¿Y ahora que hacemos con nuestros sueños?

Año 2014… ayer volvimos a acometer nuestro  proyecto  especial #a4manos con mi gran amigo Iñaki González pero… hemos querido darle un toque diferente y… aún más práctico de tal manera que a partir de ahora el primer martes de cada mes os propondremos un tema de reflexión y el día siguiente compartiremos una práctica o un juego o una lectura o …. Ya se nos ocurrirán más cosas … 🙂 así que nos juntamos de nuevo SobreviviRRHHé! y La Verdad Absoluta No Existe para ofreceros lo mejor de nuestras intenciones y corazones… a ver que tal sale.

Comenzábamos ayer con una frase que nos inspiraba que a pesar de la edad eso no tenía que ser límite para crear sueños. ¿te acuerdas? Sino… por favor pásate antes por el post de los Nuevos Retos para el 2014 y … no te olvides de volver! 🙂

La cuestión es que como decía Paulo Coelho

La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante

Y ¿de qué están hechos nuestros sueños? ¿Qué ingredientes necesitan? ¿cómo podría ser la receta?

Nuestros sueños, deberían tener un vasito de ilusión, una cucharada de pasión, unas migas de cordura, una pizca de riesgo, unos gramos de dificultad y mezclar todos los ingredientes en el bol de la acción y dejarlo cocer en el horno de la experiencia.

la foto

Ayer proponíamos los 4 pasos para que nuestros sueños abandonaran las nubes … ¿qué os parece que Iñaki comparta un sueño y sus pasos para que veáis cómo lo podemos aplicar? ¿qué te parece Iñaki? ¿te animas?

¿Truco o trato? Quién me mandará a mí meterme en estos líos, jajaja…

¿A qué huelen las nubes? ¿De qué están hechos los sueños? ¿Qué ingredientes necesitan?

Creo que voy a llamar al crío este de Logroño que lo ha petado en MasterChefJunior a ver si tiene la receta de los sueños y me hace uno rico-rico, jajaja…

Y aunque los sueños, sueños son (que diría aquel) mi receta ideal creo que debería llevar mucho de realismo, mucho de planificación, mucho de sacrificio y, por supuesto, mucho de ilusión, porque la ilusión será la salsa que hará que podamos seguir soñando cuando todo se tuerce… porqué sí, querido lector, al final siempre se tuerce… pero debemos ser constantes y demostrar tenacidad para volver a enderezar el rumbo, y la suficiente mano izquierda para si no enderezarlo, al menos, sí saber modificar las coordenadas necesarias para llegar a buen puerto.

Pero véis, ya me he liado, será que no me gusta cocinar. Parece ser que para mí los sueños, más que un guiso, son un viaje, una aventura… y como tal, hay que atreverse a vivirla. El destino, la suerte, o el karma (o en lo que quieras que creas) hará que llegues o no, pero lo importante será lo que vayas recogiendo en el camino.

NOTA: Mi sueño… otro día os lo cuento, lo prometo!

Bueno, la propuesta está echada, de sueños va la cosa.. quizás será cuestión de entrenar los sueños lúcidos para visualizar nuestros propósitos y hacerlos realidad ¿qué os parece contar con Iker Jiménez para que nos lo explique? 🙂

http://www.ivoox.com/control-mental-suenos-lucidos-16-01-2011-3-audios-mp3_rf_495041_1.html

http://www.ivoox.com/control-mental-suenos-lucidos-16-01-2011-3_md_495041_1.mp3″ Ir a descargar

200/365 Calor, perros, … y otras cosas del día a día

Qué calor!! by rutroncal
Qué calor!!, a photo by rutroncal on Flickr.

