Escribiendo… para potenciar nuestras relaciones (2ª parte)

Tal y como quedó pendiente en el primer post, en este post continuaremos comentando los usos y ventajas de escribir caligráficamente.

En este caso las prácticas que os propongo están orientadas a la mejora de nuestras relaciones interpersonales, bien sea a nivel profesional como personal.

Lo importante, es tener en cuenta que el ejercicio de la escritura y su posterior lectura suponen un entrenamiento para nuestro cerebro.

escribirA fin de cuentas nuestro cerebro en lo que es a modo de aprendizaje, no distingue entre lo vivido y lo imaginado (por eso en las pesadillas sufrimos tanto y cuando tenemos un sueño de los buenos nos levantamos de tan excelente humor…) por lo que si entrenamos la escritura y su posterior visualización estaremos preparándonos para el éxito.

Comenzamos:

– Gestión de conflictos: una de las mejores técnicas para la gestión de conflictos es la “comunicación no violenta” de Rosenberg, con esta técnica preparamos la conversación sobre un tema conflictivo o bien para tener una conversación a modo de prevención de un conflicto. El modelo sigue el esquema HOS, es decir, reflejar lingüísticamente y de forma diferenciada los hechos (lo observable), las opiniones (nuestra interpretación de los hechos) y los sentimientos y/o emociones asociadas. Además de tratar de buscar un punto de acuerdo y un compromiso de acción. La comunicación no violenta nació para gestionar situaciones de conflicto bélico… y es que a nivel relacional… ¿verdad que menos mal que no tenemos armas de destrucción masiva en nuestras oficinas / casas? El esquema es el siguiente (hice una modificación del esquema original para una potenciación de su uso a nivel personal y profesional)

1. Observo que ____________ ( el objetivo es describir el hecho, qué se ha visto, o cuál ha sido la cadena de acontecimientos sin interpretación ninguna)

2. Opino que / Creo que _____________________________(aquí me permito interpretar el hecho y plantear una posible causa, siempre y cuando esté enfocado desde la base del respeto)

3. Me siento _______________ (tendemos a poner sentimientos o intenciones en otras personas y de lo único que podemos hablar es de cómo nos podemos sentir nosotros, ojo con aquellas emociones que sean utilizadas como chantaje emocional… tenemos que ser asertiv@s)

4. Necesito que _______________ (a veces en las discusiones invertimos mucho tiempo con el ojo en el pasado y no en la búsqueda de soluciones, tenemos que decir qué es lo que necesitamos que es lo que ha motivado la falta de encuentro y/o acuerdo)

5. ¿Podrías/serías capaz de _____________? (en las discusiones a veces no logramos un acuerdo, porque nos dedicamos a “contar cada uno nuestro libro” sin tener un compromiso mutuo o por parte de la otra persona implicada, hemos de cerrar con un acuerdo ganar-ganar, algo que nos enriquezca a ambas partes; puede ser conveniente que sea la otra persona quién pueda proponer alguna solución diferente a la que tengamos en la cabeza…)

6. ¿Qué opinas? ¿Qué necesitas? (es importante acabar preguntando y/o asegurándonos del feedback de la otra parte)

“Un ejercicio interesante es transformar el lenguaje negativo en positivo, el lenguaje que nos estanca con el lenguaje de la acción.”

Si os fijáis, tiene la estructura de una conversación, por lo que a la hora de entrenar y practicar es más fácil de memorizar. Escribir, revisar escritura, leer para tomar perspectiva, visualizar… y ¡actuar! ¡O no!, porque igual nos damos cuenta que el “conflicto” que creíamos no era tal… y decidimos relativizar.

preparar una reunion

– Preparar una reunión / entrevista / conversación importante.– cuántas veces ante una de las situaciones anteriores nos hemos ido por las ramas, nos han traicionado las emociones, o bien no hemos dicho lo que queríamos decir.

Lo mejor es prepararse, elegir el objetivo final de esa conversación / reunión / entrevista. Cuál es el PARA QUÉ, e identificar los 3- 5 puntos principales a tratar. Asociar cada punto a una idea fuerte y buscar una relación de los puntos, coherencia y/o trazabilidad que permita recordarlos todos. Seguro que lo logramos. También ayuda el pensar en quien/nes tenemos delante y tratar de buscar mensajes inclusivos, es decir, mensajes que incluyan aspectos que consideremos desde su punto de vista, reflejando empatía. Algo que nos puede ayudar… es un mapa mental… quizás hablaremos otro día sobre esto.

– Analizar/me una actitud / comportamiento / emoción.- en ocasiones hay situaciones que nos generan tensión, o personas que nos causan esa tensión o estrés. En psicología es frecuente el autorregistro como recurso de análisis y preparación de la acción (además de otros usos). Nos viene bien el esquema siguiente:

Situación | Qué pienso | Qué siento | Qué hago
– – – –
Identificando en cada columna los pensamientos que nos vienen a la cabeza (no sólo los que somos conscientes y filtrados de forma racional), todo lo que sentimos y lo que terminamos haciendo (lo bueno y lo no tan bueno) ¿para qué? Para al final añadir una última columna: Qué voy a cambiar / hacer/ o dejar de hacer. Así nos preparamos la próxima vez. Porque si algo nos genera tensión y/o estrés… mejor trabajarlo ¿no?

pensamiento positivo– Pensamiento positivo.- es muy interesante analizar cómo nos expresamos. La escritura automática nos permite identificar tanto el tipo de mensajes que damos a los demás como los que nos damos a nosotr@s mism@s. Un ejercicio interesante es transformar el lenguaje negativo en positivo, el lenguaje que nos estanca con el lenguaje de la acción. Es muy típico, desde niños, decir lo que no podemos hacer; pero eso, no nos damos cuenta, que no es un mensaje claro. Lo que necesitamos oír es la expectativa, lo que necesitamos, lo que se espera. ¿Por qué? Porque si no lo decimos, nuestro mensaje queda a la libre interpretación de la persona y sigue aumentando la probabilidad de error. Por eso la próxima vez que digas “esto está mal”… quizás nos deberíamos plantear por indicar qué es lo que necesitamos que tenga para considerarlo bien hecho. De la misma manera podemos cambiar el lenguaje con palabras negativas, es decir, decir: “no está tan malo” no es lo mismo que decir “está bueno”. Estos mensajes no tienen el mismo impacto ni de cara a la acción, ni a la actitud, ni al reconocimiento.

