1/365 comienzo el proyecto con un mensaje de plan de vida

Seguro que más de uno y más de dos a lo largo de su vida ha escuchado la frase de “es la crisis de los 30, de los 40, de los 50…” 
En realidad dicha crisis no existe, no hay una edad en la que tu dni malvado programe que padezcas la crisis de turno.
¿Qué es lo que decide que tengamos una crisis a los 25, 37 o 52 años? que de pronto decidamos reflexionar acerca de lo que esperamos en la vida y de pronto nos demos cuenta de que el camino hacia el cual queríamos dirigir nuestra vida está muy apartado de donde estamos en realidad (como cuando dejas el coche en un parking y cuando vas a buscarlo no lo encuentras donde “se supone que debería estar”,…. evidentemente si nos tensiona y genera ansiedad el “momento parking” imaginaros cuando es aplicado a nuestra vida).
Para reflexionar y evitar esta situación, hay varios ejercicios que podemos hacer:
– Pensar, visualizar y escribir mi “misión”, es decir, tratar de imaginarme mi futuro y dónde me gustaría estar en 10 años.
– Visualizar mi 90 cumpleaños y reflexionar sobre quién/nes me gustaría que estuvieran en la fiesta y qué es lo que me gustaría que dijeran de mí.
– Visualizar mi entierro y pensar en cómo me gustaría que me recordaran.
En cualquiera de los tres planteamientos he de pensar qué es lo que estoy haciendo HOY para que ese MAÑANA se haga realidad.
El de la fotografía es @dagmar96hours. Él ha sido valiente. Ha decidido hacer lo que siempre le hubiera gustado hacer para no tener “la famosa crisis”. 
¿Y vosotr@s? ¿Qué os habéis planteado al respecto?

330/365 Colorea tus sueños

Coloreando... by rutroncal
Coloreando…, a photo by rutroncal on Flickr.

En ocasiones el ajetreo de nuestros trabajos, las preocupaciones del día a día, la dinámica de nuestra vida en general no nos da (mejor dicho, no nos damos…) tiempo para reflexionar y ser conscientes de algunas cuestiones importantes tanto a nivel intra como interpersonal.
Un ejercicio que hacemos en formación de habilidades y que permite al asistente ser consciente tanto de sus fortalezas como de sus limitaciones pero que además le permite también ser consciente de su progreso a lo largo de la vida es el siguiente: relajar- visualizar- proyectar.
Lo primero es poner una música de fondo relajante, que permita al asistente poco a poco ir bajando su nivel de tensión. Les pedimos que cierren los ojos, se pongan cómod@s en su asiento, que sean conscientes de cómo sus pies están apoyados en el suelo, su espalda y piernas están recostadas en la silla y como su respiración va siendo cada vez más profunda.
Tras tres respiraciones profundas invitamos a la reflexión, pongamos que estamos trabajando sobre inteligencia emocional, entonces les pediríamos que se centraran en su pasado, en las emociones que recuerde, qué emociones le gustaba experimentar y cuáles le ocasionaban más temor, o culpabilidad,… que emociones se fomentaban en su familia, qué le generaban sus amistades, autoridades, jefes, … en su familia, amigos, estudios, trabajo….
Qué emociones hoy por hoy le identifican y cuáles le cuesta más gestionar,… 
Tras unos minutos de reflexión y visualización, se le deja al asistente que pueda proyectar lo que ha visto a través de un dibujo global, una secuencia, palabras o un texto…
Cuando acaba el ejercicio es más fácil identificar tus nuevos retos… ¿lo quieres probar?

281/365

Escaleras cc @taitechu by rutroncal
Escaleras cc @taitechu, a photo by rutroncal on Flickr.

A veces la vida es como una escalera… nos vamos encontrando escalones que podrían asemejarse a los esfuerzos o a las dificultades que vivimos o experimentamos en el día a día…

Hay escalones más empinados y que hacen que tengamos que tomar aire para poder subir de un salto y otros que son tan bajitos que ni tan siquiera somos conscientes de que seguimos subiendo…

La altura de la escalera podría ser lo larga que es nuestra vida… y el ángulo de cómo de empinada está, sería el nivel de vicisitudes que atravesamos…

Lo malo es que a veces avanzamos a través de la escalera de nuestra vida sin mirar atrás y fijándonos en el siguiente escalón, olvidando todo lo que llevamos avanzado y subido y/o otras veces, estamos tan pendientes de lo que hemos subido, de la pendiente que hemos alcanzado que corremos el peligro de caernos por un “mal de altura”…

Creo que deberíamos valorar todos los escalones que hemos subido, que hemos atravesado, sin dejar de mirar hacia delante, porque sino corremos el peligro de caernos “escaleras abajo”, ¿no creéis?

