326/365 Viendo sonrisas

Sonrisas en Barajas #iseefaces by rutroncal

Reconforta ver sonrisas a nuestro alrededor, la sonrisa nos genera en pocos segundos un estado de tranquilidad, confianza,…y porqué no, se nos “contagia” esa sonrisa.
Existe una explicación parecida al porqué vemos formas y/o figuras humanas en manchas, formas, etc. Este fenómeno se denomina Pareidolia, en el cuál percibimos un estímulo arbitrario (una imagen, un objeto…) de forma errónea, visualizando en su lugar otro item fácilmente reconocible (caras, rostros, objetos, formas…).
En el Rorsarch (el famoso test de las manchas) es un indicador de nuestra capacidad social y creativa (nuestro mundo interno).
Buscamos figuras humanas a nuestro alrededor, es un proceso psicológico, por el que buscamos aquellas cosas que nos rodean y nos hacen entender nuestro entorno más familiar.
Pero a veces también infiere lo que buscamos a lo que encontramos… por lo que si buscamos sonrisas… seguro que las encontraremos ¿lo intentamos?

248/365. Kalpataru

Happy & shinny monday by rutroncal
Happy & shinny monday, a photo by rutroncal on Flickr.

Los lunes siempre tienen un extraño halo sobre nosotros que hace que nos influyan de forma normalmente negativa… ¿no? 
Cada vez que comienza la semana y alguien te pregunta ¿Qué tal el fin de semana? casi siempre terminamos la conversación intercalando alguna frase con el: “bueno, es Lunes…” como si eso nos escudara de alguna manera a encontrar algún tipo de explicación de aquello que no nos ha gustado de esa semana que comienza…
El caso es que mi Lunes ha empezado bien, a mitad de la mañana he podido terminar dos de las tareas más importantes que tenían fecha tope para hoy y me he permitido un “momento kodak”. Justo 5 minutos antes de hacer esta foto he sufrido una experiencia “de Lunes”… es decir, me he caído por las escaleras… que ha sido de película porque he aterrizado unas cuantas escaleras de rodillas… después de recuperar el aliento y de ser consciente de mi contusión,… he podido volver a la oficina pudiendo contar mi aventura, eso sí, entre risas.
No he dejado que me nublara y no he dejado que la profecía autocumplida de la “leyenda negra del Lunes” me poseyera…
Asimismo quiero compartir una leyenda india con la que podremos ser conscientes de los fantasmas que aparecen en nuestras cabezas simplemente porque los llamamos…
“En el cielo hindú, existe un árbol llamado kalpataru. Significa “el árbol de los deseos”. Por accidente un viajero llegó allí y estaba tan cansado que se sentó bajo el árbol. Y estaba tan hambriento que pensó: “Si hubiera alguien aquí, le pediría comida. Pero parece que no hay nadie”.

En ese momento la idea de alimento apareció en su mente y el alimento apareció de repente. Y estaba tan hambriento que no se preocupó en pensar en lo que había sucedido; se lo comió.

Entonces comenzó a tener sueño, y pensó: “Si hubiera una cama aquí…”, y la cama apareció.

Pero tumbado en la cama el pensamiento surgió en él. “¿Qué está sucediendo? No veo aquí a nadie. Ha llegado la comida , una cama. ¡Quizás hay fantasmas merodeando!” . De repente aparecieron los fantasmas…

Entonces se asustó y pensó: “¡Ahora me matarán!”. ¡Y lo mataron!

En la vida la ley es la misma: si piensas en fantasmas, con seguridad aparecerán. Piensa y verás: si piensas en enemigos, los crearás; si piensas en amigos, aparecerán. Si amas, el amor sugirá a tu alrededor; si odias, el odio aparecerá. Cualquier cosa que pienses se realizará por algún tipo de ley. Si no piensas en nada, entonces no te pasa nada”.
Sacado de Osho, Música ancestral en los pinos

245/365. La sabia voz del vacío

El cielo desde mi parada by rutroncal
El cielo desde mi parada, a photo by rutroncal on Flickr.

