La incertidumbre estresa … y no se puede controlar todo

Hay algo que nos desestabiliza en general a todas las personas, es la incertidumbre. En cualquier aspecto de nuestra vida, tendemos a querer movernos en escenarios de certeza y por este motivo sacamos nuestras propias conjeturas cuando hay alguna situación que no comprendemos.

Tendemos a eliminar la incertidumbre de forma consciente ó inconsciente, porque es algoincertidumbre 2 que nos desconcierta y que en según qué situaciones se nos presente, nos genera estrés.

¿Qué es la incertidumbre? La Wikipedia (que amplia la definición de la RAE) la define como lo contrario de certidumbre o certeza; como duda o indecisión; como el azar, la contingencia, la expectativa, la ausencia de necesidad entendida como determinación… es decir, cuando no sabemos a donde ir, qué hacer, qué pensar o qué decir, cuando no sabemos hacia donde dirigir nuestros esfuerzos por que nos falta alguna claridad en el camino lo suficientemente importante como para cuestionarnos nuestro objetivo.

Desde que nacemos estamos preparándonos para entender nuestro entorno con una cierta lógica / coherencia, buscamos patrones (según nuestros propios paradigmas) y cuando algo vemos / observamos, nuestro subconsciente lo procesa y le encuentra una lógica. A veces le cuesta y lucha hasta encontrar ese patrón que hace a ese suceso “coherente” con nuestro paradigma o nuestra forma de ver lo que nos rodea.

Cuando lo que nos pasa viene mediatizado por nuestro entorno laboral / social / familiar o por las relaciones con otras personas… empieza a complicarse la cosa porque seguramente nuestra lógica es insuficiente, nos hacemos preguntas que a veces son contestadas y a veces no. Nos hacemos preguntas y como esa incertidumbre a veces nos genera estrés no tenemos la suficiente paciencia como para dar tiempo para reflexionar, para que se asienten algunas cosas/ decisiones/ etc… necesitamos las respuestas de forma inmediata y eso a veces puede llevarnos a la catástrofe, a tomar decisiones de forma impulsiva o adentrarnos en un camino aún más incierto ó lo que es peor, lleno de certeza pero en dirección contraria a lo que desearíamos.

Por este motivo están tan solicitadas las echadoras de cartas y/o pitonisas… es la desesperación la que busca respuestas y esa gana de agarrarse a lo que sea, a un clavo ardiendo, hace que en esos momentos confiemos hasta en la “magia”, en el fondo buscando las respuestas deseadas para eliminar los miedos que nos genera el escenario de incertidumbre.

Y la incertidumbre nos rodea constantemente, con la crisis o sin ella. Vivimos y no podemos controlarlo todo. Esto me recuerda a una reflexión filosófica de Heráclito, de que uno no se puede bañar dos veces en el mismo río, porque entre las dos, el cuerpo y el agua del río se han alterado. Por lo que entiendo, entendemos, que el mundo está en constante cambio, que igual que el río cambia instantáneamente nosotros también lo hacemos y aumentan nuestras probabilidades de tener escenarios de incertidumbre a nuestro alrededor.

zona_influenciaPero entonces ¿Qué podemos hacer?, necesitamos tiempo para reflexionar, tiempo para hablar/preguntar/ escuchar el silencio y el no silencio y luego preguntarnos ¿Qué es lo que realmente quieres? Porque eso es lo que definirá el plan mayor. Si hay algo que realmente quieres valdrá la pena luchar por ello, y sino tendremos que hacerlos la pregunta de ¿Y si no… qué quieres hacer? Y en este punto recomendaría un recurso que S. Covey explica en su libro “los 7 hábitos de las personas altamente efectivas”, que es el círculo de influencia y el círculo de preocupación. Es decir, analizar qué es lo que depende de nosotr@s (c. Influencia) y que es lo que no (c. De preocupación) ¿Y qué hacemos con lo que está en nuestro círculo de preocupación? Tendremos que analizar si lo que está ahí realmente no podemos hacer nada. Tratar de pasar de la preocupación a la ocupación, porque estar simplemente en la zona de preocupación nos quita recursos y nos impide pasar a la acción.