278/365. La esperanza de un sueño

Si asumes que no existe esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que existe un instinto hacia la libertad, entonces existen oportunidades de cambiar las cosas. Noam Chomsky
Esta frase quizás resume lo que podríamos sacar en conclusión del cuento que es escribo a continuación, aunque cada uno debería sacar su propia moraleja y analizar los sueños que le han llevado tanto al día de hoy como los sueños que espera llevar a cabo en el futuro.
El cuento trata de una pequeña oruga que tenía un sueño y que no dudó en hacer todo lo que tenía en sus mano para llevarlo a cabo.
Un pequeño gusanito se dirigía un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un grillo. 
-Hacia dónde te diriges?- le pregunto. 
Sin dejar de caminar, la oruga contestó: 
-Tuve un sueño anoche; soñé que desde la punta de la gran montaña yo admiraba todo el valle. Me gusto lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo. 
Sorprendido, el chapulín dijo mientras su amigo se alejaba: 
-¡Debes estar loco!, ¿Como podrás llegar hasta aquel lugar? ¡Tu, una simple oruga! Una piedra será una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable. 
Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escucho. 
Sus diminutos pies no dejaron de moverse. De pronto se oyó la voz de un escarabajo: 
-¿Hacia donde te diriges con tanto empeño? 
Sudando ya, el gusanito le dijo jadeante: 
-Tuve un sueño y deseo realizarlo, subiré a esa montaña y desde ahí contemplaré todo nuestro mundo. 
El escarabajo no pudo soportar la risa, soltó una carcajada y luego dijo: 
-Ni yo, con patas tan grandes, intentaría una empresa tan ambiciosa. 
El escarabajo se quedo en el suelo tumbado de la risa mientras la oruga continuo su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros. Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor aconsejaron a nuestro amigo a desistir. 
¡No lo lograras jamas! -le dijeron-, pero en su interior el gusanito sentía un gran impulso que lo obligaba a seguir. 
Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar para descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar. 
-Estaré mejor, fue lo último que dijo, y murió. 
Todos los animales del valle durante varios días fueron a mirar sus restos. 
Ahí estaba el animal mas loco de la región. Había construido como su tumba un monumento a la insensatez. 
Ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable. 
Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos. De pronto quedaron atónitos. Aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta. Poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas arcoiris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: una mariposa. 
No hubo nada que decir, todos sabían lo que haría: se iría volando hasta la gran montaña y realizaría su sueño; el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir. Todos se habían equivocado.

El éxito de la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
El autor no he logrado encontrarlo, aunque una versión del cuento, la podréis encontrar aquí: http://www.poemas-de-amor.es/cuentos-leyendas/la-esperanza-de-un-sueno.php
Bueno, y ahora…. ¿sois capaces de escribir vuestros sueños y poner vuestro empeño en cumplirlos?

186/365 ¿Cómo te imaginas tu futuro?

En muchas ocasiones me rijo por la máxima de “prepárate para lo peor, aunque espera lo mejor” y sin darme cuenta es posible que el hecho de prepararme para lo peor te hace inclinar la balanza hacia el lado realista o menos malo de todas las opciones posibles.
Me gustaría compartir con vosotr@s un cuento de un blog que leo con cierta frecuencia sobre cuentos (http://cuentosconluzpropia.blogspot.com) y que nos hace soñar sobre las posibilidades que supone el ser “idealista”. El cuento se llama Los Tres Gusanos de Seda y está sacado del libro de Carlos González Pérez, “Veintitrés maestros de corazón. Un salto cuántico en la enseñanza”.
Había una vez tres gusanos de seda que ignoraban su futuro como mariposas. Sus nombres eran: Pesimista, Realista e Idealista. Se les acercaba la hora de su transformación y empezaron a sentir los primeros síntomas.