Viernes gris,.. el cielo medio despejado, medio encapotado… medio triste, medio feliz, medio lleno, medio vacío…
Mirando al cielo y viendo cómo estaba de nubes me ha hecho pensar en cómo afecta el pensar en ver el vaso medio vacío o medio lleno y cómo afecta a nuestra actitud….
El caso, es que hay que ser conscientes de qué es lo que llena nuestros respectivos vasos y al mismo tiempo ser capaces de vaciar nuestras mentes para poder apreciarlo… un poco enrevesado, ¿verdad?
Bueno, hace tiempo que no pongo ningún cuento, por lo que … ya es hora ¿no? y ya me decís cómo veis vosotros vuestro cielo y cómo tratáis de vaciar vuestras mentes para encontrar respuestas a vuestras preguntas.
La leyenda es hindú y como bien dice el título del post, se llama: La sabia voz del vacío.
“El lama impartía enseñanzas a los monjes y novicios del monasterio.

Siguiendo la doctrina del Buda ponía especial énfasis en captar la transitoriedad de todos los fenómenos así como de aquietarse-retirarse de los pensamientos y en meditación profunda percibir en el glorioso vacío interior la voz de la mente iluminada. Mostraba métodos muy antiguos a sus discípulos para que pudieran apartarse del pensamiento y vaciar la mente de inútiles contenidos.

-Vaciaos, vaciaos – exhortaba incansablemente a los discípulos. Así un día y otro día con la misma insistencia que las aguas fluyen en el seno del río o el ocaso sigue al amanecer.

-Vaciaos, vaciaos.

Tanto insistiera en ello que algunos discípulos acudieron a visitar al maestro y le dijeron respetuosamente: -Venerable maestro en absoluto ponemos en duda la validez de tus enseñanzas pero…

– ¿Pero?- preguntó el lama con una sonrisa en los labios.

-¿Por qué pones tanto énfasis en que nos vaciemos? ¿Acaso respetado maestro no acentúas demasiado ese aspecto de la enseñanza?

– Me gusta que me cuestionéis – dijo el lama-. No quiero que aceptéis nada que no sea sometido al escrutinio de vuestra inteligencia primordial.

-Ahora debo llevar a cabo sin demora mi práctica meditacional pero solicito que todos vosotros os reunáis al anochecer conmigo en el santuario.

-Eso sí queridos míos, quiero que cada uno de vosotros traiga consigo un vaso lleno de agua.

Los discípulos disimularon como pudieron su asombro e incluso alguno de ellos se vio obligado a sofocar la risa.

¿Será posible? O sea que su maestro les pedía algo tan ridículo como que todos ellos fueran al santuario portando un vaso lleno de agua. ¿Se trataría de algún rito especial?

¿Sería una ofrenda que iban a hacer a alguna de las deidades? Fue transcurriendo el día con lenta seguridad.

Los discípulos no dejaban de conjeturar sobre la extraña solicitud del maestro.

Unos aventuraban si no se trataría de una ceremonia especial en honor de la misericordiosa Tara, otros pensaban que tal vez era que el lama les iba a hacer leer durante toda la noche las escrituras y que el agua era para evitar la excesiva sequedad de boca, otros confesaban no tener la menor idea del por qué de la insólita petición del lama.

El sol anaranjado-oro se comenzaba a ocultar tras los inmensos picos que se divisaban a lo lejos. Los discípulos tomaron cada uno de ellos un vaso y lo llenaron de agua. Luego ansiosos por desvelar el misterio fueron hasta el santuario y se presentaron ante el maestro.

-Bueno chicos – dijo el maestro riendo con su excelente humor-. Ahora vais a hacer algo muy simple. Golpead los vasos con cualquier objeto.

-Quiero escuchar el sonido, la música capaz de brotar de vuestros vasos.

Los discípulos golpearon los vasos. De los mismos no brotó más que un feo sonido sordo desde luego nada musical.

Entonces el maestro ordenó: – Ahora queridos míos vaciad los vasos y repetid la operación.

Así lo hicieron los monjes. Vaciados los vasos golpearon en ellos y surgió un sonido vivo, intenso, musical.

Los discípulos miraron al lama interrogantes. El lama esbozó una sonrisita amorosamente pícara y se limitó a decir: – Vaso lleno no suena, mente atiborrada no luce. Os deseo felices sueños.

Los discípulos un poco avergonzados comprendieron al momento.

Nunca habrían de olvidar aquello de “vaso lleno no suena”.

