Volvemos en mode superhero

Casi un año sin escribir, casi un año… ahora lo pienso y me parece una eternidad… pero hay momentos en la vida en los que hay que priorizar y este año pasado necesitaba poner foco.

He vuelto, con ganas de escribir cosas nuevas, pero conservando mi idea original de compartir algo que sirva a la gente que lee este blog.

Muchas gracias a los que lo leéis, muchas gracias a los que me habéis mandado mensajes para que volviera a escribir y muchas gracias también a todas mis amistades que habéis estado a mi lado.

No ha sido un año fácil, 2017 tiene buenas perspectivas. Yo por mi parte, he respirado hondo y me he puesto es postura de superhéroe… porque quiero y voy a hacer que este año 2017 sea como quiero que sea, inolvidable.foto-superheroe

Y diréis ¿postura superhéroe? pues sí, porque se ha demostrado a través de un estudio hecho por Amy Cuddy, psicóloga social de la Universidad de Harvard, que la postura corporal, en concreto la de superhéroe, aumenta la testosterona y baja el cortisol, aumentando por tanto nuestra autoconfianza y capacidad para asumir riesgos.

Ya hemos hablado alguna vez de lo importante del pensamiento positivo, si además viene acompañado de la postura corporal adecuada… lo tenemos todo ¿no creéis? o al menos tenemos los ingredientes para gestionar una situación difícil con la mejor actitud y probabilidad de éxito.

Aquí tenéis un par de vídeos, uno de la misma Amy y otro de la serie “Grey’s Anatomy”, en ambos  tenéis ejemplos de lo que quiero decir.

Yo ya me voy poniendo la capa,.. os espero

¿Nuestra armadura es de hielo o de metal?

¿Expresamos nuestras emociones? ¿Somos hombres y/o mujeres de hielo?… En mayor o menor medida la cultura de nuestro entorno, de nuestra sociedad nos ha acostumbrado, o mejor dicho, “domesticado” a contener la expresión de las emociones; y eso ¿quiere decir que no sintamos?, ¿que no queramos? ¿que no nos enfademos, apasionemos, o temamos? 

Por supuesto que no, y seguramente, cada uno de nosotros encontraremos diferente forma de expresar estas emociones; la cuestión, o lo más importante es que lo hagamos (es decir, expresar la emoción a ser posible de una forma adaptativa ¡claro! sin “pagarlo” con otros).

Ahora bien, seguro que muchos de nosotros/as conocemos a alguien (incluso podemos ser nosotros/as mismos/as), que por costumbre tienda a contener, a no mostrar su forma de pensar, de sentir,… posiblemente refugiándose en el trabajo, en el estrés, en el día a día y en la necesidad de la rutina… 

Al final, aunque nosotros/as no queramos, nuestro cuerpo, nuestra mente, llega un día que dice ¡BASTA! y entonces la forma de estallar puede ser impredecible.

Hace unos días me leí el libro “El caballero de la armadura oxidada”, un libro del que había oído hablar y que tenía en mi lista de pendientes.

Pues bien, en este libro se nos muestra el camino del caballero que está atrapado por su armadura. Igual que nosotros/as cuando nos contenemos a nivel emocional y nos refugiamos por un escudo de mayor o menor grosor que puede ser similar a la armadura de nuestro caballero protagonista.

El camino que recorre nuestro caballero atraviesa el sendero de la verdad, que es la única manera de llegar al autoconocimiento. 

A lo largo de este sendero, tiene que atravesar 3 castillos:

  • El castillo del silencio, fundamental si queremos escuchar nuestra voz interior.
  • El castillo del conocimiento, ya que lo primero que debemos conocer es que no podemos conocer todo.
  • El castillo de la voluntad y la osadía. No hay nada más enriquecedor que salir de nuestra burbuja de confort y enfrentarnos a nuestros miedos y nuestras dudas.

A mí personalmente me gustó, creo que es un libro de lectura rápida pero profunda al mismo tiempo y que seguro que cada uno de nosotros es capaz de sacarle más de una interpretación.
¿Nos animamos a quitarnos la armadura y a sentir? 

