Escribiendo… para potenciar nuestras relaciones (2ª parte)

Tal y como quedó pendiente en el primer post, en este post continuaremos comentando los usos y ventajas de escribir caligráficamente.

En este caso las prácticas que os propongo están orientadas a la mejora de nuestras relaciones interpersonales, bien sea a nivel profesional como personal.

Lo importante, es tener en cuenta que el ejercicio de la escritura y su posterior lectura suponen un entrenamiento para nuestro cerebro.

escribirA fin de cuentas nuestro cerebro en lo que es a modo de aprendizaje, no distingue entre lo vivido y lo imaginado (por eso en las pesadillas sufrimos tanto y cuando tenemos un sueño de los buenos nos levantamos de tan excelente humor…) por lo que si entrenamos la escritura y su posterior visualización estaremos preparándonos para el éxito.

Comenzamos:

– Gestión de conflictos: una de las mejores técnicas para la gestión de conflictos es la “comunicación no violenta” de Rosenberg, con esta técnica preparamos la conversación sobre un tema conflictivo o bien para tener una conversación a modo de prevención de un conflicto. El modelo sigue el esquema HOS, es decir, reflejar lingüísticamente y de forma diferenciada los hechos (lo observable), las opiniones (nuestra interpretación de los hechos) y los sentimientos y/o emociones asociadas. Además de tratar de buscar un punto de acuerdo y un compromiso de acción. La comunicación no violenta nació para gestionar situaciones de conflicto bélico… y es que a nivel relacional… ¿verdad que menos mal que no tenemos armas de destrucción masiva en nuestras oficinas / casas? El esquema es el siguiente (hice una modificación del esquema original para una potenciación de su uso a nivel personal y profesional)

1. Observo que ____________ ( el objetivo es describir el hecho, qué se ha visto, o cuál ha sido la cadena de acontecimientos sin interpretación ninguna)

2. Opino que / Creo que _____________________________(aquí me permito interpretar el hecho y plantear una posible causa, siempre y cuando esté enfocado desde la base del respeto)

3. Me siento _______________ (tendemos a poner sentimientos o intenciones en otras personas y de lo único que podemos hablar es de cómo nos podemos sentir nosotros, ojo con aquellas emociones que sean utilizadas como chantaje emocional… tenemos que ser asertiv@s)

4. Necesito que _______________ (a veces en las discusiones invertimos mucho tiempo con el ojo en el pasado y no en la búsqueda de soluciones, tenemos que decir qué es lo que necesitamos que es lo que ha motivado la falta de encuentro y/o acuerdo)

5. ¿Podrías/serías capaz de _____________? (en las discusiones a veces no logramos un acuerdo, porque nos dedicamos a “contar cada uno nuestro libro” sin tener un compromiso mutuo o por parte de la otra persona implicada, hemos de cerrar con un acuerdo ganar-ganar, algo que nos enriquezca a ambas partes; puede ser conveniente que sea la otra persona quién pueda proponer alguna solución diferente a la que tengamos en la cabeza…)

6. ¿Qué opinas? ¿Qué necesitas? (es importante acabar preguntando y/o asegurándonos del feedback de la otra parte)

“Un ejercicio interesante es transformar el lenguaje negativo en positivo, el lenguaje que nos estanca con el lenguaje de la acción.”

Si os fijáis, tiene la estructura de una conversación, por lo que a la hora de entrenar y practicar es más fácil de memorizar. Escribir, revisar escritura, leer para tomar perspectiva, visualizar… y ¡actuar! ¡O no!, porque igual nos damos cuenta que el “conflicto” que creíamos no era tal… y decidimos relativizar.

preparar una reunion

– Preparar una reunión / entrevista / conversación importante.– cuántas veces ante una de las situaciones anteriores nos hemos ido por las ramas, nos han traicionado las emociones, o bien no hemos dicho lo que queríamos decir.

Lo mejor es prepararse, elegir el objetivo final de esa conversación / reunión / entrevista. Cuál es el PARA QUÉ, e identificar los 3- 5 puntos principales a tratar. Asociar cada punto a una idea fuerte y buscar una relación de los puntos, coherencia y/o trazabilidad que permita recordarlos todos. Seguro que lo logramos. También ayuda el pensar en quien/nes tenemos delante y tratar de buscar mensajes inclusivos, es decir, mensajes que incluyan aspectos que consideremos desde su punto de vista, reflejando empatía. Algo que nos puede ayudar… es un mapa mental… quizás hablaremos otro día sobre esto.

– Analizar/me una actitud / comportamiento / emoción.- en ocasiones hay situaciones que nos generan tensión, o personas que nos causan esa tensión o estrés. En psicología es frecuente el autorregistro como recurso de análisis y preparación de la acción (además de otros usos). Nos viene bien el esquema siguiente:

Situación | Qué pienso | Qué siento | Qué hago
– – – –
Identificando en cada columna los pensamientos que nos vienen a la cabeza (no sólo los que somos conscientes y filtrados de forma racional), todo lo que sentimos y lo que terminamos haciendo (lo bueno y lo no tan bueno) ¿para qué? Para al final añadir una última columna: Qué voy a cambiar / hacer/ o dejar de hacer. Así nos preparamos la próxima vez. Porque si algo nos genera tensión y/o estrés… mejor trabajarlo ¿no?

