importante, porque cuando no tenemos ganas de levantarnos, de sonreir o de conectar con el mundo… el mundo puede ayudarnos a reconectar gracias a las personas que nos rodean y son nuestr@s amig@s, familiares, etc…
Gracias @RafaelTimer por esta petición,… espero que te guste… y espero tus comentarios 😀
Feliz noche de Viernes.

161/365 "Elevator pitch"

At the office by rutroncal

At the office, a photo by rutroncal on Flickr.

Una de las técnicas que se utilizan para aprender a sintetizar conceptos (la visteis en la presentación de @dagmar96hours) es la conocida como el “discurso del ascensor” o “elevator pitch” en el cual nos tenemos que imaginar que tenemos que contar cualquier concepto en el tiempo en el que un ascensor imaginario llega hasta el piso marcado (en otras ocasiones se utiliza también el momento de la espera hasta que llegue el ascensor).
¿Habéis tratado de explicar algún concepto complejo de forma sintetizada?
¿Os liais de mala manera? Entonces con esta técnica podéis mejorar…. sólo es cuestión de práctica.
Y si queréis mejorar vuestras presentaciones…. Aún no es tarde para escuchar en diferido el #teku20 de @dagmar96hours

136/365. Justicia social???

Cuadriculada!!, originalmente cargada por rutroncal.

La foto del día la dedico a una reflexión cotidiana…
Hoy he ido a comprar al supermercado de siempre, y justo cuando estaba en la fila de cajas comenzaba a cerrar sus puertas y por supuesto, igual que yo, estábamos más gente esperando que llegara nuestro turno para salir antes de que cerraran.
El caso, es que acababan de anunciar que el super cerraba sus puertas y un joven entra corriendo en el supermercado, deja la bicicleta y traspasa el acceso corriendo procurando ir hacia su objeto de necesidad antes de que fuera demasiado tarde… cuando de pronto, una de las cajeras le ha hecho el alto y le ha indicado que no podía entrar, que estaba cerrado. El chico ha solicitado que no tardaba ni un minuto, que sólo quería comprar una botella de leche, pero ella le ha dicho textualmente que le daba igual. El joven, resignado, se va hacia la bicicleta todavía mirando la cantidad de gente que quedábamos en las cajas y que seguramente le habría dado tiempo a coger esa botella de leche sin que fuera demasiado drama.
El caso, es que pasados un par de minutos, el chico todavía estaba observando la escena de cajas, entra una anciana en el super, que ni corta ni perezosa, se dirige a la cajera, la mira, le enseña una bolsa de tela y le dice que entra a comprar galletas. A lo que esta cajera, la misma que hacía dos minutos le había dicho a este muchacho que no podía entrar, no dice ni “mu”.
Y mi pregunta es: ¿por qué a veces nos sentimos en el derecho de imponer normas para unos y no para otros?
Reconozco que en el momento de la negativa al chico, me ha parecido correcto. Horario de cierre, quizás las formas no eran las más correctas, pero el procedimiento exige cumplirse. Además de que hay que poner límites en algún sitio.
Pero sinceramente me parece injusto que la anciana haya entrado con una tranquilidad pasmosa como si fueran las 17.00 h de la tarde y no se le haya dicho nada mientras el joven de la bicicleta observaba sin decir nada.
Si dejas a uno, dejas a los dos. ¿Qué opinais?

La excelencia interpersonal, cada día que pasa, un deber como trabajadores y como personas

Cuántas veces habremos oído frases como: “es un excelente profesional”, “es una excelente persona” o incluso “es un excelente amig@”…


Una de las cuestiones a abordar antes de tratar un término tan sujeto a interpretaciones, es ¿qué es ser Excelente?, depende a quien tomemos como punto de partida y en función de los niveles de exigencia, propios e impuestos, podemos hablar de términos muy diferentes.


La RAE define el término Excelencia como: “1.- Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación”


En las empresas podemos hablar de trabajadores excelentes, ¿pero realmente tenemos claro qué es lo que significa? ¿Qué repercusión tiene a nivel competencial? Hablar de términos que sugieren un valor máximo de competencia puede llevar connotaciones diferentes en función del entorno.


Hoy por hoy, trabajar en una organización no sólo significa cumplir tus objetivos y tener un buen desempeño, sino relacionarnos y trabajar con gente; de hecho, ya estamos cada vez más mentalizados: trabajamos con clientes internos para clientes externos y que todos interactuamos, ya que los procesos son transversales y somos parte de una gran red.


S. Covey estudió los rasgos del carácter que presentaban las personas que tenían éxito y de ahí logró definir los “7 Hábitos de las personas altamente efectivas” como objetivo de desarrollo.


Para calificarnos como excelentes, a nivel interpersonal, hemos de marcarnos como principal objetivo identicar las claves para conocer, formar y afianzar una red de relaciones adecuada a nuestros objetivos profesionales y las habilidades necesarias para ello.


Asertividad, comunicación, la conciencia autocrítica,… conceptos que hasta el momento se han trabajado desde el desarrollo personal, hemos de plantearnos desde el punto de vista requerido para la excelencia en el desempeño de cualquier puesto.


