Adaptarnos a los cambios sin miedo (Nomiedo)

Nomiedo, de Pilar Jericó, es un libro que hace tiempo que quería leerlo. He oído y leído comentarios de que estaba bien y todavía no había tenido ocasión. Hasta ahora.

no miedo

Me ha gustado. En mi colaboración del domingo pasado en el blog de @pilidorita lo elegí como el libro a proponer, y he pensado que sería interesante dedicarle un “poquico” más al tema del libro en cuestión.

Y es que estamos rodeados de miedos, más racionales, irracionales, en la vida profesional y en la personal…

Decía Edmund Burke:

“Ninguna pasión elimina tan eficazmente la capacidad de actuar y de razonar de la mente como lo hace el miedo”.

A lo largo del libro, Pilar Jericó nos hace reflexionar sobre los tipos de miedo que existen y de cómo nos hacen reaccionar en según qué situaciones. Así como nos pone ejemplos a nivel organizacional de cómo se funciona con la gestión por miedo y que consecuencias genera.

Me parece muy significativa una de las historias que comparte en el libro de cómo se transmite el miedo:

Un equipo de científicos colocó a 5 monos en una jaula, y en su interior, una escalera y, sobre ella, un montón de plátanos. Cuando uno de los monos subía a la escalera para coger los plátanos, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre el resto. Después de algún tiempo, cuando algún mono intentaba subir, los demás se lo impedían a palos. Al final, ninguno se atrevía a subir a pesar de la tentación de los plátanos.

Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos.

Lo primero que hizo el nuevo fue subir por la escalera pero los demás le hicieron bajar rápidamente y le pegaron. Después de algunos golpes, el nuevo ya no volvió a intentarlo. Cambiaron mono tras mono, hasta que todos los veteranos fueron sustituidos y ninguno había experimentado el chorro de agua fría. Sin embargo, continuaban pegando al que intentara coger los plátanos.

Si fuera posible preguntarles… seguro que la respuesta sería: “No sé, las cosas siempre se han hecho así…”.

La cuestión es que ante el miedo, si la biología fuera la única que dirigiera nuestro comportamiento, nuestras reacciones ante el miedo serían:

  • Huída: “Paso de líos”
  • Sumisión: “Para lo que Ud. mande”
  • Inmovilidad: “No sé”
  • Defensa agresiva: “Esto es un asco”

Teniendo en cuenta que en la mayoría de los casos tenemos miedos como:

  • al fracaso, a equivocarnos, a fallar,…
  • al rechazo, a las críticas, a ser diferente,…
  • al cambio (todo tipo de cambios)
  • a la no supervivencia (toda situación que amenace nuestro status quo)
  • a la pérdida de poder,…

Las claves serían en primer lugar tener una misión, un proyecto claro, saber definir el objetivo hacia donde vas, a dirigir tus esfuerzos y sobre todo verte reflejado para poder pedir / tener definidas tus acciones, tus responsabilidades y cometidos, para saber por donde empezar,…

Importante superar la zona de confort.

El cambio es incertidumbre, pero también es aprendizaje; hay que transformar el paradigma de salir de la zona de confort como pánico y quizás mentalizarnos que es posible que perdamos algo por el camino, que algo salga mal, aunque lo más importante es lo que aprenderemos (“para aprender, perder…”)

Y sobre todo debemos comunicarnos con nuestro entorno, hablar, darle nombre a nuestros miedos y hacerles frente.

Si nuestros miedos implican a otras personas.. debemos hablarlos, y sino, .. a veces el hablar con otros nos ayuda a superarlo.

La clave: pensamiento y lenguajes positivos.

¿Nos animamos a listar a qué tenemos miedo y a plantearnos qué pasaría si nos atrevemos a superarlos? ¿Cómo? a veces lo que más funciona es plantearnos el “¿Y si ocurriera?”… “¿Qué haría entonces?”

Tú puedes… depende de tí

Comenzamos con 4 palabras en inglés, 4 acrónimos en realidad… IMAGE, SPARK, SHINE y SERVE.

“Look at the mirror, and see your image, you could see all that i see. You have a shining spark, and you have a purpose, you must to serve it. It’s your duty. It’s your key.” (mi libre enmarcación de los acrónimos).

