Delegar o la tentación del “flying brown”

He dado muchos cursos de gestión del tiempo, leído libros, aplicado técnicas, etc. y una de las “grandes herramientas” que salen para gestionarse mejor el tiempo es la DELEGACIÓN.

El problema es confundir la delegación con el traslado de “flying browns” o “marrones voladores”, que como su propio nombre indica no sería calificado como “marrón” si fuera algo positivo, ¿no?.

abdicar

Bueno y ¿qué se hace para delegar bien? para empezar he de pensar que aunque delegara una tarea, no delego la responsabilidad (ésta va asociada al puesto) y sólo he de pensar en la tarea a delegar sino también en el “a quién” (y tampoco vale él/ la que siempre me dice que sí porque tampoco sería justo ni para esta persona ni para el resto de compañeros / colaboradores).

¿Pienso antes en el qué o en el quién? Depende. ¿a prioridad es liberarme de tareas o motivar a una persona del equipo? En función de cómo conteste esta pregunta, tendré la respuesta.

¿Cuál es la mejor tarea?, en principio una que pueda permitirme un progreso, un aprendizaje, es posible que alguna de mis tareas rutinarias (que para mí si lo son) a uno/s de mis colaboradores puede que les resulte un reto. Pensemos que a cada uno nos motivas cosas distintas.

Una vez tengo este paso, no vale “endosar” y “ya nos veremos”, es importante establecer un seguimiento, facilitar recursos y preguntar necesidades.

En ocasiones pensamos que una persona que lleve con nosotros “X” número de años sabe y controla todo lo que hacemos nosotros… o que sabe a quien ha de pedir determinados datos, que recursos hay en el sistema / en la organización disponibles para esa determinada tarea,… No supongamos, informemos, preguntemos y clarifiquemos.

Evidentemente, lleva tiempo delegar, es una INVERSIÓN, porque muchas veces nos autoengañamos diciéndonos a nosotros mismos “si es que entre que te lo explico y te lo doy, ya lo he hecho yo”. Es cierto, pero ¿habéis pensado en la de cosas que podríais hacer con el tiempo que os ocupa esa tarea?.

¿Os habéis planteado que a lo mejor el hecho de delegarle eso a uno de nuestros colaboradores / compañeros es una muestra de confianza, motivación y respeto?

Es de sentido común, delegar como os gustaría que os delegaran a vosotros /as. No hagais del “flying brown” una práctica deportiva.

219 Delegar G

La felicidad existe y se puede (y debe) compartir

Según Benjamin Franklin, “La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”; y estoy plenamente de acuerdo con él. La felicidad es la suma de los momentos felices que además somos capaces de identificar y sacarles el máximo partido.
 
La pena es que esto en lugar de hacerlo con las cosas/ momentos positivos lo solemos hacer más a menudo con los momentos más negativos del día, con lo que finalmente acabamos nuestra jornada con un sentimiento negativo o de infelicidad que hace que no esperemos nada positivo del día siguiente.
 
La felicidad está a nuestro alrededor, en cada momento, dentro de nosotros… y de nosotros depende no sólo encontrarla para sentirnos mejor, sino además ser capaces de compartirla y que sea algo contagioso. Hace un año, salía un estudio donde decía que los españoles éramos felices… demostrémoslo.
 
Un paso importante es la sonrisa… para ello os invito a “entrenar” a sonreir; a veces no es fácil… lo cual no significa que no podamos hacerlo.
Importante: La postura, ésta nos da confianza, facilita la respiración y el ritmo cardíaco, así que poneros frente a un espejo, postura recta, miraros a los ojos y hacer 3 respiraciones profundas (es posible que empecemos con cierta “risilla nerviosa” sintiéndonos algo ridículos … esa risilla es un gran comienzo :))
 
Siguiente paso: sonrié, haz muecas, juega con tu rostro (los músculos del rostro es bueno que los ejercitemos de vez en cuando…) y mira cuántas sonrisas distintas eres capaz de hacer …. de menor a mayor amplitud. Quédate con la que más te guste … o las que más… pueden ser varias.
 