pensamiento positivo– Pensamiento positivo.- es muy interesante analizar cómo nos expresamos. La escritura automática nos permite identificar tanto el tipo de mensajes que damos a los demás como los que nos damos a nosotr@s mism@s. Un ejercicio interesante es transformar el lenguaje negativo en positivo, el lenguaje que nos estanca con el lenguaje de la acción. Es muy típico, desde niños, decir lo que no podemos hacer; pero eso, no nos damos cuenta, que no es un mensaje claro. Lo que necesitamos oír es la expectativa, lo que necesitamos, lo que se espera. ¿Por qué? Porque si no lo decimos, nuestro mensaje queda a la libre interpretación de la persona y sigue aumentando la probabilidad de error. Por eso la próxima vez que digas “esto está mal”… quizás nos deberíamos plantear por indicar qué es lo que necesitamos que tenga para considerarlo bien hecho. De la misma manera podemos cambiar el lenguaje con palabras negativas, es decir, decir: “no está tan malo” no es lo mismo que decir “está bueno”. Estos mensajes no tienen el mismo impacto ni de cara a la acción, ni a la actitud, ni al reconocimiento.

Con estos ejercicios mejoraremos nuestra comunicación, aprenderemos la importancia del lenguaje sencillo y claro y dejaremos el uso de las frases supersubordinadas que generan tanta confusión.

¿Nos volvemos a animar a escribir? ¿Nos preparamos para mejorar nuestras relaciones?

La incertidumbre estresa … y no se puede controlar todo

Hay algo que nos desestabiliza en general a todas las personas, es la incertidumbre. En cualquier aspecto de nuestra vida, tendemos a querer movernos en escenarios de certeza y por este motivo sacamos nuestras propias conjeturas cuando hay alguna situación que no comprendemos.

Tendemos a eliminar la incertidumbre de forma consciente ó inconsciente, porque es algoincertidumbre 2 que nos desconcierta y que en según qué situaciones se nos presente, nos genera estrés.

¿Qué es la incertidumbre? La Wikipedia (que amplia la definición de la RAE) la define como lo contrario de certidumbre o certeza; como duda o indecisión; como el azar, la contingencia, la expectativa, la ausencia de necesidad entendida como determinación… es decir, cuando no sabemos a donde ir, qué hacer, qué pensar o qué decir, cuando no sabemos hacia donde dirigir nuestros esfuerzos por que nos falta alguna claridad en el camino lo suficientemente importante como para cuestionarnos nuestro objetivo.

Desde que nacemos estamos preparándonos para entender nuestro entorno con una cierta lógica / coherencia, buscamos patrones (según nuestros propios paradigmas) y cuando algo vemos / observamos, nuestro subconsciente lo procesa y le encuentra una lógica. A veces le cuesta y lucha hasta encontrar ese patrón que hace a ese suceso “coherente” con nuestro paradigma o nuestra forma de ver lo que nos rodea.

Cuando lo que nos pasa viene mediatizado por nuestro entorno laboral / social / familiar o por las relaciones con otras personas… empieza a complicarse la cosa porque seguramente nuestra lógica es insuficiente, nos hacemos preguntas que a veces son contestadas y a veces no. Nos hacemos preguntas y como esa incertidumbre a veces nos genera estrés no tenemos la suficiente paciencia como para dar tiempo para reflexionar, para que se asienten algunas cosas/ decisiones/ etc… necesitamos las respuestas de forma inmediata y eso a veces puede llevarnos a la catástrofe, a tomar decisiones de forma impulsiva o adentrarnos en un camino aún más incierto ó lo que es peor, lleno de certeza pero en dirección contraria a lo que desearíamos.

Por este motivo están tan solicitadas las echadoras de cartas y/o pitonisas… es la desesperación la que busca respuestas y esa gana de agarrarse a lo que sea, a un clavo ardiendo, hace que en esos momentos confiemos hasta en la “magia”, en el fondo buscando las respuestas deseadas para eliminar los miedos que nos genera el escenario de incertidumbre.

Y la incertidumbre nos rodea constantemente, con la crisis o sin ella. Vivimos y no podemos controlarlo todo. Esto me recuerda a una reflexión filosófica de Heráclito, de que uno no se puede bañar dos veces en el mismo río, porque entre las dos, el cuerpo y el agua del río se han alterado. Por lo que entiendo, entendemos, que el mundo está en constante cambio, que igual que el río cambia instantáneamente nosotros también lo hacemos y aumentan nuestras probabilidades de tener escenarios de incertidumbre a nuestro alrededor.

zona_influenciaPero entonces ¿Qué podemos hacer?, necesitamos tiempo para reflexionar, tiempo para hablar/preguntar/ escuchar el silencio y el no silencio y luego preguntarnos ¿Qué es lo que realmente quieres? Porque eso es lo que definirá el plan mayor. Si hay algo que realmente quieres valdrá la pena luchar por ello, y sino tendremos que hacerlos la pregunta de ¿Y si no… qué quieres hacer? Y en este punto recomendaría un recurso que S. Covey explica en su libro “los 7 hábitos de las personas altamente efectivas”, que es el círculo de influencia y el círculo de preocupación. Es decir, analizar qué es lo que depende de nosotr@s (c. Influencia) y que es lo que no (c. De preocupación) ¿Y qué hacemos con lo que está en nuestro círculo de preocupación? Tendremos que analizar si lo que está ahí realmente no podemos hacer nada. Tratar de pasar de la preocupación a la ocupación, porque estar simplemente en la zona de preocupación nos quita recursos y nos impide pasar a la acción.

