Cómo alimentar a tu niño interior… y no morir en el intento

Parece ser que aquella fiesta final de curso que vinimos en llamar Proyecto #A1000Manos nos dejó más cansados de lo que esperábamos.

Lo que en principio era un parón de los meses de verano se convirtió en meses de sequía, de dejar de colaborar con uno de nuestros grandes amigos del 2.0 y del 1.0 Iñaki González, autor del blog Sobrevivirrhhé.

Pero recientemente coincidíamos en Barcelona y fue inevitable. La ilusión, las ganas, las ideas de crear juntos volvieron… y aquí estamos de vuelta con nuestros Guest Blogging.

Iñaki, ¿me das la “intro”?IMG-20141031-WA0002

Claro Rut, además volvemos a la esencia original, volveremos a publicar todos los primeros martes de mes a las 22:00, y es que lamentablemente, ya no está nuestra querida Olga Navarro y sus #teku20 para contraprogramarnos, jejeje…

La foto que da pie a nuestra colaboración del mes de noviembre no podía ser más esclarecedora: cómo alimentar a tu niño interior… sin morir en el intento. Bueno, esto último lo añadimos nosotros, porque como todo en esta vida, si no tenemos cuidado y cierto auto-control, las consecuencias pueden ser irreversibles.

Porque volver a ser como un niño, pensar como un niño, interactuar como un niño con la vida, nos permitirá crecer y desarrollarnos como persona, pero no sólo eso, sino que también nos permitirá aumentar nuestras capacidades en nuestros entornos laborales.

Aventurarnos con lo desconocido (quién dijo miedo), generar momentos de recreación (no todo va a ser trabajar), acercarnos al dibujo y cultivar nuestra imaginación (que se lo digan a la reina de los sketchnotes, nuestra querida Mónica López) y liberar nuestra curiosidad (atrevernos a preguntarnos el por qué de las cosas y no dar nada por hecho).

Todas estas cuestiones harán que crezca nuestro niño interior, y de su mano, nuestra vida será mucho más mejor, más plena, más satisfactoria… y como dice el único punto del dibujo que todavía no he comentado, nos hará sonreír hoy, al menos una vez más que ayer, pero una menos que mañana.

¿Qué me dices Rut?

Pues sí Iñaki, totalmente, … la ventaja de la infancia es que de una forma “limpia” y sin filtros nos hace ver la “verdad”, lo posible, las posibilidades, la ilusión… lo malo en ocasiones de ser adultos es que el saber todo lo que sabemos nos condiciona a la hora de ver los límites, tanto los reales como los que suponemos… y eso sin querer… nos condiciona.

En ocasiones viene bien incluso juntarnos a aquellas personas que hacen que la ilusión surja… como nos ha pasado un poco a nosotros, ¿no? Estoy segura de que más de un@ se hubiera rendido y hubiera dejado los post #a4manos por quizás dejadez, por pensar que ya se pasó el momento, por un montón de excusas… quizás. Y nosotr@s, como si fuéramos esos niñ@s de los que hablamos decidimos re-ilusionarnos, decidimos seguir ilusionando o por lo menos compartir nuestros pensamientos esperando que sirvan a tod@ aquél/lla que lea estas líneas en cualquiera de los dos blogs J

Personalmente me gustaría compartir un relato de Eloy Moreno, un escritor y amigo que con sus novelas consigue hacernos sentir, reflexionar, imaginar… La historia se titula “El sol vendrá a desayunar” y dice así:

-¿Mañana vendrá a desayunar? -me preguntó mientras yo conducía.

-¿Quién? -le contesté.

-El sol -me respondió mirando a través de la ventanilla.

-Ah… bueno, no sé… ¿y cómo bajará? -le seguí el juego.

-Pues con una cuerda -dijo sin inmutarse.

-Ah, ¿y cómo desayunará? No tiene brazos.

-Pues yo se lo daré.

-Ah, vale, pero… y después, ¿cómo volverá otra vez al cielo?

-Yo lo empujaré hacia arriba -volvió a contestar.

-Ya, pero el sol pesa mucho y tú eres muy pequeña…

Observé por el retrovisor cómo fruncía el ceño.

Pero a los pocos segundos, por la alegría de sus ojos,

supe que acababa de encontrar la respuesta.

-¡Pues que se suba en una colchoneta! -me dijo

mientras gesticulaba con sus pequeñas manos.

Y fue justo en ese momento cuando me di cuenta de que,

en aquel coche, íbamos una niña y un adulto.

No porque yo fuera conduciendo

y ella detrás, sentada en su sillita, sonriendo,

sino porque sólo uno de los dos era el que,

con cada ilusión, solucionaba un problema.

La idea es que seamos capaces de volver a ver lo que nos rodea con los ojos de la infancia, sin los filtros / etiquetas y con la ilusión de pensar en descubrir, investigar, resolver… con la energía suficiente para no rendirnos y ser conscientes de todos los colores que forman el supuesto “gris”.