El siguiente nivel sería acompañar a esas sonrisas de un lenguaje positivo (normalmente tendemos a hacer lo contrario y a “autocastigarnos” con mensajes negativos que nos estancan o nos hacen ir hacia atrás), algunos ejemplos: Puedo hacerlo, SÍ, Genial!, Fantástico, Voy a …., Me gusta!, etc… lo que primero se nos venga a la cabeza. Sin filtros. Sólo mensajes positivos. Si nos viene algún mensaje negativo nos miraremos a los ojos frente al espejo, diremos un alto “NO” y transformaremos ese mensaje el lo contrario, dándole el sentido positivo.
 
Cargados de energía… ¿Qué os parece si salimos a la calle a compartirla?
 
Asimismo, me gustaría compartir (como ya es costumbre en este blog) dos cosas: lo primero un cuento, es de Pedro Pablo Sacristán y se titula “El caballero y el mundo”… Creo que podemos sacar un par de ideas fuerza…, ya me diréis. Dice así:
 
“Había una vez un heroico caballero, de los que triunfan en cuentos de todas las lenguas y lugares. Su valentía era tan grande, y su espada tan temida, que cansado de buscar dragones, ogros y monstruos de cuento en cuento, decidió abandonar los cuentos y venir a probar su valentía y su destreza al mundo real. Pero cuando llegó aquí, no encontró temibles criaturas, ni malvados brujos, ni siquiera una pobre madrastra a la que atemorizar con su espada. Y era muy raro, porque lo único que vio fue gente preocupadísima, con la misma cara de susto de todos aquellos que alguna vez había salvado de un dragón o un ogro. Sin embargo, no parecía haber nadie que les atemorizara o les obligara a vivir con aquella angustia: todos iban de un lado a otro, con prisa y sin hablar con nadie, como si algo terrible fuera a ocurrir. Pero al acabar el día, nada malo había ocurrido. Y así un día, y otro, y otro.
El caballero pensó que aquella podría ser su aventura más heroica, y resolvió dedicarse por completo a encontrar el misterio de la angustia del mundo real. Buscó, preguntó, indagó, navegó y trepó, pero no encontró nada. Dispuesto a no rendirse, regresó a su mundo de cuentos para hablar con el gran sabio.
– Dime, gran sabio ¿cuál es el gran enemigo invisible que atemoriza a las gentes del mundo real? Aún no he podido encontrarlo, pero no descansaré hasta vencerle y liberarlos a todos, como hice con tantas ciudades.
El gran sabio calló durante largo rato, y finalmente dijo:
– No tienes fuerza ni coraje suficientes para vencer esta batalla. El enemigo no existe, pero es poderoso, y tan numeroso como las estrellas del cielo
– ¡cómo! – protestó el caballero – ¿es eso posible?
– En el mundo real, como no había dragones ni ogros, se inventaron los enemigos, y ahora los llevan dentro. Cada uno tiene un enemigo hecho a su medida, y está dentro de su corazón. Para unos se llama codicia, para otros envidia, para otros egoísmo, pesimismo o desesperanza. Han sembrado su interior de malos sentimientos, llevándolos consigo a todas partes, y no es nada fácil arrancarlos de allí.
– Yo lo haré -repuso el caballero- yo los libraré.
Y el caballero regresó al mundo, llevando consigo todas sus armas. Y uno tras otro, se fue ofreciendo a cuantos encontraba para liberarles de su mal interior. Pero nadie le hizo caso, sólo encontró indiferencia y caras de extrañeza. Finalmente, agotado y confundido, arrojó sus armas al suelo y se dirigió hacia una piedra del camino para descansar. Pero al hacerlo, tropezó con la espada y fue a parar al suelo, dándose de cabeza contra un pollo que cacareaba por allí. Al verlo, un hombrecillo triste que pasaba por aquel lugar, comenzó a reir a carcajadas, tanto que casi no podía mantenerse en pie. El caballero se enojó, pero al mirar al hombrecillo, observó en sus ojos el brillo alegre que no había encontrado en el mundo real…
Y así fue como el caballero encontró por fin la solución al mal de los habitantes del mundo; sólo necesitaban una sonrisa, una pequeña ayuda para desterrar sus malos sentimientos y disfrutar de la vida…. Y desde aquel día, el caballero, armado con una gran sonrisa, se dedicó a formar un ejército de libertadores, un numeroso grupo de gente capaz de recordar a cualquiera la alegría de vivir. Y vaya si ganó la batalla, tan brillantemete como siempre había hecho.”
Y la segunda… un vídeo, es un anuncio de Cocacola,
Me parece brillante… a mí personalmente me ha emocionado y creo que hay ejemplos a nuestro alrededor que pueden servir de inspiración también. Por ejemplo, el otro día en Facebook, mi amiga Mónica puso el siguiente mensaje en su muro, al que efectivamente, me sumé: 