Nos centraremos principalmente en lo que está en nuestro círculo de influencia y también trataremos de intervenir en aquellas cosas que estando en nuestro círculo de preocupación están en nuestra mano. Por ejemplo, si te preocupa la salud de tus hij@s, lo que está en tu mano es proveer de una alimentación saludable, ejercicio, hábitos de salud, las revisiones médicas pertinentes, etc. Para que aunque siga existiendo un escenario de incertidumbre, podamos sentir que estamos haciendo algo al respecto.

Lo mismo en el trabajo, ya he visto más de una situación que ante la falta de comunicación sobre la continuidad o no de un contrato, la persona decide buscar otro trabajo ¿y si somos nosotr@s los que preparamos / convocamos una reunión con nuestro responsable y salimos de dudas? Obviamente tratando de argumentar los beneficios de permanecer en la empresa (visión ganar – ganar). A veces da miedo oir la respuesta, pero sin querer con el plan B estamos negándonos la posibilidad del plan A. O quizás seguiremos con el plan B pero sin partir de supuestos y seguramente con otra actitud.

Lo que está claro es que no podemos controlarlo todo, ni podemos esperar que las personas se comporten de la manera que esperamos (es decir, según nuestra lógica…)… hay que saber convivir con determinada dosis de incertidumbre y arriesgarse por lo que es importante, porque al final si de verdad nos lo proponemos aparecerán ante nosotr@s las claves para seguir avanzando o quizás las piedras que hay que rodear o saltar para seguir avanzando ¿quién sabe?certeza-incertidumbre1

Acabo con dos frases, una de Edward Rutherford

“Cuando el navegante comienza el viaje, prepara su barco, estudia su ruta, planea su itinerario y zarpa; no puede hacer nada más. No puede saber qué tormentas lo azotarán, ni si ha de regresar. Pero zarpa”

Y otra de Ayn Rand

“No permitas que el héroe que habita en tu alma muera en solitaria frustración por la vida que merecías pero que no pudiste alcanzar”

Y ahora ¿estamos preparad@s para zarpar y ser héroes?

Escribir, escribir, escribir…

Hace días escribí un post sobre la importancia de no perder la práctica de escritura a mano como ejercicio habitual y no sustituirlo en su totalidad por la escritura mecanografiada.

escritura caligraficaAunque explicaba el para qué no debíamos de perder ese buen hábito creo que sería bueno enfatizar sobre los posibles ejercicios y actividades para los que le podemos dar uso. Como son varios … este post constará de dos partes :), este primero, nos ayudará a entrar en contacto con nuestros recursos internos.

Autoconocimiento: tod@s o casi tod@s hemos tenido en algún momento de nuestra vida un diario. Ese diario nos servía para poner en orden lo vivido a lo largo de días / semanas / meses / años… e ir tomando consciencia de tus pensamientos, intereses, ideas, reflexiones… o simplemente desahogarnos con un papel. Servía para reforzar esas ideas, para identificarnos con nuestras dudas y quizás en algún caso tomar alguna decisión.

En cualquier caso nos servía para conocernos a nosotr@s mism@s. El consejo en concreto sería recuperar el concepto “diario”, sobre todo si estamos pasando por una etapa complicada a nivel profesional / personal, el ejercicio de escribir diariamente qué es lo que nos ha pasado a lo largo del día nos sirve para identificar dónde está el foco de nuestra preocupación y quizás de forma ya más consciente convertir pensamientos negativos en positivos. El ejercicio de la escritura permite “reprogramar” nuestro cerebro (por lo menos en parte) cuando determinados pensamientos “les damos la vuelta” de forma consciente en nuestros diarios.

“Escribir cartas nos libera y permite a nuestro cerebro que exprese lo que siente.”

Tomar perspectiva: ¿cuántas veces algo nos ha preocupado y hemos ido en el coche / tren/ autobús dándole vueltas a nuestra “lavadora mental”? ¿Cuántos de esos pensamientos / ideas se convertían en realidad o se llevaban a la acción o se hacía algo al respecto? Muchas veces esos pensamientos se transforman en emociones desagradables que hacen que nos paralicemos y nos preocupemos por cosas que no hemos “pensado” de forma objetiva.

Uno de los mejores trucos para gestionar esto es la “escritura automática”, cuando algo te preocupa, ponte delante de un papel con tu boli / lápiz y déjate llevar. Escribe todo lo que te venga a la cabeza sobre eso que te preocupa. Después, toma perspectiva haciendo una lectura de lo que has escrito, construye una lista de pros y contras… y seguro que para idear un plan de acción o de no acción ya tienes todas las herramientas / recursos delante de ti.

la digitalizacion de la escrituraAutoestima: nuestra vida emocional / estado de ánimo fluctúa porque existimos, porque nacemos, porque sentimos, porque pensamos, porque nos relacionamos… ¡Vivimos! Además de nuestro propio entorno, vivencias, situaciones y emociones varias son las que nos condicionan a sentirnos de una determinada manera. Aunque seamos personas positivas hay días en los que la tristeza forma parte de nuestras constantes. Un ejercicio que podemos realizar es escribirnos una carta a nosotr@s mism@s, escribiendo en dicha carta sólo las cosas que nos gustan de nosotr@s, desde nuestra forma de recibir a la gente en nuestra casa, la forma que nos sale de bien un plato determinado, nuestra manera de escuchar, nuestra voz…. Lo que sea. No hay que poner tiempo. Hay que elegir un sitio tranquilo, un folio / hoja en blanco, boli / lápiz … y a escribir. Primero nos costará más, después irá saliendo sólo. Lo que sí es importante es que sólo podemos escribir cosas positivas, es una máxima. Es un buen ejercicio que nos sirve como recurso para subirnos la autoestima y siempre podemos resumir la carta en una frase que nos sierva de “aliento” diario o cuándo lo necesitemos, colocada en una tarjeta, en un post-it en la mesa de nuestra oficina, o en nuestra nevera en casa.