Así que… ¿qué tal si nos levantamos de la silla y nos ponemos a bailar un poco como si no hubiera un mañana y dejando que los pies empiecen a mover el resto del cuerpo?

Pon el volumen y deja que Mika nos llene de Lollipops 🙂

Aquí estamos Iñaki y yo en ese encuentro de Barcelona que ha hecho que volvamos al #A4manos

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¿Clientes agorafóbicos???

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Los que me conocen saben que compro mucho por internet, es verdad que el hecho de estar viajando o tener horarios a veces incompatibles con el de las tiendas hace que prefiera comprar online y una vez que te acostumbras… adquieres a veces mejores ofertas, no hay aglomeraciones en rebajas y comprar desde casa es muy cómodo…
Después de mi experiencia, quisiera compartir una reflexión personal, y es que creo que no estamos del todo preparados para la revolución on-line o para la venta on-line más concretamente.
¿Por qué? ¿Por qué compramos por internet en primer lugar? ¿algunas empresas se han preocupado por analizar a sus clientes y a porqué deciden comprar a través de internet?
 
Me da la sensación de que algunas compañías que venden por internet contratan servicios de transporte para clientes agorafóbicos ¿por qué?, porque cuando vas a recibir un paquete, las compañías de transporte y que al final son la imagen de la empresa online no se ajustan a las necesidades del cliente. Lo primero que tienes que tener presente es que ¡TIENES QUE ESTAR EN CASA!, por tanto, si estas empresas de venta on-line no se h dan cuenta de este “pequeño” detalle, me da la sensación de que tienen en mente un cliente que compra por internet porque no quiere salir de casa. No porque viaje, no porque compagine vida profesional y personal aprovechando tiempos muertos, no porque trate de economizar tiempos de desplazamiento y optimizar su tiempo productivo,… no , parece que no están pensando en ese tipo de cliente.
Si no queremos dar ese tipo de imagen a nuestros clientes cuando nos dedicamos a la venta online, hemos de procurar que dentro de nuestros procesos estén definidos también los objetivos de calidad con respecto a este servicio, además también podemos seleccionar a proveedores que nos ofrezcan servicios que comulguen con nuestros valores y que estén alineados a la imagen que queremos dar para que la satisfacción del cliente sea total ¿no os parece?.
En cualquier caso, aprovecho para presentaros mi compañero Óscar Gracia, especialista en Experiencia del cliente y que seguro que tiene una opinión al respecto ¿verdad?. ¿¿Leemos su blog y vemos la respuesta???
Veremos la respuesta en Chispas de Excelencia… un blog para leer, para reir, para reflexionar… pero también para aprender sobre calidad, clientes, EFQM, procesos… y mundo maño ¿os lo apuntáis?.

Felicidad a 1000 manos

Otro mes, otro primer martes y cómo no, aquí está nuestra entrada con Iñaki #a4manos… sólo que esta vez será #a1000manos. ¿Y porqué? porque nos gustan los retos, nos gusta compartir y nos gusta ilusionarnos cada día un poquico más ¿Y a vosotr@s no?

happy-each-dayEn esta ocasión la imagen es igual de potente que todos los meses (claro! según nuestro criterio… jejeje) y al mismo tiempo… sencilla

“Haz a una persona feliz cada día, incluso a ti mism@”

Porque no hay que olvidarse de los demás y porque no hay que olvidarse de un@ mism@. Fácil de escribir o de decir,… un poco más complicado hacerlo realidad.

El otro día leía en un blog que estamos en la era de los reproches, que estamos tan acostumbrados a reprocharnos las cosas que no hacemos tanto a nivel personal como profesional, que cuando recibimos un cumplido o manifestamos nuestros sentimientos … lo que viene a continuación es alguna de las siguientes preguntas: ¿te pasa algo? / ¿quieres algo? / ¿qué has hecho? / ¿estás bien?…

¡¡Cambiemos!! decidamos cambiar. Decidamos hacernos felices, activar/nos las neuronas espejo y sonreír al mundo para que la gente sonría a su vez.

Ese era el objetivo cuando comenzamos el proyecto de #a4manos (que a lo tonto llevamos año y medio…), hacer un poco más felices y / o enseñar a ver el lado positivo de la vida. Lo dicho, todo un reto.

Hace tiempo que conozco esta frase de Confucio:

 “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”. 