Copio a Carlos y me sumo a su iniciativa. Y tú, ¿quieres una sorpresa mía?
“Cadena de Favores… ahí va:
Las primeras cinco personas SÓLO a las primeras cinco personas que comenten sobre este status recibirán, de mi parte y sin advertencia previa (en algún momento de éste año), una sorpresa.Tal vez se trate de un libro, os invito un cafe, o alguna otra sorpresa divertida.
Las condiciones son que esas cinco personas ofrezcan lo mismo en su status de FB. Hagamos de este 2013 el año en que hacemos algo bueno por los demás, por el simple hecho de hacer a alguien sonreír o sentirse especial, ya que tal como están las cosas, todos lo necesitamos.
Animaos!! :)”
A veces veo mensajes de estado en Facebook de iniciativas diferentes que creo que no llevan a la acción, que es posible que hagan reflexionar durante 2 segundos (puede que algún minuto más) pero se quedan ahí… ¿porqué no pasar al siguiente nivel? La reflexión sin acción, para mí es igual al estancamiento.
¿Y ahora? ¿Qué decís?
 

Negociar, negociar, negociar,…

Estamos en continua negociación desde que nacemos hasta que morimos, con nosotr@s mism@s y con nuestro entorno (padres, familia, pareja, amigos, compañeros, jefes, clientes, etc.).
Pero ¿sabemos negociar?, o mejor dicho, ¿sabemos negociar bien?, aunque en realidad, ¿qué significa “bien” en una negociación?
Cuando explico la negociación en los cursos normalmente planteo a los asistentes que si nos preparamos una negociación desde una perspectiva de “única en el tiempo”, es una mala negociación. No sabemos cuántas veces vamos a tener que negociar con nuestro interlocutor, y lo que es mejor aún, si somos consecuentes con esto, seremos conscientes de las consecuencias generadas en esa negociación.
Es verdad, que lo ideal en una negociación es tener el mismo nivel de poder para podernos permitir sin pensar mucho una negociación ganar – ganar. Está claro que es la opción que genera mayor beneficio para ambas partes, pero ¿qué ocurre cuando esta situación de poder esta en un lado de la balanza y éste no es el nuestro?.
Un compañero @andresmartinm ha escrito un libro al respecto y del que yo creo que se pueden sacar varias buenas prácticas, o como explica él, podemos tener una “hoja de ruta” que nos puede ser útil en este camino de la negociación.
Para ubicaros, Andrés nos plantea una negociación con el diablo y la primera hoja de ruta a tener en cuenta es la siguiente:
1. Mantener la comunicación “mientras pueda hablar puedo mejorar mi posición”.
2. Despertar el interés en la otra parte.
3. Buscar la tercera alternativa: ni lo tuyo ni lo mío, algo distinto que mejore nuestras posiciones.
4. Requisitos de la tercera alternativa: que sume, que le divierta, que tenga la certeza que no le perjudicará y que sienta que ejerce el poder.
Porque la principal cuestión en una negociación en situación de inferioridad de poder, es que la “otra parte” no ve interés en negociar con nosotros. 
Además, Andrés resalta una serie de competencias que desde la política de buenas prácticas deberíamos perfeccionar / desarrollar. Éstas son:
– Planificación y estrategia
– Gestión de la información
– Persuasión
– Autocontrol emocional
– Perseverancia
– Creatividad 
– Resistencia a la adversidad
– Empatía
La cuestión es que en nuestras respectivas empresas / trabajos/ vidas estamos acostumbrados a negociar desde una perspectiva ganar – perder o si pensamos en una política ganar – ganar no vamos al máximo beneficio (sinergia), sino que nos conformamos en una política de mínimos.
La tentación del diablo es grande pero ¿nos atrevemos a auditar nuestras negociaciones y mejorar nuestras competencias para no quedarnos en el infierno?
Si queréis saber más del libro… aquí tenéis una entrevista
y en el blog de “Mejores prácticas de RRHH” seguimos hablando de negociación…

Cuando digo NO me siento culpable…


En alguna ocasión he comentado cómo usar la asertividad y algunas de las técnicas para gestionar conflictos, pero quizás no hemos ido al principio de todo… a la verdadera esencia de la asertividad.