Con estos ejercicios mejoraremos nuestra comunicación, aprenderemos la importancia del lenguaje sencillo y claro y dejaremos el uso de las frases supersubordinadas que generan tanta confusión.

¿Nos volvemos a animar a escribir? ¿Nos preparamos para mejorar nuestras relaciones?

La incertidumbre estresa … y no se puede controlar todo

Hay algo que nos desestabiliza en general a todas las personas, es la incertidumbre. En cualquier aspecto de nuestra vida, tendemos a querer movernos en escenarios de certeza y por este motivo sacamos nuestras propias conjeturas cuando hay alguna situación que no comprendemos.

Tendemos a eliminar la incertidumbre de forma consciente ó inconsciente, porque es algoincertidumbre 2 que nos desconcierta y que en según qué situaciones se nos presente, nos genera estrés.

¿Qué es la incertidumbre? La Wikipedia (que amplia la definición de la RAE) la define como lo contrario de certidumbre o certeza; como duda o indecisión; como el azar, la contingencia, la expectativa, la ausencia de necesidad entendida como determinación… es decir, cuando no sabemos a donde ir, qué hacer, qué pensar o qué decir, cuando no sabemos hacia donde dirigir nuestros esfuerzos por que nos falta alguna claridad en el camino lo suficientemente importante como para cuestionarnos nuestro objetivo.

Desde que nacemos estamos preparándonos para entender nuestro entorno con una cierta lógica / coherencia, buscamos patrones (según nuestros propios paradigmas) y cuando algo vemos / observamos, nuestro subconsciente lo procesa y le encuentra una lógica. A veces le cuesta y lucha hasta encontrar ese patrón que hace a ese suceso “coherente” con nuestro paradigma o nuestra forma de ver lo que nos rodea.

Cuando lo que nos pasa viene mediatizado por nuestro entorno laboral / social / familiar o por las relaciones con otras personas… empieza a complicarse la cosa porque seguramente nuestra lógica es insuficiente, nos hacemos preguntas que a veces son contestadas y a veces no. Nos hacemos preguntas y como esa incertidumbre a veces nos genera estrés no tenemos la suficiente paciencia como para dar tiempo para reflexionar, para que se asienten algunas cosas/ decisiones/ etc… necesitamos las respuestas de forma inmediata y eso a veces puede llevarnos a la catástrofe, a tomar decisiones de forma impulsiva o adentrarnos en un camino aún más incierto ó lo que es peor, lleno de certeza pero en dirección contraria a lo que desearíamos.

Por este motivo están tan solicitadas las echadoras de cartas y/o pitonisas… es la desesperación la que busca respuestas y esa gana de agarrarse a lo que sea, a un clavo ardiendo, hace que en esos momentos confiemos hasta en la “magia”, en el fondo buscando las respuestas deseadas para eliminar los miedos que nos genera el escenario de incertidumbre.

Y la incertidumbre nos rodea constantemente, con la crisis o sin ella. Vivimos y no podemos controlarlo todo. Esto me recuerda a una reflexión filosófica de Heráclito, de que uno no se puede bañar dos veces en el mismo río, porque entre las dos, el cuerpo y el agua del río se han alterado. Por lo que entiendo, entendemos, que el mundo está en constante cambio, que igual que el río cambia instantáneamente nosotros también lo hacemos y aumentan nuestras probabilidades de tener escenarios de incertidumbre a nuestro alrededor.

zona_influenciaPero entonces ¿Qué podemos hacer?, necesitamos tiempo para reflexionar, tiempo para hablar/preguntar/ escuchar el silencio y el no silencio y luego preguntarnos ¿Qué es lo que realmente quieres? Porque eso es lo que definirá el plan mayor. Si hay algo que realmente quieres valdrá la pena luchar por ello, y sino tendremos que hacerlos la pregunta de ¿Y si no… qué quieres hacer? Y en este punto recomendaría un recurso que S. Covey explica en su libro “los 7 hábitos de las personas altamente efectivas”, que es el círculo de influencia y el círculo de preocupación. Es decir, analizar qué es lo que depende de nosotr@s (c. Influencia) y que es lo que no (c. De preocupación) ¿Y qué hacemos con lo que está en nuestro círculo de preocupación? Tendremos que analizar si lo que está ahí realmente no podemos hacer nada. Tratar de pasar de la preocupación a la ocupación, porque estar simplemente en la zona de preocupación nos quita recursos y nos impide pasar a la acción.

Nos centraremos principalmente en lo que está en nuestro círculo de influencia y también trataremos de intervenir en aquellas cosas que estando en nuestro círculo de preocupación están en nuestra mano. Por ejemplo, si te preocupa la salud de tus hij@s, lo que está en tu mano es proveer de una alimentación saludable, ejercicio, hábitos de salud, las revisiones médicas pertinentes, etc. Para que aunque siga existiendo un escenario de incertidumbre, podamos sentir que estamos haciendo algo al respecto.

Lo mismo en el trabajo, ya he visto más de una situación que ante la falta de comunicación sobre la continuidad o no de un contrato, la persona decide buscar otro trabajo ¿y si somos nosotr@s los que preparamos / convocamos una reunión con nuestro responsable y salimos de dudas? Obviamente tratando de argumentar los beneficios de permanecer en la empresa (visión ganar – ganar). A veces da miedo oir la respuesta, pero sin querer con el plan B estamos negándonos la posibilidad del plan A. O quizás seguiremos con el plan B pero sin partir de supuestos y seguramente con otra actitud.