 

 

¿Qué valores tienes?

Ultimamente en los cursos de formación se aprovecha para trabajar algo más de lo que son las habilidades del ámbito laboral, como liderazgo, comunicación, etc; se ha demostrado que trabajar estas habilidades sin facilitar “el cambio de chip” es como querer dejar de fumar sin desearlo del todo.
Una de las reflexiones que son más útiles para desarrollar nuestras habilidades y que nos sintamos capaces de hacerlo, es trabajar sobre nuestros valores.
Para conocernos un poco más a nosotros mismos es relevante identificar nuestros valores y/o principios.
Os propongo el siguiente ejercicio:
Del listado de la imagen tendremos que elegir 5 valores (os puede servir elegir 10 y poco a poco ir eliminando hasta quedarnos con 5).
De esos 5, es importante que definamos qué significa ese valor para mi; tras la definición, describiremos lo que hago / hacemos para satisfacer ese valor. 
Por ejemplo: satisfago mi valor de “responsabilidad” cada vez que cumplo con mi lista de tareas diarias y siento que he hecho todo lo que he podido. Escribiremos como mínimo 3 acciones por cada valor.
El siguiente paso, sólo lo haremos cuando hayamos realizado el paso anterior, y es que al lado de cada acción, seamos honestos con nosotros mism@s e indiquemos con cuánta frecuencia hago / cumplo con esa actividad o incluso me pregunte cuánto tiempo hace que no lo hago.
Cuando hagamos este ejercicio nos daremos cuenta tanto de dónde pueden estar nuestras áreas de mejora como en dónde están nuestros principios, de la misma manera seremos conscientes de que si hay un valor que es descuidado durante un tiempo determinado generará en nosotr@s una sensación de malestar, ansiedad y/o estrés y por tanto ya es un principio desde el cual trabajar ¿no creéis? 
Tras este ejercicio ¿qué os viene a la cabeza?

La ilusión es positiva, la desesperación transmite inseguridad

Estoy volviendo a hacer selección desde hacía tiempo… entre la crisis y que he estado más dedicada a programas de formación y desarrollo, no había tenido muchas oportunidades de retomar la selección como actividad.
Uno de los puestos que he estado buscando es un mando intermedio, y la verdad es que hoy por hoy, te encuentras curriculums que hace 5 años hubieras “pagado” por encontrar.
Pero además del curriculum, ¿qué es lo que se valora en una selección actualmente? lo que hoy se valora casi sobre todas las cosas es la inteligencia emocional (sobre todo en puestos de mando, pero podría decir que para casi cualquier profesión), el cómo han reaccionado ante la crisis, ante el desempleo (el que le haya tocado), el cómo han sabido resolver situaciones complicadas,… y sobre todo que sigan teniendo ilusión por su trabajo, es decir, que sean capaces de mostrar resiliencia.
Y el caso es que te encuentras con magníficos profesionales, pero que llegado el momento confunden la ilusión por desesperación y hay que tener cuidado, porque entonces estamos transmitiendo tensión, inseguridad, y por tanto en algún caso, falta de inteligencia emocional.
Como entrevistadora / consultora, yo entiendo las dificultades que hay hoy en día para encontrar trabajo, procuro empatizar con cada situación, pero también tengo que ser objetiva y ser intermediaria entre mi cliente y el candidat@, y esas manifestaciones, ese “quiero trabajar como sea, cuando sea y por lo que sea” hace que en puestos de mandos medios y de mayor responsabilidad, sean entendidas como indicador de inseguridad, baja tolerancia al estrés y cierto victimismo o baja resolución de problemas / proctividad.
¿Cuáles son las claves entonces?
– Ten identificados tus puntos fuertes
– Trata de conocer al máximo la empresa / puesto al que optas para poder indicar y hacer valer tu valor añadido
– Procura expresarte utilizando lenguaje positivo y denotando iniciativa
– Confía en tí mismo y en tus posibilidades
– Llega puntual (no excesivamente pronto, si llegas antes de 5-10′ de tu entrevista es indicador de ansiedad o inseguridad), cuida tu imagen y muéstrate natural 
es decir, trata de comportarte de forma coherente al puesto al que optas.
Si llevas en paro unos meses… trata de ser capaz de sacar partido a ese periodo (y coméntalo en la entrevista).
– Mejora tus idiomas
– Renuévate en tu área/ campo de especialidad o trata de completar aquellas lagunas.
-Aumenta tu red de contactos
Pero sobre todo… no te rindas, analiza tus entrevistas, tras el proceso pide feedback siempre que sea posible, evalúa tu sistema y reinvéntate siempre que puedas.
Si imaginas un puerto de destino tienes más probabilidades de alcanzarlo, sino te lo imaginas… corres el peligro de naufragar y perderte en la inmensidad del mar.
Recuerda que la suerte no es encuentra, se busca.
¿y vosotr@s? ¿qué opinais?

