La ilusión es positiva, la desesperación transmite inseguridad

Estoy volviendo a hacer selección desde hacía tiempo… entre la crisis y que he estado más dedicada a programas de formación y desarrollo, no había tenido muchas oportunidades de retomar la selección como actividad.
Uno de los puestos que he estado buscando es un mando intermedio, y la verdad es que hoy por hoy, te encuentras curriculums que hace 5 años hubieras “pagado” por encontrar.
Pero además del curriculum, ¿qué es lo que se valora en una selección actualmente? lo que hoy se valora casi sobre todas las cosas es la inteligencia emocional (sobre todo en puestos de mando, pero podría decir que para casi cualquier profesión), el cómo han reaccionado ante la crisis, ante el desempleo (el que le haya tocado), el cómo han sabido resolver situaciones complicadas,… y sobre todo que sigan teniendo ilusión por su trabajo, es decir, que sean capaces de mostrar resiliencia.
Y el caso es que te encuentras con magníficos profesionales, pero que llegado el momento confunden la ilusión por desesperación y hay que tener cuidado, porque entonces estamos transmitiendo tensión, inseguridad, y por tanto en algún caso, falta de inteligencia emocional.
Como entrevistadora / consultora, yo entiendo las dificultades que hay hoy en día para encontrar trabajo, procuro empatizar con cada situación, pero también tengo que ser objetiva y ser intermediaria entre mi cliente y el candidat@, y esas manifestaciones, ese “quiero trabajar como sea, cuando sea y por lo que sea” hace que en puestos de mandos medios y de mayor responsabilidad, sean entendidas como indicador de inseguridad, baja tolerancia al estrés y cierto victimismo o baja resolución de problemas / proctividad.
¿Cuáles son las claves entonces?
– Ten identificados tus puntos fuertes
– Trata de conocer al máximo la empresa / puesto al que optas para poder indicar y hacer valer tu valor añadido
– Procura expresarte utilizando lenguaje positivo y denotando iniciativa
– Confía en tí mismo y en tus posibilidades
– Llega puntual (no excesivamente pronto, si llegas antes de 5-10′ de tu entrevista es indicador de ansiedad o inseguridad), cuida tu imagen y muéstrate natural 
es decir, trata de comportarte de forma coherente al puesto al que optas.
Si llevas en paro unos meses… trata de ser capaz de sacar partido a ese periodo (y coméntalo en la entrevista).
– Mejora tus idiomas
– Renuévate en tu área/ campo de especialidad o trata de completar aquellas lagunas.
-Aumenta tu red de contactos
Pero sobre todo… no te rindas, analiza tus entrevistas, tras el proceso pide feedback siempre que sea posible, evalúa tu sistema y reinvéntate siempre que puedas.
Si imaginas un puerto de destino tienes más probabilidades de alcanzarlo, sino te lo imaginas… corres el peligro de naufragar y perderte en la inmensidad del mar.
Recuerda que la suerte no es encuentra, se busca.
¿y vosotr@s? ¿qué opinais?

Crisis, selección y candidatos. Cuestiones del ahora y del mañana

Esta semana hemos presentado por tercera vez a un candidato como finalista a un cliente (el 3º por el que pasa), hay que decir que no nos dedicamos al “outplacement”, pero somos personas que consideramos que un buen candidato es un buen candidato y por eso es finalista.
El caso es que en muchos medios aparecen noticias sobre la crisis, el desempleo, las empresas…. pero las personas que se encuentran buscando trabajo en estos medios, en muchas ocasiones se quedan con la foto de la cola del INEM.
Hay algo más que la cola del paro, hay un trabajo diario de búsqueda y un trabajo diario para no caer en la desesperación.
Lo que me preocupa, es que los candidatos no sólo tienen que superar el primer filtro (esos psicólog@s malísimos de la muerte que somos los que vamos a tratar de buscar todos sus secretos y preocupaciones ocultas,… entiéndase esto como una metáfora irónica de la situación); sino que además tienen que pasar el siguiente filtro que es otra persona, quizás no tan sensibilizada con los recursos humanos.
La cuestión es que nosotros diferenciamos la ansiedad estado de la ansiedad rasgo, es decir, de la ansiedad o el nerviosismo generado por la situación de inestabilidad transitoria que genera el desempleo de la ansiedad que sugiere inestabilidad emocional; sin embargo, cuando tu presentas tres candidatos (es indistinto que se presenten a nivel interno como presentados por una consultora externa) al Director/a del Departamento / Área y no sabe distinguir esta cuestión, normalmente se interpretan estos signos de nerviosismo como inseguridad, y por tanto de incapacitación para desempeñar ese puesto de trabajo.
Llegados a este punto, creo que personalmente nos toca “enseñar” al candidato a modular estos indicadores y “enseñar” al cliente a ampliar sus puntos de mira.
¿Por qué? porque lamentablemente cada vez será más frecuente encontrarnos a gente en desempleo buscando trabajo para cualquier tipo de puesto (directivo, mando intermedio, técnico cualificado, …) incluso en aquellos puestos en los que no era tan corriente encontrarte gente en paro y te encontrabas con la premisa del cliente (interno o externo) que quiere una persona que se encuentre trabajando. Ahora no podemos decir: si está en desempleo no lo quiero. No es justo, ni coherente, ni tiene sentido (no lo tenía antes en muchas de las ocasiones…. )
Creo que deberíamos replantearnos el enfoque de estas entrevistas y profesionalizarlas desde el principio hasta el final, que haya siempre alguien de RRHH acompañando a todas las fases del proceso para discernir aquellos aspectos de la personalidad o de la conducta que puedan ser malinterpretados, para poderle dar a cada candidato una oportunidad y ser justos y objetivos en esa selección.
Ganarán los candidatos, porque su meta se habrá cumplido y podrán ver recompensados sus esfuerzos.
Ganarán las empresas, porque tendrán empleados, colaboradores, mandos,… con ganas de trabajar y de aportar desde el principio (además del consiguiente agradecimiento por la oportunidad).
Ganaremos todos, porque esa es la cuestión… que el pensar en ganar – ganar no sea algo de unos pocos sino que forme parte de nuestra cultura.