Cerrar un duelo / cerrar un tema abierto / perdonar: en ocasiones hay emociones no expresadas que se “encapsulan”, se quedan dentro de nosotr@s. No las supimos gestionar en su momento y hoy por hoy nos impiden avanzar en algunos aspectos de nuestra vida. Puede ser el duelo de un ser querido, un perdón no expresado a alguien que ya no está cerca, cerrar algún tema abierto con alguien (algún enfado, decepción, tristeza…)… una de las cosas que ayuda a cerrar esos temas es escribirle una carta a esa persona en la que estamos pensando o está ligada a esa emoción. Luego decidiremos qué hacer con esa carta, pero para nuestro cerebro es de gran ayuda escribirla porque le permite “ejecutar programa”. Esas emociones encapsuladas ocupan “memoria” en nuestros cerebros, ocupan recursos a nivel mental, emocional y a veces hasta a nivel físico. Cuando escribimos esas cartas nos liberan y permitimos a nuestro cerebro que exprese lo que siente.

la era de la digitalizacionSi es un duelo podemos elegir enterrar la carta, hacerla cenizas, guardarla… si es algo con alguien que todavía vive podemos releerla y decidir si la queremos enviar o no… si no, podemos hacer lo mismo que en el duelo.
Eso sí, si elegimos NO hacer. Lo hemos elegido… sintámonos confortables con la elección.

De momento estos son unos cuantos usos de la escritura caligráfica…. Son algunos recursos que podemos utilizar y que están tan al alcance de nuestra mano como puede estar una hoja de papel y un boli / lápiz.
¿Qué os parecen? ¿Os animáis a escribir a mano?

Os espero para seguir compartiendo usos y recursos de la escritura caligráfica, en este caso para sus beneficios a nivel social / profesional.

Harta de esperar…

El otro día haciendo limpiezas varias caí en la cuenta de que tengo muchas cosas “para cuando sea un momento especial”… o también llamados “por si’s” (por si esto o por si aquello).

momento especialSon esas cosas, normalmente consumibles perecederos que las conseguimos/ compramos como algo excepcional o son regalos especiales y las guardamos para un momento mejor.

Pero ¿realmente llegan esos momentos? O más bien ¿es la fecha de caducidad la que decide cuando la consumimos? O lo que es peor… l@s tiramos porque no llegó nunca ese momento tan esperado…

¿Qué significa por tanto ese momento especial? Quizás el tema es definir qué es para nosotr@s ese momento y quizás aplicar una dosis de realidad en el mismo.

Porque una cosa es una botella de vino, o de licor, que incluso cuantos más años pasen… mejor; pero ese chorizo ibérico, ese paté, esa crema,… o incluso ese vestido, lencería, y/o ¿esa ropa especial?

Porque no sé vosotr@s pero yo creo que voy a hacer limpieza de esos “por si’s”, ocupan espacio y hay que aprender a que cualquier momento de nuestra vida podemos decidir que sea espacial si realmente queremos. Quizás porque estamos con la persona que queremos, quizás porque nos sentimos en un buen momento,… o simplemente porque sí.

Yo tengo productos de cosmética, alimentación (dulces y salados), ropa, utensilios de escritura, vinos,… todos ellos son “por si’s”, pues yo creo que este año 2015 ha llegado su deadline.

Me propongo hacer una clasificación tal y como se hace en gestión de tareas (claves para la gestión y optimización del tiempo):

  • Eliminar
  • Delegar/ Donar / Vender
  • Postponer (sin fecha de caducidad
  • Ejecutar / Consumir

Comencé el fin de semana con medicamentos caducados. No quiero confesar cuántas pastillas doné a la farmacia, pero es un paso.

Tengo / tenemos muchas cosas, que ocupan espacio físico / mental / emocional… y debe ser que hoy me he levantado muy zen porque tengo una visión clara.

Si algo te gusta… no esperes mucho. Disfrútalo, saboréalo, compártelo…disfrutar porque nadie sabe qué pasará mañana y nadie sabe si tu armario / alacena / estantería / cabeza se convertirá en un agujero negro en el que tiempo y espacio se anulen mutuamente y desaparezcan tus “porsi’s” sin haberlos disfrutado antes. Yo no quiero ¿y tú?

También… cuántas palabras, deseos, pensamientos, ideas… se han quedado en nuestro “armario” esperando salir en un momento especial… ¿por qué no empezamos a decir y a hacer lo que verdaderamente nos hace felices y deseamos?

¿Nos lanzamos?

 “No es lo mucho que tenemos,

sino lo mucho que disfrutar, que hace la felicidad”

Charles Spurgen

Cómo alimentar a tu niño interior… y no morir en el intento

Parece ser que aquella fiesta final de curso que vinimos en llamar Proyecto #A1000Manos nos dejó más cansados de lo que esperábamos.

Lo que en principio era un parón de los meses de verano se convirtió en meses de sequía, de dejar de colaborar con uno de nuestros grandes amigos del 2.0 y del 1.0 Iñaki González, autor del blog Sobrevivirrhhé.