Tú eres importante para mí

Uno de los objetivos que me había puesto para esta semana era terminarme el libro de “20 pasos hacia adelante” de Jorge Bucay… y lo conseguí!! entre trayecto y trayecto del autobús… algunos momentos de relax en casa… y algunos raticos más, me lo acabé la semana pasada.
El libro se lee muy rápido, me parece un enfoque parecido al libro de “los cuatro acuerdos” o cualquier otro libro de coaching mediante la lectura. Bucay intercala reflexiones propias con cuentos y avanza los 20 pasos.
El cuento que os pongo a continuación para mí significó mucho, justo además me lo leí en un mal día, un día de esos que si te paras a pensar en los momentos malos (de cualquier día) puedes hacer que tu día sea un desastre; sin embargo, después de que perdiera el autobús porque el conductor pasó de ver mi señal…. (pausa valorativa) la lectura quiso aterrizar en este cuento. Se titula “El Experimento” y dice así:
“La maestra entró en clase, con una sonrisa muy particular. 

– Hoy no vamos a hablar de leyes ni de instituciones políticas. Hoy vamos a empezar un experimento, si me ayudan.

-He traído estas cintas azules… Son simples trozos de cinta raso, pero nosotros vamos a decidir que cada una de ellas lleva un mensaje oculto, algo que yo tengo para decirle hoy a cada uno.

Y escribió con gis en el pizarrón: “Eres importante para mi”.

-Voy a pedirles que salgan al jardín y me dejen que les ponga esta cinta, porque cada uno de ustedes, ha sido y sigue siendo ahora, importante para mí.
Entre sorprendidos y divertidos toda la clase quedó galardonada con las cintas azules.

-Gracias a todos por este año de trabajo, pero ahora vamos a practicar el experimento. Voy a darles a cada uno tres cintas azules para que se las lleven, cuando lleguen a su casa, se sientan un momentito a pensar quien es importante para ustedes. Cuando decidan quien es la persona, se sientan frente a ella, le ponen la cinta y le dicen porqué es importante y le entregan las otras dos cintas para que continúe con el experimento.

Hacía tres años que Juan Manuel vivía en la ciudad y todas las personas importantes en su vida se habían quedado en su pueblo natal, sus únicos amigos eran sus compañeros de la escuela. Por la noche se acostó pensando quien era importante para el y recordó que cada mañana, en la estación se encontraba en el andén con una joven ejecutiva que viajaba a la misma hora y bajaba una estación antes que él. Nunca habían tenido una conversación pero se saludaban con una sonrisa y un “Hola que tal”.

Juan Manuel se dio cuenta de que la joven, de la cual ni siquiera sabía el nombre, era la primera persona con la que hablaba cada mañana. Se dio cuenta de que diferentes serían las mañanas si no se la volviera a encontrar y decidió que le entregaría una de las cintas azules. 

La plática de la joven con Juan Manuel la entretuvo y llegó tarde a su trabajo, su jefe, el Señor García le llamó la atención. En ese momento se dio cuenta de que ese hombre obsesivo y gritón era importante para ella pues había aprendido tanto de el y nunca se lo había hecho saber. La cinta azul era una buena excusa.

El la escucho atentamente y aunque con alguna resistencia recibió la cinta azul y le agradeció el haber sido elegido para ella.