Seguro que más de uno/a se ha leído o ha oido hablar del libro “El monje que vendió su ferrari”. Bueno, pues su autor Robin Sharma escribió otro título,“El líder que no tenía cargo” un libro muy interesante que trata de cómo aprender de tu pasado, de cómo ser capaz de transmitir con el sólo hecho de disfrutar tu trabajo y cómo convertirte en una inspiración de tu entorno.

Según mi punto de vista es mucho más potente y revelador (el anterior me recuerda bastante al libro de los “7 hábitos de las personas altamente efectivas de S. Covey pero en versión novelada).

El libro nos hace reflexionar sobre 4 principios:

“No hace falta tener un cargo para ser líder”.

– “Las épocas turbulentas crean grandes líderes”.

“Cuanto más profundas sean tus relaciones más fuerte será tu liderazgo”.

– “Para ser un gran líder, primero hay que ser una gran persona”.

Además, los acrónimos revelan mucho más de lo que parece.

I-nnovación, M-aestría, A-utenticidad, G-ran Valor, É-tica, aspectos necesarios para un líder, ser innovador, buscar la mejora contínua, hacer tu trabajo lo mejor posible, ser auténtico/a, honesto/a y demostrar valor para superar las dificultades y perseverar, además de ser íntegro/a… esto como ejemplo de lo que significa cada acrónimo.

S-inceridad, P-riorizar, la A-dversidad crea oportunidad, R-esponder y no reaccionar, K-udos

S-aber percibir, H-acer ejercicio, I-nspiración, N-utrir los lazos familiares, E-levar tu estilo de vida

S-er servicial, E-scuchar, R-elacionarse, V-alorar la diversión, E-stimar y cuidar

De hecho, el libro está lleno de acrónimos… todo para que logremos ser LSC (líder sin cargo) y seamos PUMM (primer, único, más y mejor).

El libro es el recorrido de un bibliotecario, que acompañado de un amigo de su fallecido padre visita 4 maestros que comparten con él sus enseñanzas como si de pequeños “yoda” se tratara. Maestros diferentes a lo que nos podemos imaginar como un “gran líder” como directivo/a de una compañía. Sus maestros son una camarera de hotel, un vendedor de una tienda de deportes, un jardinero y un masajista….

Lo interesante es que cada uno de los apartados del libro tiene ejercicios y recomendaciones para que hagamos mientras acompañamos a Blake, nuestro bibliotecario.

Me encanta también como acaba, con las 7 claves fundamentales del liderazgo personal:

1) Aprendizaje.- lee libros que te inspiren, que te fortalezcan y refuercen la idea de lo que quieres ser y hacia dónde quieres llegar.

2) Afirmaciones.- Importante el lenguaje y el pensamiento positivo, es una de las mejores maneras de hacer frente a nuestras creencias limitadoras: Repetir afirmaciones positivas sobre lo que queremos ser y los logros que queremos alcanzar.

3) Visualización.- Es una de las técnicas más potentes de entrenamiento a nuestro cerebro. Nuestra mente no diferencia entre lo vivido y lo imaginado y el hecho de que visualicemos nuestro éxito no sólo nos sirve de preparación sino además nos hace que cada visualización nos convenza cada vez más de que somos capaces de lograrlo.

4) El diario.- Un método para organizar nuestros pensamientos y hacer que se hagan más claros en nuestra mente es escribirlos. Escribir es profundizar sobre lo que nos preocupa y hace que podamos trabajar mucho mejor sobre las “grandes ideas” que cruzan nuestra mente a lo largo del día. Lleva una libreta que te sirva para apuntar tus pensamientos, te ayudará a concentrar tus esfuerzos.

5) Fijación de objetivos.- Ya lo decía Séneca “No hay viento favorable para el que no sabe donde navega”. Tus objetivos son fundamentales, y es importante que de la visualización de tu meta final seas capaz de ir ligando objetivo tras objetivo desde el lugar donde partes para asegurarte el éxito. Sin objetivos no podemos avanzar.

6) Ejercicio.- El ejercicio físico nos hace sentirnos mejor con nuestro cuerpo. Con el estrés nos movemos menos, vamos a un ritmo acelerado y si vamos con el coche a todas partes tratamos de aparcar en la puerta evitando hacer ejercicio. Debemos andar, hacer ejercicio y acostumbrar a nuestro cuerpo al movimiento.