“Cuando eliminamos los densos nubarrones de ignorancia de la mente en el vacío original de la misma surge el revelador sonido de la iluminación.””


Leyenda sacada de http://www.leonismoargentino.com.ar/RefVozVacio.htm

186/365 ¿Cómo te imaginas tu futuro?

En muchas ocasiones me rijo por la máxima de “prepárate para lo peor, aunque espera lo mejor” y sin darme cuenta es posible que el hecho de prepararme para lo peor te hace inclinar la balanza hacia el lado realista o menos malo de todas las opciones posibles.
Me gustaría compartir con vosotr@s un cuento de un blog que leo con cierta frecuencia sobre cuentos (http://cuentosconluzpropia.blogspot.com) y que nos hace soñar sobre las posibilidades que supone el ser “idealista”. El cuento se llama Los Tres Gusanos de Seda y está sacado del libro de Carlos González Pérez, “Veintitrés maestros de corazón. Un salto cuántico en la enseñanza”.
Había una vez tres gusanos de seda que ignoraban su futuro como mariposas. Sus nombres eran: Pesimista, Realista e Idealista. Se les acercaba la hora de su transformación y empezaron a sentir los primeros síntomas.

Su voraz apetito fue desapareciendo, su movilidad menguaba a gran velocidad y, finalmente, sintieron cómo el capullo los aislaba del mundo conocido, de la seguridad de lo cotidiano. En la oscuridad del misterio de su futuro, tuvieron pensamientos distintos.

Pesimista se dijo a sí mismo que estaba viviendo el final de su vida, y en lo más profundo de su sentir, se despidió de los buenos momentos.

Realista se dio ánimos diciéndose que todo aquello sería momentáneo y que, tarde o temprano, volvería a la normalidad.

Idealista sintió que aquello que le estaba ocurriendo podría ser la oportunidad para que se cumpliese su sueño más preciado: poder volar. Y aprovechó la oscuridad para perfeccionar sus sueños.

Cuando los tres capullos se abrieron, dejaron ver tres realidades iguales y distintas a la vez…

Pesimista era una bellísima mariposa, pero estaba muerta… Había muerto de miedo.

Realista era una hermosísima mariposa pero, a pesar de ello, empezó a arrastrarse como cuando era gusano. Con satisfacción, dio las gracias al cielo por haber podido seguir igual.

Idealista, al ver la luz del día, buscó sus alas y, al contemplarlas, su corazón rezumó alegría, emprendió el vuelo, y dio las gracias, repartiendo su dicha por todo el bosque.
¿Y vosotr@s que opinais? ¿Es posible que el ser realista os haga ser al mismo tiempo conformistas? o que el ser idealistas pueda llevaros a alejar vuestros pies de la tierra… 
Desde mi punto de vista… tod@s deberíamos dejarnos llevar por las alas de nuestros deseos, sin dejar de llevar a nuestras espaldas el paracaídas de la realidad, para que durante el vuelo, pudiéramos echarle un vistazo al paracaídas y asegurarnos de alguna manera, que si algo falla, tenemos algo a dónde agarrarnos.

175/365. El camino de la felicidad

Guapa, eh? by rutroncal

Guapa, eh?, a photo by rutroncal on Flickr.

Para mi, esta carita, es parte de mi felicidad…
El camino de la felicidad
Es la historia de un hombre que estaba harto de llorar. Miro a su alrededor y vio que tenía delante de sus ojos la felicidad. Estiró la mano y quería cogerla.

La felicidad era una flor. La cogió. Y nada más tenerla en su mano, la flor ya se había deshojado.

La felicidad era un rayo de sol. Levantó sus ojos para calentar su cara y enseguida una nube lo apagó.

La felicidad era una guitarra. La acarició con sus dedos, las cuerdas desafinaron.

Cuando al atardecer volvía a casa, el hombre seguía llorando.

A la mañana siguiente siguió buscando la felicidad. A la vera del camino había un niño que lloriqueaba. Para tranquilizarlo cogió una flor y se la dio. La fragancia de la flor perfumó a los dos.

Una pobre mujer temblaba de frío, cubierta con sus harapos. La llevó hasta el sol y también él se calentó.

Un grupo de niños cantaba. Él les acompañó con su guitarra. También él se deleitó con aquella melodía.