-Ahora hay que terminar este experimento Sr. García, —le dijo mientras le daba una cinta igual—; tiene que elegir una persona que sea importante para usted y darle esta cinta.

El empresario no tuvo duda de a quien pertenecía esa cinta. ¿Cuanto hacía que no le decía a su hijo Santiago cuánto lo quería, lo importante que era para él?

Esta vez salió de la oficina temprano, su esposa no podía creer tenerlo en la casa a esa hora.

-¿Te encuentras bien querido? —preguntó preocupada.

-Si —dijo el hombre—, ¿dónde esta Santiago?

-En su cuarto como siempre… ¿Pasa algo?
Sin contestar subió las escaleras y toco en la puerta de la habitación de su hijo.

-¿Quién es? —pregunto el muchacho..

-soy yo…, papá. ¿Puedo entrar?

-Que he hecho ahora?

-Nada hijo… No has hecho nada. Nada malo.

Entonces le contó lo del encuentro con su empleada, le explicó el experimento de la maestra y luego le puso la cinta azul mientas le decía: -Quiero que sepas que eres muy importante para mí.

Santiago se quedó paralizado, ni siquiera pudo contestar al abrazo que su padre le dio con inusual efusividad. Y empezó a llorar..

-Perdóname papá… Perdóname.

-No me pidas perdón, hijo. Soy yo el que debería pedirte que me disculpes por mi ausencia en todos estos años.

-Es que pensaba terminar con mi vida esta noche, porque creía que no le importaba a nadie.

El señor García sacó de su bolsillo un pañuelo, secó con él las lágrimas de su hijo y luego lo puso sobre la nariz del muchacho.

-Sopla —dijo el señor García.

Y ambos rieron juntos como hacía tiempo no sucedía.

De alguna manera nada sería lo mismo entre ellos. Todo empezaba otra vez, pero esa vez posiblemente para llegar a un lugar mejor.”
Creo que a partir de ahora me voy a llevar cintas azules a todos mis cursos, creo que este año me voy a encargar de que todas las personas que son importantes para mí de alguna manera lo sepan,… ¿y a vosotr@s? ¿qué os parece?

362/365 Caramelicos ricos… Del Aldi

Caramelicos ricos... Del Aldi by rutroncal

Yo me pido un caramelo de abrazos de menta.. ¿ y tú?
“Pero tú sabes que en los cuentos, los caramelos crecen en los árboles, ¿verdad?. Crecen todo el año en sus verdes bosques y los recogen los fabricantes para envolverlos en papelitos, meterlos en bolsitas y repartirlos a todos los niños y mayores que quieran. 

Hay caramelos de todos los sabores. A mí, los que más me gustan son los de sabor a beso, porque son muy dulces y calentitos y además hacen ruido si te los comes con fuerza. Puede también que te salga un caramelo de beso amargo. Pero eso sólo les pasa a las personas mayores y se cura con los caramelos que les regalan sus niños.

Otros que me encantan son los caramelos de sabor a verdad. Je, je, cuando te tomas uno, ya puedes inventarte la mayor mentira de la historia, que cuando la vayas a contar, no podrás. Esos caramelos no le gustan a mucha gente y a casi ninguna persona mayor (aunque te digan que sí, no te fíes, que se los dejan para el final y nunca se los toman), pero todos los llevamos encima por si alguien quiere y así, cuando hacemos preguntas, nos podemos enterar de muchos secretos…

Pues no, no pica nadie, sólo los inocentes.

Hay también caramelos con gusto a abrazo. Esos son de los que más me gustan. Cuando me tomo uno, persigo a todo el mundo para abrazarlo y la gente tiene que salir corriendo, y a alguno pillo, no creas.
Pues sí, que es más o menos lo que te pasa a ti cuando vamos a recogerte al cole, que parece que acabaras de comerte dos o tres.

Pues claro que hay de sabor a jugar, lo que pasa es que los mayores nos comemos los de sabor a jugar a ganar dinero, a jugar a perder momentos, a jugar a estar tristes, a jugar a encontrarse por dentro, a jugar a respirar olores de otros, a jugar a cerrar los ojos del pensamiento, a jugar a creer en nosotros mismos,… Pero en fin, que los que os gustan a vosotros son los de sabor a jugar con alegría, y que sepas que esos os los mezclan con los de sabor a risas, a contento y a gritos, para que sean los mas sabrosos.