Pero recientemente coincidíamos en Barcelona y fue inevitable. La ilusión, las ganas, las ideas de crear juntos volvieron… y aquí estamos de vuelta con nuestros Guest Blogging.

Iñaki, ¿me das la “intro”?IMG-20141031-WA0002

Claro Rut, además volvemos a la esencia original, volveremos a publicar todos los primeros martes de mes a las 22:00, y es que lamentablemente, ya no está nuestra querida Olga Navarro y sus #teku20 para contraprogramarnos, jejeje…

La foto que da pie a nuestra colaboración del mes de noviembre no podía ser más esclarecedora: cómo alimentar a tu niño interior… sin morir en el intento. Bueno, esto último lo añadimos nosotros, porque como todo en esta vida, si no tenemos cuidado y cierto auto-control, las consecuencias pueden ser irreversibles.

Porque volver a ser como un niño, pensar como un niño, interactuar como un niño con la vida, nos permitirá crecer y desarrollarnos como persona, pero no sólo eso, sino que también nos permitirá aumentar nuestras capacidades en nuestros entornos laborales.

Aventurarnos con lo desconocido (quién dijo miedo), generar momentos de recreación (no todo va a ser trabajar), acercarnos al dibujo y cultivar nuestra imaginación (que se lo digan a la reina de los sketchnotes, nuestra querida Mónica López) y liberar nuestra curiosidad (atrevernos a preguntarnos el por qué de las cosas y no dar nada por hecho).

Todas estas cuestiones harán que crezca nuestro niño interior, y de su mano, nuestra vida será mucho más mejor, más plena, más satisfactoria… y como dice el único punto del dibujo que todavía no he comentado, nos hará sonreír hoy, al menos una vez más que ayer, pero una menos que mañana.

¿Qué me dices Rut?

Pues sí Iñaki, totalmente, … la ventaja de la infancia es que de una forma “limpia” y sin filtros nos hace ver la “verdad”, lo posible, las posibilidades, la ilusión… lo malo en ocasiones de ser adultos es que el saber todo lo que sabemos nos condiciona a la hora de ver los límites, tanto los reales como los que suponemos… y eso sin querer… nos condiciona.

En ocasiones viene bien incluso juntarnos a aquellas personas que hacen que la ilusión surja… como nos ha pasado un poco a nosotros, ¿no? Estoy segura de que más de un@ se hubiera rendido y hubiera dejado los post #a4manos por quizás dejadez, por pensar que ya se pasó el momento, por un montón de excusas… quizás. Y nosotr@s, como si fuéramos esos niñ@s de los que hablamos decidimos re-ilusionarnos, decidimos seguir ilusionando o por lo menos compartir nuestros pensamientos esperando que sirvan a tod@ aquél/lla que lea estas líneas en cualquiera de los dos blogs J

Personalmente me gustaría compartir un relato de Eloy Moreno, un escritor y amigo que con sus novelas consigue hacernos sentir, reflexionar, imaginar… La historia se titula “El sol vendrá a desayunar” y dice así:

-¿Mañana vendrá a desayunar? -me preguntó mientras yo conducía.

-¿Quién? -le contesté.

-El sol -me respondió mirando a través de la ventanilla.

-Ah… bueno, no sé… ¿y cómo bajará? -le seguí el juego.

-Pues con una cuerda -dijo sin inmutarse.

-Ah, ¿y cómo desayunará? No tiene brazos.

-Pues yo se lo daré.

-Ah, vale, pero… y después, ¿cómo volverá otra vez al cielo?

-Yo lo empujaré hacia arriba -volvió a contestar.

-Ya, pero el sol pesa mucho y tú eres muy pequeña…

Observé por el retrovisor cómo fruncía el ceño.

Pero a los pocos segundos, por la alegría de sus ojos,

supe que acababa de encontrar la respuesta.

-¡Pues que se suba en una colchoneta! -me dijo

mientras gesticulaba con sus pequeñas manos.

Y fue justo en ese momento cuando me di cuenta de que,

en aquel coche, íbamos una niña y un adulto.

No porque yo fuera conduciendo

y ella detrás, sentada en su sillita, sonriendo,

sino porque sólo uno de los dos era el que,

con cada ilusión, solucionaba un problema.

La idea es que seamos capaces de volver a ver lo que nos rodea con los ojos de la infancia, sin los filtros / etiquetas y con la ilusión de pensar en descubrir, investigar, resolver… con la energía suficiente para no rendirnos y ser conscientes de todos los colores que forman el supuesto “gris”.

Así que… ¿qué tal si nos levantamos de la silla y nos ponemos a bailar un poco como si no hubiera un mañana y dejando que los pies empiecen a mover el resto del cuerpo?

Pon el volumen y deja que Mika nos llene de Lollipops 🙂

Aquí estamos Iñaki y yo en ese encuentro de Barcelona que ha hecho que volvamos al #A4manos

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Felicidad a 1000 manos

Otro mes, otro primer martes y cómo no, aquí está nuestra entrada con Iñaki #a4manos… sólo que esta vez será #a1000manos. ¿Y porqué? porque nos gustan los retos, nos gusta compartir y nos gusta ilusionarnos cada día un poquico más ¿Y a vosotr@s no?

happy-each-dayEn esta ocasión la imagen es igual de potente que todos los meses (claro! según nuestro criterio… jejeje) y al mismo tiempo… sencilla

“Haz a una persona feliz cada día, incluso a ti mism@”

Porque no hay que olvidarse de los demás y porque no hay que olvidarse de un@ mism@. Fácil de escribir o de decir,… un poco más complicado hacerlo realidad.