Al volver a casa de noche, el buen hombre sonreía de verdad. Había encontrado la felicidad.
E. Vietinghof

153/365. ¿Nos hacemos un anclaje?

¿Nos hacemos un auto – anclaje? cuando digo esta frase en alguno de los cursos de PNL que doy, las caras son de escepticismo y perplejidad… pero en seguida aparece la confianza… y se dejan guiar.
A veces, explicar estas técnicas de psicología aplicada parece que estás explicando algo “medio mágico” o difícil de creer cuando menos.
Lo curioso, es que en alguna ocasión nos hacemos autoanclajes de forma inconsciente, la clave es ser conscientes y poderlos utilizar en nuestro beneficio.
¿En qué consiste un auto-anclaje? consiste en provocarnos un estado de ánimo deseado, asociado a una situación de nuestro pasado y que lo traemos al presente para tomar los recursos que necesitamos.
En resumen, todos tenemos un CD de música, un lugar en nuestra casa, una comida… que nos provocan un estado de ánimo determinado (o de alegría, o de relajación …o incluso de tristeza). Estamos “anclados” a través de esa música, lugar, comida… pero como no lo hacemos de forma consciente, no podemos aprovechar el máximo de sus recursos y por eso tenemos anclados también sentimientos o estados de ánimo no tan positivos.
¿Cómo lo hacemos? En primer lugar, buscaremos en nuestra memoria una situación que nos haya generado ese estado de ánimo deseable (satisfacción, paz, tranquilidad, etc…)
Trataremos de buscar el máximo de la vivencia de esa situación, utilizar vuestros cinco sentidos: “vas a ver lo que viste en ese momento, vas a sentir lo que sentiste, vas a oir lo que oiste, vas a oler lo que olías”.
En el momento en el que logres esa experiencia y te sientas en ese estado deseable, lo vamos a “anclar” a un estímulo kinestésico, elige un sitio donde puedas autopresionarte durante 30 sg y que te resulte fácil hacerlo y trata de recordar el lugar exacto y la intensidad de la presión (muñeca, entre el índice y el pulgar, etc)
A continuación, para validar el anclaje, pensaremos en otra cosa durante un par de minutos (generamos un “estado interruptor”) y a continuación presionaremos el lugar exacto donde hemos hecho nuestro “anclaje” para instalar el estado de ánimo deseado.
La clave… que cada vez que tengamos un estado de ánimo similar al deseado y con bastante intensidad, reforcemos el anclaje presionándonos en el mismo lugar.
¿Lo probamos?

135/365. El secreto de la felicidad

Finiquitando el domingo…, originalmente cargada por rutroncal.

Finiquitando el Domingo.. aprovechando los momentos que quedan para que termine el fin de semana, que como conclusión del mismo me gustaría compartir un cuento de Paulo Coelho: El secreto de la felicidad
“Cierto mercader envió a su hijo con el más sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto, hasta que llegó a un hermoso castillo, en lo alto de la montaña. Allí vivía el sabio que buscaba.

Sin embargo, en vez de encontrar a un hombre santo, nuestro héroe entró en una sala y vio una actividad inmensa; mercaderes que entraban y salían, personas conversando en los rincones, una pequeña orquesta que tocaba melodías suaves y una mesa repleta de los más deliciosos manjares de aquella región del mundo. El sabio conversaba con todos, y el joven tuvo que esperar dos horas para que lo atendiera.

El sabio escuchó atentamente el motivo de su visita, pero le dijo que en aquel momento no tenía tiempo de explicarle el Secreto de la Felicidad. Le sugirió que diese un paseo por su palacio y volviese dos horas más tarde.

-Pero quiero pedirte un favor- añadió el sabio entregándole una cucharita de té en la que dejó caer dos gotas de aceite-. Mientras caminas, lleva esta cucharita y cuida que el aceite no se derrame.

El joven comenzó a subir y bajar las escalinatas del palacio manteniendo siempre los ojos fijos en la cuchara. Pasadas las dos horas, retornó a la presencia del sabio.

¿Qué tal?- preguntó el sabio- ¿Viste los tapices de Persia que hay en mi comedor? ¿Viste el jardín que el Maestro de los Jardineros tardó diez años en crear? ¿Reparaste en los bellos pergaminos de mi biblioteca?