Hace calor… y como todos los días en los que hay poniente los animales también lo sufren.
No hay muchas cosas que se puedan hacer cuando tienes un animal que pasa mucho calor, … que no le falte agua, dejar alguna ventana abierta si hay corriente y aunque le cortes el pelo recomiendan los veterinarios que no se les corte del todo porque es a través de su pelaje donde tienen la mayor protección, tanto para las altas como para las bajas temperaturas.
El caso, es que yo quería llevar a la Luna de nuevo a la peluquería, pero resulta que estaba cerrada… y eso me ha llevado a pensar en aplicar el hábito 1: Ser proactiv@ y tras la vuelta de vacaciones dar a la peluquería mi correo electrónico para que me avisen la próxima vez.
Cada vez es más frecuente que negocios / empresas / tiendas, etc utilicen medios como el SMS, e-mails, atención virtual e incluso blogs para informar, ofrecer, asesorar e incluso facilitar el servicio post-venta, quizás suene algo extraño que el cliente demande servicios aprovechando estas nuevas tecnologías, pero otro día ya comenté alguna situación que se da en más de un comercio de los barrios de nuestras ciudades y porqué no ayudar a estos autónomos a que accedan a estos recursos que por otro lado no les costarían dinero y sin embargo, les proporcionarían más de un beneficio.
Sin ánimo de parecer una “metomentodo”, pero con un alto interés por que tod@s podamos hacer algo a nuestro nivel, ¿por qué no empezar por lo que tenemos más cerca?

Trabajando nuestro círculo de influencia…

Bueno, ya que en la “mini” encuesta aparece como tema más votado la actualidad… en el post de hoy hablaremos de un concepto que trabajamos en la conferencia de ayer sobre los 7 hábitos en la Universidad de Alicante: el círculo de influencia y el círculo de preocupación.
Forma parte del primer hábito, el de la Proactividad, que trabaja sobre nuestra libertad de elección. En este caso tiene que ver con las acciones que elegimos realizar con respecto a las cosas que nos preocupan.
Cuando hablamos del círculo de preocupación, en él podríamos poner todo lo que nos preocupa, todo lo que nos ocupa tiempo y nos afecta de algún modo. La pregunta que nos debemos hacer es si ¿hacemos algo al respecto?, porque en función de nuestra capacidad para poder hacer algo iremos pasando del círculo de preocupación al círculo de influencia, será cuando pasemos de perder el tiempo en preocuparnos, pasemos a invertirlo en ocuparnos.
¿Eso significa que no debo preocuparme por aquellas cosas en las que no tengo opción de intervenir? ¿He de dejar de preocuparme por el hambre en el mundo o por la capa de ozono?, no; significa que no he de centrar la mayor parte de mi tiempo en preocuparme por cosas en las que no hago nada al respecto.
Es posible que sienta que yo sólo no puedo combatir el hambre en el mundo, pero sí que puedo elegir sobre aquellas acciones que puedan ser como un grano de arena que poco a poco haga que sienta que estoy haciendo algo, que mi aportación, dentro de mi ámbito de actuación, es importante.
Pensar que, si únicamente nos centramos en aquellas cosas que nos preocupan pero tenemos la sensación de que no podemos hacer nada… cuanto más grande es nuestro círculo de preocupación,… más grande es nuestra sensación de impotencia, frustración e incluso nuestra implicación para hacer casi cualquier cosa será baja porque seremos “esclavos” de nuestro entorno, los demás y lo que nos rodea decidirán por nosotros cuáles serán nuestras acciones y por tanto, nuestros resultados.
Cuanto mayor sea nuestro círculo de influencia, mayor sensación de control sobre la consecuencia de mis acciones tendré y sobre todo seré protagonista de mis logros.
La clave es que si algo me preocupa, en lugar de quejarme, en lugar de pensar que no puedo hacer nada,… he de pensar ¿qué es lo que puedo hacer? en algunos casos mi aportación será mucho mayor y con un efecto más directo sobre mis resultados, y en otros casos, será de menor impacto, pero siempre será mi elección.
Si lo llevamos a nuestra vida personal y/o profesional… a veces nos preocupa el tener una mala relación con una persona determinada o que nos estemos quejando continuamente de nuestra empresa o de cómo funcionan las cosas en algo en concreto… protestar, quejarse,… no nos lleva a ningún destino que no sea la frustración y al crecimiento de nuestro círculo de preocupación.
He de elegir qué he de pasar a mi círculo de influencia… o incluso y porqué no, qué sacar de mi círculo de preocupación. Pensar que si está allí es porque me preocupa y sin querer estoy invirtiendo tiempo y energía generándome un estado emocional positivo o negativo… según esté ampliando o encogiendo mi círculo de influencia…