Es posible que conozcamos la definición de asertividad, y es posible que sepamos que eso supone:
– Afirmarse sin complejos y de forma constructiva
– Defender los propios derechos sin tratar de invadir los de los demás
Pretender llegar a la propia verdad personal, a las propias ideas, a los propios gustos

Hemos de saber, que a pesar de ser asertivos, mejor dicho, de tender a ser asertivos, tod@s tenemos un “lado oscuro” (o varios), podemos ser agresivos, pasivos o incluso manipuladores (el chantaje emocional está a la orden del día) según el momento y las personas del contexto, y hemos de conocernos en todos los niveles.

Pero hoy no voy a ahondar en los “lados oscuros”, ni tan siquiera en cómo podemos ser más asertivos o incluso identificar cuál es nuestro perfil… hoy me voy a centrar en la sensación que nos produce el decir no, cuando tenemos que decir que NO a alguien o a algo y nos sentimos culpables.

Para empezar, el ser asertivo, significa también ser firme (ojo! hay que diferenciar el ser sincero del ser directo y del ser firme al terminar siendo grosero o agresivo) y aunque al principio podemos comenzar siendo asertivos, si nos encontramos con un interlocutor manipulador o agresivo, tratará de tensar y/o forzar la situación para que terminemos diciendo que sí o aceptando a su solicitud, consiguiendo que nos sintamos mal tanto si decimos que sí como si decimos que no.

La clave está en utilizar lenguaje positivo, tener confianza en nosotros mismos y pensar que aunque digamos que no, ni se va a romper una relación ni se va a producir una situación de conflicto (y si eso ocurre… se habla y/o se negocia).

En los libros de asertividad nos recomiendan dos técnicas, la del disco rayado y la del banco de niebla, lo mejor es combinar ambas. Supone comprender el sentimiento de mi interlocutor y repetir constantemente  el único compromiso o la única aceptación a la que estoy dispuest@ a conceder. Hay que diferenciar el acuerdo de la justificación, no tengo porqué buscar excusas (es lo mismo que plantear problemas) tengo que buscar soluciones o acuerdos constructivos.

Por ejemplo, supongamos que un/a amig@ nos insiste en que le acompañemos a un sitio y no podemos, podríamos acompañarle mañana, pero nos insiste en que sea esta tarde porque a él/ella es cuando le viene bien. Podemos decir: “Entiendo que quieras ir hoy, entiendo que para tí es importante, podemos ir mañana, hoy no puede ser” y repetir esta frase una y otra vez sin añadir ningún elemento más en la conversación, porque si añadimos más información, el mensaje pierde impacto.

Pensar que los adultos somos como los niños, y normalmente este tipo de situaciones es como cuando un niño nos pide un dulce e insiste hasta que lo consigue. Si lo consigue, aprende que insistir tiene premio… los adultos no somos muy diferentes, sólo que nuestros “dulces” son un poco más complejos. Igual que educamos a los niños, hemos de dar ejemplo.

Para terminar os adjunto nuestros derechos asertivos ¿los conocíais? … ¿qué es lo que os ha sorprendido encontrar?


305/365 Relax en el dentista

Dentista by rutroncal
Dentista, a photo by rutroncal on Flickr.