Además elemento complementario para calificarnos como excelentes, hemos de tener en cuenta la influencia como capacidad de negociación, siempre partiendo desde la cooperación (no en el sentido negativo de la manipulación)


Todo esto supone un ejercicio de autoconocimiento, no sólo de los objetivos profesionales, sino también de nuestra posición dentro de la organización. Hemos de conocer no sólo cuál es nuestra misión, nuestros objetivos y quién/nes de nuestra organización y fuera de ella participan en este complejo proceso.


Partiendo de ese punto, necesitamos capacidad de autocrítica para analizar consecuencias y asumir retos, ser asertivos y firmes en nuestras relaciones y decisiones, teniendo claros nuestros objetivos. Lo importante es la creación de relaciones establecidas con la base de la confianza, de la cooperación, del ganar – ganar.


La clave es la comunicación, aprender a comunicarnos con un objetivo y como ese objetivo puede ser retroalimentado por todos los que puedan participar en un proceso organizativo y / o proyecto.

El egoista, ¿nace o se hace?

¿Qué es lo que hace ser a una persona egoísta? Por mucho que trato de comprender la psicología humana, hay veces en que todavía no entiendo porqué no evolucionaremos un mínimo común en cuanto a todo lo necesario a las relaciones interpersonales, a fin de cuentas, somos seres sociales, ¿no?
Se supone que es a cierta edad cuando dejamos de posicionar el “yo” en primer lugar y aprendemos a que hay un nosotros, un tú e incluso un vosotros; está claro que esto lo vamos asimilando cuando nos vamos dando cuenta de que para los demás soy un “tú”, un “nosotros” e incluso un “vosotros”, y cuando vamos siendo conscientes de esto, comenzamos a ser menos egoístas (en un primer momento, porque nos interesa, ¡claro!)
Pero… ¿quién es el responsable de hacernos evolucionar? ¿quién nos motiva a pensar en algo más que no sea en uno mismo?. Se supone que es nuestro entorno (familiar, profesional, social…), nuestras experiencias, nuestra conciencia, educación, etc… la que nos permite pasar de nivel además de nuestra propia personalidad.
Ahora, si la sociedad en que vivimos, te exige cada día el ser competitivo, si no interaccionamos sino que intercambiamos, no nos comunicamos sino que damos y recibimos información, … si no reflexionamos porque el día a día no nos deja tiempo, sino que actuamos de forma reactiva… no aprendemos. Entonces, ¿supeditamos el aprendizaje de este valor a la genética? ¿a la personalidad de cada uno?
Si no aprendemos a dejar de ser egoístas … ¿cómo llegaremos nunca a trabajar en equipo? porque eso sí, da igual la empresa en la que trabajemos, da igual el sector o el puesto que desempeñes. Uno de los valores o competencias críticas que todas las empresas dice tener o valorar, seguro que es el trabajo en equipo.

La verdad absoluta no existe

Mi primera publicación del blog quería que fuera una reflexión sobre esta frase: “La verdad absoluta no existe”, y supongo que habrá alguien que se pregunte el porqué del tal obviedad. La cuestión es, que todavía hay gente que se cree en posesión de la verdad absoluta y de vez en cuando a la gente de su alrededor le encantaría recordárselo.
Mientras pensaba en esta frase, me imaginaba los diferentes contextos, o las diferentes situaciones en las que puedes decir esta frase de manera tan categórica, y el único escenario que me parecía oportuno, es cuando yo misma he tenido la ocasión de pronunciarla en aula; de otro modo, la única opción que te queda es demostrar la no existencia de la verdad absoluta con hechos o acciones, aunque las personas que se creen en posesión de esta verdad siempre se repetirán a sí mismas que “toda regla tiene su excepción”, ¿no?
Lo más increíble, es que sin lugar a dudas, las personas que estamos “alrededor”, deseamos poder tener ocasión de demostrar en algún momento, que se encuentran equivocados y que la verdad que consideran absoluta es tan sólo una percepción.
En PNL se sintetiza esta cuestión con la siguiente premisa: El mapa no es el territorio. Lo más maravilloso cuando compartes esta visión, es que la gente no sólo tiene ganas de abrir su mente y comenzar a percibir y a comprender otras percepciones del mundo, sino además de compartir esta información con aquellas personas que se creen que su percepción de la realidad es la verdad absoluta.
A fin de cuentas, hemos de ser conscientes de que la realidad que vivimos es una suma de percepciones, de información que recogemos a través de nuestros cinco sentidos y que si nos limitamos a tener en cuenta tan sólo una parte de todo lo que está a nuestro alcance estamos perdiendo la ocasión de tener una panorámica que en muchos casos nos podría ayudar a tomar decisiones y a reaccionar de forma más efectiva. Es como si paramos en un mirador y nos limitamos a contemplar la vista desde un catalejo sin tener en cuenta la imagen completa que se extiende ante nuestros ojos. Los detalles son importantes, pero a veces la rutina, la forma en la que tenemos de actuar en nuestro día a día, hace que reaccionemos de forma tan mecánica que no tengamos en cuenta que a nuestra manera estamos interpretando los detalles como si fueran toda una verdad absoluta que nos impide ser conscientes de todas nuestras opciones.