Yo lo reconozco, tengo un trabajo que no es que me guste… es que me apasiona. Me encanta ver cómo las personas son un poco más positivas cuando saben cómo serlo. Disfruto cuando tengo oportunidad de crecer con la gente y disfrutar de lo maravillosa que es la vida. ¿Significa eso que no seamos conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor? ¿significa que no tenga presentes las desgracias o los entornos hostiles? No, lo que significa es que prefiero quedarme en mi círculo de influencia, en lo que depende de mí. Focalizarme en lo que puedo hacer y sobre todo en lo que siento que contribuyo. ¿Es fácil? pues hay días que no, hay días en los que te levantas como un cielo nublado y sientes que la oscuridad te está llamando (es lo que tiene el lado oscuro de la fuerza…) … y entonces… decides ponerte música y sonreír… y mirar a tu alrededor … y darte cuenta de cómo una sonrisa se convierte en otra sonrisa de un/a desconocido/a … y entonces piensas que es posible. Que los momentos malos existen pero la felicidad ¿qué es? ¿un estado? ¿o una suma de momentos felices? tenemos momentos felices a lo largo del día, la cuestión está en recordarlos y hacerlos recordar. No irnos a dormir sin recordar una o dos cosas que nos han gustado a lo largo del día. Sencillo ¿no?

Para finalizar me gustaría acabar con dos canciones. Una es de mi infancia “My favourite things” de “Sonrisas y lágrimas” en la que nos recuerda que cuando las cosas no nos vayan bien, recordemos nuestras cosas favoritas para que nos parezcan menos malas, es una canción que sobre todo… atrae el “buen rollo” y nos recuerda desde la inocencia de la infancia… que todo es posible.

Y la otra… hace poco vi la película de “Frozen”, reconozco que sin grandes expectativas… pero ante la perseverancia de Laura,… la vimos. Y me gustó. Mucho (diría que es de las mejores de Disney incluso…). Esta canción se la dedico a ella, porque sé que le va a hacer feliz y porque si ella es feliz… yo también. Para que todos “soltemos” nuestro talento y seamos felices haciendo felices a los que más queremos y/o a los que nos rodean.

¿Y ahora? ¿cómo te sientes? 🙂

No-ni-Ná

Bueno, otro mes más y otra vez con el “reto” conjunto con Iñaki González, nuestro estupendo amigo y compañero del blog sobrevivirrhhé.

img-20140426-wa0014Personalmente cuando elegimos la imagen… me encantó, es una frase con la que me identifico y es más, la suelo decir a menudo: “No ni ná”… yo cariñosamente lo llamo activar mi “gen maño”, es decir, el no hay nada que me dé más energía (o cabezonería según a quién le preguntes…) que el entorno, o algo o alguien me diga que no es posible. Evidentemente, no es cuestión de ponerse cabezón por ponerse… sino que si el objetivo que tienes en mente es lo suficientemente importante y el PARA QUÉ es significativo… nos debemos de preguntar “¿porqué no?” e ir a por todas.

Ir a por todas, ¿qué significa?, realmente significa poner toda la carne en el asador, estar convencid@s de que podemos y que nuestro esfuerzo va a merecer la pena. Ya la he mencionado en alguna ocasión (casualmente, en otro #a4manos con @goroji), es una frase de Yoda que me encanta y representa lo que quiero decir: “Hazlo o no lo hagas. No hay intentos”. Y es que si lo “intentamos”… ¿estamos poniendo realmente todo el esfuerzo, toda la energía? quizás sí… quizás no. Nos lo tendremos que preguntar y ser verdaderamente honest@s con nosotr@s mism@s.

En ocasiones somos nosotr@s los que representamos el papel que en la imagen aparece como VIDA. Nosotr@s somos los/as que creamos nuestros obstáculos y los que ponemos piedras en el camino antes de saber qué dirección tomar.

¿Qué podemos hacer? Evidentemente tener claro qué es lo que queremos. Hacernos la pregunta de ¿cuánto de importante es para mí esto? ¿de 0 a 10 cuánto voy a poner para lograrlo?… e identificar esos mensajes que a modo de pensamientos automáticos nos están “boicoteando”. Viene muy bien escribirlos, sin juzgarlos, sin pensarlos demasiado, y cuando los tengamos escritos. Reléelos y entonces relativiza y valora. Seguramente muchos de ellos no tienen sentido, otros nos preparan y otros en realidad son totalmente contrarios. Pero sólo nos permitiremos esa objetividad cuando podamos tomar distancia y podamos coger carrerilla. Quizás no sólo le digamos a la vida “NO-NI-Ná” sino que podemos crear nuestro propio gritico de “guerra” a lo “Gerónimo” de las películas.

Yo me atrevo, Iñaki se atreve ¿y tú?

A fin de cuentas… lo que no nos mata… nos hace más fuertes. Verdad Iñaki??? 🙂

Ayer, hoy, mañana… y siempre

IMG-20140102-WA0017Bueno, en principio este post tenía que haber salido el miércoles… osea… AYER, pero HOY (y como estos días últimamente) ha sido un día ajetreado y hace que MAÑANA (HOY para ti cuando lo leas…) se publique para que Iñaki pueda aportarnos su visión.

¿Qué es HOY, MAÑANA y/o AYER? Desde luego es la suma de momentos que hacen que nuestros recuerdos se ordenen en nuestra memoria, porque siempre habrá un AYER, un MAÑANA y un HOY… pero no siempre somos conscientes de cuánto estamos viviendo el HOY… ¿verdad?

“A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto,

 y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.”