Nos centraremos principalmente en lo que está en nuestro círculo de influencia y también trataremos de intervenir en aquellas cosas que estando en nuestro círculo de preocupación están en nuestra mano. Por ejemplo, si te preocupa la salud de tus hij@s, lo que está en tu mano es proveer de una alimentación saludable, ejercicio, hábitos de salud, las revisiones médicas pertinentes, etc. Para que aunque siga existiendo un escenario de incertidumbre, podamos sentir que estamos haciendo algo al respecto.

Lo mismo en el trabajo, ya he visto más de una situación que ante la falta de comunicación sobre la continuidad o no de un contrato, la persona decide buscar otro trabajo ¿y si somos nosotr@s los que preparamos / convocamos una reunión con nuestro responsable y salimos de dudas? Obviamente tratando de argumentar los beneficios de permanecer en la empresa (visión ganar – ganar). A veces da miedo oir la respuesta, pero sin querer con el plan B estamos negándonos la posibilidad del plan A. O quizás seguiremos con el plan B pero sin partir de supuestos y seguramente con otra actitud.

Lo que está claro es que no podemos controlarlo todo, ni podemos esperar que las personas se comporten de la manera que esperamos (es decir, según nuestra lógica…)… hay que saber convivir con determinada dosis de incertidumbre y arriesgarse por lo que es importante, porque al final si de verdad nos lo proponemos aparecerán ante nosotr@s las claves para seguir avanzando o quizás las piedras que hay que rodear o saltar para seguir avanzando ¿quién sabe?certeza-incertidumbre1

Acabo con dos frases, una de Edward Rutherford

“Cuando el navegante comienza el viaje, prepara su barco, estudia su ruta, planea su itinerario y zarpa; no puede hacer nada más. No puede saber qué tormentas lo azotarán, ni si ha de regresar. Pero zarpa”

Y otra de Ayn Rand

“No permitas que el héroe que habita en tu alma muera en solitaria frustración por la vida que merecías pero que no pudiste alcanzar”

Y ahora ¿estamos preparad@s para zarpar y ser héroes?

Tú puedes… depende de tí

Comenzamos con 4 palabras en inglés, 4 acrónimos en realidad… IMAGE, SPARK, SHINE y SERVE.

“Look at the mirror, and see your image, you could see all that i see. You have a shining spark, and you have a purpose, you must to serve it. It’s your duty. It’s your key.” (mi libre enmarcación de los acrónimos).

Seguro que más de uno/a se ha leído o ha oido hablar del libro “El monje que vendió su ferrari”. Bueno, pues su autor Robin Sharma escribió otro título,“El líder que no tenía cargo” un libro muy interesante que trata de cómo aprender de tu pasado, de cómo ser capaz de transmitir con el sólo hecho de disfrutar tu trabajo y cómo convertirte en una inspiración de tu entorno.

Según mi punto de vista es mucho más potente y revelador (el anterior me recuerda bastante al libro de los “7 hábitos de las personas altamente efectivas de S. Covey pero en versión novelada).

El libro nos hace reflexionar sobre 4 principios:

“No hace falta tener un cargo para ser líder”.

– “Las épocas turbulentas crean grandes líderes”.

“Cuanto más profundas sean tus relaciones más fuerte será tu liderazgo”.

– “Para ser un gran líder, primero hay que ser una gran persona”.

Además, los acrónimos revelan mucho más de lo que parece.

I-nnovación, M-aestría, A-utenticidad, G-ran Valor, É-tica, aspectos necesarios para un líder, ser innovador, buscar la mejora contínua, hacer tu trabajo lo mejor posible, ser auténtico/a, honesto/a y demostrar valor para superar las dificultades y perseverar, además de ser íntegro/a… esto como ejemplo de lo que significa cada acrónimo.