Lo que está claro es que no podemos controlarlo todo, ni podemos esperar que las personas se comporten de la manera que esperamos (es decir, según nuestra lógica…)… hay que saber convivir con determinada dosis de incertidumbre y arriesgarse por lo que es importante, porque al final si de verdad nos lo proponemos aparecerán ante nosotr@s las claves para seguir avanzando o quizás las piedras que hay que rodear o saltar para seguir avanzando ¿quién sabe?certeza-incertidumbre1

Acabo con dos frases, una de Edward Rutherford

“Cuando el navegante comienza el viaje, prepara su barco, estudia su ruta, planea su itinerario y zarpa; no puede hacer nada más. No puede saber qué tormentas lo azotarán, ni si ha de regresar. Pero zarpa”

Y otra de Ayn Rand

“No permitas que el héroe que habita en tu alma muera en solitaria frustración por la vida que merecías pero que no pudiste alcanzar”

Y ahora ¿estamos preparad@s para zarpar y ser héroes?

Escribir, escribir, escribir…

Hace días escribí un post sobre la importancia de no perder la práctica de escritura a mano como ejercicio habitual y no sustituirlo en su totalidad por la escritura mecanografiada.

escritura caligraficaAunque explicaba el para qué no debíamos de perder ese buen hábito creo que sería bueno enfatizar sobre los posibles ejercicios y actividades para los que le podemos dar uso. Como son varios … este post constará de dos partes :), este primero, nos ayudará a entrar en contacto con nuestros recursos internos.

Autoconocimiento: tod@s o casi tod@s hemos tenido en algún momento de nuestra vida un diario. Ese diario nos servía para poner en orden lo vivido a lo largo de días / semanas / meses / años… e ir tomando consciencia de tus pensamientos, intereses, ideas, reflexiones… o simplemente desahogarnos con un papel. Servía para reforzar esas ideas, para identificarnos con nuestras dudas y quizás en algún caso tomar alguna decisión.

En cualquier caso nos servía para conocernos a nosotr@s mism@s. El consejo en concreto sería recuperar el concepto “diario”, sobre todo si estamos pasando por una etapa complicada a nivel profesional / personal, el ejercicio de escribir diariamente qué es lo que nos ha pasado a lo largo del día nos sirve para identificar dónde está el foco de nuestra preocupación y quizás de forma ya más consciente convertir pensamientos negativos en positivos. El ejercicio de la escritura permite “reprogramar” nuestro cerebro (por lo menos en parte) cuando determinados pensamientos “les damos la vuelta” de forma consciente en nuestros diarios.

“Escribir cartas nos libera y permite a nuestro cerebro que exprese lo que siente.”

Tomar perspectiva: ¿cuántas veces algo nos ha preocupado y hemos ido en el coche / tren/ autobús dándole vueltas a nuestra “lavadora mental”? ¿Cuántos de esos pensamientos / ideas se convertían en realidad o se llevaban a la acción o se hacía algo al respecto? Muchas veces esos pensamientos se transforman en emociones desagradables que hacen que nos paralicemos y nos preocupemos por cosas que no hemos “pensado” de forma objetiva.

Uno de los mejores trucos para gestionar esto es la “escritura automática”, cuando algo te preocupa, ponte delante de un papel con tu boli / lápiz y déjate llevar. Escribe todo lo que te venga a la cabeza sobre eso que te preocupa. Después, toma perspectiva haciendo una lectura de lo que has escrito, construye una lista de pros y contras… y seguro que para idear un plan de acción o de no acción ya tienes todas las herramientas / recursos delante de ti.

la digitalizacion de la escrituraAutoestima: nuestra vida emocional / estado de ánimo fluctúa porque existimos, porque nacemos, porque sentimos, porque pensamos, porque nos relacionamos… ¡Vivimos! Además de nuestro propio entorno, vivencias, situaciones y emociones varias son las que nos condicionan a sentirnos de una determinada manera. Aunque seamos personas positivas hay días en los que la tristeza forma parte de nuestras constantes. Un ejercicio que podemos realizar es escribirnos una carta a nosotr@s mism@s, escribiendo en dicha carta sólo las cosas que nos gustan de nosotr@s, desde nuestra forma de recibir a la gente en nuestra casa, la forma que nos sale de bien un plato determinado, nuestra manera de escuchar, nuestra voz…. Lo que sea. No hay que poner tiempo. Hay que elegir un sitio tranquilo, un folio / hoja en blanco, boli / lápiz … y a escribir. Primero nos costará más, después irá saliendo sólo. Lo que sí es importante es que sólo podemos escribir cosas positivas, es una máxima. Es un buen ejercicio que nos sirve como recurso para subirnos la autoestima y siempre podemos resumir la carta en una frase que nos sierva de “aliento” diario o cuándo lo necesitemos, colocada en una tarjeta, en un post-it en la mesa de nuestra oficina, o en nuestra nevera en casa.

Cerrar un duelo / cerrar un tema abierto / perdonar: en ocasiones hay emociones no expresadas que se “encapsulan”, se quedan dentro de nosotr@s. No las supimos gestionar en su momento y hoy por hoy nos impiden avanzar en algunos aspectos de nuestra vida. Puede ser el duelo de un ser querido, un perdón no expresado a alguien que ya no está cerca, cerrar algún tema abierto con alguien (algún enfado, decepción, tristeza…)… una de las cosas que ayuda a cerrar esos temas es escribirle una carta a esa persona en la que estamos pensando o está ligada a esa emoción. Luego decidiremos qué hacer con esa carta, pero para nuestro cerebro es de gran ayuda escribirla porque le permite “ejecutar programa”. Esas emociones encapsuladas ocupan “memoria” en nuestros cerebros, ocupan recursos a nivel mental, emocional y a veces hasta a nivel físico. Cuando escribimos esas cartas nos liberan y permitimos a nuestro cerebro que exprese lo que siente.

la era de la digitalizacionSi es un duelo podemos elegir enterrar la carta, hacerla cenizas, guardarla… si es algo con alguien que todavía vive podemos releerla y decidir si la queremos enviar o no… si no, podemos hacer lo mismo que en el duelo.
Eso sí, si elegimos NO hacer. Lo hemos elegido… sintámonos confortables con la elección.