El joven avergonzado, confesó que no había visto nada. Su única preocupación había sido no derramar las gotas de aceite que el Sabio le había confiado.

Pues entonces vuelve y conoce las maravillas de mi mundo -dijo el Sabio-. No puedes confiar en un hombre si no conoces su casa.

Ya más tranquilo, el joven tomó nuevamente la cuchara y volvió a pasear por el palacio, esta vez mirando con atención todas las obras de arte que adornaban el techo y las paredes. Vio los jardines, las montañas a su alrededor, la delicadeza de las flores, el esmero con que cada obra de arte estaba colocada en su lugar. De regreso a la presencia del Sabio, le relató detalladamente todo lo que había visto.

¿Pero dónde están las dos gotas de aceite que te confié? -preguntó el Sabio-.

El joven miró la cuchara y se dio cuenta que las había derramado.

Pues éste es el único consejo que puedo darte – le dijo el más Sabio de todos los Sabios-. El Secreto de la Felicidad está en mirar todas las maravillas del mundo, pero sin olvidarse nunca de las dos gotas de aceite en la cuchara.”
Cuántas veces caminamos por la vida pendientes de las gotas de aceite de la cuchara… y lo que es peor… cuántas otras nos dejamos llevar por nuestros impulsos y perdemos el objetivo de conservarlas.
Feliz Semana!!a

130/365. No te detengas

Hoy he tenido la suerte de encontrar un poema que me parece revelador de un estado de ánimo, de un estilo de encarar la vida y de una propuesta firme por que cada día encontremos algo positivo a lo que agarrarnos y por lo que seguir yendo hacia adelante. Como siempre, me gustaría compartirlo y animaros que al igual que yo lo he hecho, dediquéis un par de minutos de reflexión tras su lectura.

NO TE DETENGAS
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …
Versión de: Leandro Wolfson (atribuido a Walt Whitman)

125/365. Carta de Penélope a Ulises

Banquito al mar, originalmente cargada por rutroncal.

Hoy te espero tejiendo una hermosa bufanda
intercalo colores, entre besos y ansias
En el jardín florecido de esperas inquietas
Mi corazón te llama y mi mente te sueña
OH mi Ulises querido, cuanto te amo en silencio
necesito tus besos, necesito palabras
tú rey de mi vida, sabes como endulzarme
y en un banco callado voy bordando esperanzas
Atraviesa tu barco, esas aguas revueltas
repletas se sirenas que a tu paso te llaman
te dedican su canto y embrujarte pretenden
no las escuches, amor, regresa a tu casa
Me acompañan níveas palomas
con sus trajes de gala, sus arrullos recuerdan
cuando tú me arrullabas tocando mi piel
cuando tierno y amoroso a mi te abrazabas
El tiempo ha pasado y mi amor que es eterno
te sigue esperando, no importa que en la noche
deshaga mi bordado y comience de nuevo
No habrá otro galán que acaricie mis manos
Soy tuya Ulises, mi amado, tesoro de mi espera
Los dioses bendijeron nuestra unión para siempre
Yo te amare más Alla de la muerte
Y en este banco espero, ansiosa que llegues…
Penélope

124/365. La bolsa de Clavos

Detalle del hotel de Gijon, originalmente cargada por rutroncal.

Cuando hice esta foto me acordé por asociación de ideas de un cuento que me parece muy interesante, sobre todo cuando la imagen es de una máquina registradora y como dirían los contables…. “todo apunte, cuenta”.
El cuento dice así: La bolsa de Clavos
Esta es la historia de un joven que tenía muy mal carácter.
Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta.
El primer día, el muchacho clavó 37 clavos detrás de la puerta.
Las semanas que siguieron, a medida que el aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta.
Descubría que era más fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la puerta.
Llegó el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día.
Después de informar a su padre, este le sugirío que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter y demostrara paciencia.
Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta.
Su padre lo tomó de la mano y lo llevo hasta la puerta.
Le dijo: has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma.
Cada vez que tu pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves.
Tu puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero del modo como se lo digas lo devastara, y la cicatriz perdurara para siempre.
Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física.
Los amigos son joyas preciosas. Nos hacen reír y nos animan a seguir adelante. Nos escuchan con atención, y siempre están dispuestos a abrirnos su corazón y demostrarnos empatía para lo bueno y para lo malo.