El otro día leía en un blog que estamos en la era de los reproches, que estamos tan acostumbrados a reprocharnos las cosas que no hacemos tanto a nivel personal como profesional, que cuando recibimos un cumplido o manifestamos nuestros sentimientos … lo que viene a continuación es alguna de las siguientes preguntas: ¿te pasa algo? / ¿quieres algo? / ¿qué has hecho? / ¿estás bien?…

¡¡Cambiemos!! decidamos cambiar. Decidamos hacernos felices, activar/nos las neuronas espejo y sonreír al mundo para que la gente sonría a su vez.

Ese era el objetivo cuando comenzamos el proyecto de #a4manos (que a lo tonto llevamos año y medio…), hacer un poco más felices y / o enseñar a ver el lado positivo de la vida. Lo dicho, todo un reto.

Hace tiempo que conozco esta frase de Confucio:

 “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”. 

Yo lo reconozco, tengo un trabajo que no es que me guste… es que me apasiona. Me encanta ver cómo las personas son un poco más positivas cuando saben cómo serlo. Disfruto cuando tengo oportunidad de crecer con la gente y disfrutar de lo maravillosa que es la vida. ¿Significa eso que no seamos conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor? ¿significa que no tenga presentes las desgracias o los entornos hostiles? No, lo que significa es que prefiero quedarme en mi círculo de influencia, en lo que depende de mí. Focalizarme en lo que puedo hacer y sobre todo en lo que siento que contribuyo. ¿Es fácil? pues hay días que no, hay días en los que te levantas como un cielo nublado y sientes que la oscuridad te está llamando (es lo que tiene el lado oscuro de la fuerza…) … y entonces… decides ponerte música y sonreír… y mirar a tu alrededor … y darte cuenta de cómo una sonrisa se convierte en otra sonrisa de un/a desconocido/a … y entonces piensas que es posible. Que los momentos malos existen pero la felicidad ¿qué es? ¿un estado? ¿o una suma de momentos felices? tenemos momentos felices a lo largo del día, la cuestión está en recordarlos y hacerlos recordar. No irnos a dormir sin recordar una o dos cosas que nos han gustado a lo largo del día. Sencillo ¿no?

Para finalizar me gustaría acabar con dos canciones. Una es de mi infancia “My favourite things” de “Sonrisas y lágrimas” en la que nos recuerda que cuando las cosas no nos vayan bien, recordemos nuestras cosas favoritas para que nos parezcan menos malas, es una canción que sobre todo… atrae el “buen rollo” y nos recuerda desde la inocencia de la infancia… que todo es posible.

Y la otra… hace poco vi la película de “Frozen”, reconozco que sin grandes expectativas… pero ante la perseverancia de Laura,… la vimos. Y me gustó. Mucho (diría que es de las mejores de Disney incluso…). Esta canción se la dedico a ella, porque sé que le va a hacer feliz y porque si ella es feliz… yo también. Para que todos “soltemos” nuestro talento y seamos felices haciendo felices a los que más queremos y/o a los que nos rodean.

¿Y ahora? ¿cómo te sientes? 🙂

No-ni-Ná

Bueno, otro mes más y otra vez con el “reto” conjunto con Iñaki González, nuestro estupendo amigo y compañero del blog sobrevivirrhhé.

img-20140426-wa0014Personalmente cuando elegimos la imagen… me encantó, es una frase con la que me identifico y es más, la suelo decir a menudo: “No ni ná”… yo cariñosamente lo llamo activar mi “gen maño”, es decir, el no hay nada que me dé más energía (o cabezonería según a quién le preguntes…) que el entorno, o algo o alguien me diga que no es posible. Evidentemente, no es cuestión de ponerse cabezón por ponerse… sino que si el objetivo que tienes en mente es lo suficientemente importante y el PARA QUÉ es significativo… nos debemos de preguntar “¿porqué no?” e ir a por todas.

Ir a por todas, ¿qué significa?, realmente significa poner toda la carne en el asador, estar convencid@s de que podemos y que nuestro esfuerzo va a merecer la pena. Ya la he mencionado en alguna ocasión (casualmente, en otro #a4manos con @goroji), es una frase de Yoda que me encanta y representa lo que quiero decir: “Hazlo o no lo hagas. No hay intentos”. Y es que si lo “intentamos”… ¿estamos poniendo realmente todo el esfuerzo, toda la energía? quizás sí… quizás no. Nos lo tendremos que preguntar y ser verdaderamente honest@s con nosotr@s mism@s.

En ocasiones somos nosotr@s los que representamos el papel que en la imagen aparece como VIDA. Nosotr@s somos los/as que creamos nuestros obstáculos y los que ponemos piedras en el camino antes de saber qué dirección tomar.

¿Qué podemos hacer? Evidentemente tener claro qué es lo que queremos. Hacernos la pregunta de ¿cuánto de importante es para mí esto? ¿de 0 a 10 cuánto voy a poner para lograrlo?… e identificar esos mensajes que a modo de pensamientos automáticos nos están “boicoteando”. Viene muy bien escribirlos, sin juzgarlos, sin pensarlos demasiado, y cuando los tengamos escritos. Reléelos y entonces relativiza y valora. Seguramente muchos de ellos no tienen sentido, otros nos preparan y otros en realidad son totalmente contrarios. Pero sólo nos permitiremos esa objetividad cuando podamos tomar distancia y podamos coger carrerilla. Quizás no sólo le digamos a la vida “NO-NI-Ná” sino que podemos crear nuestro propio gritico de “guerra” a lo “Gerónimo” de las películas.