Dentista… palabra que hace que a much@s de nosotr@s se nos pongan “los pelos como escarpias”… de pronto el sonido del torno aparece en nuestros oídos, notamos la tensión de los separadores de los “mofletes”, y de fondo el ruido constante del aparato que absorbe la saliva …
Personalmente, hace ya unos años encontré un truco para relajarme en la consulta… un truco que hoy me gustaría compartir para que si a alguno de vosotr@s le interesa probar cómo modular su nivel de ansiedad sin necesidad de anestesia, lo intente.
La clave (para mi) es aplicar el primer principio del círculo de influencia: ¿puedo modificar la situación? (no vale decir, sí claro, puedo elegir no ir al dentista… 🙂 ), evidentemente no puedo elegir qué instrumentos va a utilizar el dentista, cuánto tiempo va a estar dentro de mi boca, ni tan si quiera cuánto de intenso va a ser el dolor… lo que sí puedo elegir es en dónde voy a focalizar mi atención.
Yo elijo centrarme en la comodidad del sillón, en prestar atención en cada uno de mis músculos y cómo están apoyados en el sillón de la consulta.
Yo controlo mi respiración y sin obsesionarme me dedico a observarla y a darme cuenta de cada inspiración y espiración, (con calma, sino yo mism@ puedo provocarme una hiperventilación), …
Y cuando siento que estoy poniendo mi atención en cualquiera de los otros sonidos de la consulta… sin agobiarme presto atención en la comodidad del sillón de nuevo, en cómo tengo puestas mis manos cruzadas sobre mi estómago y en cómo éstas acompañan a mi respiración…
Siguiendo estas pautas,… nos conseguiremos relajar… ¿lo queréis probar?

295/365. Soy un junco…

Reiniciando una vez mas... by rutroncal
Reiniciando una vez mas…, a photo by rutroncal on Flickr.

Cuando miro esta pantalla… después de pelearme con el ordenador una vez más y cuando estás al borde del infarto o de la crisis de ansiedad… yo elijo ser junco….
Una de mis frases favoritas y que me sirven para volver a mi estado zen es: “Todo pasa y todo llega”, además de aplicar la teoría del junco hueco. Teoría que he de decir, que explico allá donde voy porque creo que es útil en más de una ocasión visualizarnos a nosotr@s mism@s como juncos para superar la adversidad y tener resiliencia (“palabro” que se lleva tanto ahora…)
La teoría del junco es aplicar una técnica de respiración junto con una visualización. Puedes elegir hacerlo de pié o sentado, mucho mejor que tumbado que no puedes dejarte balancear…
El junco es la planta más resistente de la naturaleza. Sus raíces están fuertemente afincadas a la tierra y al ser hueco permite que el viento, por muy fuerte que sea pase a través de él sin arrancarlo de sus raíces… se balancea,… se dobla,… se adapta al ritmo del viento… pero no se deja ni arrastrar ni arrancar.
Todos podemos ser un junco.. y repetirnos a nosotr@s mism@s como si fuera un mantra “Soy un Junco Hueco, el aire me doble pero no me parte y pasa a través de mi”…
A mi me funciona… ¿lo pruebas?

288/365 ¿Nos dedicamos un momento a relajarnos?

Quiet place by rutroncal
Quiet place, a photo by rutroncal on Flickr.

El Domingo es un día perfecto para relajarnos, por lo que vamos a buscar un sitio tranquilo… y vamos a dedicarnos a tomar conciencia de nuestro cuerpo y de nuestra respiración ¿qué os parece?


Técnicas de Activación Intra – Sofrónica

•Los ejercicios estáticos(dinámicos por dentro, sin movimiento)
•Los ejercicios dinámicos(ejercicios con movimiento) 

1)La sofronización simple: 

Se empieza por un estiramiento libre. Ahora me siento confortablemente, cómodamente… me relajo bien, saboreando este estado de relajación, luego de la tensión… 
Cambio de nivel de conciencia: Pongo mi atención hacia lo interior de mí mismo. Los ruidos existen pero no los activo. Llevo mi atención por dentro. Primero en la respiración, observo el aire que entra y sale, su calor o frescura, el movimiento del diafragma y de las costillas. Pongo en marcha el proceso de relajación muscular de arriba hacia abajo, de la cabeza a los pies. Relajo el rostro, relajo aun más con la espiración. Luego con la espiración lenta relajo los hombros para permitir que el cuello y la nuca se relajen, se suelten y facilitar la circulación cerebral. Finalmente sigo con todo el cuerpo: Brazos, manos, espalda, pecho, cintura y vientre, pelvis, muslos, piernas y pies. Aprecio la descompresión, el bienestar mental, la relajación de todo mi cuerpo, desde adentro, en mi espacio interno que voy percibiendo de a poco. 