7) Nutrición.- Seguro que hemos oido la frase de “somos lo que comemos”… igual es algo exagerado, pero no. Debemos de cuidar nuestra alimentación. En función de lo que comamos tendremos más o menos energía, se reflejará en nuestra capacidad de concentración, vitalidad e incluso se verá en nuestro aspecto físico. Si comemos bien nos sentiremos bien y seremos más productivos/as en todas las áreas de nuestra vida.

Recordemos

“La forma más común de renunciar a nuestro poder es creer que no lo tenemos” Alice Walker.

“Es la creencia en lo heróico lo que crea al héroe”. Benjamin Disrae.

¿Y ahora? ¿te ves como un LSC?

¿Nuestra armadura es de hielo o de metal?

¿Expresamos nuestras emociones? ¿Somos hombres y/o mujeres de hielo?… En mayor o menor medida la cultura de nuestro entorno, de nuestra sociedad nos ha acostumbrado, o mejor dicho, “domesticado” a contener la expresión de las emociones; y eso ¿quiere decir que no sintamos?, ¿que no queramos? ¿que no nos enfademos, apasionemos, o temamos? 

Por supuesto que no, y seguramente, cada uno de nosotros encontraremos diferente forma de expresar estas emociones; la cuestión, o lo más importante es que lo hagamos (es decir, expresar la emoción a ser posible de una forma adaptativa ¡claro! sin “pagarlo” con otros).

Ahora bien, seguro que muchos de nosotros/as conocemos a alguien (incluso podemos ser nosotros/as mismos/as), que por costumbre tienda a contener, a no mostrar su forma de pensar, de sentir,… posiblemente refugiándose en el trabajo, en el estrés, en el día a día y en la necesidad de la rutina… 

Al final, aunque nosotros/as no queramos, nuestro cuerpo, nuestra mente, llega un día que dice ¡BASTA! y entonces la forma de estallar puede ser impredecible.

Hace unos días me leí el libro “El caballero de la armadura oxidada”, un libro del que había oído hablar y que tenía en mi lista de pendientes.

Pues bien, en este libro se nos muestra el camino del caballero que está atrapado por su armadura. Igual que nosotros/as cuando nos contenemos a nivel emocional y nos refugiamos por un escudo de mayor o menor grosor que puede ser similar a la armadura de nuestro caballero protagonista.

El camino que recorre nuestro caballero atraviesa el sendero de la verdad, que es la única manera de llegar al autoconocimiento. 

A lo largo de este sendero, tiene que atravesar 3 castillos:

  • El castillo del silencio, fundamental si queremos escuchar nuestra voz interior.
  • El castillo del conocimiento, ya que lo primero que debemos conocer es que no podemos conocer todo.
  • El castillo de la voluntad y la osadía. No hay nada más enriquecedor que salir de nuestra burbuja de confort y enfrentarnos a nuestros miedos y nuestras dudas.

A mí personalmente me gustó, creo que es un libro de lectura rápida pero profunda al mismo tiempo y que seguro que cada uno de nosotros es capaz de sacarle más de una interpretación.
¿Nos animamos a quitarnos la armadura y a sentir? 

 

 

80/365 50 sombras mas oscuras…

50 sombras mas oscuras... by rutroncal
50 sombras mas oscuras…, a photo by rutroncal on Flickr.

Vaya!! sorprendida me hallo… y es que he de reconocer que esta trilogía tan hartamente comentada en todos los medios… me tiene enganchada.

Es cierto, es un novela porno-soft, pero puede que por defecto profesional o puede que para justificar mi ávido interés lector reconozco en el libro una historia más profunda…

Él adoptado, rico y sin tapujos… sí, pero también con una infancia que hace que tenga una serie de traumas muy marcados.

Ella inocente, con baja autoestima y con una infancia relativamente feliz.

No cuento nada más porque lo mejor es cuando ellos escriben su historia juntos.