Yo me atrevo, Iñaki se atreve ¿y tú?

A fin de cuentas… lo que no nos mata… nos hace más fuertes. Verdad Iñaki??? 🙂

Ponte las “gafas” de la positividad

El martes nuestro queridísimo Iñaki González en su blog sobreviviRRHHé nos comenzó contando su visión de “Cómo transformar un mal día en algo positivo” y hoy toca desde “La verdad absoluta no existe” elaborar nuestra réplica ¿verdad, Iñaki? y es que ya comentamos en su momento lo malo que es “encariñarse con la piedra” y pensar que todo lo que hacemos nos va a salir igual de mal.

La cuestión es que en ocasiones nos ha pasado que un sólo momento del día es lo que ha condicionado que el resto del día sea visto como algo “horroroso” ¿porqué nos pasa esto?, porque sin querer queriendo hemos “programado” nuestro cerebro a centrar toda su atención y sus recursos a ese

un-mal-dc3ada

suceso que acabamos de vivir y que nos ha generado ese malestar.

La solución no es ignorar eso que nos ha pasado, sino saber relativizarlo y darle la importancia que se merece. Hoy en día se llama “resiliencia” (aunque realmente es un término asociado a la resistencia de los materiales…) y hace referencia a nuestra capacidad de resistir y reaccionar con la misma fuerza positiva para contrarrestar el suceso estresante; es decir, en lugar de preguntarme: “¿porqué a mi?” “siempre me pasa igual” “nunca aprenderé”, etc paso a decirme: “¿qué podría haber hecho diferente?””¿qué he aprendido para que no me vuelva a pasar?” “¿qué ha ido bien?”, etc.

Cuando focalizamos nuestra atención en lo que podemos hacer, en lo que depende directamente de nosotros y en la acción… automáticamente nuestro estado de ánimo comienza a hacer un pequeño cambio sintiéndonos mejor porque podemos hacer algo y estamos en camino de ello.

Recientemente ha sido el día de la felicidad y el otro día coincidiendo con @clarabenedicto en twitter me hizo descubrir un fantástico ejercicio que nos puede ayudar a redescubrir las cosas positivas que tienen nuestro día a día y evitar que nos focalicemos en lo negativo y compartir “momentos de felicidad”. El proyecto se llama 100 happy days y trata justamente de eso, de compartir durante 100 días nuestros momentos de felicidad. Yo acabo de apuntarme… ¿os apuntáis? Iñaki… a ti ¿qué te parece?

Hoy es día 3… y este número siempre me han parecido unas gafas giradas.. ¿y si son las gafas del positivismo? ¿y si hoy comenzamos a ver nuestra vida desde un lado más feliz? ¿y si sacamos el/ la niño/a que llevamos dentro?

A child can teach an adult three things:

– to be happy for no reason

– to always be curious

– to fight tirelessly for something

Paulo Coelho

¿Bailamos para celebrarlo?

La costilla de Adán

Este martes comenzó un nuevo programa de radio: “La costilla de Adán” en @ondamujer. Un programa hecho por mujeres para mujeres y que quieren marcar una diferencia no sólo en las ondas sino también en todos los medios.

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Su programación abarca todos los temas que como mujeres nos preocupan y nos ocupan y de 9,00 a 11,00 de forma amena, sincera, profesional y dinámica @lailaelqadi nos “atrapa” con cada una de las ent
revistas para generar sinergias entre las mujeres de todos los ámbitos, profesiones y sectores; para que podamos sentirnos como superwomen siendo conscientes de que haciendo lo que hacemos es parte de nuestro valor añadido.
¿Y por qué escribo sobre este programa en el blog?… pues porque soy una de las colaboradoras. Cuando Laila me lo propuso, la verdad es que no pude negarme, me pareció una idea tan fantástica, original y actual que me sentí halagada de que contara conmigo, así que allí estaré. Los viernes hacia las 9,30-9,40h hablaré de #coaching y de otros temas relacionados con la mujer en el ámbito profesional para sacar el máximo de nuestro potencial y nuestro talento. Ojo!! no es que sea especialmente feminista, la esencia no es demarcarnos por encima del sistema de género… es ser conscientes de nuestra esencia y sacarle provecho.
¿De qué hemos hablado hoy? esta es mi síntesis de partida.
“En el ámbito organizacional los hombres y las mujeres somos distintos. Las diferencias / cualidades de género 
existen y eso es algo que no podemos negar, a nivel antropológico hemos heredado una forma de reaccionar ante el mundo y de interpretarlo que hay que conocer. La cuestión no está en negar las diferencias y/o tratar de ser iguales. Creo que la clave está en comprender las diferencias, aceptarlas y aprender los unos de los otros sin perder nuestra identidad. Creo que lo peor que podemos hacer como mujeres es tratar de comportarnos como hombres en el trabajo y perder por eso nuestra esencia femenina. Si hacemos esto perdemos nuestro mayor valor añadido y perdemos fuerza en la diferenciación. No aportaríamos nada nuevo. Nuestra meta es a través de nuestra feminidad y nuestras cualidades conocer exactamente en dónde está el Quid de nuestra aportación y sacarle provecho a nivel personal y profesional. Lo importante es recordar que no es una competición.
 