De momento estos son unos cuantos usos de la escritura caligráfica…. Son algunos recursos que podemos utilizar y que están tan al alcance de nuestra mano como puede estar una hoja de papel y un boli / lápiz.
¿Qué os parecen? ¿Os animáis a escribir a mano?

Os espero para seguir compartiendo usos y recursos de la escritura caligráfica, en este caso para sus beneficios a nivel social / profesional.

¿Y ahora que hacemos con nuestros sueños?

Año 2014… ayer volvimos a acometer nuestro  proyecto  especial #a4manos con mi gran amigo Iñaki González pero… hemos querido darle un toque diferente y… aún más práctico de tal manera que a partir de ahora el primer martes de cada mes os propondremos un tema de reflexión y el día siguiente compartiremos una práctica o un juego o una lectura o …. Ya se nos ocurrirán más cosas … 🙂 así que nos juntamos de nuevo SobreviviRRHHé! y La Verdad Absoluta No Existe para ofreceros lo mejor de nuestras intenciones y corazones… a ver que tal sale.

Comenzábamos ayer con una frase que nos inspiraba que a pesar de la edad eso no tenía que ser límite para crear sueños. ¿te acuerdas? Sino… por favor pásate antes por el post de los Nuevos Retos para el 2014 y … no te olvides de volver! 🙂

La cuestión es que como decía Paulo Coelho

La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante

Y ¿de qué están hechos nuestros sueños? ¿Qué ingredientes necesitan? ¿cómo podría ser la receta?

Nuestros sueños, deberían tener un vasito de ilusión, una cucharada de pasión, unas migas de cordura, una pizca de riesgo, unos gramos de dificultad y mezclar todos los ingredientes en el bol de la acción y dejarlo cocer en el horno de la experiencia.

la foto

Ayer proponíamos los 4 pasos para que nuestros sueños abandonaran las nubes … ¿qué os parece que Iñaki comparta un sueño y sus pasos para que veáis cómo lo podemos aplicar? ¿qué te parece Iñaki? ¿te animas?

¿Truco o trato? Quién me mandará a mí meterme en estos líos, jajaja…

¿A qué huelen las nubes? ¿De qué están hechos los sueños? ¿Qué ingredientes necesitan?

Creo que voy a llamar al crío este de Logroño que lo ha petado en MasterChefJunior a ver si tiene la receta de los sueños y me hace uno rico-rico, jajaja…

Y aunque los sueños, sueños son (que diría aquel) mi receta ideal creo que debería llevar mucho de realismo, mucho de planificación, mucho de sacrificio y, por supuesto, mucho de ilusión, porque la ilusión será la salsa que hará que podamos seguir soñando cuando todo se tuerce… porqué sí, querido lector, al final siempre se tuerce… pero debemos ser constantes y demostrar tenacidad para volver a enderezar el rumbo, y la suficiente mano izquierda para si no enderezarlo, al menos, sí saber modificar las coordenadas necesarias para llegar a buen puerto.

Pero véis, ya me he liado, será que no me gusta cocinar. Parece ser que para mí los sueños, más que un guiso, son un viaje, una aventura… y como tal, hay que atreverse a vivirla. El destino, la suerte, o el karma (o en lo que quieras que creas) hará que llegues o no, pero lo importante será lo que vayas recogiendo en el camino.

NOTA: Mi sueño… otro día os lo cuento, lo prometo!

Bueno, la propuesta está echada, de sueños va la cosa.. quizás será cuestión de entrenar los sueños lúcidos para visualizar nuestros propósitos y hacerlos realidad ¿qué os parece contar con Iker Jiménez para que nos lo explique? 🙂

http://www.ivoox.com/control-mental-suenos-lucidos-16-01-2011-3-audios-mp3_rf_495041_1.html

http://www.ivoox.com/control-mental-suenos-lucidos-16-01-2011-3_md_495041_1.mp3″ Ir a descargar

Adaptarnos a los cambios sin miedo (Nomiedo)

Nomiedo, de Pilar Jericó, es un libro que hace tiempo que quería leerlo. He oído y leído comentarios de que estaba bien y todavía no había tenido ocasión. Hasta ahora.

no miedo

Me ha gustado. En mi colaboración del domingo pasado en el blog de @pilidorita lo elegí como el libro a proponer, y he pensado que sería interesante dedicarle un “poquico” más al tema del libro en cuestión.

Y es que estamos rodeados de miedos, más racionales, irracionales, en la vida profesional y en la personal…

Decía Edmund Burke:

“Ninguna pasión elimina tan eficazmente la capacidad de actuar y de razonar de la mente como lo hace el miedo”.

A lo largo del libro, Pilar Jericó nos hace reflexionar sobre los tipos de miedo que existen y de cómo nos hacen reaccionar en según qué situaciones. Así como nos pone ejemplos a nivel organizacional de cómo se funciona con la gestión por miedo y que consecuencias genera.

Me parece muy significativa una de las historias que comparte en el libro de cómo se transmite el miedo:

Un equipo de científicos colocó a 5 monos en una jaula, y en su interior, una escalera y, sobre ella, un montón de plátanos. Cuando uno de los monos subía a la escalera para coger los plátanos, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre el resto. Después de algún tiempo, cuando algún mono intentaba subir, los demás se lo impedían a palos. Al final, ninguno se atrevía a subir a pesar de la tentación de los plátanos.

Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos.