Oscar Wilde

El martes en el blog de Iñaki compartí el cuento de EL BUSCADOR, que aparece en el libro de Cuentos para Pensar de Jorge Bucay.

Dice así:

“Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador

Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco esa alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.

Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

– No ningún familiar – dijo el buscador – ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.

El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.” 

La cuestión es que normalmente nos programamos con mayor frecuencia para recordar más los momentos negativos que los positivos y eso hace que si esta leyenda fuera real, la suma del tiempo en que disfrutamos intensamente… sería bastante breve.

Igual que nos programamos de forma negativa, podemos programarnos en sentido contrario y cada día, por la noche recordarnos 2-3 cosas positivas para acabar el día, e incluso recordar aquello que hemos disfrutado para que a través de la visualización podamos disfrutar el doble.

No sé si habéis visto la película “Cuestión de tiempo” (si no lo habéis hecho os lo recomiendo) va de una familia en la que los hombres pueden viajar en el tiempo. Una de las lecciones del padre al hijo es precisamente vivir cada día dos veces. La primera, la de “verdad” la que se puede dejar llevar e improvisar… la segunda…para darse cuenta de los momentos perdidos y recuperar la verdadera esencia de cada día. Hasta los más pequeños momentos y aparentes sin importancia… pueden tener un impacto positivo, no sólo en HOY… sino que lo recordaremos MAÑANA y se convertirá en un AYER memorable.

Y tú Iñaki… ¿qué opinas?

Guau, tener una máquina del tiempo de esas sería maravilloso… la de cosas que podríamos hacer, la de momento desperdiciados que podríamos saborear de verdad, la de instantes mágicos que no nos paramos a saborear porque vivimos inmersos en esta ciclogénesis explosiva que ríete tú de las olas que se están llevando nuestras costas.

Pero como es imposible disponer de dicha máquina, tendremos que ser nosotros los que nos esforcemos en disfrutar los momentos del HOY, para que nunca tengamos que arrepentirnos del AYER y hacernos mejores personas en el MAÑANA.

Seamos capaces de disfrutar de cada victoria (y de aprender de cada derrota) con tiempo suficiente para analizar los elementos positivos y negativos que nos han llevado a esas situaciones, celebremos con nuestros compañeros esos pequeños éxitos del día a día, del HOY, porque si estamos esperando a celebrar la gran victoria de MAÑANA, tal vez, para cuando llegue, no haya merecido la pena siquiera la batalla.

Y si Rut me permite la confianza, os dejo que vayáis pensando en estas nuestras cosas con este vídeo músical: AYER, de La Habitación Roja.

¿Y ahora que hacemos con nuestros sueños?

Año 2014… ayer volvimos a acometer nuestro  proyecto  especial #a4manos con mi gran amigo Iñaki González pero… hemos querido darle un toque diferente y… aún más práctico de tal manera que a partir de ahora el primer martes de cada mes os propondremos un tema de reflexión y el día siguiente compartiremos una práctica o un juego o una lectura o …. Ya se nos ocurrirán más cosas … 🙂 así que nos juntamos de nuevo SobreviviRRHHé! y La Verdad Absoluta No Existe para ofreceros lo mejor de nuestras intenciones y corazones… a ver que tal sale.

Comenzábamos ayer con una frase que nos inspiraba que a pesar de la edad eso no tenía que ser límite para crear sueños. ¿te acuerdas? Sino… por favor pásate antes por el post de los Nuevos Retos para el 2014 y … no te olvides de volver! 🙂

La cuestión es que como decía Paulo Coelho

La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante

Y ¿de qué están hechos nuestros sueños? ¿Qué ingredientes necesitan? ¿cómo podría ser la receta?

Nuestros sueños, deberían tener un vasito de ilusión, una cucharada de pasión, unas migas de cordura, una pizca de riesgo, unos gramos de dificultad y mezclar todos los ingredientes en el bol de la acción y dejarlo cocer en el horno de la experiencia.

la foto

Ayer proponíamos los 4 pasos para que nuestros sueños abandonaran las nubes … ¿qué os parece que Iñaki comparta un sueño y sus pasos para que veáis cómo lo podemos aplicar? ¿qué te parece Iñaki? ¿te animas?

¿Truco o trato? Quién me mandará a mí meterme en estos líos, jajaja…

¿A qué huelen las nubes? ¿De qué están hechos los sueños? ¿Qué ingredientes necesitan?

Creo que voy a llamar al crío este de Logroño que lo ha petado en MasterChefJunior a ver si tiene la receta de los sueños y me hace uno rico-rico, jajaja…

Y aunque los sueños, sueños son (que diría aquel) mi receta ideal creo que debería llevar mucho de realismo, mucho de planificación, mucho de sacrificio y, por supuesto, mucho de ilusión, porque la ilusión será la salsa que hará que podamos seguir soñando cuando todo se tuerce… porqué sí, querido lector, al final siempre se tuerce… pero debemos ser constantes y demostrar tenacidad para volver a enderezar el rumbo, y la suficiente mano izquierda para si no enderezarlo, al menos, sí saber modificar las coordenadas necesarias para llegar a buen puerto.