S-inceridad, P-riorizar, la A-dversidad crea oportunidad, R-esponder y no reaccionar, K-udos

S-aber percibir, H-acer ejercicio, I-nspiración, N-utrir los lazos familiares, E-levar tu estilo de vida

S-er servicial, E-scuchar, R-elacionarse, V-alorar la diversión, E-stimar y cuidar

De hecho, el libro está lleno de acrónimos… todo para que logremos ser LSC (líder sin cargo) y seamos PUMM (primer, único, más y mejor).

El libro es el recorrido de un bibliotecario, que acompañado de un amigo de su fallecido padre visita 4 maestros que comparten con él sus enseñanzas como si de pequeños “yoda” se tratara. Maestros diferentes a lo que nos podemos imaginar como un “gran líder” como directivo/a de una compañía. Sus maestros son una camarera de hotel, un vendedor de una tienda de deportes, un jardinero y un masajista….

Lo interesante es que cada uno de los apartados del libro tiene ejercicios y recomendaciones para que hagamos mientras acompañamos a Blake, nuestro bibliotecario.

Me encanta también como acaba, con las 7 claves fundamentales del liderazgo personal:

1) Aprendizaje.- lee libros que te inspiren, que te fortalezcan y refuercen la idea de lo que quieres ser y hacia dónde quieres llegar.

2) Afirmaciones.- Importante el lenguaje y el pensamiento positivo, es una de las mejores maneras de hacer frente a nuestras creencias limitadoras: Repetir afirmaciones positivas sobre lo que queremos ser y los logros que queremos alcanzar.

3) Visualización.- Es una de las técnicas más potentes de entrenamiento a nuestro cerebro. Nuestra mente no diferencia entre lo vivido y lo imaginado y el hecho de que visualicemos nuestro éxito no sólo nos sirve de preparación sino además nos hace que cada visualización nos convenza cada vez más de que somos capaces de lograrlo.

4) El diario.- Un método para organizar nuestros pensamientos y hacer que se hagan más claros en nuestra mente es escribirlos. Escribir es profundizar sobre lo que nos preocupa y hace que podamos trabajar mucho mejor sobre las “grandes ideas” que cruzan nuestra mente a lo largo del día. Lleva una libreta que te sirva para apuntar tus pensamientos, te ayudará a concentrar tus esfuerzos.

5) Fijación de objetivos.- Ya lo decía Séneca “No hay viento favorable para el que no sabe donde navega”. Tus objetivos son fundamentales, y es importante que de la visualización de tu meta final seas capaz de ir ligando objetivo tras objetivo desde el lugar donde partes para asegurarte el éxito. Sin objetivos no podemos avanzar.

6) Ejercicio.- El ejercicio físico nos hace sentirnos mejor con nuestro cuerpo. Con el estrés nos movemos menos, vamos a un ritmo acelerado y si vamos con el coche a todas partes tratamos de aparcar en la puerta evitando hacer ejercicio. Debemos andar, hacer ejercicio y acostumbrar a nuestro cuerpo al movimiento.

7) Nutrición.- Seguro que hemos oido la frase de “somos lo que comemos”… igual es algo exagerado, pero no. Debemos de cuidar nuestra alimentación. En función de lo que comamos tendremos más o menos energía, se reflejará en nuestra capacidad de concentración, vitalidad e incluso se verá en nuestro aspecto físico. Si comemos bien nos sentiremos bien y seremos más productivos/as en todas las áreas de nuestra vida.

Recordemos

“La forma más común de renunciar a nuestro poder es creer que no lo tenemos” Alice Walker.

“Es la creencia en lo heróico lo que crea al héroe”. Benjamin Disrae.

¿Y ahora? ¿te ves como un LSC?

Qué Horroroscopo, Dios mío que horroroscopo…

Creamos en el horóscopo, o no, es difícil que a lo largo de nuestra vida no haya habido algún momento en el que hayamos leido atentamente nuestro horóscopo, el de nuestros/as amigoshoróscopo/as, etc.