Lo primero que hizo el nuevo fue subir por la escalera pero los demás le hicieron bajar rápidamente y le pegaron. Después de algunos golpes, el nuevo ya no volvió a intentarlo. Cambiaron mono tras mono, hasta que todos los veteranos fueron sustituidos y ninguno había experimentado el chorro de agua fría. Sin embargo, continuaban pegando al que intentara coger los plátanos.

Si fuera posible preguntarles… seguro que la respuesta sería: “No sé, las cosas siempre se han hecho así…”.

La cuestión es que ante el miedo, si la biología fuera la única que dirigiera nuestro comportamiento, nuestras reacciones ante el miedo serían:

  • Huída: “Paso de líos”
  • Sumisión: “Para lo que Ud. mande”
  • Inmovilidad: “No sé”
  • Defensa agresiva: “Esto es un asco”

Teniendo en cuenta que en la mayoría de los casos tenemos miedos como:

  • al fracaso, a equivocarnos, a fallar,…
  • al rechazo, a las críticas, a ser diferente,…
  • al cambio (todo tipo de cambios)
  • a la no supervivencia (toda situación que amenace nuestro status quo)
  • a la pérdida de poder,…

Las claves serían en primer lugar tener una misión, un proyecto claro, saber definir el objetivo hacia donde vas, a dirigir tus esfuerzos y sobre todo verte reflejado para poder pedir / tener definidas tus acciones, tus responsabilidades y cometidos, para saber por donde empezar,…

Importante superar la zona de confort.

El cambio es incertidumbre, pero también es aprendizaje; hay que transformar el paradigma de salir de la zona de confort como pánico y quizás mentalizarnos que es posible que perdamos algo por el camino, que algo salga mal, aunque lo más importante es lo que aprenderemos (“para aprender, perder…”)

Y sobre todo debemos comunicarnos con nuestro entorno, hablar, darle nombre a nuestros miedos y hacerles frente.

Si nuestros miedos implican a otras personas.. debemos hablarlos, y sino, .. a veces el hablar con otros nos ayuda a superarlo.

La clave: pensamiento y lenguajes positivos.

¿Nos animamos a listar a qué tenemos miedo y a plantearnos qué pasaría si nos atrevemos a superarlos? ¿Cómo? a veces lo que más funciona es plantearnos el “¿Y si ocurriera?”… “¿Qué haría entonces?”

¿Cuánto te influye lo que piensen los demás?

Esta sencilla pregunta que en alguna ocasión nos la hemos podido decir unos a otros es la que nos sirve como punto de partida para la propuesta de nuestra invitada especiaCamera 360l @pilidorita. Siempre bien recibida en esta casa y que ha seguido nuestros pasos muy de cerca. Enfermera, con vocación de servicio, atenta, cariñosa y valiente. Hoy se acerca para colaborar en la relativa reciente sección #a4manos y esperemos que repita. Para los que no conozcais su blog es sencillo, muy humano y muy diverso, a través de “pilidoritas” nos ofrece no sólo recetas de actualidad en el ámbito de la enfermería, sino que además los Domingos disfrutamos con su especial : Libro, Película y Canción ¿te lo vas a perder?

Desde mi punto de vista creo que nos propone dos cosas muy sencillas, por un lado lo fácil que es criticar y dar “humildemente” nuestra opinión y por otro lado lo fácil que es también caer en las “garras” de los comentarios ajenos y terminar haciendo lo que nos proponen otros por encima de nuestro propio criterio.

La clave en el primero de los apartados es pedir permiso. Dar nuestra opinión no es malo, e incluso a veces sirve de ayuda. Lo verdaderamente importante es pedir permiso antes de soltar sin consulta previa cuál es nuesta opinión y sobre todo valorandola por encima de cualquier otra propuesta. Además, si pido permiso para dar mi opinión, he de estar preparado/a para que me digan que no quieren escucharla, o bien que aunque la hayan escuchada no me hagan caso. ¿Estamos preparados?

La segunda clave, es, cómo decían nuestras abuelas “hacer oídos sordos”, es decir, ser capaces de escuchar a los demás (a veces nos dan información que de otra manera no seríamos conscientes) y al mismo tiempo seguir escuchando nuestros principios que nos propone, nuestros valores,… aquello que es importante para nosotros/as. Si estamos convencidos… ¿porqué no perseverar en lo que creemos?

El cuento que nos propone Pilar se titula: EL ANCIANO, EL NIÑO Y EL BURRO.  Y dice así:

Había una vez un anciano y un niño que viajaban con un burro de pueblo en pueblo.  Llegaron a una aldea caminando junto al animal y, al pasar por ella, un grupo de jóvenes empezó a burlarse de ellos, gritando:

  –¡Mirad que par de tontos! Tienen un burro y, en lugar de montarlo, van los dos andando a su lado. Por lo menos el viejo podría subirse al burro.

 Entonces el anciano se subió al burro y prosiguieron la marcha. Llegaron a otro pueblo y al cruzarlo, algunas personas se llenaron de indignación cuando vieron al viejo sobre el burro y al niño caminando al lado, y empezaron a decir:

  –¡Parece mentira! ¡Qué desfachatez! El viejo sentado en el burro y el pobre niño caminando.

 Al salir del pueblo, el anciano se bajó del burro y siguió el camino a pie, mientras que el niño lo hizo subido en el burro. Así llegaron a otra aldea. Cuando las gentes de la aldea les vieron, exclamaron escandalizados:

  –¡Esto es verdaderamente intolerable! ¿Habéis visto algo semejante? El muchacho joven y sano montado en el burro mientras que el pobre anciano va caminando a su lado. ¡Qué vergüenza!

  Como ya no sabían qué hacer, el viejo y el niño compartieron el burro. El fiel animal llevaba ahora el cuerpo de ambos sobre sus lomos. Pasaron junto a un grupo de campesinos  que al verlos empezaron a vociferar:

  –¡Sinvergüenzas! ¿Es que no tenéis corazón? ¡Vais a reventar al pobre animal!