Pero véis, ya me he liado, será que no me gusta cocinar. Parece ser que para mí los sueños, más que un guiso, son un viaje, una aventura… y como tal, hay que atreverse a vivirla. El destino, la suerte, o el karma (o en lo que quieras que creas) hará que llegues o no, pero lo importante será lo que vayas recogiendo en el camino.

NOTA: Mi sueño… otro día os lo cuento, lo prometo!

Bueno, la propuesta está echada, de sueños va la cosa.. quizás será cuestión de entrenar los sueños lúcidos para visualizar nuestros propósitos y hacerlos realidad ¿qué os parece contar con Iker Jiménez para que nos lo explique? 🙂

http://www.ivoox.com/control-mental-suenos-lucidos-16-01-2011-3-audios-mp3_rf_495041_1.html

http://www.ivoox.com/control-mental-suenos-lucidos-16-01-2011-3_md_495041_1.mp3″ Ir a descargar

Ten valor a equivocarte y… ACTÚA!

Bueno, ya ha pasado un año de lo que fue un iniciativa en un principio puntual… nunca nos imaginamos que un mosquito africano iba a dar tanto de sí y ya estamos a Diciembre. Un mes ideal para hacer balance, quizás no sólo de este blog… y quizás sí un poco de todo.

Es primer martes de mes y último mes del 2013, por lo que este post con Iñaki González, Técnico de RRHH en el Hospital de Calahorra, CTO de @Osenseis, Orientador laboral en http://mediempleo.com  y ahora Tutor Gestión Sanitaria IMF… (a fin de año nuestro Iñaki ha crecido a nivel profesional y creo que es un momento estupendo de resaltarlo). Además de autor del blog http://sobrevivirrhhe.com/ .

Iñaki, creo que toca hacer balance ¿no?Foto_No te equivoques

Pues eso, primer martes de diciembre y toca hacer balance. Este es el post nº 12 de nuestras colaboraciones con Rut, 12 veces ya desde aquel 22 de enero en el que nos picó a todos un curioso mosquito africano que nos enseñó que todos tenemos algo que decir, todos tenemos algo que aportar, 12 meses abriendo en esta casa una ventanita al coaching de la mejor manera que sabemos hacerlo: de una forma amena, divertida… tal como somos, jajajaja…

Y queremos terminar el año de la misma manera que lo empezamos… diciéndote que no te quedes parado, que nadie te diga lo que puedes hacer y lo que no puedes hacer, que nadie te impida sacar a volar ese mosquito que llevamos dentro. Pero cuando decimos nadie nos referimos a nadie en absoluto, ni tan siquiera tú, no seas tú el que te cortas las alas por miedo a equivocarte, porque como dice la imagen que hoy nos inspira…

“NO SE EQUIVOCA EL HOMBRE QUE ENSAYA

DISTINTOS CAMINOS PARA ALCANZAR SUS METAS,

SE EQUIVOCA AQUEL QUE POR TEMOR A EQUIVOCARSE

NO ACTÚA

Porque si hay algo que podemos perdonar es que la gente se equivoque, pero no que no te vamos a perdonar es que no aprendas de tus errores, verdad Rut?

Pues sí Iñaki, la verdad, es que en muchas ocasiones (por no decir todas) los primeros que condicionamos a que las cosas nos salgal mal (o bien) somos nosotros. Y si no creemos en que vamos a ser capaces de hacer algo… no lo seremos. Creer es poder, pero creer no significa que otros crean (que desde luego ayuda), los primeros que tenemos que creer somos nosotros.

Hay una frase que utiliza Yoda en Star Wars que precisamente reencarna todo esto: “Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes” (en inglés la traducción sería Hazlo o no, no hay intentos que para mí tiene algo más de impacto).

La cuestión es que Yoda le quiere transmitir esto precisamente a Luke, que para ser un Jedi tienes que creer, tienes que ser responsable de tus decisiones y entre éstas está el hacer o no las cosas. Cuando estamos intentando, al mismo tiempo estamos dudando y posiblemente no estemos dedicando el 100% de nuestra atención, esfuerzos, energía, … porque es como si preveyeramos que nos vamos a equivocar y nos vamos a caer; estamos en el “por si acaso”. Ese “por si acaso” nos viene bien en ocasiones, pero en otras nos está condicionando a que nos equivoquemos.

Una forma de ir adquiriendo mayor confianza y mayor seguridad en nuestro “plan” es visualizarlo. Tener en cuenta (ya lo hemos comentado alguna vez en mi blog) que nuestro cerebro no diferencia lo vivido de lo imaginado y que toda visualización para él  supone un entrenamiento. La cuestión es precisamente en tener un plan de entrenamiento progresivo, en el que en las visualizaciones podamos ir “gestionando” las posibles interferencias a nuestro plan, en el que en contexto controlado (para eso es nuestra imaginación) podamos ir mágicamente a la adquisición de los recursos que necesitemos en cada momento y valorar si necesitamos formación, seguridad, confianza, …u otro tipo de recursos para que los planes nos salgan bien.