Su voraz apetito fue desapareciendo, su movilidad menguaba a gran velocidad y, finalmente, sintieron cómo el capullo los aislaba del mundo conocido, de la seguridad de lo cotidiano. En la oscuridad del misterio de su futuro, tuvieron pensamientos distintos.

Pesimista se dijo a sí mismo que estaba viviendo el final de su vida, y en lo más profundo de su sentir, se despidió de los buenos momentos.

Realista se dio ánimos diciéndose que todo aquello sería momentáneo y que, tarde o temprano, volvería a la normalidad.

Idealista sintió que aquello que le estaba ocurriendo podría ser la oportunidad para que se cumpliese su sueño más preciado: poder volar. Y aprovechó la oscuridad para perfeccionar sus sueños.

Cuando los tres capullos se abrieron, dejaron ver tres realidades iguales y distintas a la vez…

Pesimista era una bellísima mariposa, pero estaba muerta… Había muerto de miedo.

Realista era una hermosísima mariposa pero, a pesar de ello, empezó a arrastrarse como cuando era gusano. Con satisfacción, dio las gracias al cielo por haber podido seguir igual.

Idealista, al ver la luz del día, buscó sus alas y, al contemplarlas, su corazón rezumó alegría, emprendió el vuelo, y dio las gracias, repartiendo su dicha por todo el bosque.
¿Y vosotr@s que opinais? ¿Es posible que el ser realista os haga ser al mismo tiempo conformistas? o que el ser idealistas pueda llevaros a alejar vuestros pies de la tierra… 
Desde mi punto de vista… tod@s deberíamos dejarnos llevar por las alas de nuestros deseos, sin dejar de llevar a nuestras espaldas el paracaídas de la realidad, para que durante el vuelo, pudiéramos echarle un vistazo al paracaídas y asegurarnos de alguna manera, que si algo falla, tenemos algo a dónde agarrarnos.

185/365 Aire…

Lunes mañana... Más Calor by rutroncal
Lunes mañana… Más Calor, a photo by rutroncal on Flickr.

A veces cuando más agobiados estamos sacamos la fuerza de nuestras entrañas para conseguir aquello que nos hallamos propuesto.
Os invito a leer este cuento sufí que puede ayudarnos a reflexionar sobre nuestras verdaderas motivaciones y enfoque de nuestras energías.

Un joven fue a ver un sabio maestro y le preguntó:-Señor,¿que debo hacer para conseguir lo que quiero?
El sabio no contestó.Después de repetir su pregunta varias veces con el mismo resultado el joven se marchó y volvió al día siguiente con la misma demanda.No obtuvo ninguna respuesta y entonces volvió por tercera vez y repitió su pregunta.El sabio le dijo:
-Ven conmigo.
Se dirigieron a un río cercano.
Entraron al agua y cuando alcanzaron cierta profundidad el sabio se apoyo en los hombros del joven y lo sumergió.Pese a los esfuerzos del joven por soltarse,allí lo tuvo.Al fin lo dejó salir y el joven respiró recuperando su aliento.
Entonces,preguntó el sabio:-Cuando estabas bajo el agua,¿qué era lo que más deseabas?
Sin vacilar el joven contestó:
-Aire,quería aire.
-¿No hubieras preferido riquezas,comodidad o poder?
-No, señor deseaba aire,sólo aire.-fue la respuesta.
Entonces-contestó el sabio-,para conseguir lo que tú quieres debes quererlo con la misma intensidad que querías el aire,debes luchar por ello y excluir todo lo demás.Debe ser tu única aspiración día y noche.Si tienes ese fervor,conseguirás lo que quieres.

¿Y tú? ¿también quieres aire? ¿qué es lo que deseas más fervientemente?

Objetivo: Cómo visualizar mi meta

Cuando en Navidades tuve la oportunidad de asistir al Musical Avenue Q y hubo uno de los actos en el que el protagonista se planteaba la necesidad de encontrar su meta en la vida para que todo tuviera sentido y para motivarse a lograrlo …. me pareció curioso en su momento cómo se trabaja en la obra este concepto y cómo trata de concienciar a todo el mundo de la importancia que supone que te identifiques en esa meta.