Carpe diem, disfruta cada momento

Están cerca las vacaciones, estamos pendientes incluso del fin de semana o cuando hay previsión de que hayan cambios todos esperamos que pase el tiempo rápido y/o que llegue ya el momento que esperamos para hacer algo.
Acabo de terminar de leerme el libro “El Monje que vendió su Ferrari” de Robin Sharma, un libro que además de recordarme a “Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas” de S. Covey tiene una lectura amena y dinámica de enseñanzas que nos pueden ser provechosas tanto a nivel personal como profesional.
En este libro, cuando casi estaba a punto de acabarlo, me encontré con este maravilloso cuento que me gustaría compartir con vosotr@s. El cuento se llama “Pedro y el hilo mágico” y dice así:
“Pedro era un niño muy vivaracho. Todos le querían: su familia, sus maestros y sus amigos. Pero tenía una debilidad.
– ¿Cuál?
– Era incapaz de vivir el momento. No había aprendido a disfrutar el proceso de la vida. Cuando estaba en el colegio, soñaba con estar jugando fuera. Cuando estaba jugando soñaba con las vacaciones de verano. Pedro estaba todo el día soñando, sin tomarse el tiempo de saborear los momentos especiales de su vida cotidiana. Una mañana, Pedro estaba caminando por un bosque cercano a su casa. Al rato, decidió sentarse a descansar en un trecho de hierba y al final se quedó dormido. Tras unos minutos de sueño profundo, oyó a alguien gritar su nombre con voz aguda. Al abrir los ojos, se sorprendió de ver una mujer de pie a su lado. Debía de tener unos cien años y sus cabellos blancos como la nueve caían sobre su espalda como una apelmazada manta de lana. En la arrugada mano de la mujer había una pequeña pelota mágica con un agujero en su centro, y del agujero colgaba un largo hilo de oro.
– La anciana le dijo: “Pedro, éste es el hilo de tu vida. Si tiras un poco de él, una hora pasará en cuestión de segundos. Y si tiras con todas tus fuerzas, pasarán meses e incluso años en cuestión de días.” 
– Pedro estaba muy excitado por este descubrimiento “¿Podría quedarme la pelota?”, Preguntó. La anciana se la entregó.
– Al día siguiente en clase. Pedro se sentía inquieto y aburrido. De pronto recordó su nuevo juguete. Al tirar un poco del hilo dorado, se encontró en su casa jugando en el jardín. Consciente del poder del hilo mágico, se cansó enseguida de ser un colegial y quiso ser adolescente, pensando en la excitación que esa fase de su vida podría traer consigo. Así que tiró una vez más del hilo dorado.
– De pronto, ya era un adolescente y tenía una bonita amiga llamada Elisa. Pero Pedro no estaba contento. No había aprendido a disfrutar el presente y a explorar las maravillas de cada etapa de su vida. Así que sacó la pelota y volvió a tirar del hilo, y muchos años pasaron en un instante. Ahora se vio transformado en un hombre adulto. Elisa era su esposa y Pedro estaba rodeado de hijos. Pero Pedro reparó en otra cosa. Su pelo, antes negro como el carbón, había empezado a encanecer. Y su madre, a la que tanto quería, se había vuelto vieja y frágil. Pero él seguía sin poder vivir el momento. De modo que, una vez más, tiró del hilo mágico y esperó que se produjeran cambios.
– Pedro comprobó que ahora tenía noventa años. Su mata de pelo negro se había vuelto blanca y su bella esposa, vieja también, había muerto unos años atrás. Sus hijos se habían hecho mayores y habían iniciado vidas propias lejos de casa. Por primera vez en su vida, Pedro comprendió que no había sabido disfrutar de las maravillas de la vida. Nunca había ido a pescar con sus hijos ni paseado con Elisa a la luz de la luna. Nunca había plantado un huerto ni leído aquellos hermosos libros que a su madre le encantaba leer. En cambio, había pasado por la vida a toda prisa, sin pararse a ver todo lo bueno que había en el camino.
– Pedro se puso muy triste y decidió ir al bosque donde solía pasear de muchacho para aclarar sus ideas y templar su espíritu. Al adentrarse en el bosque, advirtió que los arbolitos de su niñez se habían convertido en robles imponentes. El bosque mismo era ahora un paraíso natural. Se tumbó en un trecho de hierba y se durmió profundamente. Al cabo de un minuto, oyó una voz que le llamaba. Alzó los ojos y vio que se trataba nada menos que de la anciana que muchos años atrás le había regalado el hilo mágico. “¿has disfrutado de mi regalo?”, preguntó ella. Pedro no vació al responder: “Al principio fue divertido, pero ahora odio esa pelota. La vida me ha pasado sin que me enterase, sin poder disfrutarla. Claro que habría habido momentos tristes y momentos estupendos, pero no he tenido oportunidad de experimentar ninguno de los dos. Me siento vacío por dentro. Me he perdido el don de la vida”. – “Eres un desagradecido, pero igualmente te concederé un último deseo”, dijo la anciana. Pedro pensó unos instantes y luego respondió: “Quisiera volver a ser un niño y vivir otra vez la vida”. Dicho esto se quedó otra vez dormido.
– Pedro volvió a oír una voz que le llamaba y abrió los ojos, ¿Quién podría ser ahora?, se preguntó. Cuál no sería su sorpresa cuando vio a su madre de pie a su lado. Tenía un aspecto juvenil, saludable y radiante. Pedro comprendió que la extraña mujer del bosque le había concedido el deseo de volver a su niñez. “Date prisa, Pedro. Duermes demasiado. Tus sueños te harán llegar tarde a la escuela si no te levantas inmediatamente” le reprendió su madre. Ni que decir tiene que Pedro saltó de la cama al momento y empezó a vivir la vida tal como había esperado. Conoció muchos momentos buenos, muchas alegrías y muchos triunfos, pero todo empezó cuando tomó la decisión de no sacrificar el presente por el futuro y empezó a vivir el ahora.”

