¿Y tú?¿qué llevas en la mochila?

Este post está dedicado a mis conversadores de twitter de esta semana: @BlancaUsoz @lailaelqadi @Mialterego5 @inesbajo @carlosvg @Bebra_enf @Esthersuarez72 @RafaelTimermans
Con ellos llegó el motivo de este post y es que entre varios desvaríos de conversaciones entró en juego una mochila, que por cierto todavía no me ha quedado claro de qué la llenaban cada uno de ellos pero que a mí me recordó a la película “Up in the air”.
up-in-the-air-clooney
Hasta ver la película, reconozco que la analogía de la mochila la he utilizado varias veces en formación, unas siendo el símbolo del aprendizaje que llevas acumulado y que tras un curso conservas porque te ha impactado, porque lo vas a poner en práctica o por que te ha parecido interesante… y cuando hablas de inteligencia emocional, el símil en muchas ocasiones es en cuanto a la cantidad de cosas de las que te haces responsable (por exceso normalmente).
La cuestión es que en “Up in the air”, tratan la mochila como las cosas/personas que nos anclan en el sitio del “ahora” y que es posible que nos impidan avanzar o imaginarnos un futuro diferente. Y también puede ser, ¿no?
A continuación en lugar de un cuento, me gustaría compartir parte del guión que hace mención el discurso de George Clooney (Ryan Bingham) con la “famosa mochila”
A SPOTLIGHT reveals RYAN BINGHAM standing at a PODIUM.
He unzips a BACKPACK and sets it down beside him.
RYAN
How much does your life weigh?
Ryan pauses to let us consider this.
Imagine for a second that you’re
carrying a backpack… I want you
to feel the straps on your
shoulders… You feel them?
(gives us a beat)
Now, I want you to pack it with
all the stuff you have in your life.
Start with the little things. The
stuff in drawers and on shelves.
The collectables and knick-knacks.
Feel the weight as it adds up. Now,
start adding the larger stuff. Your
clothes, table top appliances,
lamps, linens, your TV. That
backpack should be getting pretty
heavy at this point – Go Bigger.
Your couch, your bed, your kitchen
table. Stuff it all in… Your car,
get it in there… Your home,
whether you have a studio apartment
or a two story house, I want you to
stuff it into that backpack.
Now try to walk.
Kinda hard, isn’t it? This is what
we do to ourselves on a daily
basis. We weigh ourselves down
until we can’t even move. And make
no mistake –
Moving is living
Now, I’m going to set your backpack
on fire. What do you want to take
out of it? Photos? Photos are for
people who can’t remember. Drink
some gingko and let the photos
burn. In fact let everything burn
and imagine waking up tomorrow with
nothing.
(a beat of emphasis)
It’s kind of exhilarating isn’t it?
That is how I approach every day
La cuestión es ¿qué significa la mochila para cada uno de nosotros/as? ¿la vemos como un agente de experiencia / conocimientos / avance? o ¿la vemos como un elemento de estancamiento? Ahora nos toca definir a nosotros qué llevamos en la mochila y para qué lo queremos usar ¿no?
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356/365 Historias del tren

Historias del tren 1 by rutroncal
Historias del tren 1, a photo by rutroncal on Flickr.

Camino de la cena de Nochebuena voy en el tren… y me encanta observar a la gente que de una manera u otra transmite sus historias de forma más o menos repetida.
Me encanta imaginarme cuáles serán sus esperanzas, las que dejan en el andén y las que recogen en la estación de llegada…
los problemas, las preocupaciones, los sentimientos, los anhelos y los deseos, los reencuentros y las despedidas, los abrazos y los besos, las lágrimas y las sonrisas… 
Creo que un tren da para muchas historias, aunque como en el AVE de Madrid – Valencia sólo hayan 98 minutos de distancia…

309/365 La ducha… momento de paz

Lluvia a granel by rutroncal
Lluvia a granel, a photo by rutroncal on Flickr.

El ruido del agua…
El vapor flotando..
El calor de la lluvia…

Hacen que me sienta relajada, me permiten conectar con mi yo interno y reflexionar sobre el día… es mi anclaje personal.
Normalmente me ducho por la noche porque desde pequeña ha sido un ritual, y desde el mismo momento en el que entro en la ducha… me relajo y me preparo para el sueño…

Cómo ver un problema… y ser capaz de ver más de una solución


Después de una semana intensa y llena de debates, me parece interesante recordar una técnica para el análisis de problemas del doctor Edward de Bono.


Ya hace unos cuantos post comentaba la capacidad que tenemos en ocasiones de limitar nuestro enfoque de pensamiento por nuestros propios “mapas del mundo“, paradigmas subjetivos que utilizamos para interpretar lo que vemos y que nos sirven de base para solucionar los problemas a los que nos enfrentamos.

En muchas ocasiones, esto en lugar de facilitarnos el análisis, nos limita, porque la visión o el enfoque que tenemos del problema es limitada y aunque encontremos una solución que nos pueda servir no tenemos garantizado que sea la mejor o la más adecuada.

Por este motivo, el doctor de Bono ideó una sencilla práctica que consistía en tratar de analizar el problema desde una posición determinada, teniendo en cuenta que existen 6 posiciones distintas y complementarias que nos van a ayudar a conocer de forma casi asegurada toda la dimensión del problema y que contactan directamente con nuestro estado emocional al respecto del problema (“los 6 sombreros para pensar”).

Se identifican seis estados/ posiciones distintas:
  • Neutralidad (Blanco) Considerando puramente qué información está disponible, ¿Cuáles son los hechos?
  • Sentimiento (Rojo) Reacciones viscerales instintivas o declaraciones emocionales (pero ninguna justificación)
  • Juicio negativo (Negro) Lógica aplicada a identificar defectos o barreras, buscando “lo que no casa”.
  • Juicio positivo (Amarillo) Lógica aplicada a identificar beneficios, buscando armonía.
  • Pensamiento creativo (Verde) Informaciones de provocación e investigación, viendo a dónde nos lleva un pensamiento.
  • Proceso de control (Azul) Pensando sobre el pensar.
Para que sea más visual, se identificó cada estado con un color, y cada uno de ellos como si fuera un sombrero distinto para que pudiera ser más fácil adoptar ese estado a través de la colocación de un sombrero en nuestra cabeza.

Ojalá, y aprovechando que los sombreros están de moda, fuera más común esta práctica y nos permitiera no sólo analizar los problemas de una forma más completa, sino incluso facilitaría en más de una ocasión compartir puntos de vista y porqué no, generar acuerdos mucho más sólidos.
Foto sacada de chalo84 de flickr. Más info en el libro “Seis sombreros para pensar” de Edward de Bono