 Apenados, el anciano y el niño se apearon del burro y optaron por cargarlo sobre sus hombros. De este modo llegaron al siguiente pueblo. Allí la gente se apiñó alrededor de ellos y entre las carcajadas, los pueblerinos se mofaban gritando:

  –Nunca hemos visto gente tan boba. Tienen un burro y, en lugar de montarse sobre él, lo llevan a cuestas! Esto sí que es bueno! ¡Qué par de tontos!

 Asustado por tanto ruido, el pobre burro se revolvió y echó a correr despavorido, precipitándose en un barranco y muriendo. El niño y el anciano se miraron muy tristes por la pérdida de su fiel compañero de viaje…

De esta sencilla historia extraigo dos conclusiones: no hagas las cosas por complacer a los demás y no critiques a otros a las primeras de cambio.

Sé tú mismo y actúa como creas que tienes que hacerlo. Hacer cosas que no quieres o en las que no crees sólo por contentar a otros no te garantiza ni la felicidad ni su amistad. Es imposible estar de acuerdo con todo el mundo y, al final, hagas lo que hagas, más tarde o más temprano, siempre habrá alguien que te acabará criticando.

No es justo juzgar a alguien sin conocer sus circunstancias. Eso que hoy tanto criticas a otro puedes acabar haciéndolo tú mañana.

Muchas gracias Pilar!!! Vuelve cuando quieras!!

Tropezar no es malo…

tropezarNueva propuesta de nuestra coaching de cabecera, la última antes de las vacaciones, porque sí, nos vamos de vacaciones, es justo y necesario… pero eso ya os lo iré contando estos días que hoy tenemos invitada y no hay que ser descortés.

Dicen que el hombre (barra) mujer es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y tres si son pequeñas, pero de ahí a cogerle cariño a ésta pues no sé yo si es para tanto.

Tropezar no es malo, si del tropezón sacamos una buena enseñanza, o como leía estos días por ahí (redes sociales varias, perdón si no cito la fuente):

“Unas veces se gana y otras se aprende”

Y digo yo, ¿no será que hay gente que, cariños a parte, necesita tener una piedra con la que tropezarse? O peor aún, ¿no será que hay gente que necesita tener siempre una piedra a mano con la que justificar sus tropiezos sin tener que asumir sus errores y aprender de los mismos?

Y yo me lo pregunto… y nuestra querida Rut Roncal seguro que tiene alguna respuesta.

¿Respuestas? Muchas…

Yo creo que todos necesitamos piedras de vez en cuando. Sobre todo cuando estás aprendiendo. Es difícil que te des cuenta de todo lo bien que puedes hacer algo si antes no te has equivocado un par de veces. Lo fácil a la primera hace que dejemos de prestar atención a los detalles, por lo que la próxima vez que lo intentemos es posible que no nos salga tan bien como nos salió la primera vez… necesitamos equivocarnos.

Lo cual no significa que necesitemos de ir acompañados de la piedra a todas partes…  Además de que por otro lado si yo comienzo un proyecto / un tema pensando en que me voy a caer, no me estoy dando cuenta de que estoy generando el entorno más adecuado para que eso ocurra. Este concepto se llama “profecía autocumplida y realmente condiciona nuestros resultados en función de lo que esté pensando (cuando los demás depositan expectativas en nosotros/as también están condicionando un resultado, a esto se le conoce como efecto Pygmalion).

Es la base del pensamiento positivo. Si tú quieres, puedes. No tienes más que ser consciente de los mensajes que de forma automática te están dictando a ti mismo/a para que te des cuenta de en qué medida estás condicionando tu resultado. Pongamos un ejemplo: si yo salgo por la calle con unos patines, estoy aprendiendo y por tanto no los domino del todo y no hago más que decirme a mí mismo/a “me voy a caer”, “ya verás, como me caigo”, “seguro que pillo una piedra y me tropiezo y me doy de bruces”… estoy concentrando toda mi atención en la caída, por lo que seguramente me vaya a caer de un momento a otro. ¿Quiere decir que si me concentro en no caerme, no lo haré? Quizás no, pero ten por seguro que tendrás menos probabilidades de hacerlo.

cuentoSi esto lo aplicamos al mundo laboral también pasa. Cuántas veces nos habrá pasado que centrados en esa nueva actividad, o debido a ese determinado cliente, o quizás porque no hemos dormido bien… me centro en todo lo mal que puedo resolver el día… sin querer queriendo estoy comprando muchos números en encontrarme con que mi mayor temor se convierte en realidad.

La cuestión es que como no empecemos a ser conscientes, estos temores pueden convertirse en “etiquetas” y lo peor es que daremos por hecho que “somos así” y la intención de cambio quedará difuminada porque asumiremos que no hay manera de cambiarlo.

¿Y ahora bien? ¿Con qué mensajes os queréis quedar? ¿Queréis quedaros con la piedra o sólo el tiempo justo para aprender? Ya lo dice un proverbio ruso: “Caerse está permitido, levantarse es obligatorio” o como dice Paulo Coelho “Solo triunfa en el mundo quien se levanta y busca a las circunstancias, creándolas si no las encuentra”.