A mi este cuento me ha hecho recordar que cuando tenemos mucho trabajo y/o muchas preocupaciones  y/o algo esperamos ansiosamente, nos impide disfrutar el presente. Si yo estoy pensando en el mañana, me dificulta ver lo que tengo delante. 
Algo parecido fue el famoso “Carpe diem” de “El club de los poetas muertos”, ¿verdad?
Yo a pesar de los cambios que me esperan (cambio de ciudad, de compañeros, de casa….) y a pesar de que el camino es aún largo, voy a disfrutar de cada baldosa.
¿Y vosotr@s?

350/365 Lo sencillo y lo más fácil a veces es lo mejor

Mi nueva adquisicion! by rutroncal
Mi nueva adquisicion!, a photo by rutroncal on Flickr.

Es mi nueva adquisición, hoy como todos los Domingos he bajado a comprar la prensa y con una de las revistas me “regalaban” por 4,95€ el libro de Bucay.
Para lo que leéis el blog de vez en cuando, sabéis que es un autor que me gusta mucho, no sólo por su gran recopilación de cuentos de otras culturas y épocas, sino también por sus reflexiones.
Este libro es una reedición, de hecho es de 1997, pero creo que es atemporal tal y como lo explica.
Son 20 pasos que te hacen ir adquiriendo ciertos hábitos saludables, no sólo con respecto a la relación con nosotros mismos, sino también a nuestra relación con los demás.
Asimismo, el libro comienza con una fábula que te hace ser consciente de cómo en ocasiones nos complicamos la existencia tratando de buscar las 1000 y 1 alternativas sin darnos cuenta de que probablemente con las 10 primeras tendríamos la respuesta.
La fábula dice así:
Hace muchos años, en plena carrera espacial, Estados Unidos y la Unión Soviética se esforzaban en ser los primeros en llegar a la luna. La vanidad, el reconocimiento mundial, el prestigio científico y el presupuesto de la NASA y su equivalente ruso estaban en juego.

La tecnología era por supuesto la clave. Tecnología y desarrollo al servicio de cada problema, de cada detalle, de cada situación que, con seguridad, se iba a presentar o que imprevistamente podía llegar a presentarse; sobre todo de cara a los efectos de la ausencia de la gravedad y a los demás factores de la vida en el espacio.

La experiencia conllevaba dos grandes pasos, comunes a toda exploración científica: primero, hacerlo posible y, segundo registrarlo todo. Dado que la informática no contaba todavía con microchips, era esencial que los astronautas realizaran registros exactos en vivo y por escrito de cada vivencia, situación, problema o descubrimiento. Esto condujo a un problema tan menor en apariencia, que nadie había pensado en él antes de lanzarse al proyecto: sin gravedad la tinta de los bolígrafos no corre. Este pequeño punto pareció ser crucial en aquellos tiempos. El grupo que consiguiera resolver esta dificultad ganaría, al parecer, la carrera espacial. Nunca antes en la historia del mundo la caligrafía había resultado tan importante.