2) Ponerse en posición cómoda (tendida, sentada o de pie) 
•Cerrar los ojos 
•Toma conciencia de su posición desde el interior 
•Tomar conciencia de su respiración (su ritmo, su amplitud, en que parte del cuerpo se respira, la temperatura del aire, etc) 
•Relajar su cuerpo parte por parte empezando desde la cabeza y llegando hasta los pies (o desde los pies hasta la cabeza) “Me concentro en la sensación de la forma de mi cabeza… la forma de mi frente y la suelto, etc) 
•Quedarse un rato sin hacer nada, solo sintiendo todo su cuerpo, relajado pero bien presente, lleno de enrgía. Tomar conciencia de bajar hacia el borde del sueño mientras se percibe el bienestar y la tranquilidad. 

3)Practicar dos o tres ejercicios a su elección 
Después de cada uno se pregunta ¿Qué estoy sintiendo ahora? ¿Cómo se produce la relajación después del Movimiento y se deja bajar más “hacia el borde del sueño” mientras se siente más presente en sí mismo. 

4)Fijarse de nuevo en su respiración y mientras se siente su ritmo, se repite mentalmente una palabra o una frase elegida afirmativa y positiva. Decírsela con mucha fe y convicción; por ejemplo: “tengo muy buena salud”, “estoy cada vez mejor”, “Tengo confianza en mí”. En lugar de decirse una palabra puede fijarse algún proyecto positivo. 

5)Para terminar: mover poco a poco los labios, sus manos, sus pies, estirarse lentamente. Tomar su tiempo para reactivar su cuerpo y sentir lo lleno de energía que está. 

6)Se aconseja escribir lo más importante de lo que sintió en esta sesión. 

Autor: Jean Marie Isch Schneider Sofrólogo-Gerontólogo

274/365 El triángulo de las Bermudas emocional

Una de las cosas más importantes para ser más inteligentes a nivel emocional, es tener claro el triángulo H.O.S., que representa el Hecho, la Opinión y el Sentimiento que cada persona experimenta de cada situación.
Frente a cada situación o experiencia que vivimos, hay para cada persona 3 elementos que nos afectan, estos son:
– El hecho.- como la descripción objetiva de lo sucedido, visto y/o vivido, como si fuéramos un observador que relatara la escena tal cual la está viendo sin aportar ninguna inferencia y/o suposición.
– La opinión.- la interpretación del hecho, es decir, lo que pensamos acerca de lo que nos ha sucedido, hemos visto y/o hemos vivido y que es nuestra visión subjetiva del hecho.
– El sentimiento.- la emoción que viene generada por la interpretación del hecho y que hace que tanto la opinión como el sentimiento estén vinculados pues según la opinión podemos aumentar la intensidad de la emoción asociada.
Lo más difícil es separar el hecho de la opinión, y tendemos a utilizar nuestra opinión como si fuera un hecho utilizándolo para conversar, relacionarnos e incluso para argumentar en un conflicto.
En el momento en el que utilizamos nuestra opinión para interaccionar con nuestro entorno (sobre todo si no indicamos previamente que es nuestra opinión la que aportamos) nos ponemos en posición de jueces, por encima de nuestro interlocutor, por lo que automáticamente nuestro interlocutor va a ponerse en guardia, reaccionando o bien en la defensa o bien en el ataque al comentario que realicemos.
Hay que aprender a describir los hechos, porque es en lo que seguro vamos a estar de acuerdo dos personas y desligamos la situación a la emoción, evitando la mayor parte de los conflictos.
¿Y a vosotr@s qué tal se os da diferenciar el hecho de la opinión? ¿lo ponemos en práctica?

193/365. Development Center y Bucay

La casa de cultura de Biar by rutroncal
La casa de cultura de Biar, a photo by rutroncal on Flickr.

Hoy ha sido un día intenso. Hemos estado trabajando en un Development Center, y ¿eso qué es? en realidad es la realización de varias pruebas, individuales y grupales, con el objeto de identificar el talento o el potencial de desarrollo de tod@s los participantes.
Seguro que much@s habréis visto la película de “El método”, lamentablemente en ésta se ridiculiza la metodología y sobre todo la intención de las pruebas utilizadas.
La elección de las pruebas vienen definidas por las habilidades que se quieren evaluar / detectar en l@s distintos participantes y cuanta más información distinta se tiene sobre un/a candidat@ más posibilidades tienes de predecir con éxito su desempeño futuro. La clave es conseguir la “tridimensionalidad” de la competencia (conocer el saber, el saber hacer y el querer de cada habilidad).
Como participante, cada uno ha de ser lo mejor que pueda ser… como dice este relato identificado por Bucay:

“Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.
El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.
Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.
La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. Entonces encontró una planta, una fresia, floreciendo y más fresca que nunca.
El rey preguntó:
¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?
No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresias. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: “Intentaré ser Fresia de la mejor manera que pueda”.”