No sé si recordais el “Equipo A”, pero una de las claves de que los planes les salieran bien… era que creían que les iban a salir bien y para mí… eso supone casi el 50% del éxito, el otro 50% es la preparación y si nos queremos sentir como Hannibal al final de cada capítulo… hay que creer y prepararse.plan-social-media

Y como a nosotros nos gusta hacer lo que os proponemos… nos queremos preparar para el año que viene, para eso queremos pediros vuestro “feedback” o vuestra opinión. Iñaki, por fa, coméntales qué queremos 🙂

Estupendo Rut, bueno tras nuestro particular 12 meses-12 causas, queremos poner la pelota sobre tu tejado. Si quieres que en 2014 volvamos a dedicar los primeros martes de mes al coaching con estos post colaborativos a 4 manos, no tienes más que decírnoslo.

Sólo pedimos 10 comentarios en este post pidiéndonos que continuemos y el motivo por el que quieres que lo hagamos. Queremos saber qué te aportan estas entradas, y como no tenemos miedo a equivocarnos, queremos que nos digas cómo podríamos mejorar.

Queremos que 2014 sea especial, como nosotros y como todos los que participais en este proyecto (leyendolo, difundiéndolo, recomendándolo…) ¿nos ayudais a preparar nuestro plan?

 

Léeme!! Conóceme!! No te quedes en la portada

Un mes más, desde que comenzamos este Enero los martes primeros de cada mes es una cita obligada para encontrarnos con Iñaki González (@goroji), técnico de RRHH del Hospital de Calahorra y autor del blog “Sobrevivirrhhé”, casi reconocido mundialmente :).

En esta ocasión queríamos hacer algo diferente, algo en lo que pudiéramos aprovechar mi paso por Pamplona y con el que obtuviéramos algo más que irnos de Pintxos (que por otra parte siempre está fenomenal….)

De hecho comenzamos a pensar en el lugar donde Hemingway se inspiraba y aquí tenéis el resultado de nuestras “dotes” creativas… eso sí, risas no faltaron y cuando nos ponemos creativos… es lo más!!!

la foto 1 la foto 2

El caso es que dentro de esta creatividad, primero estuvo en una brainstorming (lluvia de ideas) de la foto que queríamos utilizar este mes. Como bien dice Iñaki, yo

siempre llevo unas cuantas fotos en el móvil y de esas elegimos una…, es verdad, yo propongo unas cuantas e Iñaki se decanta por la definitiva… jajaja

no te quedes en la portada

En esta ocasión fue la foto que aquí veis y que a nosotros nos sugirió unas cuantas cosas…

Pero, esta vez,… os las contamos … “de verdad” 🙂 esperamos que os gusten los vídeos que os hemos preparado.

Comienza Iñaki y aquí tenéis sus “noticas”… todo un crack!

Falsas apariencias.

¿Nos dejamos llevar por las falsas apariencias o sabemos diferenciar lo que tenemos delante sin engañarnos por la portada? Cuando compramos un libro, un CD o un DVD, ¿nos dejamos impresionar por la portada o intentamos indagar algo más antes de tomar una decisión?

Es fundamental en nuestro día a día saber reconocer a las personas de un primer vistazo, pero sin dejarnos engañar por señales externas, que pueden ser buscadas o provocadas por la persona para dejarnos una falsa impresión, o muchas veces ni siquiera eso, y no son conscientes de la imagen que están proyectando en nosotros.

¿Problema del emisor o del receptor de dicha imagen?

Querer aparentar.

En ocasiones somos nosotros mismos los que intentamos aparentar algo que no somos, bien por timidez, bien por inseguridad o bien porque de esa manera pensamos que podremos causar mejor impresión en esa entrevista de trabajo que tanto han peleado para poder optar a ella.

Pensamos que aparentando algo que no somos tendremos más posibilidades de llegar a nuestra meta sin darnos cuenta que, precisamente mostrando lo que realmente somos y demostrando nuestras capacidades, más allá de esa primera impresión, tendremos más cerca la meta que perseguimos.

Buscar en el interior.

Tenemos que aprender a buscar en el interior de las personas, no quedarnos en lo superficial… porque lo superficial es perecedero, y muchas veces, la mayoría, es algo premeditado, ensayado ante el espejo, una capa ficticia que nos ponemos para afrontar los problemas diarios.

Si somos capaces de llegar al fondo de las personas tendremos mucho ganado… y tendremos la certeza de que “compramos” sabiendo lo que compramos. Ya sea un libro, o ya sea una persona, sus capacidades, competencias y la garantía de que sabrá aplicarlas en nuestra organización.

Primera impresión.

Entonces, ¿la primera impresión es la que vale? ¿Podemos construir una buena primera impresión? ¿Podemos mejorar esa primera impresión si no fue todo lo buena que quisimos dar?