Para terminar me encantaría compartir con vosotros/as 2 vídeos. El primero de ellos es una niña de 3 años que nos enseña a su manera Qué es Pensar en positivo… ¿nos atrevemos a imitarla?

https://www.youtube.com/watch?v=SQIVslZIMXI

El segundo, es un vídeo de 7:30 min que nos invita a revisar nuestros paradigmas y a identificar que las piedras nuevas o el superar las que hemos asumido como propias, suponen salir de nuestra zona de confort.

https://www.youtube.com/watch?v=RSUykLfEmVE

¿Recordáis la película “Atrapado en el tiempo”? ¿Queréis estar atrapados por vuestras respectivas piedras?

https://www.youtube.com/watch?v=czRQbUk2Gzs

 

Autores:

Iñaki González (@goroji)                                                                 Rut Roncal (@rutroncal)

Técnico Gestión RRHH de FHC                                                                Gerente en Cegos

Autor del blog: SobreviviRRHHé!                     Autora del blog: La verdad absoluta no existe

No dejes que apaguen tus sentimientos

¿Qué fácil sería tener este interruptor a mano, verdad?feelings

Ese botón mágico que nos permitiera dejar nuestros sentimientos apagados en aquellas tareas, digamos feas y desagradables” que a veces nos toca acometer en nuestros puestos de trabajo…

Y a la inversa también, que importante es saber aplicar nuestros sentimientos cuando la situación lo requiere, que no piensen que somos robots sin corazón, que también tenemos nuestro corazoncito aunque a veces nos convenga esconderlo, o al menos, darle por unos instantes al OFF.

Y por aquellas casualidades del destino, resulta que nuestra colaboración mensual con Rut Roncal (todos los primeros martes de mes) coincida con el 7 de #7verde en su séptima edición de nuestro querido Manuel Escobar:

Una forma diferente de hacer las cosas, de pensar que otro mundo es posible… en definitiva, una visión proactiva de la vida, un deseo de que haya un mundo mejor a partir de aquello de lo que uno es principalmente responsable: SUS ACTOS.

En definitiva, una iniciativa que pone encima de la mesa los sentimientos, y actuar en consecuencia, de cara a obtener un entorno  en el que consigamos que cada uno reflexione y vea la importancia de sus actos para con los demás. En todos los ámbitos, en el área profesional, en el personal, en el que quieras imaginar… al final, hagas lo que hagas, lo que haces influye en otras personas. Si mejoras tu actitud, si actúas con el corazón, si buscas que tus actos supongan una mejora para el otro (no es tan difícil, puedes empezar a sonreír más a los demás), al final… entre todos… habremos conseguido mejorar un poco el mundo.

La verdad Iñaki, es que tienes razón, la clave está en sentir. Las emociones, si no dejamos que fluyan, al final salen por los caminos más insospechados y es tan bonito sentir… tanto lo bueno como lo no tan bueno… ya explicaba el otro día en el blog lo importante que es gestionar las emociones para que no sean ellas las que nos gestionen en los momentos menos oportunos o con las reacciones más inadecuadas y por tanto desencadenando consecuencias en nuestro entorno que difícilmente podemos olvidar. Para este tipo de casos me encanta recordar el cuento de “la bolsa de clavos” pues es fantástico para identificar que las consecuencias de mis actos también son objeto de mi responsabilidad, y que por mucho que pida perdón.. al final el daño ya está hecho.

Para este post, me encantaría compartir otro cuento. Es el cuento de los sentimientos. Una fábula preciosa que también recopiló en su día Bucay en uno de sus libros y que dice así:

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de La Tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres.

Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:

– ¿Jugamos al escondite?

La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse, preguntó: “¿Al escondite? y cómo es eso?”

– Es un juego -explicó la LOCURA- en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.

El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA. La ALEGRIA dió tantos saltos que termino por convencer a la DUDA, e incluso a la APATIA, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse: ¿para qué?, si al final siempre la hallaban. Y la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya), y la COBARDIA prefirió no arriesgarse…

– Uno, dos, tres… – comenzó a contar la LOCURA.

La primera en esconderse fue la PEREZA que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La FE subió al cielo, y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol mas alto. La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: que si un lago cristalino, ideal para la BELLEZA; que si el bajo de un árbol, perfecto para la INTIMIDAD; que si el vuelo de la mariposa, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD; que si una ráfaga de viento, magnifico para la LIBERTAD. Así que termino por ocultarse en un rayito de sol. El EGOISMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo… pero sólo para él.

La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (¡mentira!, en realidad se escondió detrás del arcoiris), y la PASION y el DESEO en el centro de los volcanes. ¿El OLVIDO… ? se me ha olvidado dónde se escondió!… pero eso no es lo importante.

Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR todavía no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores.

-¡Un millón!- contó la LOCURA y comenzó a buscar.

La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de la piedra. Después se escuchó a la FE cantando con Dios en el cielo. Y a la PASION y al DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes.

En un descuido encontró a la ENVIDIA y, claro, pudo deducir donde estaba el TRIUNFO. Al EGOISMO no tuvo ni que buscarlo; el solito salió disparado de su escondite, que había resultado un nido de avispas.

De tanto caminar sintió sed y, al acercarse al lago, descubrió a la BELLEZA. Y con la DUDA resulto más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de qué lado esconderse.

Así fue encontrando a todos: el TALENTO entre la hierba fresca, la ANGUSTIA en una oscura cueva, la MENTIRA detrás del arcoiris y hasta el OLVIDO, al que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite.

Pero sólo el AMOR no aparecía por ningún sitio.

La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas y, cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal y las rosas… Y tomó una horquilla y comenzó a mover los ramos, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al AMOR. La LOCURA no sabía qué hacer para disculparse; lloró, rogó, imploró y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra,

EL AMOR ES CIEGO

Y LA LOCURA LO ACOMPAÑA SIEMPRE.

Para acabar como siempre una canción… sólo que en esta ocasión … van dos!!!

Iñaki propone esta canción: no escondas tu corazón, de Jarabe de Palo. http://youtu.be/f8n6Z4izugQ


Y yo me decanto más por Coldplay y su… Vive la VIDA https://www.youtube.com/watch?v=dvgZkm1xWPE

Autores:

Iñaki González (@goroji)                                                                 Rut Roncal (@rutroncal)

Técnico Gestión RRHH de FHC                                                               Gerente en Cegos

Autor del blog: SobreviviRRHHé!                     Autora del blog: La verdad absoluta no existe

¿Y tú?¿qué llevas en la mochila?