El Gobierno de Estados Unidos invirtió literalmente millones de dólares en financiar a un grupo de científicos para que pensaran exclusivamente en este punto. Al cabo de algunos meses de tarea incansable, los inventores yanquis presentaron un proyecto ultrasecreto. Se trataba de un bolígrafo que contenía en su interior un mecanismo de minibombeo, que desafiaba la fuerza de la gravedad. El artefacto era perfecto. Este pequeño invento permitió destrabar, primero, un viaje a la Luna y, después, produjo un cambio fenomenal en la fabricación de bolígrafos (para bien y para mal, gracias a este episodio, toda una generación de jóvenes pudo escribir grafítis obscenos y declaraciones de amor profano en los techos de sus aulas y en los baños de todo el mundo).

Estados Unidos llegó primero a la Luna, pero ciertamente no fue porque los rusos no hubieran podido resolver el tema de la tinta. De hecho, ellos habían solucionado ese problema unas horas después de detectar la dificultad planteada por la ausencia de gravedad… los científicos de la Unión Soviética simplemente renunciaron a los bolígrafos y decidieron reemplazarlos por lápices.
¿y a vosotros qué os parece?
El libro es 20 pasos hacia adelante de Bucay….

347/365 Mi libro de mesilla..

Mi libro de mesilla.. by rutroncal
Mi libro de mesilla.., a photo by rutroncal on Flickr.

Este es un libro que compré hace tiempo y que leo de vez en cuando…
La gestión del tiempo es algo compleja, cosa que ya he tratado alguna vez de reflejar en algún que otro post anterior, pero sobre todo es compleja porque nosotr@s participamos directamente en que lo sea…
En más de una ocasión nos encontramos que podemos leer un millón de libros sobre herramientas de gestión del tiempo, bajarnos apps, estudiarnos la forma de aplicar GTD en nuestras vidas,… y sin embargo todos los cursos, libros y demás no terminan de funcionarnos.
La primera pregunta que tengo que hacerme ante una situación así es: ¿qué estoy haciendo yo para que esta situación no cambie? ¿a qué / quién / quiénes estoy responsabilizando de mi falta de gestión?… ojo! que no quiero decir que los “ladrones del tiempo” (jefes, compañer@s, clientes, correos, llamadas, móvil,…) no existan, sino que a veces somos nosotr@s los que les ayudamos a que nos roben.
Este libro trata de cómo conocernos mejor, de cómo nuestra personalidad nos afecta a nuestra gestión del tiempo, de cómo nos verbalizamos a nosotros mismos y a los demás y cómo evidentemente influye tanto en nuestras relaciones y en nuestra propia gestión…
Es un libro práctico, con muchos ejercicios y con reflexiones que independientemente de la profesión que tengas te viene bien realizar de vez en cuando… a fin de cuentas no es el trabajo, sino es el mundo el que nos rodea el que nos arrastra a un “dinamismo” excesivo que si no controlamos nos arrastra inevitablemente hacia el estrés.
Hemos de decir, basta! a determinadas situaciones, aprender a decir que NO y a no sentirnos culpables, … eso sí… sabiendo decirlo… no aguantar hasta que explotemos y digamos que NO pero de malas maneras… ¿no creéis?

¿Autocontrol emocional o educación?

Reglas de educación by rutroncal
Reglas de educación, a photo by rutroncal on Flickr.
Llevo tiempo dándole vueltas a una cuestión… y es que cuando estamos buscando situaciones de autocontrol emocional, en ocasiones me sorprende encontrar plantemamientos que desde mi punto de vista están más relacionados con la educación y el respeto que con el autocontrol emocional propiamente dicho.

Las emociones hacen que nos cabreemos, exaltemos, sorprendamos, tengamos miedo, también que nos ilusionemos, amemos y estemos satisfechos y orgullosos de nosotr@s mism@s,… y esto es fantástico porque es lo que nos hace humanos. Que sintamos las cosas.