Por supuesto que sí. La primera impresión es fundamental, debemos estar preparados para dar la mejor de nuestras versiones en cada momento, por eso, si construimos nuestra mejor primera impresión sobre mentiras, tarde o temprano, nuestro castillo de naipes se derrumbará. Pero si esa “nuestra primera impresión” está construida en una base sólida de valores y creencias será más difícil que nos pillen en un renuncio.

Dicho lo cual…. os incluyo mi aportación… espero que os guste… (ya os anticipo que hablo bastante más!!!)

El tema musical de hoy es casi obligado, pero no por la Bella y la Bestia en sí, sino porque…. LA BELLEZA ESTÁ EN EL INTERIOR, así que anímate a descubrir la belleza interior de los demás, ¿no?

¿Cuánto te influye lo que piensen los demás?

Esta sencilla pregunta que en alguna ocasión nos la hemos podido decir unos a otros es la que nos sirve como punto de partida para la propuesta de nuestra invitada especiaCamera 360l @pilidorita. Siempre bien recibida en esta casa y que ha seguido nuestros pasos muy de cerca. Enfermera, con vocación de servicio, atenta, cariñosa y valiente. Hoy se acerca para colaborar en la relativa reciente sección #a4manos y esperemos que repita. Para los que no conozcais su blog es sencillo, muy humano y muy diverso, a través de “pilidoritas” nos ofrece no sólo recetas de actualidad en el ámbito de la enfermería, sino que además los Domingos disfrutamos con su especial : Libro, Película y Canción ¿te lo vas a perder?

Desde mi punto de vista creo que nos propone dos cosas muy sencillas, por un lado lo fácil que es criticar y dar “humildemente” nuestra opinión y por otro lado lo fácil que es también caer en las “garras” de los comentarios ajenos y terminar haciendo lo que nos proponen otros por encima de nuestro propio criterio.

La clave en el primero de los apartados es pedir permiso. Dar nuestra opinión no es malo, e incluso a veces sirve de ayuda. Lo verdaderamente importante es pedir permiso antes de soltar sin consulta previa cuál es nuesta opinión y sobre todo valorandola por encima de cualquier otra propuesta. Además, si pido permiso para dar mi opinión, he de estar preparado/a para que me digan que no quieren escucharla, o bien que aunque la hayan escuchada no me hagan caso. ¿Estamos preparados?

La segunda clave, es, cómo decían nuestras abuelas “hacer oídos sordos”, es decir, ser capaces de escuchar a los demás (a veces nos dan información que de otra manera no seríamos conscientes) y al mismo tiempo seguir escuchando nuestros principios que nos propone, nuestros valores,… aquello que es importante para nosotros/as. Si estamos convencidos… ¿porqué no perseverar en lo que creemos?

El cuento que nos propone Pilar se titula: EL ANCIANO, EL NIÑO Y EL BURRO.  Y dice así:

Había una vez un anciano y un niño que viajaban con un burro de pueblo en pueblo.  Llegaron a una aldea caminando junto al animal y, al pasar por ella, un grupo de jóvenes empezó a burlarse de ellos, gritando:

  –¡Mirad que par de tontos! Tienen un burro y, en lugar de montarlo, van los dos andando a su lado. Por lo menos el viejo podría subirse al burro.

 Entonces el anciano se subió al burro y prosiguieron la marcha. Llegaron a otro pueblo y al cruzarlo, algunas personas se llenaron de indignación cuando vieron al viejo sobre el burro y al niño caminando al lado, y empezaron a decir:

  –¡Parece mentira! ¡Qué desfachatez! El viejo sentado en el burro y el pobre niño caminando.

 Al salir del pueblo, el anciano se bajó del burro y siguió el camino a pie, mientras que el niño lo hizo subido en el burro. Así llegaron a otra aldea. Cuando las gentes de la aldea les vieron, exclamaron escandalizados:

  –¡Esto es verdaderamente intolerable! ¿Habéis visto algo semejante? El muchacho joven y sano montado en el burro mientras que el pobre anciano va caminando a su lado. ¡Qué vergüenza!

  Como ya no sabían qué hacer, el viejo y el niño compartieron el burro. El fiel animal llevaba ahora el cuerpo de ambos sobre sus lomos. Pasaron junto a un grupo de campesinos  que al verlos empezaron a vociferar:

  –¡Sinvergüenzas! ¿Es que no tenéis corazón? ¡Vais a reventar al pobre animal!

 Apenados, el anciano y el niño se apearon del burro y optaron por cargarlo sobre sus hombros. De este modo llegaron al siguiente pueblo. Allí la gente se apiñó alrededor de ellos y entre las carcajadas, los pueblerinos se mofaban gritando:

  –Nunca hemos visto gente tan boba. Tienen un burro y, en lugar de montarse sobre él, lo llevan a cuestas! Esto sí que es bueno! ¡Qué par de tontos!