El caso es que en los momentos de nuestra vida en los que sentimos que tenemos menor control o tenemos mayor incertidumbre sobre lo que va a pasar, mucha gente recurre a aquello que creemos que pensamos que nos da el apoyo / soporte / seguridad que nos falta. Como cuando contamos algo a un amigo/a y lo único que queremos es que nos diga “todo va a ir bien”, como si fuera una predicción exacta de lo que será el futuro más cercano.

Esta semana me he terminado de leer el libro: “Postdata: Te quiero” (Cecelia Ahern), ya había visto la película y como siempre, a pesar de que la peli me gustó, el libro es mucho mejor, el título puede dar la impresión de ser un libro ñoño y romanticón, pero nada de eso, es un libro que trata cuestiones como el duelo, el amor, la amistad, el humor,… y que durante toda la lectura estás navegando en un mar de risas y lágrimas. La cuestión (y el porqué de esta entrada) es que hay un trocito del libro en el que la protagonista (que trabaja para una revista) recibe la invitación a una reunión de “Astrología”, comenzando la misma de la siguiente manera:

Holly soltó el maletín sintiéndose estúpida y siguió a Alice hasta la sala de juntas, donde el resto del personal aguardaba sentado.
-Atención todos, ésta es la primera reunión de astrología a la que acude Holly, así que demoslé la bienvenida -anunció Alice.
Holly tomó asiento mientras los demás aplaudían en broma la incorporación de un nuevo miembro a la mesa. Chris se dirigió a Holly:
-Holly, sólo quiero que sepas que no tengo absolutamente nada que ver con esta tontería y me disculpo de antemano porque te veas envuelta en ella. -Corta el rollo, Chris.
Tracey hizo un ademán a su jefe y, provista de un bloc de notas y un bolígrafo, se sentó a la cabecera de la mesa.
-Muy bien, ¿quién quiere empezar este mes? -Empecemos por Holly erijo Alice con generosidad. Holly miró alrededor, desconcertada.
-Pero Holly no tiene idea de lo que estamos haciendo. -Veamos, ¿cuál es tu signo del zodiaco?
-Tauro -contestó Holly.
Todos se deshicieron en exclamaciones y Chris apoyó la cabeza en las manos fingiendo que no se divertía.
-Fantástico -dijo Tracey muy contenta-. Nunca habíamos tenido un Tauro hasta ahora. Bien, ¿estás casada o sales con alguien o vives sola?
Holly se sonrojó al ver que Brian le guiñaba el ojo y que Chris le sonreía alentadoramente. Su jefe era el único de la mesa que sabía lo de Gerry. De pronto reparó en que era la primera vez que tenía que responder a aquella pregunta desde que Gerry había muerto y se sintió un tanto insegura.
-Bueno… no, en realidad no salgo con nadie, pero…
-Perfecto -dijo Tracey, comenzando a escribir-. Este mes Tauro deberá buscar a alguien alto, moreno y guapo y… -Se encogió de hombros y levantó la vista-. ¿Alguna idea?
-Porque tendrá un gran impacto sobre su futuro -terció Alice.
Brian volvió a guiñarle el ojo. Obviamente le divertía que él también fuese alto y moreno, y obviamente estaba ciego si creía que era guapo. Holly se estremeció y desvió la mirada.
-Bien, la cuestión profesional es fácil -prosiguió Tracey-. Tauro estará ocupada y satisfecha con la cantidad de trabajo que se le avecina. El día de la suerte será… -Lo pensó un momento-. Un martes, y, el color de la suerte… el azul -decidió tras fijarse en el color de la blusa de Holly-. ¿Quién es el siguiente?
-Espera un momento -interrumpió Holly-. ¿Esto es mi horóscopo para el próximo mes? -preguntó impresionada. Todos los presentes se echaron a reir.

La cuestión es que este trocito y lo que continúa me hizo reir bastante, porque a pesar de saber de dónde salían los comentarios del Horóscopo, aún trataban algunos personajes del libro dar explicación a las “predicciones” en el mes.

