266/365 Terapia y animales

Luna con mensaje by rutroncal
Luna con mensaje, a photo by rutroncal on Flickr.

Los animales de compañía (sobre todo los perros) son terapéuticos, sobre todo para personas mayores y niños, aunque desde luego ayudan a cualquier edad.
Una de los factores que previenen cualquier tipo de trastorno de tipo afectivo es el tener una red social con la cual poder interaccionar y poder apoyarte cuando lo necesites, bien sea para contar tus problemas, reflexiones, compartir tus pensamientos, relativizar, distraerte, divertirte, reir, etc…
El tener un animal como un perro, hace que aunque no sustituya nunca a una buena red de amigos / familia, hace que se convierta en “alguien” muy útil para nuestra salud mental.
Yo misma hace tiempo he pasado por momentos en mi vida en los que gracias a Luna he podido salir. Ella, me escuchaba, me daba cariño, me obligaba a salir, a jugar,… y hacía que no me sintiera sola…
Tener un animal además sirve para generar una disciplina en los niños. El tener que cuidar de alguien, darle de comer, darle unos horarios,… hace que se hagan responsables… eso sí, siempre y cuando no son los padres los que acaban haciendo lo que deberían hacer los hijos,…
Para todo aquel que le interese este tema, he encontrado un libro que me ha parecido muy interesante: Recetario ilustrado de ejercicios para terapia y actividades asistidas con perros de Peggy Gilbert.

176/365. El calor, ese maldito compañero del verano

Tiene calor... by rutroncal

Tiene calor…, a photo by rutroncal on Flickr.

Animales y personas padecemos en verano las consecuencias de las elevadas temperaturas y/o humedad de nuestras respectivas ciudades de residencia…
Lo que debemos de tener en cuenta es que el calor, no sólo nos afecta físicamente, sino que también afecta a nuestro estado de ánimo, por lo que la pregunta que nos hemos de hacer es ¿estamos preparados para el calor que se avecina?
Físicamente podemos seguir las recomendaciones que la Cruz Roja nos proporciona para diferentes situaciones del día a día, pero además, hemos de ser conscientes también de que el calor también nos afecta anímicamente.
El calor hace que nos sintamos por regla general más apátic@s, con menos ganas de hacer cosas, es posible también que ese calor nos provoque cambios de humor pudiendo estar más irascibles e incluso afectar a nuestro apetito…
Es importante generar hábitos saludables, en los que incluyamos actividades que nos hagan salir de la apatía y encontrar tiempo para hacer cosas que nos estimulen; asimismo, es importante la regulación del sueño y de la dieta (puesto que son dos aspectos que también infieren en nuestro estado de ánimo).
Es posible que el calor no nos deje dormir bien, por lo que procuraremos dormir con una ventana abierta o con algo de aire fresco preferiblemente, sino, el aire acondicionado a una temperatura recomendada de 24,5 +/- 1º en verano para que el cambio no sea demasiado brusco. Con respecto a la dieta, procuremos comer fruta más que helados y preferiblemente agua fresca en lugar de fría (la fruta nos proporcionará vitaminas y si bebemos bebidas excesivamente frías tendremos más calor antes).
Igual que a los animales, los hábitos regulan nuestro estado de ánimo y por tanto, si éstos son saludables, estamos aumentando nuestra tolerancia al estrés, pero esto tiene que completarse con algo más: hemos de aprovechar el tiempo libre y realizar actividades que nos hagan salir de la apatía.
Piensa qué vas a hacer este verano, en qué te gustaría emplear tu tiempo libre (poco o mucho) y hazlo. Tu salud mental y tu entorno te lo agradecerán…