Pero hay muchos más. Están los de sabor a pintar, los de sabor a cantar, los de sabor a tocar música, los de sabor a estar con los amigos, los de sabor a compartir otros caramelos, en fin, que hay la tira…

Mañana me dices los que más te gustan y si podemos nos vamos a algún cuento a buscar un bosque verde de árboles de caramelos y nos traemos una cesta para casa.

Yo me pido uno con sabor a escribir.”

347/365 Mi libro de mesilla..

Mi libro de mesilla.. by rutroncal
Mi libro de mesilla.., a photo by rutroncal on Flickr.

Este es un libro que compré hace tiempo y que leo de vez en cuando…
La gestión del tiempo es algo compleja, cosa que ya he tratado alguna vez de reflejar en algún que otro post anterior, pero sobre todo es compleja porque nosotr@s participamos directamente en que lo sea…
En más de una ocasión nos encontramos que podemos leer un millón de libros sobre herramientas de gestión del tiempo, bajarnos apps, estudiarnos la forma de aplicar GTD en nuestras vidas,… y sin embargo todos los cursos, libros y demás no terminan de funcionarnos.
La primera pregunta que tengo que hacerme ante una situación así es: ¿qué estoy haciendo yo para que esta situación no cambie? ¿a qué / quién / quiénes estoy responsabilizando de mi falta de gestión?… ojo! que no quiero decir que los “ladrones del tiempo” (jefes, compañer@s, clientes, correos, llamadas, móvil,…) no existan, sino que a veces somos nosotr@s los que les ayudamos a que nos roben.
Este libro trata de cómo conocernos mejor, de cómo nuestra personalidad nos afecta a nuestra gestión del tiempo, de cómo nos verbalizamos a nosotros mismos y a los demás y cómo evidentemente influye tanto en nuestras relaciones y en nuestra propia gestión…
Es un libro práctico, con muchos ejercicios y con reflexiones que independientemente de la profesión que tengas te viene bien realizar de vez en cuando… a fin de cuentas no es el trabajo, sino es el mundo el que nos rodea el que nos arrastra a un “dinamismo” excesivo que si no controlamos nos arrastra inevitablemente hacia el estrés.
Hemos de decir, basta! a determinadas situaciones, aprender a decir que NO y a no sentirnos culpables, … eso sí… sabiendo decirlo… no aguantar hasta que explotemos y digamos que NO pero de malas maneras… ¿no creéis?

336/365 Scary mice!

Scary mice! by rutroncal
Scary mice!, a photo by rutroncal on Flickr.

Seguimos en #cuenca&tuits y además de los que éramos, habían dos acompañantes extra… uno la Luna y otro el acompañante que ella había elegido … un pequeño ratón del ikea.
Este último acompañante con poca luz y al final del pasillo puede que de algo de ¿miedo?
¿Y qué es el miedo? según la wikipedia, miedo es:
“El miedo o temor es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable ante algo que nos asusta o creemos que nos puede hacer daño. Es provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror. Además el miedo esta relacionado con la ansiedad.”
La cuestión es que el miedo, sea a cosas grandes o pequeñas pone en funcionamiento nuestro sistema simpático activando la frecuencia cardiaca, acelerando nuestra respiración, incrementando nuestra tensión muscular y preparándonos para la huida o la defensa.
Lo que intensifica esa emoción es lo que pensamos en esos momentos, lo que aparece en nuestra mente en forma de pensamientos automáticos… pudiéndonos hacer reaccionar de forma irracional.
Esta es la parte más complicada para gestionar el miedo. No se trata de evitar sentir miedo, sino de gestionar lo que pensamos para utilizar nuestro sistema parasimpático para controlar nuestra respiración, que es el primer paso para relajar todo lo demás y nos permita tomar la respuesta adecuada… si correr, defendernos,… o simplemente reirnos por nuestra fantástica imaginación.