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Pero además, una vez que tenemos identificada esa meta… viene el “vale, ¿y ahora qué?” y es cuando nos puede venir un bajón porque pensamos que a la meta que nos hemos planteado desde nuestra situación actual hay mucha distancia.
Os propongo un ejercicio muy muy potente tanto para visualizar nuestra meta como vislumbrar luz en el camino hasta conseguirla. Es un ejercicio proyectivo, lo que trata es que a través de dibujos, imágenes, símbolos… representemos tanto nuestra meta como los diferentes elementos que la componen.
Mi consejo es que utilicemos o bien un folio o bien una hoja más grande, que busquemos un espacio tranquilo, con una música que nos guste y estimule y elijamos con qué lo vamos a querer dibujar (pinturas, ceras, rotuladores, lápices, etc…) y nos dispongamos a seguir el esquema siguiente: en el centro dibujaremos o representaremos lo que queremos lograr y a su alrededor, las personas que pensamos que nos pueden ayudar a lograr nuestra meta, los recursos / habilidades / elementos que tenemos y que nos van a venir bien, aquellos recursos / habilidades que tenemos que reforzar o deberemos desarrollar para lograrlo, identificar cómo nos vamos a sentir al lograrla y que pongamos la fecha exacta de para cuándo debemos haberlo logrado. Para finalizar, que dibujemos lo que representaría el primer paso, el segundo, el tercero, …. etc
¿Podría ser un buen ejercicio de fin de semana, verdad? sería interesante compartir experiencias, así que os animo a comentarlas 🙂

Último día del año

El último día del 2010 ha llegado, parece mentira cómo pasa el tiempo de rápido o cómo lo percibe cada un@ cuando llega este día…
Queramos o no, en este día, independientemente de que lo celebremos o no, lo pasemos con amigos o en familia, en algún lugar diferente o en nuestras respectivas casas… tomemos uvas, gominolas, lacasitos,… a las 00:00 h se produce un cambio de chip.
Psicológicamente nos marcamos un antes y un después, nos encontramos ante un nuevo tablero, en la casilla de salida… nos llenamos de esperanza y elaboramos nuestros deseos (además de los ya más que conocidos: dejar de fumar, adelgazar, ir al gimnasio, etc…)
Ojalá esa esperanza que nos llena de energía y de ánimo para ir elaborando ese listado de deseos, no nos abandone el día 15 de Enero sino que seamos capaces de alimentarla cada día de este nuevo año que estrenamos para que seamos nosotros y no la suerte los que decidamos que esos deseos se conviertan en realidad.
Feliz Año 2011 a tod@s

Confía en tí mismo y sé positivo, así lograrás tu meta

Hace poco, cayó en mis manos un cuentecico que me gustaría compartir. Es un relato que nos hace reflexionar sobre como en muchas ocasiones nuestros esfuerzos, ilusiones, nuestra capacidad para mantenernos en una línea o hacia la búsqueda de una meta se ven influenciadas por lo que nuestro entorno opine o diga.

Una de las cosas que nos tenemos que mentalizar a lo largo de nuestra vida, es que no todo lo que hagamos ni le va ni le ha de parecer bien a todo el mundo. Si queremos que nuestras acciones sean resultado de la opinión que la gente tenga de ellas… no avanzaríamos. Tenemos que tener más fé en nosotros mismos y tenemos que “educar” a los que nos rodean a que podemos pedir consejo, pero eso no tiene porque significar que el que yo pida ayuda o asesoramiento me obligue a hacer lo que me has aconsejado. Como dice Covey, será mi elección.

El cuento dice así:

“Un grupo de sapitos se reunió para intentar el mayor desafío de sus vidas, alcanzar la cima más alta de la comarca.

Los hombres que convivían con ellos no cesaron de decirles que su objetivo era imposible, y siguieron insistiendo mientras tenía lugar la carrera.

Muchos sapitos fueron abandonando, agobiados y desanimados por los negativos comentarios de la gente agolpada a su alrededro, que seguía repitiéndoles que no lo podrían conseguir.

Sin embargo, un sapito seguía a su marcha, ajeno a tanta opinión negativa, y al fin, ante la sorpresa de todos, logró en solitario alcanzar su cima.

Todos querían saber cómo lo había conseguido y pudieron averiguar que el sapito era sordo, que fue el único que no escuchó los veredictos y los prejuicios que habían hecho renunciar a los demás.”

Confía en tí mismo, sé positivo y lucha por lo que deseas, sólo así podrás mantener el esfuerzo para no parar hasta conseguir lo que pretendas.

¿Y tú? ¿qué sapito eres?