Esto me lleva a una de las primeras diferencias de género en cuanto a la importancia del Marketing Interno.
Hay una frase que en el ámbito organizacional se usa mucho: “No sólo hay que ser buen@, sino también parecerlo”. Una de las diferencias que he observado a lo largo de todos estos años, es que las mujeres por regla general tendemos a ser más prudentes con nuestros logros y “tirarnos menos flores” (siempre hay excepciones que están fuera del género), pero más allá del sentido de la prudencia, lo que nos bloquea a la hora de “presumir” son nuestras expectativas. Esperamos que se nos valore el trabajo realizado, esperamos que nuestros jefes se den cuenta del esfuerzo que ponemos y que se nos reconozcan los méritos. 
Creo que nos tenemos que poner como meta el hacer reconocer nuestros esfuerzos quizás no vanagloriándonos en exceso, pero sí en su justa medida. Uno de nuestros objetivos sería el trabajar sobre el Marketing personal, puesto que no sólo hay que hacer bien nuestro trabajo, sino que cuando algo es importante nos tendremos que hacer notar.
Evidentemente hay que buscar y elegir los momentos más adecuados para esto. Si reaccionamos resaltando nuestros méritos en una reunión porque no escuchan nuestras aportaciones a modo de “pataleta”, seguramente no sólo no estaremos reforzando nuestro rol sino que encima nos estaremos posicionando en un perfil de reproche o reactivo.
El momento ideal es una evaluación del desempeño, en una entrevista con nuestro jefe a nivel individual, cuando aportemos ideas en un proyecto haciendo relación a éxitos pasados, no temiendo aportar nuestra opinión o nuestras ideas (superar momento “tormenta de ideas, no hay ideas ni buenas ni malas)…
De esta forma no será una cuestión de emociones (como muchas veces lo atañe el género masculino) sino que puede ser una forma de ejercitar nuestra proactividad y cultivaremos también así nuestro autoconcepto. Para ello lo más importante es conocer qué es lo que queremos ser en la organización, en nuestro trabajo, es decir lo que quiero y lo que no quiero.
Michael Losier nos propone la Hoja de Trabajo de Claridad, que en coaching es un documento que se utiliza en las primeras sesiones para plantear posibles objetivos a trabajar.
Esta hoja nos puede servir para identificar en nuestro trabajo qué es lo que queremos lograr, qué nos gustaría conseguir, cómo nos gustaría que nos trataran y a su vez señalar todo lo que no queremos.”
Aquí tenéis el podcast del programa ¿os lo vais a perder? 🙂

http://www.ivoox.com/costilla-adan-17-enero-2014_md_2722631_1.mp3″ Ir a descargar

y el podcast de mi intervención (espero que os guste)

http://www.ivoox.com/coaching-rut-roncal-no-nos-leamos-pensamiento_md_2723054_1.mp3″ Ir a descargar

 

Pensamientos positivos, por favor!!

Estoy harta de que la gente se centre en lo negativo de las situaciones, de las personas, escucha-tu-cuerpode las cosas… estoy harta de oir comentarios sobre lo que no tenemos o lo que nos falta, como si no tuvieramos razones para sentirnos a gusto, satisfechos o simplemente contentos en el día a día por el simple hecho de tener dificultades.

Mi abuelo cuando nos oía protestar cuando éramos pequeños, tenía una frase clave: “teníais que pasar una guerra y veríais lo que es pasar hambre y lo que es lo importante…”

Claro! no es cuestión de que pasemos una guerra. Ojalá no tengamos que hacerlo nunca… pero no dejaba de tener su parte de razón. Entramos en muchas ocasiones en unas tonterías… y no nos damos cuenta de que lo que es verdaderamente importante, como nuestra familia, amigos, los que tenemos trabajo, los que además nos gusta lo que hacemos… incluso las cosas más del día a día que tenemos a nuestro alcance y no valoramos… como tener acceso a todo tipo de información gracias a internet, conectados a quien queramos gracias a los móviles a golpe de llamada, sms y/o whatsapp, tomar un café y “arreglar” el mundo de vez en cuando, quedar con es@ amig@ que hace tiempo que no veías para compartir una cerveza, ir al cine y alucinar en 3D aunque luego te duela la cabeza, volver a escuchar ese CD o esa canción que te mueve el corazón o los pies, echarte una siesta en el sofá o quedarte dormid@ por el calorcito de una manta mientras ves una película, ese beso en la mejilla de agradecimiento que te pilla de sorpresa, ver dormir a tu pareja porque tú te has despertado antes, pasear a tu mascota mientras te despiertas por el frío de la mañana, descubrir una nota a modo de post-it animándote para tener un buen día, sorprenderte de la cantidad de hojas caídas en el suelo porque todavía es otoño, dar/ recibir ese abrazo reconfortante tras un día estresante, quedarte en “bavia” mientras las luces de un árbol de Navidad parpadean de forma sincronizada, alegrarte por haberte puesto la bufanda y ver el vaho que se genera cuando respiras, sorprenderte deseado comprar postales de Navidad a pesar de haber enviado todos los Christmas a través del correo electrónico,…

Todos los día stienen cosas malas y cosas buenas. Yo hoy comparto con vosotros/as muchos momentos que me encanta y muchos de ellos los he vivido hoy mismo o a lo largo de la última semana. Decido quedarme con ellos.

Los que tengáis dudas… aquí va una receta… sino es prescripción médica… es consejo de amig@ 🙂

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Felices Fiestas y que tengais felices y bonitos días