Y es curiosa la llamada también “la ley de la atracción” que tanto ha dado que hablar el libro de “El Secreto” (es lo que también se llama en psicología como la “Profecía autocumplida”), pudiendo resumir a la misma en Te conviertes en lo que piensas, por lo que hemos de saber que en cierta manera podemos ser responsables de nuestro futuro. Lógicamente nuestro pensamiento y nuestro convencimiento sobre lo que va a pasar puede ser influenciado por el horóscopo, por las creencias positivas o negativas de cómo va a ser mi día, etc.

Esto ocurre también con los amuletos, el pensar que para ir a una entrevista / reunión hemos de ir vestidos con una determinada camisa / color, el seguir ciertos pasos a modo de ritual antes de salir de casa… todo está en nuestra cabeza, chinito de la suertesomos nosotros los que nos dictamos el camino hacia una percepción de éxito o fracaso (no hemos de recordar que no existen los terminos absolutos ¿verdad?). Incluso las modas nos condicionan para esto, ¿recordais los chinitos de la suerte?

Seamos nuestros propios chinitos de la suerte y busquemos el éxito dentro de nosotros, a fin de cuentas:

Todo lo que llega a tu vida tú lo atraes a ella, es atraído hacia tu vida en virtud de las imágenes que mantienes en tu mente. Pensamiento = Atracción. El Secreto

Negociar, negociar, negociar,…

Estamos en continua negociación desde que nacemos hasta que morimos, con nosotr@s mism@s y con nuestro entorno (padres, familia, pareja, amigos, compañeros, jefes, clientes, etc.).
Pero ¿sabemos negociar?, o mejor dicho, ¿sabemos negociar bien?, aunque en realidad, ¿qué significa “bien” en una negociación?
Cuando explico la negociación en los cursos normalmente planteo a los asistentes que si nos preparamos una negociación desde una perspectiva de “única en el tiempo”, es una mala negociación. No sabemos cuántas veces vamos a tener que negociar con nuestro interlocutor, y lo que es mejor aún, si somos consecuentes con esto, seremos conscientes de las consecuencias generadas en esa negociación.
Es verdad, que lo ideal en una negociación es tener el mismo nivel de poder para podernos permitir sin pensar mucho una negociación ganar – ganar. Está claro que es la opción que genera mayor beneficio para ambas partes, pero ¿qué ocurre cuando esta situación de poder esta en un lado de la balanza y éste no es el nuestro?.
Un compañero @andresmartinm ha escrito un libro al respecto y del que yo creo que se pueden sacar varias buenas prácticas, o como explica él, podemos tener una “hoja de ruta” que nos puede ser útil en este camino de la negociación.
Para ubicaros, Andrés nos plantea una negociación con el diablo y la primera hoja de ruta a tener en cuenta es la siguiente:
1. Mantener la comunicación “mientras pueda hablar puedo mejorar mi posición”.
2. Despertar el interés en la otra parte.
3. Buscar la tercera alternativa: ni lo tuyo ni lo mío, algo distinto que mejore nuestras posiciones.
4. Requisitos de la tercera alternativa: que sume, que le divierta, que tenga la certeza que no le perjudicará y que sienta que ejerce el poder.
Porque la principal cuestión en una negociación en situación de inferioridad de poder, es que la “otra parte” no ve interés en negociar con nosotros. 
Además, Andrés resalta una serie de competencias que desde la política de buenas prácticas deberíamos perfeccionar / desarrollar. Éstas son:
– Planificación y estrategia
– Gestión de la información
– Persuasión
– Autocontrol emocional
– Perseverancia
– Creatividad 
– Resistencia a la adversidad
– Empatía
La cuestión es que en nuestras respectivas empresas / trabajos/ vidas estamos acostumbrados a negociar desde una perspectiva ganar – perder o si pensamos en una política ganar – ganar no vamos al máximo beneficio (sinergia), sino que nos conformamos en una política de mínimos.
La tentación del diablo es grande pero ¿nos atrevemos a auditar nuestras negociaciones y mejorar nuestras competencias para no quedarnos en el infierno?
Si queréis saber más del libro… aquí tenéis una entrevista
y en el blog de “Mejores prácticas de RRHH” seguimos hablando de negociación…