195/365 La magia que todos llevamos dentro

Hogwarts en kinepolis by rutroncal
Hogwarts en kinepolis, a photo by rutroncal on Flickr.

La foto no se ve muy bien… pero están disfrazados como alumnos de Hogwarts, la escuela de Harry Potter. 
Fue en el marathon de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte que proyectó Kinepolis el Jueves justo antes del estreno…
Según la RAE, magia es (Del lat. magīa, y este del gr. μαγεία): 
1. f. Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales.
2. f. Encanto, hechizo o atractivo de alguien o algo.
~ blanca, o ~ natural.
1. f. La que por medios naturales obra efectos que parecen sobrenaturales.
Y ¿qué es magia para tí? para mí significa mantener la ilusión que teníamos cuando éramos niños, el pensar que todo sigue siendo posible. Cuando eres adulto es fácil que la realidad te haga olvidar la posibilidad de soñar, de tener ilusión en algo mágico o que incluso algo sorprendente pueda cambiar las posibilidades.
Me gusta pensar que tod@s llevamos un niñ@ dentro y no hay que esperar a dejarlo salir cuando tienes hij@s, sino que es bueno que nos permitamos soñar de vez en cuando, ¿no?

¿Tenemos en cuenta los valores que se transmiten a nuestros hijos a través de los cuentos?


Vuelvo a hablar de las creencias,… y es que como ya sabemos, esas creencias se configuran en nuestra cabeza a lo largo de la infancia, conforme nos vamos enfrentando al mundo y vamos interpretándolo para que se nos haga más lógico nuestro entorno y nuestra conducta.

Hemos de pensar en cuando éramos niños … ¿qué es lo que nos sirvió para imaginarnos nuestro futuro? ¿dónde estaban nuestras metas? y por tanto, ¿dónde las herramientas que necesitábamos hasta llegar a ellas? Además de por supuesto nuestra familia, amig@s, escuela, etc… los cuentos y/o dibujos que nos acompañaban hacían que tuviéramos sueños que pensábamos que nos iban a acompañar “de mayores”.

Pero hay algo más en los cuentos y en los dibujos que vemos, … están configurando algo más que nuestros sueños… son la base de nuestros valores y por ende… están como materia prima de nuestras creencias más tempranas.

Valores como la amistad, la familia, la responsabilidad, el esfuerzo, la perseverancia, la paciencia, …. se iban consolidando en nuestras mentes y corazones construyendo las creencias que hoy por hoy nos acompañan. Os adjunto un link que me ha parecido muy interesante para analizar los cuentos de toda la vida.

Mi reflexión en la siguiente: si teniendo en cuenta esos cuentos que cultivan y siembran valores que son tan importantes, pero que al mismo tiempo generan creencias de nosotros mismos, de los demás y de nuestro entorno que ya hemos sido conscientes que hemos de “suavizar” por la gran exigencia que en muchos casos nos demandamos de nosotros mismos….. ¿Qué están leyendo nuestros hijos hoy? ¿Qué valores se están instalando en los dibujos que hoy ven en la Televisión?

Para empezar, deberíamos preguntarles a ellos y escuchar cuáles son sus creencias y valores en construcción. ¿Cómo? estar atentos a los cuentos que os cuentan o a las historias que se inventan… son las primeras pistas de la personalidad que se encuentra en “Fase de Construcción”. Eso sí, aunque veáis que hay algún concepto extraño o elemento “a corregir”… esperaros al final del cuento, porque igual es de los que acaban bien.


78/365. Momentos de la infancia

Petardos en la calle, originalmente cargada por rutroncal.

Viendo a este niño, me recuerda todos los momentos que se quedan en nuestra memoria cuando somos niños y que de mayores nos gustaría recuperar porque no los vivimos con suficiente intensidad.
Cuantas más emociones se ven implicadas en lo que vivimos, más intenso se hace su recuerdo y más nos permite disfrutar del mismo…. así como podemos aprender y analizar lo que hemos vivido para ser capaces de identificar todos los elementos que participaron…
Con esta reflexión… también encontramos un cuento: El árbol que perdió su infancia.
Pinto era un pino de Oregón que, desde pequeño, soñaba con ser grande. Su especie llegaba a alcanzar los sesenta metros. Le habían dicho que la vista desde las grandes alturas era maravillosa. Sus amigos le mostraban distintas bellezas naturales, pequeñas plantas, flores, insectos, grandes animales y hasta personas, pero no les prestaba atención; iba creciendo y siempre sucedía lo mismo, lo único que le interesaba era lograr una gran altura. Al llegar a la estatura deseada, confirmó que el panorama desde tan alto era espectacular. En las conversaciones con sus amigos, escuchaba cosas muy extrañas para él, hablaban de chicos jugando a la pelota, de perros que corrían, de abejas que se posaban sobre las flores, y cantidades de comentarios sobre seres que no llegaba a distinguir desde allá arriba. Pero ya no pudo bajar para conocerlos, se los había perdido mientras esperaba llegar bien alto.
El futuro es para soñar; el presente, para disfrutar.
Y vosotr@s ¿qué opinais?