330/365 Colorea tus sueños

Coloreando... by rutroncal
Coloreando…, a photo by rutroncal on Flickr.

En ocasiones el ajetreo de nuestros trabajos, las preocupaciones del día a día, la dinámica de nuestra vida en general no nos da (mejor dicho, no nos damos…) tiempo para reflexionar y ser conscientes de algunas cuestiones importantes tanto a nivel intra como interpersonal.
Un ejercicio que hacemos en formación de habilidades y que permite al asistente ser consciente tanto de sus fortalezas como de sus limitaciones pero que además le permite también ser consciente de su progreso a lo largo de la vida es el siguiente: relajar- visualizar- proyectar.
Lo primero es poner una música de fondo relajante, que permita al asistente poco a poco ir bajando su nivel de tensión. Les pedimos que cierren los ojos, se pongan cómod@s en su asiento, que sean conscientes de cómo sus pies están apoyados en el suelo, su espalda y piernas están recostadas en la silla y como su respiración va siendo cada vez más profunda.
Tras tres respiraciones profundas invitamos a la reflexión, pongamos que estamos trabajando sobre inteligencia emocional, entonces les pediríamos que se centraran en su pasado, en las emociones que recuerde, qué emociones le gustaba experimentar y cuáles le ocasionaban más temor, o culpabilidad,… que emociones se fomentaban en su familia, qué le generaban sus amistades, autoridades, jefes, … en su familia, amigos, estudios, trabajo….
Qué emociones hoy por hoy le identifican y cuáles le cuesta más gestionar,… 
Tras unos minutos de reflexión y visualización, se le deja al asistente que pueda proyectar lo que ha visto a través de un dibujo global, una secuencia, palabras o un texto…
Cuando acaba el ejercicio es más fácil identificar tus nuevos retos… ¿lo quieres probar?

329/365 Preguntas, canales de comunicación

Sacarina para compensar by rutroncal
Sacarina para compensar, a photo by rutroncal on Flickr.

Cuántas veces hemos escuchado la frase en los distintos cursos de comunicación que: “El responsable de la comunicación es el emisor”, por lo que si el receptor no comprende el mensaje es nuestra responsabilidad el hacernos entender; pero, esta afirmación que en aula la aceptamos (que no significa que la integremos) ¿Cuándo nos damos verdadera cuenta de su poder? Cuando utilizamos esta premisa de forma correcta, y somos capaces de sacarle el máximo partido a esta ley y la aplicamos no sólo para asegurarnos de la comprensión de mi mensaje sino que además soy capaz de hacer las preguntas adecuadas.

En general, no nos damos cuenta de que en función de cómo formulemos una pregunta obtendremos una correcta (o adecuada) comunicación o bien nuestro interlocutor necesitará una aclaración.

Hoy mismo en el tren he tenido la oportunidad de ser testigo de un ejemplo:
Llegado el momento de repartir las bebidas, hay dos azafatas sirviendo. Una pregunta: ¿Azúcar ó sacarina?. La otra: ¿Quiere azúcar o sacarina? (he de decir que esta segunda utilizó un tono de voz sin enfatizar ninguna pausa)

¿Cuál es la mejor pregunta?, evidentemente la califica la calidad de la respuesta. Con la 1ª opción obtendremos el producto que buscamos, el interlocutor responde una cosa u otra. Sin embargo, con la 2ª el interlocutor responde: “Sí!, claro!, por supuesto!” para lo que es necesario una segunda pregunta aclarando que no es un sí o no sino una identificación de lo que desea.

En ocasiones tendemos en comunicación a “liar la madeja” al tratar de “aclararnos” dando más información al interlocutor, por lo que en lugar de conseguir aclarar el mensaje acabamos confudiendo.

Conclusión: Utilicemos frases sencillas y cortas, lenguaje claro y sin ambiguedades y preguntas preferiblemente abiertas (a no ser que por la conversación requiramos un compromiso de SI o NO).

Y como siempre, no sólo hemos de pensar en hablar, sino la clave la obtendremos si observamos y escuchamos tanto a nuestro interlocutor como a lo que nos rodea para saber si vamos por el buen camino.