Este post está dedicado a mis conversadores de twitter de esta semana: @BlancaUsoz @lailaelqadi @Mialterego5 @inesbajo @carlosvg @Bebra_enf @Esthersuarez72 @RafaelTimermans
Con ellos llegó el motivo de este post y es que entre varios desvaríos de conversaciones entró en juego una mochila, que por cierto todavía no me ha quedado claro de qué la llenaban cada uno de ellos pero que a mí me recordó a la película “Up in the air”.
up-in-the-air-clooney
Hasta ver la película, reconozco que la analogía de la mochila la he utilizado varias veces en formación, unas siendo el símbolo del aprendizaje que llevas acumulado y que tras un curso conservas porque te ha impactado, porque lo vas a poner en práctica o por que te ha parecido interesante… y cuando hablas de inteligencia emocional, el símil en muchas ocasiones es en cuanto a la cantidad de cosas de las que te haces responsable (por exceso normalmente).
La cuestión es que en “Up in the air”, tratan la mochila como las cosas/personas que nos anclan en el sitio del “ahora” y que es posible que nos impidan avanzar o imaginarnos un futuro diferente. Y también puede ser, ¿no?
A continuación en lugar de un cuento, me gustaría compartir parte del guión que hace mención el discurso de George Clooney (Ryan Bingham) con la “famosa mochila”
A SPOTLIGHT reveals RYAN BINGHAM standing at a PODIUM.
He unzips a BACKPACK and sets it down beside him.
RYAN
How much does your life weigh?
Ryan pauses to let us consider this.
Imagine for a second that you’re
carrying a backpack… I want you
to feel the straps on your
shoulders… You feel them?
(gives us a beat)
Now, I want you to pack it with
all the stuff you have in your life.
Start with the little things. The
stuff in drawers and on shelves.
The collectables and knick-knacks.
Feel the weight as it adds up. Now,
start adding the larger stuff. Your
clothes, table top appliances,
lamps, linens, your TV. That
backpack should be getting pretty
heavy at this point – Go Bigger.
Your couch, your bed, your kitchen
table. Stuff it all in… Your car,
get it in there… Your home,
whether you have a studio apartment
or a two story house, I want you to
stuff it into that backpack.
Now try to walk.
Kinda hard, isn’t it? This is what
we do to ourselves on a daily
basis. We weigh ourselves down
until we can’t even move. And make
no mistake –
Moving is living
Now, I’m going to set your backpack
on fire. What do you want to take
out of it? Photos? Photos are for
people who can’t remember. Drink
some gingko and let the photos
burn. In fact let everything burn
and imagine waking up tomorrow with
nothing.
(a beat of emphasis)
It’s kind of exhilarating isn’t it?
That is how I approach every day
La cuestión es ¿qué significa la mochila para cada uno de nosotros/as? ¿la vemos como un agente de experiencia / conocimientos / avance? o ¿la vemos como un elemento de estancamiento? Ahora nos toca definir a nosotros qué llevamos en la mochila y para qué lo queremos usar ¿no?

There is always hope

there-is-always-hopeEsta mañana como muchas mañanas me he dispuesto a escuchar Kiss FM mientras hacía cosas por casa. La cuestión es que hacia las 13,30h ha llamado un chico, David, de Valencia que como en más de una ocasión en la radio llama para dedicar una canción. La cuestión es que este chico de 15 años no quería dedicar la canción a nadie en concreto, sino a todos los adultos que trabajando o en paro están sosteniendo al mundo para tratar de resistir a la situación socioeconómica que nos rodea (me niego a utilizar la famosa palabra :)). Con 15 años daba un mensaje de esperanza a todo aquel que escuchara y dedicaba la canción de “Always” de Bon Jovi para que no se rindan, que gracias a todos debemos de resistir y ser capaces de ir hacia el futuro. Personalmente de la canción (que me encanta) me quedo con el último par de frases:

We can pack up our old dreams, and our old lives,
We’ll find a place, where the sun still shines

“Podemos olvidar nuestros viejos sueńos y nuestras viejas vidas,
Vamos a encontrar un lugar, donde el sol brille todavía.”

El caso es que esta situación me ha hecho pensar, y es que en todos los sitios estamos hartos de escuchar que estamos faltos de “confianza”, a todos los niveles… pero… ¿y si en lugar de confianza estamos faltos de esperanza? ¿no es esto mucho más grave? ¿no es causa más que justificada para “ponernos las pilas”? ¿podríamos dejar de pensar en el “porqué” y pensar en el “para qué”? Hemos de pensar en verbos de acción y ponernos a pensar en el qué vamos a hacer, cuál va a ser nuestro siguiente paso.

Me encantaría compartir con todos/as vosotros/as una reflexión de Paulo Coelho de la que seguro que sacamos, ¿porqué no? algo de esperanza.

Todos hemos pasado muchos días,
o semanas enteras,
sin recibir ningún gesto de cariño del prójimo.

Son momentos difíciles,
cuando el calor humano desaparece,
y la vida se reduce
a un arduo esfuerzo por sobrevivir.

En esos momentos en que el fuego ajeno
no le da calor a nuestra alma,
debemos revisar nuestro propio hogar.

Debemos agregarle más leña y
tratar de iluminar la sala oscura
en la que nuestra vida se transformó.

Cuando escuchemos que nuestro fuego crepita,
que la madera cruje,
que las brasas brillan
o las historias que las llamas cuentan,
la esperanza nos será devuelta.

Si somos capaces de amar,
también seremos capaces de ser amados.
No es más que cuestión de tiempo…

Paulo Coelho

Y para terminar, una canción de Paul McCartney que creo que para mi resume mi reflexión de hoy: Hope of Deliverance.

https://www.youtube.com/watch?v=5vy66mJz7ow

Y ahora ¿qué pensais al respecto? yo personalmente me quedo con la frase de Aragorn el “Las dos torres” antes de la batalla, cuando todo parece que está perdido… y es que “There’s always hope” (Siempre hay esperanza)