Tú puedes… depende de tí

Comenzamos con 4 palabras en inglés, 4 acrónimos en realidad… IMAGE, SPARK, SHINE y SERVE.

“Look at the mirror, and see your image, you could see all that i see. You have a shining spark, and you have a purpose, you must to serve it. It’s your duty. It’s your key.” (mi libre enmarcación de los acrónimos).

Seguro que más de uno/a se ha leído o ha oido hablar del libro “El monje que vendió su ferrari”. Bueno, pues su autor Robin Sharma escribió otro título,“El líder que no tenía cargo” un libro muy interesante que trata de cómo aprender de tu pasado, de cómo ser capaz de transmitir con el sólo hecho de disfrutar tu trabajo y cómo convertirte en una inspiración de tu entorno.

Según mi punto de vista es mucho más potente y revelador (el anterior me recuerda bastante al libro de los “7 hábitos de las personas altamente efectivas de S. Covey pero en versión novelada).

El libro nos hace reflexionar sobre 4 principios:

“No hace falta tener un cargo para ser líder”.

– “Las épocas turbulentas crean grandes líderes”.

“Cuanto más profundas sean tus relaciones más fuerte será tu liderazgo”.

– “Para ser un gran líder, primero hay que ser una gran persona”.

Además, los acrónimos revelan mucho más de lo que parece.

I-nnovación, M-aestría, A-utenticidad, G-ran Valor, É-tica, aspectos necesarios para un líder, ser innovador, buscar la mejora contínua, hacer tu trabajo lo mejor posible, ser auténtico/a, honesto/a y demostrar valor para superar las dificultades y perseverar, además de ser íntegro/a… esto como ejemplo de lo que significa cada acrónimo.

S-inceridad, P-riorizar, la A-dversidad crea oportunidad, R-esponder y no reaccionar, K-udos

S-aber percibir, H-acer ejercicio, I-nspiración, N-utrir los lazos familiares, E-levar tu estilo de vida

S-er servicial, E-scuchar, R-elacionarse, V-alorar la diversión, E-stimar y cuidar

De hecho, el libro está lleno de acrónimos… todo para que logremos ser LSC (líder sin cargo) y seamos PUMM (primer, único, más y mejor).

El libro es el recorrido de un bibliotecario, que acompañado de un amigo de su fallecido padre visita 4 maestros que comparten con él sus enseñanzas como si de pequeños “yoda” se tratara. Maestros diferentes a lo que nos podemos imaginar como un “gran líder” como directivo/a de una compañía. Sus maestros son una camarera de hotel, un vendedor de una tienda de deportes, un jardinero y un masajista….

Lo interesante es que cada uno de los apartados del libro tiene ejercicios y recomendaciones para que hagamos mientras acompañamos a Blake, nuestro bibliotecario.

Me encanta también como acaba, con las 7 claves fundamentales del liderazgo personal:

1) Aprendizaje.- lee libros que te inspiren, que te fortalezcan y refuercen la idea de lo que quieres ser y hacia dónde quieres llegar.

2) Afirmaciones.- Importante el lenguaje y el pensamiento positivo, es una de las mejores maneras de hacer frente a nuestras creencias limitadoras: Repetir afirmaciones positivas sobre lo que queremos ser y los logros que queremos alcanzar.

3) Visualización.- Es una de las técnicas más potentes de entrenamiento a nuestro cerebro. Nuestra mente no diferencia entre lo vivido y lo imaginado y el hecho de que visualicemos nuestro éxito no sólo nos sirve de preparación sino además nos hace que cada visualización nos convenza cada vez más de que somos capaces de lograrlo.

4) El diario.- Un método para organizar nuestros pensamientos y hacer que se hagan más claros en nuestra mente es escribirlos. Escribir es profundizar sobre lo que nos preocupa y hace que podamos trabajar mucho mejor sobre las “grandes ideas” que cruzan nuestra mente a lo largo del día. Lleva una libreta que te sirva para apuntar tus pensamientos, te ayudará a concentrar tus esfuerzos.

5) Fijación de objetivos.- Ya lo decía Séneca “No hay viento favorable para el que no sabe donde navega”. Tus objetivos son fundamentales, y es importante que de la visualización de tu meta final seas capaz de ir ligando objetivo tras objetivo desde el lugar donde partes para asegurarte el éxito. Sin objetivos no podemos avanzar.

6) Ejercicio.- El ejercicio físico nos hace sentirnos mejor con nuestro cuerpo. Con el estrés nos movemos menos, vamos a un ritmo acelerado y si vamos con el coche a todas partes tratamos de aparcar en la puerta evitando hacer ejercicio. Debemos andar, hacer ejercicio y acostumbrar a nuestro cuerpo al movimiento.

7) Nutrición.- Seguro que hemos oido la frase de “somos lo que comemos”… igual es algo exagerado, pero no. Debemos de cuidar nuestra alimentación. En función de lo que comamos tendremos más o menos energía, se reflejará en nuestra capacidad de concentración, vitalidad e incluso se verá en nuestro aspecto físico. Si comemos bien nos sentiremos bien y seremos más productivos/as en todas las áreas de nuestra vida.