Hace poco me leí un libro, es de la autora de la saga Crepúsculo (sí, sí,… antes de que digáis nada… esos también me los he leído) pero no va de vampiros fosforitos, va de otra cosa. Se titula “The host” (La huésped) y he de reconocer que me sorprendió. La síntesis del libro es que somos un planeta invadido por extraterrestres, al más puro estilo de la “invasión de los ultracuerpos” pero en este caso son unos parásitos llamados “almas” los que nos ocupan. Pasan a asimilar nuestros recuerdos y ocupan el lugar de la persona; son huéspedes – ocupas de los cuerpos.

Bien, la historia, es que en muchos libros de ciencia ficción, se nos plantea el hecho de que somos invadidos porque desde el resto del universo se nos califica de inapropiados y/o nos suspenden en comportamiento cívico y todo esto lo achacan a la expresión emocional.

Y yo les digo a los alienígenas que estén leyendo el post (nunca está de más prevenir) que no es mala la expresividad emocional, de hecho es necesaria, lo que ocurre es que pocos la gestionan, o desde luego no la gestionan cuando y/o cómo es debido… de poco me sirve pedir perdón cuando ya he hecho daño a otra/s persona/s (pensar en el cuento de los clavos), la clave está en respetar a mis congéneres, interlocutores, entorno,… ser asertivo, expresar las emociones sin que haga mal a nadie. Hemos de ser conscientes de que las emociones cuando se encapsulan (se bloquean o las negamos), saldrán en el momento más insospechado.,…

Por este motivo y dado que estamos en plena campaña electoral, les pido a los políticos que comiencen dando ejemplo, que no vale el “Y tú más”, que necesitamos un programa de educación en el que se incluya formación en educación cívica, porque lamentablemente no existe … y a ver si van a tener que venir los extraterrestres a enseñarnos educación… curiosa paradoja entonces, ¿no?

290/365. La rebelión de las máquinas

Un cyborg escondido en el ascensor!! by rutroncal
Mmmm, hoy he visto este cyborg escondido en el ascensor.. y me ha dado por darle al botón memoria y recordar como Stephen King nos dió su versión en 1986, donde las máquinas, en este caso bajo la influencia de un misterioso planeta son dotadas de vida y comienzan a hacer cosas extrañas hasta que los ataques van de mal en peor.
Ya antes, en 1984, Arnold Schwarzenegger (sí, lo que tenido que copiar pues soy incapaz de escribir el apellido de memoria) hizo el papel de su vida en Terminator, donde las máquinas dirigidas por Skynet están a punto de perder ante John Connor y mandan a Arnold al pasado para evitar su nacimiento. Éste cyborg no tiene emociones y por tanto es una eficiente máquina de matar….
El caso es que esta mañana escuchando las noticias te enteras de que IBM ha comunicado que construirá un “cerebro artificial” en 10 años y que se supone que podrá simular los 100.000 millones de neuronas del cerebro humano…. si a eso le sumas el libro de Punset en el que afirma que el alma está en el cerebro…. entonces cabe la siguiente pregunta: ¿los cyborgs acaso llegarán a poseer alma? ¿estaremos a pocos años de formar parte de películas que hemos visto hace años en ciencia ficción? Claro que si Arnold llegó a mostrar cierta empatía a lo largo de todos los terminators... la raza humana tiene una oportunidad, ¿no?

287/365. Risas garantizadas

La risa puede ser la mejor medicina. Reír baja la tensión arterial, reduce las hormonas del estrés, aumenta la flexión muscular y activa funciones inmunes elevando las células T que luchan contra las infecciones, aumentando las proteínas que combaten las infecciones denominadas Gamma-interferón y las células B, productoras de anticuerpos. La risa produce liberación de endorfinas que combaten el dolor y producen una sensación de bienestar… osea que deberíamos reirnos más a menudo ¿no?
Nosotros el sábado fuimos a la bolera, reconozco que tan sólo había ido una vez más en mi vida, pero… bueno, era un plan diferente… y porqué no esperar algo positivo ¿no creéis? 
El caso, es que lo fue. Me reí un montón, liberé adrenalina además de las endorfinas (las bolas yo no pensaba que pesaran tanto…) y por un momento, entendí porqué Homer (sí, el de los Simpsons) sólo practicaba ese deporte… jajajaja
Por cierto… he encontrado un libro que parece interesante para todos los lectores del ámbito sanitario… o quizás también para todos los usuarios del mismo… Se llama El humor en relación con el paciente: una guía para profesionales de la salud.