 Asustado por tanto ruido, el pobre burro se revolvió y echó a correr despavorido, precipitándose en un barranco y muriendo. El niño y el anciano se miraron muy tristes por la pérdida de su fiel compañero de viaje…

De esta sencilla historia extraigo dos conclusiones: no hagas las cosas por complacer a los demás y no critiques a otros a las primeras de cambio.

Sé tú mismo y actúa como creas que tienes que hacerlo. Hacer cosas que no quieres o en las que no crees sólo por contentar a otros no te garantiza ni la felicidad ni su amistad. Es imposible estar de acuerdo con todo el mundo y, al final, hagas lo que hagas, más tarde o más temprano, siempre habrá alguien que te acabará criticando.

No es justo juzgar a alguien sin conocer sus circunstancias. Eso que hoy tanto criticas a otro puedes acabar haciéndolo tú mañana.

Muchas gracias Pilar!!! Vuelve cuando quieras!!

Que no pase de hoy

El tan manido “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” vendría a decirnos que que no pasetarea hecha despeja el camino… que no dejes acumular las tareas por pereza porque mañana cuando levantes seguirán estando ahí esperándote.

Lo que viene a decirnos la foto de hoy, y que un mes más nos propone nuestra “conchi” de cabecera es algo diferente, o tal vez no, sigo pensando que con cada foto de éstas Rut está haciendo un experimento sociológico conmigo, jajaja…

Pues eso, que ¿qué tal si HOY haces eso que HACE tiempo que estás DEJANDO para más ADELANTE?

Que ya está bien de ponerte excusas baratas, que si tú no arreas, nadie va a hacerlo por ti, que sí, que ir pa’ná es tontería, pero no ir por pura pereza es todavía más tontería.

Y es que cuánto más tardes en empezar, más te va a costar hacerlo, que como todo en la vida, ponerse en marcha es cuestión de disciplina, y crear unos buenos hábitos, así que ya sabes, se acabaron las excusas, verdad Ruti?

Totalmente cierto Iñaki!! Es posible que las cosas que dejemos para más adelante sea porque no sean demasiado de nuestro agrado o porque simplemente nos supongan un esfuerzo “X” y lo vamos postergando poniéndonos mil excusas.

Un posible truco es simplemente cambiar el lenguaje con el que nos dirigimos a nosotros mismos, (sí, nos hablamos a nosotros mismos y lo que es mejor, en función de cómo nos digamos las cosas vamos a obtener un resultado…). Por ejemplo, sustituir el famoso “tengo qué…” por “voy a …” aparentemente es lo mismo, pero subliminalmente estamos dando dos mensajes muy distintos a nuestro cerebro, con el primero estamos planteando una obligación no elegida por nosotros y sin fecha para realizarlo (por lo que es fácil retrasarlo una y otra vez), con el segundo, es una elección nuestra, de acción inmediata y que implica ejecución. Asimismo, en el primer caso seguro que tras el “tengo que….” Vendría un correspondiente bufido y en el segundo caso seguramente nos está viniendo un estado de ánimo mucho más positivo. Hacer la prueba: imaginar que queréis ir al gimnasio…. (os suena, eh?!?!?!) y deciros a vosotros/as mismos/as las siguientes dos frases: “tengo que ir al gimnasio esta tarde…” / “Voy a ir al gimnasio esta tarde…”. ¿Cuál de las dos os da más seguridad en que realmente lo vais a conseguir? ¿lo probáis con otras cosas…? Ya nos contareis los resultados… jejejeje

En esta ocasión, no voy a poner un cuento, voy a compartir con vosotros la lectura de un trocito de un poema que es mucho más profundo de lo que parece. Es de Robert Herrick y seguramente a todos/as nos sonará de la famosa película de “El club de los poetas muertos. Se titula: A las vírgenes, para que aprovechen el tiempo Y dice así:

Coged las rosas mientras podáis;

veloz el tiempo vuela.

La misma flor que hoy admiráis,

mañana estará muerta.

 A lo largo de nuestra vida dejamos escapar muchos momentos que sólo suceden una vez, esos trenes nunca vuelven a pasar y son oportunidades únicas de las que podemos lamentarnos … o no.

Es posible que nos convenzamos a nosotros/as mismos/as de que ese tren no era el mío o que no pasa nada si no hago tal o cual cosa porque siempre tendré tiempo…

No sabemos el tiempo que nos queda, por lo que nuestro deber es aprovechar hasta el último segundo de cada uno de nuestros minutos y saborear todos los momentos.

No post-pongamos aquellas cosas que queremos hacer, las que son importantes… porque si no llegará un día en que nos lamentemos no haber subido al tren teniendo el billete en la mano.

Así que… como decía Queen… que nadie nos pare ahora!!!

Autores:

Iñaki González (@goroji)                                                                 Rut Roncal (@rutroncal)

Técnico Gestión RRHH de FHC                                                               Gerente en Cegos

Autor del blog: SobreviviRRHHé!                     Autora del blog: La verdad absoluta no existe