180/365. ¿Empatía o reflejo?

Empatía o reflejo? by rutroncal

Empatía o reflejo?, a photo by rutroncal on Flickr.

Es corriente escuchar con cierta frecuencia qué es la empatía… e incluso definirla y saber qué es lo que conlleva, pero cuando te pones a hablar con la gente… una cosa es hablar de empatía y otra muy distinta es practicarla, de hecho ya lo comenté en otro post hace tiempo.
Empatía podemos definirla como la capacidad para ponernos en la piel y en la situación de otra persona (pensamientos, emociones, etc…), supone comprender, pero no significa que lo aceptemos… y esto es fundamental que lo distingamos.
Lo que ocurre que nos confunde, es que con la gente con la que conectamos a la primera, nos identificamos y son parecidos a nosotros,… pensamos que “empatizamos” y eso nos lleva a pensar que tenemos esa habilidad. La cuestión es que no empatizamos, conectamos, por que nos identificamos, en realidad somos un reflejo y estamos viendo la situación desde nuestras gafas, lo que ocurre es que tenemos una graduación parecida y por eso podemos ver las cosas como nuestro interlocutor.
En realidad hay 4 posiciones perceptivas de la empatía.
1ª) desde el yo.- sería la posición de “juez”, la que calibraríamos y analizaríamos la situación desde nuestra situación y “nuestras gafas”. Es cuando utilizamos las famosas frases del “yo que tú”… “pues si yo estuviera en tu lugar…” Obviamente, no estamos poniéndonos en la situación del otro.
2ª) desde el tú.- sería el comienzo de la empatía. Me pongo en tú lugar y trato de analizar la situación desde tu punto de vista, con tus habilidades, recursos, planteamientos… me pongo en tu piel, lo que no significa que apruebe o esté de acuerdo con lo que esté comprendiendo.
3º) desde el observador.- como si fuera un investigador, analizo los efectos colaterales y empatizo no sólo desde el tú, sino que te ayudo a ver a quién puede estar afectando directamente la situación (me cuentas un problema de pareja y puedo analizar también la posición de tu marido/mujer, o con respecto a un compañer@, etc)
4º) desde el sistema en el que te encuentras. Todos formamos parte de un sistema y se analiza a nivel de equipo, familia, etc… según el caso.
Evidentemente, esto conlleva un nivel de abstracción que ha de ir creciendo conforme “subamos de nivel”.
Practicar la empatía “de verdad” supone tratar de ponernos en la piel de personas diferentes a nosotros, con otros valores y creencias y con posiciones distintas.
¿Os animais a hacer el siguiente ejercicio?
Escala De Quincey de Empatía
Explora los límites que tiene tu capacidad de ponerte en el lugar de otra persona.
A continuación verás una lista de conductas de distinta naturaleza, acompañadas del punto de vista desde el cual debes intentar mirarla.
No se trata de expresar tu aprobación o rechazo a las conductas mencionadas, si no de descubrir hasta que punto eres capaz de dejar en pausa todo lo que crees y sientes.
Si alguna de las situaciones descritas coincide con tu forma de pensar, pasa a la siguiente.
Sugerencia: imagina cada conducta e intenta describirla usando palabras de elogio según el respectivo punto de vista.
1.El boxeo como una práctica deportiva
2.El colegio como una escuela de adiestramiento canino
3.La castidad permanente como una opción virtuosa
4.La pobreza como un estilo de vida alternativo
5.El robo como un trabajo estable y bien remunerado
6.La muerte como el fin de la existencia
7.El humano como dueño legítimo de todo lo que no es humano
8.El incesto como un comportamiento socialmente aceptado
9.El canibalismo como un placer culinario
10.El asesinato como una de las bellas artes
¿Qué escribiríais? ¿Cuál os ha costado más? ¿Que habéis descubierto de vosotr@s mism@s?