Recordemos

“La forma más común de renunciar a nuestro poder es creer que no lo tenemos” Alice Walker.

“Es la creencia en lo heróico lo que crea al héroe”. Benjamin Disrae.

¿Y ahora? ¿te ves como un LSC?

263/365 ¿Papá Pitufo es un líder?

He encontrado a Papá Pitufo!! by rutroncal
No sabía yo que SMURF (Pitufo, en inglés) era un acrónimo y que en realidad significaba Socialist Men Under A Red Father (‘hombres socialistas bajo un padre rojo’)…
Tras la lectura del post de @alainochoa ves a los pitufos de otra manera… pero a Papá Pitufo… yo lo sigo viendo como un líder… aunque no mande es el que pone orden en la aldea, da la estabilidad emocional que se requiere para coordinar a tantos pitufitos distintos… y sin levantar la voz ni ser directivo… tiene carisma…
Aunque pensándolo bien… un buen jefe es aquél que hace que el equipo funcione sin necesidad de él estar presente… y por lo que recuerdo… siempre dejaba a Filósofo al mando y siempre pasaba algo… ¿sería Filósofo el “enchufado” de turno? porque entonces quizás tendré que cambiar de opinión con respecto a Papá Pitufo.. caray! vaya dilema!!!

La entrevista… algo más que una conversación

El Martes pasado tuve oportunidad de participar en el Master de Experto Universitario en Dirección de Empresas de Hostelería por la Universidad de Alicante, donde mi función fue la de explicar “La entrevista” como herramienta de gestión.
Uno de los objetivos del Master es la provisión de herramientas, técnicas y elementos facilitadores para la profesionalización de organizaciones hosteleras, así como el desarrollo de habilidades de mando de los mismos profesionales que ocupan, no sólo para mejorar su rendimiento sino para poder optimizar los de sus respectivos equipos.
El módulo de entrevista, es tan sólo de una tarde, por lo que la idea era dar las claves esenciales de los tipos de entrevista que podemos realizar, para qué me puede servir hacer entrevistas de forma habitual y que habilidades he de desarrollar para poder sacar el máximo partido a las mismas.
Como figura en la imagen, hay tres tipos de entrevistas: Selección, Seguimiento (Desempeño) y Salida; cada una con distintos objetivos, encontrar el candidato más adecuado, dar feedback de cómo está siendo su rendimiento y averiguar los motivos de la salida del personal (esta última aumenta su importancia conforme mayor sea el índice de rotación).
Para realizar una guía de entrevista, he de conocer qué ha de hacer esa persona en ese puesto (funciones y objetivos) y cómo debería ser su comportamiento (las competencias y cualidades a poner en práctica). Si no tengo un planteamiento del qué y del cómo, mi funcionamiento será de oído, o por ensayo de error, además de que si no existe un procedimiento será difícil que dos personas que se encarguen de seleccionar o dirigir al personal tengan el mismo planteamiento de cómo han de funcionar en equipo y por tanto tengamos mayor probabilidad de generar discrepancias o “reinos de Taifas”.
Asimismo, para gestionar al equipo, la entrevista, tenida en cuenta como de manera formal, me permite conocer a mi equipo, sus aspiraciones y motivaciones así como tener la oportunidad de evaluar su rendimiento potenciando aquellos aspectos positivos y actuando de manera proactiva con los elementos de mejora para no tener que “meterl@ al despacho” sólo cuando haya un error de moderado a grave.
Por supuesto, lo primero que he de tener en cuenta, es que para ser un buen mando, he de conocerme bien, he de tener capacidad de autocrítica y saber que la base para un buen liderazgo es la comunicación, que he de fomentar la asertividad para generar un diálogo trasparente y cultivar mi inteligencia emocional que me hará ser más resolutiv@ ante las crisis.

Liderazgo, motivación y… marcianitos

Después de las vacaciones de Navidad volvemos al trabajo, con un sabor agridulce, por un lado estamos con ganas de comenzar de nuevo la actividad (tiene que ver que estemos hastiados de las comidas sin fin de estas fechas) y la melancolía que supone terminar unas fiestas que activan tantas emociones a la vez (felicidad, ilusión, alegría, tristeza, etc..)
Retomamos los propósitos que nos planteamos la noche del 31 de Diciembre, porque todos nuestros planes comienzan en el momento que volvemos a nuestra rutina y postergamos todos esos objetivos hasta entonces y es entonces cuando es posible que ante las barreras que nos encontremos nos entren ganas de echarnos atrás o pensar que no somos capaces de lograrlo
Quiero compartir con vosotr@s un vídeo que me pareció genial para animarnos a que cuando vemos que nuestro plan no funciona, no pensemos en una derrota, sino que pensemos en qué lo tenemos que cambiar para que sí funcione y lograr nuestro objetivo.

http://www.youtube.com/get_player

Feliz semana! 🙂